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Fred Froese/iStockphoto

¡Esté atento a Jerusalén!

Si usted sólo siguiera un tema de noticias, asegúrese de seguir lo que está desarrollándose en esta ciudad crucial.

Los acontecimientos mundiales, a partir de hoy y hasta el fin de esta era, van a girar en torno a Jerusalén. Esa ciudad va a ser el preciso epicentro de todos los eventos importantes en el futuro.

Estamos viviendo en los tiempos del fin. La Biblia se refiere a este periodo cientos de veces. También revela que estamos cerca del fin de esta era, la cual culminará con los peores tiempos jamás de violencia y sufrimiento en la Tierra.

A cualquier parte donde uno vea hay violencia y guerra. Pareciera que cada mes hay gobiernos derrocados, y así la violencia masiva continúa incluso en la naturaleza y el clima. ¿Por qué tanta violencia?

Jeremías 33:5 dice que Dios ha escondido Su rostro de Jerusalén. Pero Dios también dice en Zacarías 1:17 que Él “escogerá todavía a Jerusalén”. Cuando lo haga, ¡Él va a hacer de esa ciudad la capital del mundo y finalmente la capital de todo el universo!

Jerusalén es para Dios la ciudad más importante del mundo, por mucho. Si es tan importante para Dios, ¿no debería ser importante también para nosotros, los que seguimos y obedecemos la Biblia, ya sea la Torá o el Nuevo Testamento?

Hoy, Dios todavía tiene que escoger a Jerusalén. Y quiero mostrarle por qué usted necesita observar Jerusalén justo ahora.

La dura lección de 1967

Aparte de su riesgo actual, el mes más desesperado para Israel fue mayo de 1967. Diciéndole al mundo que ellos iban a destruir a Israel, Egipto, Siria y Jordania se preparaban para atacar, y otras naciones árabes se estaban alineando con éstos. Finalmente, el 5 de junio, Israel lanzó un ataque preventivo contra las naciones árabes y destruyó toda la fuerza aérea de Egipto.

El 5 de junio de 1967, mucha gente pensó que Jerusalén estaba a punto de morir. Pero milagrosamente sobrevivió.

Sin embargo, ahora Israel enfrenta un problema aún más grande que ese.

Ponga atención a lo que escribió Charles Krauthammer en el Washington Post: “Cuarenta y cinco años después, durante la noche entre el 7 y 8 de mayo de 2012, el primer ministro Benjamín Netanyahu sorprendió a su país al llevar al principal partido opositor, el Kadima, a un gobierno de unidad nacional. Fue algo sorprendente porque apenas unas horas antes el Knesset estaba acelerando un proyecto de ley para hacer un llamado a tener elecciones adelantadas a septiembre. ¿Por qué el altamente popular Netanyahu suspendió las elecciones que él ganaría de seguro? Porque para los israelíes de hoy día, estamos en mayo de 1967” (10 de mayo, 2012).

¡Los judíos saben que su nación está en peligro de aniquilación otra vez! Krauthammer continuó diciendo que, “el terror no es tan intenso. El estado de ánimo no es de desesperación sino solamente una sensación de presagio. El tiempo se acaba, pero no tan rápido. La guerra no está a cuatro días de estallar, pero se vislumbra”.

Eso pudiera ser demasiado optimista. Pero el resumen de su evaluación es exacto: “Los israelíes hoy enfrentan la amenaza más grande a su existencia…”. Hoy, ¡Israel enfrenta la amenaza MÁS GRANDE a su existencia como nación! ¡Más grande que en junio de 1967! Los israelíes de nuevo tienen el temor de ser borrados de la faz de la Tierra, ¡como sus enemigos lo han afirmado nueva y explícitamente que lo harán!

