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Extraterrestres y ovnis: una perspectiva bíblica

JULIA HENDERSON/LA TROMPETA

Extraterrestres y ovnis: una perspectiva bíblica

Cada vez hay más voces que dicen que los extraterrestres interactúan con los seres humanos. ¿Qué dicen las Escrituras?

A divine qué famoso personaje mediático hizo las siguientes declaraciones: “Creo firmemente que hay seres inteligentes como nosotros muy lejos en el espacio…”. “No puedo imaginar que seamos el único [planeta] que tiene vida. Sería muy egocéntrico decir eso como planeta”. “Es interesante especular sobre la vida en otros planetas”.

Estos comentarios no son de un divulgador científico ateo como Richard Dawkins o Neil deGrasse Tyson. Los hizo el fallecido televangelista Billy Graham, uno de los líderes religiosos más destacados de Estados Unidos en el siglo xx.




Graham no era el único entre las figuras religiosas que pensaba así. José Gabriel Funes, ex director del Observatorio Vaticano, preguntó en una famosa entrevista en 2008: “¿Cómo podemos descartar que se haya desarrollado vida en otro lugar? Al igual que consideramos a las criaturas terrestres como ‘un hermano’ y ‘una hermana’, ¿por qué no deberíamos hablar de un ‘hermano extraterrestre’?”.

Mucha gente piensa que la creencia en Dios y la creencia en los extraterrestres no se excluyen mutuamente. Y la creencia en los extraterrestres va en aumento. Una encuesta de YouGov de noviembre de 2025 afirma que el 56% de los estadounidenses cree que “los extraterrestres existen definitivamente o probablemente”. Los destacados presentadores Tucker Carlson y Joe Rogan, ambos creyentes religiosos, han dicho con frecuencia a sus millones de oyentes y espectadores que los extraterrestres existen.

Incluso los gobiernos se toman en serio la posibilidad de que existan extraterrestres. Los gobiernos de EE UU, Francia y otras naciones tienen programas especiales de investigación de objetos voladores no identificados. Algunos de estos programas se remontan a décadas atrás. En 2023, las sesiones conjuntas del Congreso de México celebraron una infame reunión en la que un autoproclamado “ufólogo” expuso supuestas momias alienígenas descubiertas en Perú. (El ufólogo, Jaime Maussen, es un conocido charlatán).

La inmensa mayoría de los avistamientos de ovnis han sido desacreditados o son desacreditables por otros motivos. En una ocasión, los pilotos de dos vuelos distintos vieron extrañas luces surcando el cielo sobre el océano Pacífico y las registraron como fani (fenómeno aéreo no identificado, otro término común). Resultó que esas luces eran los satélites Starlink de Elon Musk. Un análisis sugirió que de los 69 fani comunicados a la Administración Federal de Aviación entre enero y abril de 2023, más de un tercio podrían explicarse únicamente por Starlink. Otras identidades comunes de avistamientos erróneos de ovnis incluyen drones, aviones, globos e incluso aves.

Pero esas explicaciones comunes no se ajustan a todos los ejemplos. Hay avistamientos de ovnis que no pueden explicarse fácilmente con base en la física y la ciencia. Un ejemplo famoso surgió en 2017 cuando el New York Times publicó un video de la Marina estadounidense que “mostraba objetos acelerando a velocidad hipersónica, haciendo paradas repentinas y giros instantáneos”, escribió el Times, “algo más allá de los límites físicos de una tripulación humana”.

¿Son reales los extraterrestres? ¿Están visitando la Tierra? Si no lo son, ¿cómo se explican los avistamientos de ovnis y otros fenómenos extraños?

¿Qué revela la Biblia sobre la existencia de los extraterrestres? La Trompeta analiza los acontecimientos mundiales bajo la premisa de que el hombre debe vivir por cada palabra de Dios (Lucas 4:4) y que todas las palabras de Dios son verdad (Juan 17:17). La Biblia revela los orígenes del universo y la función del hombre en él. Por tanto, debería tener algo que decir sobre si hay vida en otros planetas.

