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Saul Loeb/AFP/Getty Images

¿Evitó la cumbre de Trump y Kim la Tercera Guerra Mundial?

La situación actual es difícil de leer, pero la profecía bíblica revela la respuesta final.

¿Está la Península de Corea a punto de experimentar la paz? ¿Y la paz entre Corea del Norte y sus vecinos evitará la Tercera Guerra Mundial?

Durante décadas, la dictadura sin escrúpulos de Corea del Norte ha representado una amenaza única y peligrosa para sus vecinos e incluso para Estados Unidos. Ha desarrollado y probado armas nucleares y misiles que pueden atacar a Corea del Sur, Japón y potencialmente todo el territorio continental de Estados Unidos.

Sus líderes habían amenazado abiertamente con aniquilar ciudades de EE UU. El actual dictador Kim Jong-un lanzó amenazas mortales: “Todo Estados Unidos está al alcance de nuestras armas nucleares; un botón nuclear está siempre en mi escritorio”. “¡Estados Unidos debe elegir! Depende de usted si la nación llamada ‘Estados Unidos’ existe en este planeta o no”, y, después de probar el lanzamiento de un misil dijo: “El estadounidense [improperio] no estaría muy contento con este regalo enviado en este aniversario de 4 de julio”. Llamó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un “idiota mentalmente trastornado” que “domaría... con fuego”, y uno de sus principales generales militares llamó al presidente “un tipo carente de razón”. Y todo eso sólo en los últimos 12 meses.

Luego Kim aceptó reunirse con el presidente Trump para una reunión histórica en Singapur el 12 de junio, y los dos hombres se saludaron en términos amistosos y firmaron una declaración conjunta que dice: “Kim Jong-un reafirmó su firme e inquebrantable compromiso de completar la desnuclearización de la península de Corea”.

La reunión fue histórica, pero la declaración conjunta es algo vaga. Aun así, el hecho de que haya una declaración conjunta es sorprendente, sin embargo, Corea del Norte ha sido engañosa acerca de terminar su programa nuclear anteriormente. Hay muchas incógnitas. Pero la profecía bíblica indica que esta cumbre, de hecho, traerá más paz—temporalmente.

No es la chispa para la Tercera Guerra Mundial

Cuando las tensiones estuvieron muy calientes el verano pasado, muchos comentaristas advirtieron que podría comenzar una Tercera Guerra Mundial nuclear. Trompeta miró las profecías de la Biblia y tomó un punto de vista diferente.

En el artículo “¿Dice la profecía bíblica que Corea del Norte podría desencadenar la Tercera Guerra Mundial?”, Jeremías Jacques mostró cómo la profecía revela que, de hecho, está llegando una guerra nuclear, pero que la chispa que la enciende no será Corea del Norte. Las mejoradas relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte apoyan ese análisis. (Lea el artículo en theTrumpet.com/16168 para ver el escenario nuclear como se explica en la profecía).

La profecía proporciona una perspectiva que no se puede obtener al escuchar los discursos, leer el acuerdo o escuchar los informes sobre la cumbre de Singapur. Y sugiere que este movimiento en una dirección pacífica no es una ilusión.

25 millones de razones para la esperanza

Al contemplar estos acontecimientos, es importante reconocer cuán terrible es la vida para la gente de Corea del Norte. Como escribió Jeremías Jacques en nuestra edición de Trompeta de febrero: “La vida para la mayoría de los 25 millones de ciudadanos del país es una pesadilla en cámara lenta. Uno de cada cien está encarcelado, principalmente por cargos falsos de traición. Los presos sufren regularmente abuso y tortura. Incluso los ciudadanos ‘libres’ viven en la sombría miseria. El norcoreano promedio vive con 25 a 30 dólares por mes. Más de las tres cuartas partes de los norcoreanos están muriendo de hambre. Uno de cada tres niños está gravemente desnutrido, hasta el punto de tener un retraso en el crecimiento”.

“Y a la gente no se le permite irse. Cercas y muros rodean la nación. Los soldados disparan contra las personas que intentan escapar. Cualquiera que sea atrapado es asesinado o torturado. Y si un individuo intenta escapar, ya sea que tenga éxito o no, las autoridades generalmente castigan brutalmente a todos en su familia, incluyendo a los niños pequeños”.