Hoy, los israelíes enfrentan la mayor amenaza a su existencia desde mayo de 1967, dadas las “armas nucleares en manos de mulás apocalípticos que prometieron públicamente aniquilar a Israel. Y el mundo nuevamente les está diciendo a los israelíes que no hagan nada mientras se busca una solución. Pero si tal salida no se encuentra, como lo fue en el 67, los israelíes saben que una vez más ellos tendrán que defenderse, solos. Y esta decisión fatídica requiere de un consenso nacional” (Ibíd.).

Por eso el Sr. Netanyahu tenía tanta urgencia de formar un gobierno unificado. Israel ahora se ha unido y tiene a la mayoría de su poder político respaldando a su líder, así que si él decide tratar de destruir las instalaciones nucleares de Irán, tendrá a una nación unida detrás de él, tal como cuando lanzaron el ataque en 1967. Se necesita toda la unidad posible para poder hacer algo tan audaz, de otra forma se arriesga la estabilidad del gobierno dentro de su propio país. Una acción tan súbita no puede interpretarse como “sólo un esfuerzo derechista”, dado que hay un gobierno de unidad.

En los últimos años, los judíos han cedido a Gaza, Jericó, Belén y otras áreas de Cisjordania, como Hebrón, desde donde David gobernó los primeros siete años de su reinado. Jericó es la tierra donde Dios llevó a cabo milagros a través de Josué. Belén es donde nació Jesucristo.

Gaza está en las cercanías de donde Jonás huyó de la comisión de Dios y fue tragado por un gran pez. En 2005 Israel evacuó a 9.000 de sus ciudadanos de Gaza y retiró sus fuerzas militares. Casi inmediatamente los terroristas desde Egipto inundaron a Gaza, y ellos representan una amenaza mortal cada vez mayor para Israel.

El Monte Sinaí, en la Península del Sinaí, es donde Dios mismo se comunicó con Moisés y el antiguo Israel. Es un sitio histórico sin comparación. Israel ganó el control de esa región en 1967 pero la abandonó 15 años más tarde. Y ahora que los egipcios han depuesto a Hosni Mubarak, están nuevamente amenazando a Israel.

Cuando los judíos hablan de estos sitios históricos, los mencionan como meros “territorios”. Ellos no hablan acerca del Monte Sinaí y de estos otros lugares que retumban con su rica historia con Dios. No obstante que sus profetas hablaron acerca de esos preciosos lugares de una manera muy diferente. Ellos enseñaron que éstos lugares eran sitios poderosos de milagros y promesas divinas, ¡lugares que LOS CONECTABAN CON DIOS!

Si usted se fija cómo están resolviendo esta crisis actual los judíos, se dará cuenta que hay algo diferente. En el pasado ellos pensaban en la Biblia y en Dios, y Lo buscaban hasta cierto punto. En la actualidad todavía mencionan algo de Dios y la Biblia, pero ésta no guía actualmente sus vidas como antes solía hacerlo. (La misma actitud existe en Estados Unidos y Gran Bretaña).

Podríamos fantasear hasta la saciedad acerca de ser rectos y de ser una buena nación, pero no estamos obedeciendo lo que la Biblia dice. Como resultado, ¡los milagros del pasado han cesado!

Dar la tierra que Dios les dio a cambio de paz con quien sea, es un gran engaño. Estados Unidos y Gran Bretaña han contribuido en presionar a los judíos a regalar esos territorios a cambio de “paz”. Eso nunca ha funcionado. Los resultados han sido más guerra y más violencia. Los enemigos de Israel ven que Israel está renunciando a la tierra porque es débil, y le tienen desprecio por eso. Ellos continúan amenazando con terrorismo y guerra si Israel no cede más territorio. Dado que los judíos no se vuelven al Dios que les dio estas milagrosas victorias en el pasado, parece ser que no tienen otra opción.

¿Qué está por sucederle a Jerusalén?

Zacarías 12:3 dice: “... todos los que se la cargaren [a Jerusalén] serán despedazados”. Dios dice que cualquiera que tome la responsabilidad de controlar Su ciudad que Él ha escogido ¡va a ser “despedazado”!

