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Esperanza para afrontar

Esperanza para afrontar

Estos tiempos difíciles están a punto de ser insoportables. Pero no olvide lo que hay al otro lado.

O le cree a Dios o no Le cree. No hay intermedios. Jesucristo dijo: “Porque ese será un tiempo de mayor horror que cualquier cosa que el mundo haya visto jamás o que jamás volverá a ver. De hecho, a menos que se acorte ese tiempo de calamidad, toda la raza humana será destruida” (Mateo 24:21-22; Nueva Traducción Viviente).

Cuando el Hijo de Dios caminó sobre la Tierra hace 2.000 años, ¡previó que el hombre no sólo crearía armas de destrucción masiva, sino que también las utilizaría! Al principio, una cuarta parte de la población de la Tierra morirá a causa de la guerra convencional, el hambre, las enfermedades, los animales salvajes, los disturbios y los actos de terrorismo infligidos durante el tiempo de los cuatro jinetes del apocalipsis. Eso son unos 2.000 millones de personas, ¡muertas! Léalo en Apocalipsis 6:1-8, especialmente el versículo 8.

Por más terrible que sea, los cuatro jinetes no son más que el preludio del periodo del mayor horror del que habló Cristo. Estos jinetes preparan el escenario para que las armas de destrucción masiva —nucleares, químicas y biológicas— se desaten sobre el resto de la humanidad. Miles de millones más morirán (vea Apocalipsis 9:18).

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La Biblia revela que toda la humanidad sería borrada de la faz de la Tierra, a menos que Dios intervenga. ¡Y lo hará! Dios el Padre enviará nuevamente a Jesucristo a la Tierra para salvarnos de la extinción. Dios no permitirá que el hombre se destruya a sí mismo, porque Él tiene un plan para el hombre, y usted necesita entender cuál es. Es increíble describirlo con palabras, ¡pero nada le dará más esperanza!

Comienza con el entendimiento de que Dios es una Familia. Una de las pruebas más evidentes de esto es que se repite una y otra vez en el Nuevo Testamento; en él, la palabra “hijo” se utiliza 422 veces y al menos la mitad de las veces se refiere a Jesucristo como el Hijo de Dios. Y la palabra “padre” se usa 352 veces, y la mayoría de las veces se refiere a Dios el Padre. ¡Padre e Hijo son una familia!

Pero eso no es todo. Jesús fue el Hijo primogénito, pero no para ser el único. Él fue “el primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8:29). La Biblia muestra que Jesucristo es el Capitán [Autor], o Pionero, el primero en nacer, y así poder traer “muchos hijos a la gloria” (vea Hebreos 2:10). ¿De dónde se supone que vienen estos otros hijos? ¡Abra su mente a esta sorprendente verdad!

Después de que Dios creó a los animales, cada uno con la capacidad de reproducirse según su propia especie (Génesis 1:24-25), hizo al hombre según la especie Dios, es decir, ¡a imagen y semejanza de Dios! (versículo 26). Observe que el hombre fue creado según la semejanza e imagen de Dios.

La humanidad es semejante a Dios, es decir, ¡nos parecemos a Él! Aunque Dios está compuesto de espíritu y el hombre de materia, nos parecemos en Su forma. Pero eso es sólo la primera fase. Para desarrollarse completamente a la imagen de Dios, no sólo a Su semejanza, el hombre necesitaba que se le enseñara el camino de vida de Dios, practicar Su camino y finalmente ¡desarrollar Su carácter! ¿Pero por qué?

La respuesta a esa pregunta revela la alucinante verdad del propósito del hombre: Dios se está reproduciendo a Sí Mismo ¡a través del hombre! Reflexione sobre eso un momento. Dios está expandiendo Su Familia, ¡a través del hombre! Para entender mejor la verdad sobre Su Familia, Dios ordenó la familia física. En otras palabras, fuimos creados para convertirnos en los propios hijos de Dios, ¡literalmente, no en sentido figurado!

¿Puede comenzar a imaginar su increíble potencial? Finalmente el hombre va a nacer de espíritu y estará compuesto de espíritu en la forma y figura de Dios ¡y con el carácter y poder de Dios!

Entendámoslo. No podemos llegar a ser un hijo de Dios hasta que adquiramos Su carácter. Para nacer como un hijo literal de Dios (lo que significa realmente “nacer de nuevo”), cada uno debe, por su propia voluntad, elegir obedecer a Dios, Sus leyes y Su camino de vida del dar. Al mismo tiempo debemos rechazar el camino de este mundo, que es el camino de Satanás del obtener. Desafortunadamente, la mayoría de las personas no se volverán al camino de Dios hasta que experimenten el resultado final del camino de Satanás—un cataclismo que destruiría a toda la raza humana si no fuera por la intervención de Dios.

Esa es la razón por la que Dios va a permitir que una gran tribulación venga a esta Tierra. Es sólo entonces que el hombre será finalmente humillado hasta el punto de que escuchará a Dios. Es sólo entonces que se rendirá finalmente a su Creador en una entrega incondicional. Cuando la actitud del hombre sea como la de un niño inocente y enseñable, ¡Dios podrá inculcar Su carácter y Su propia naturaleza en el hombre para que pueda nacer de Dios!

¿Y usted? ¿Elegirá obedecer a Dios ahora y ser protegido del holocausto venidero, o elegirá ignorar esta advertencia?

Cuando llegue la inimaginable Gran Tribulación, ¡será una señal de que esta presente era de maldad está llegando a su fin! Cuando estalle en la escena mundial, recuerde que hay una esperanza increíble y asombrosa al otro lado. Dios el Padre no permitirá que la humanidad se destruya a sí misma. Él enviará nuevamente a Su Hijo Jesucristo a la Tierra para evitar que eso suceda. Después de que Cristo regrese, el hombre finalmente estará dispuesto a vivir a la manera de Dios y el mundo más hermoso, pacífico y alegre surgirá de las cenizas—el maravilloso Mundo de Mañana.

Después Dios comenzará a expandir Su Familia, ¡y finalmente todos los que han muerto vivirán de nuevo y tendrán la oportunidad de elegir la vida y convertirse en un hijo literal de Dios! ¡Enfóquese en la visión de la Familia Dios! Esa es la esperanza para afrontar la situación que Dios quiere que tenga.

LA VISIÓN DE LA FAMILIA DIOS

Cristo vino a la Tierra a declarar al Padre-a la Familia Dios. Él no vino aquí a declararse a Sí mismo, como este mundo cree. Ese engaño es la causa de que el mundo no entienda el plan de Dios para la humanidad. Ellos están en la oscuridad, ¡e igualmente lo está, la mayoría del propio pueblo de Dios! Aquí está el único mensaje que nos llenará de esperanza. Es acerca de traer el gobierno y la paz de Dios, al universo entero. Este es el verdadero evangelio que humanidad nunca ha entendido.