Por qué existe el universo

El primer versículo de la Biblia detalla la creación del universo y su relación con la creación de la Tierra: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. El difunto teólogo Herbert W. Armstrong escribió en su libro emblemático El misterio de los siglos: “En la versión King James, se utiliza la palabra cielo, en singular. En el hebreo original tal como escribió Moisés está en plural: cielos, dando a entender que todo el universo material se creó simultáneamente con la Tierra. Esto se dice claramente en Génesis 2:4: ‘Estos son los orígenes de los cielos [plural] y de la tierra cuando fueron creados, el día que [el Eterno] Dios hizo la tierra y los cielos”.

Observe que Dios creó la totalidad del universo al mismo tiempo en términos generales. Pero la Tierra es señalada como algo especial. “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:26-27). Dios hizo de la Tierra el dominio del hombre. El hombre es una creación especial, hecha a imagen de Dios. Dios lo enfatiza tres veces en dos versículos. Él ve al hombre como algo tan especial que le dio el gobierno sobre cualquier otra criatura física de este planeta.

“¡El hombre había de tener, con su consentimiento, ¡una relación especial con su Hacedor!”, escribió el Sr. Armstrong. “Fue creado en la forma y apariencia de Dios. Recibió un espíritu (una esencia espiritual) para que esta relación fuese posible” (ibíd.).

Este “espíritu en el hombre” es lo que confiere al hombre su capacidad intelectual (Job 32:8; 1 Corintios 2:11). Es capaz de unirse al Espíritu Santo de Dios, estableciendo así una relación con Dios y convirtiéndonos en “coherederos con Cristo” (Romanos 8:16-17).

¿Qué es lo que el cristiano convertido ha sido llamado a heredar? El apóstol Pablo continúa en Romanos 8 (los comentarios incluidos provienen de El misterio de los siglos): “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación [todos los soles, planetas, estrellas y lunas] fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación [estrellas, soles y lunas ahora en estado de descomposición e inutilidad] gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora” (versículos 19-22).

El apóstol Pablo, citando el Salmo 8, escribió además en Hebreos 2:6-8: “Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites? Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas”.

El Sr. Armstrong continuó: “¿Es posible que Dios haya querido decir lo que dijo (‘todas las cosas’)? ¿Sin excluir nada?”. Él señaló que en la traducción de Moffatt, “todas las cosas” se traduce como “el universo”. “En otras palabras, para quienes estén dispuestos a creer lo que Dios dice, Él asevera que ha decretado que el universo entero (con sus galaxias, sus incontables soles y planetas) —sí, todo— será puesto en sujeción bajo el hombre” (ibíd.).

Esta verdad sobre el verdadero propósito del hombre es tan asombrosa que al principio resulta difícil de comprender. Pero es bíblico.

El misterio de los siglos profundiza mucho más en los detalles, pero el carácter único de la Tierra, la creación especial del hombre y su potencial de establecer una relación con Dios, y el vacío del resto del universo antes de que el hombre lo herede, no deja lugar a la presencia de alienígenas conscientes “haciendo de las suyas” en otros mundos. Como escribió el Sr. Armstrong: “No hay evidencia en la Palabra de Dios revelada, ni en la ciencia, de que alguno de los planetas de nuestro interminable espacio exterior haya sido habitado por alguna forma de vida” (ibíd.).

Esto, sin embargo, no es el fin de la historia. La Biblia también revela la existencia de otros seres que descendieron de los cielos.

Demonios

Las Escrituras muestran que antes de la creación del hombre, hace 6.000 años, los ángeles habitaban la Tierra. Cuando Dios lanzó su desafío a Job, le dijo: “¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? (…) Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios?” (Job 38:4, 7). La Biblia utiliza las estrellas para simbolizar a los ángeles (vea Daniel 8:10 y Apocalipsis 1:20). Los ángeles, como revela la Biblia, son seres espirituales creados en un plano inferior al de Dios pero mucho más poderosos que el hombre mortal.

Sobre la Tierra, Dios puso a un arcángel llamado Lucero. Lucifer permitió que la vanidad se apoderara de él y lo corrompiera, motivándolo a intentar un levantamiento contra Dios. Isaías 14:12-15 y Ezequiel 28:12-17 registran este acontecimiento. Lucero se convirtió en Satanás el diablo. Aquellos ángeles a los que engañó —aparentemente un tercio de todos ellos (Apocalipsis 12:4)— se convirtieron en demonios.