Esto es lo que le ocurre a todo gobierno que trata de tomar las riendas en Jerusalén; el Reino Unido; Estados Unidos; incluso las Naciones Unidas. Dios tiene un interés particular en Jerusalén. Él va a gobernar la Tierra y todo el universo desde allí. Y les advierte a todos que no interfieran con Su derecho.

Es necesario que usted esté consciente de otra asombrosa profecía acerca de Jerusalén. Es en el contexto del Día del Señor, cuando el Mesías va a regresar.

“He aquí, el día de [el Eterno] viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio” (Zacarías 14:1-2).

Esa es la misma mitad que los árabes tuvieron hasta 1967, cuando los judíos la conquistaron. Todavía está habitada mayormente por árabes. La Biblia profetizó no sólo que los judíos tomarían a Jerusalén Oriental, sino además que los árabes están a punto de tomarla de regreso.

En esa profecía, ¡Dios dice que reunirá a todas las naciones contra Jerusalén para la batalla! ¿Por qué todo esto está ocurriendo en Jerusalén? Después que la mitad de la ciudad caiga ante los árabes, veremos sucesos como un "efecto dominó", como fichas que irán cayendo una tras otra; un acontecimiento bíblico profetizado tras otro. Todo esto va a pasar muy rápido y muy violentamente, así que usted necesita observar a Jerusalén.

¿Qué está por sobrevenirle al mundo?

Note lo que ocurre después que cae la mitad de Jerusalén: “Después saldrá [el Eterno] y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur” (Zacarías 14:3-4).

¿Usted realmente le cree a Dios? Estas son profecías monumentales registradas en su Biblia.

¡Vea lo que está ocurriendo en Jerusalén! ¡Es el punto focal de los acontecimientos mundiales! Hace miles de años Dios profetizó que esto ocurriría. Y en el futuro Jerusalén se volverá aún más importante. Está a punto de explotar, ¡y envolver al mundo en llamas! Quizás entonces más gente creerá lo que Dios dice.

Mateo 24:15-16 también profetiza acerca del futuro inmediato de Jerusalén: “Por cuanto cuando veáis en el lugar santo [Jerusalén] la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes”. La Biblia define esa “abominación desoladora” como ejércitos rodeando a Jerusalén (Lucas 21:20-22).

Estos no serán los ejércitos árabes. La Biblia profetiza que serán ejércitos europeos. Daniel 11:40 da más detalles acerca de estos ejércitos, los que serán liderados por Alemania. Se refiere a este poder como el “rey del norte” y profetiza que va a chocar con el “rey del sur”, el cual es Irán, el poder real en el Oriente Medio. El rey del norte va a ganar esa guerra.

Fíjese lo que el versículo 41 dice: “Entrará a la tierra gloriosa”. Esta potencia del norte va a entrar a Jerusalén. Este es un fuerte indicio de que este choque es por el control de la Ciudad Santa.

El hebreo muestra que cuando estos ejércitos entren al área, no será por la fuerza. Al parecer ellos serán invitados a la tierra gloriosa que ha sido tan atribulada en el pasado. Los judíos probablemente van a invitar a los alemanes y europeos a venir a la Tierra Santa para protegerlos. Ellos buscaron apoyo en EE UU y Gran Bretaña, confiaron en los pactos de tierra por paz, y luego acuden a Alemania. ¡Pero nunca buscan a Dios!

La profecía revela las terribles consecuencias de su falta de fe: ¡el rey del norte va a traicionarlos con un tremendo engaño! Una vez que esta potencia europea entre a esa preciosa Tierra Santa, la llenará con ríos de sangre. Esto marcará el comienzo de la Tercera Guerra Mundial.