“El régimen también controla la información. Cada palabra impresa en cualquier libro o periódico debe ser aprobada por el gobierno. Practicar la religión es una ofensa criminal que se castiga con el encarcelamiento o la muerte. Cada palabra que se habla en la radio o la televisión es censurada o escrita en realidad por el régimen. El gobierno usa su control sobre la información para mentirle y lavarle el cerebro a su gente: Este país es el paraíso, mejor que cualquier nación en la Tierra. La gente en todos los demás países son salvajes racialmente inferiores que son mucho más pobres que usted. Su líder es un dios, el único dios, de hecho. Usted debería adorarlo y reverenciarlo a él. Usted es infantil, y necesita su benevolente guía”.

Ningún otro país en la Tierra es tan brutal y atrasado. Ningún otro régimen es tan inhumano y asesino. Muchos observadores vieron al presidente Trump reunirse con Kim Jong-un como una espantosa legitimación de su deplorable dictadura. Uno puede entender por qué, cuando ve a Kim ser tratado como un tipo de héroe en Singapur.

Sin embargo, lograr que Corea del Norte se desnuclearice, reconciliarse con Corea del Sur y abrir su economía podría permitir que un poco de la luz solar del mundo exterior brille sobre los norcoreanos. Quizás Kim Jong-un, que fue educado en Suiza, esté más abierto a la occidentalización y tenga más libertades que su padre y su abuelo que gobernaron antes que él.

Esto sería motivo de verdadera celebración por el bien de esos 25 millones de personas. Esta posibilidad le da mayor significado a esta declaración del presidente Trump en su conferencia de prensa después de la cumbre: “Tenemos los ojos bien abiertos, pero la paz siempre vale la pena, especialmente en este caso”.

Es cierto que el acuerdo firmado por Trump y Kim fue muy poco explícito sobre la desnuclearización. No incluye un calendario. No dice nada acerca de que el esfuerzo sea “verificable” o “irreversible”. De esta forma, el acuerdo parece similar a otros acuerdos que Corea del Norte ha firmado a lo largo de los años con promesas de desnuclearización; promesas que Corea del Norte ha quebrado.

Sin embargo, si la paz es posible, debe comenzar en alguna parte. Y el presidente Trump está representando esta reunión cara a cara como el primer paso en un proceso más largo.

Y hay factores que sugieren que esta vez es diferente. Kim Jong-un ha estado haciendo algunos movimientos sin precedentes. Hace apenas unas semanas, cruzó a Corea del Sur, la primera vez que un líder norcoreano lo hace desde que el norte comunista y el sur democrático se dividieron en países separados. Acordó finalizar formalmente la Guerra de Corea para fin de año, y se comprometió a “completar la desnuclearización” sin condiciones.

Esta podría ser otra artimaña, pero otros factores sugieren que puede ser algo más.

Mantenga su ojo en China

¿Qué motivó a Kim Jong-un a reunirse con el presidente de Corea del Sur y luego con el presidente de Estados Unidos?

Recuerde que antes de alcanzar a Corea del Sur y Estados Unidos, el primer viaje de Kim desde que asumió el poder en 2011 fue una visita sorpresa a China, el 25 de marzo. Fue sólo después de esa reunión histórica con el presidente chino Xi Jinping que Kim comenzó a contactarse con Estados Unidos y Corea del Sur con ofertas de paz.

Luego, el 7 de mayo, Kim se reunió con el presidente Xi en China por segunda vez. Inmediatamente después, Kim comenzó a retractarse de todas esas ramas de olivo que había ofrecido. El presidente Trump canceló la cumbre del 12 de junio y luego la restauró.

¿Cuánto está dictando China la política exterior de Corea del Norte?

China ha estado apuntalando al régimen de Corea del Norte durante décadas, y como ha señalado el editor en jefe de Trompeta, Gerald Flurry, ha sacado y utilizado a Corea del Norte desde hace mucho tiempo como una herramienta para provocar, desviar y distraer a EE UU, mientras que gradualmente aumenta su propio poder dentro de Asia.

Algunos analistas consideran que el giro de Corea del Norte hacia la paz marca un cambio en las tácticas de China, pero apenas un cambio en su estrategia general. Mirando la cumbre desde esta perspectiva, uno puede ver cómo China todavía puede usar a Corea del Norte para sus fines, incluso si se desnuclearizara y comienza una relación más sensata con Estados Unidos.

En la cumbre de Singapur, ¿qué concesión tangible hizo el presidente Trump? Acordó detener los ejercicios militares, lo él que llamó “juegos de guerra”, con Corea del Sur. También mencionó la posibilidad de sacar a las tropas estadounidenses de Corea del Sur.