“Satanás es el autor de las tinieblas”, escribió el Sr. Armstrong. “La rebelión de los ángeles había ocasionado la oscuridad. Dios es el autor de la luz y la verdad. La luz revela y acentúa la belleza, y también revela el mal. La oscuridad oculta ambas cosas” (ibíd.).

¿Qué tipo de poder tienen este tipo de seres espirituales? El profeta Ezequiel, al describir a los ángeles justos, ilustra un ejemplo revelador.

Él describe un fantástico vehículo angelical que sirve como transporte espiritual de Dios. “Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se volvían. Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, su aspecto era como de carbones de fuego encendidos, como visión de hachones encendidos que andaba entre los seres vivientes; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos. Y los seres vivientes corrían y volvían a semejanza de relámpagos” (Ezequiel 1:12-14).

“Ezequiel vio este vehículo grande y luminoso con alas y ruedas giratorias moviéndose a la velocidad del relámpago”, escribe Gerald Flurry, redactor jefe de la Trompeta, en Ezequiel: El profeta del tiempo final. “Nunca tenía que girar; se movía instantáneamente en cualquier dirección. Jamás ningún hombre había visto algo así; parecían antorchas o relámpagos yendo a toda velocidad. Este era un gran vehículo, tan asombroso que Ezequiel tuvo problemas hasta para describirlo”.

Una vez más, la mayoría de los avistamientos de ovnis tienen explicaciones físicas y naturales. Pero ¿no se parece la descripción del vehículo de Ezequiel 1 a los objetos voladores que desafían las leyes de la física y cuya identificación resulta tan difícil para los gobiernos?

“Cada vez más gente”, dijo el Sr. Flurry en un programa de La Llave de David de diciembre de 2019, “incluso en televisión, está empezando a ver que los ovnis, u objetos voladores no identificados, son reales. Pero no saben qué pueden ser. Pero si entendieran la Biblia, bueno, hay ejércitos de demonios, millones de ellos, y obviamente están detrás de esto, si es que es real. Y sospecho que lo es”.

Los pilotos que afirman haber visto ovnis “obviamente no recibieron una visión de Dios”, escribimos en 2020. “Pero Satanás y sus demonios tienen los medios para mostrar los increíbles vehículos a los que pueden tener acceso”. Esto podría haber sido lo que vieron [los observadores]. Por supuesto, su razón para hacerlo sería engañar a la humanidad sobre el plan de Dios para el universo. Sin duda a Satanás le gustaría que el hombre creyera que hay extraterrestres, aunque sólo fuera para cegar a la humanidad ante el propósito de Dios para el hombre y el universo” (theTrumpet.com/21933; disponible en inglés).

“Este mundo espiritual invisible (Colosenses 1:15-16) es muy real, mas por ser invisible, ha permanecido en el misterio”, escribió el Sr. Armstrong. “El hecho de que tanto los ángeles santos como los espíritus malignos sean invisibles no niega su existencia. En realidad, el mundo espiritual invisible es más real que el material y visible” (op. cit.).

El concepto de extraterrestres se originó como un intento de los ateos de racionalizar cosas que no pueden explicar con base en sus modelos del universo. Al diablo le gusta así. Le permite permanecer oculto y sin exponerse, al tiempo que se manifiesta ante víctimas desprevenidas y las engaña para que crean lo que él quiere que crean.

Entre más ignorante sea uno de las “maquinaciones” de Satanás (2 Corintios 2:11), más vulnerable será a ellas. Satanás está extremadamente activo en este mundo de hoy. Solamente a través de la revelación de la Biblia puede ser expuesto y combatido. Se profetiza que el engaño y la influencia de Satanás sobre la humanidad se intensificarán (Apocalipsis 12:9-12). La única forma de garantizar la seguridad es permanecer cerca de Dios y de Su Palabra.

EL MISTERIO DE LOS SIGLOS

Se ha preguntado usted alguna vez: "¿Quién soy yo? ¿Qué soy? ¿Por qué existo?" Usted es un misterio. El mundo que lo rodea es un misterio. ¡Ahora usted puede comprenderlo!