El versículo 45 es una profecía de que esta potencia europea no sólo va pelear una guerra por Jerusalén, ¡sino que trasladará su sede allí! ¿Por qué una superpotencia europea establecería una nueva sede en Jerusalén? Debido a que esa Unión está basada no sólo en el poder político, ¡sino además en el poder religioso! Está dominada por una de las tres religiones que ha luchado por Jerusalén durante siglos.

El versículo 44 habla de amenazadoras “noticias de oriente”. Jerusalén ha explotado. Irán y sus aliados han presionado contra la superpotencia europea, y ese rey del norte ha hecho añicos a Irán. Ha entrado en Jerusalén y cometido un horrible timo. Se está librando la Tercera Guerra Mundial. Pero Rusia y China no van a quedarse al margen todo el tiempo. Ellos van a entrar a este baño de sangre, ¡y ellos también van a dirigirse a Jerusalén!

¡Apocalipsis 9:16 profetiza de un ejército de 200 millones de soldados! ¿Quién podría reunir un ejército tan grande? Sólo la fuerza combinada de Rusia y China, junto a sus aliados. Esta superpotencia asiática ya está comenzando a formarse, ¡y la Biblia dice que marchará contra Europa y contra Jerusalén!

La Biblia especifica que los ríos Tigres y Éufrates se secarán y estas naciones marcharán directo al Oriente Medio. Estos inmensos ejércitos se reunirán para la batalla en Meguido, Armagedón (Apocalipsis 16:16). ¡Pero ellos no van a pelear allí!

Joel 3:1-2 muestra que estos ejércitos irán al Valle de Josafat, justo a la orilla de Jerusalén. ¡Todos estos acontecimientos del tiempo del fin continuarán girando en torno a JERUSALÉN!

¡La batalla en el Valle de Josafat será tan sangrienta que la sangre llegará a la altura de los frenos de los caballos por una distancia cercana a los 320 kilómetros! (Apocalipsis 14:19-20). Dios mismo luchará contra estos ejércitos, ¡y lo hará de ese modo porque es la única forma en que Él puede tener su atención! ¡Es la única forma en que Él puede hacer que estos hombres carnales y sanguinarios Le crean!

Al igual que muchos otros eventos cruciales, esta grande y terrible guerra final de todos los tiempos sucederá justo allí en Jerusalén.

Lo que yace más allá de la guerra

Pero a pesar de toda la guerra, a pesar de toda la muerte y el sufrimiento horrendo, Jerusalén también es un símbolo de buenas noticias. Todavía escogeré a Jerusalén, ¡dice Dios!

En 1 Reyes 11:13, Dios dice que Él ha escogido a Jerusalén para ser la capital mundial. Él aún hará a Jerusalén la capital del mundo, ¡y luego la capital del universo!

Dios desea que usted se dé cuenta que gran parte de la Biblia gira en torno a Jerusalén. Dice que si hace caso de esto, Él lo recompensará, y usted podrá gobernar con Jesucristo en Su trono en Jerusalén, ¡para siempre!

Dios promete ponerle fin a todo el derramamiento de sangre en Jerusalén, y en el mundo. ¡Él profetiza acerca de un Milenio en el cual Jesucristo y Sus santos gobernarán la Tierra! Entonces, por toda la eternidad, ¡Jerusalén gobernará a todo el universo! Los “muy escogidos” residirán en esa ciudad sede con Cristo para siempre (Apocalipsis 3:12).

Abraham buscaba una ciudad cuyos fundamentos fueron construidos por Dios. Él vio más allá del Milenio a un tiempo cuando Dios el Padre traerá a la nueva Jerusalén a esta Tierra, y Él Mismo gobernará a la Familia Dios. El Hijo y Su Esposa gobernarán bajo el Padre, precisamente desde Jerusalén.

Para esos tiempos, todos se habrán convertido en seres espirituales, y esto que comienza en Jerusalén aquí en la Tierra, ¡se expandirá para gobernar y traerle vida al universo!