Esto es definitivamente un cambio que China ve con buenos ojos. El año pasado, China y Rusia propusieron lo que se llamó un acuerdo de “congelación por congelación”: Corea del Norte suspendería sus programas nucleares y de misiles si EE UU ponía fin a los ejercicios militares con Corea del Sur. En ese momento, tanto Corea del Norte como EE UU rechazaron el plan. Ahora, ambas naciones lo acordaron por su cuenta.

China fue el “único claro ganador” de la cumbre de Trump y Kim, según Quartz: “El plan esbozado en la declaración conjunta de los dos líderes resulta ser exactamente lo que quiere Beijing” (12 de junio).

De hecho, China dijo que estaba complacida con la cumbre. El ministro de relaciones exteriores de China, Wang Yi, dijo que después de décadas de antagonismo entre Corea del Norte y Estados Unidos, “que los líderes más importantes de los dos países puedan sentarse juntos y tener conversaciones de igual a igual, tiene un significado importante y positivo, y está creando una nueva historia. China, por supuesto, lo apoya”.

China quiere ver a Estados Unidos salir de Corea del Sur y que su influencia en Asia disminuya. Tal vez ha llegado a ver la paz con Corea del Norte como la mejor manera de lograr esto.

Los acuerdos de Estados Unidos con Corea del Norte son significativos, pero lo que usted realmente necesita vigilar es a China.

Durante el año pasado, con todo el drama de ida y vuelta entre Estados Unidos y Corea del Norte, China ha continuado sus actividades militares en el Mar del Sur de China. China ignoró las conclusiones del Tribunal Internacional del Derecho del Mar y siguió construyendo islas. Persuadió a Filipinas a alejarse más de su relación con EE UU. La presencia de la Marina de EE UU en Okinawa se redujo al mismo tiempo que la presencia del Ejército chino creció. La influencia de Estados Unidos en el Pacífico Occidental está disminuyendo a medida que crece la de China.

Tal vez Corea del Norte y especialmente China estén dispuestos a darle al presidente Trump una “victoria” a corto plazo con el interés de promover sus propios intereses a largo plazo.

Como escribió el Instituto Naval de EE UU justo antes de la cumbre de Singapur, “Influir positivamente en la desnuclearización de Corea del Norte es una medida inteligente y táctica que podría ayudar a lograr uno de los objetivos estratégicos a largo plazo de China de disminuir la influencia estadounidense en la región, aislando aún más a Taiwán de la influencia occidental, y estableciéndose como una superpotencia en el escenario mundial” (8 de junio).

Incluso las pruebas de misiles y el desarrollo nuclear del año pasado pudieron haber sido parte de esta estrategia, ya que no sólo mejoraron las capacidades de Corea del Norte, sino que también “crearon un apetito internacional por una solución no militar sin una abierta participación china”, especuló el Instituto Naval. En el momento correcto, estas naciones capitalizaron en eso. En busca de concesiones comerciales y una disminución de la presencia estadounidense en la Península coreana, “[n]i Beijing ni Pyongyang tendrían que negociar estas concesiones como sí lo hacen los presupuestos y la presión política regional e interna por ellos, otro ejemplo del juego largo. Con las fuerzas de EE UU disminuidas o ausentes de la Península coreana y los lazos chinos fortalecidos con las Filipinas, esta medida detonaría la eventual muerte de la relación de Taiwán con Occidente” (ibíd).

Siga observando

Es difícil decir exactamente cómo se desarrollará esto. Pero éste podría ser el final de la era en que Corea del Norte sirvió para provocar y distraer a Estados Unidos, y el comienzo de la era en que Corea del Norte se integra al resto de Asia a medida que China consolida su poder, unificando gran parte del sudeste asiático bajo su liderazgo.

Si Estados Unidos usa la reconciliación con Corea del Norte como una razón para retirar tropas del sudeste asiático, China podrá dominar incluso más de lo que ya lo hace.

Por lo tanto, los acontecimientos que fluyen de la cumbre de Singapur bien pueden conducir a una mayor paz a corto plazo. Pero también podrían ser un gran paso hacia el cumplimiento de las profecías bíblicas sobre una próxima superpotencia asiática, dominada por Rusia y China, una superpotencia que será un importante combatiente en la próxima Tercera Guerra Mundial nuclear. 

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