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Entregando Siria a Al Qaeda
Hasta hace poco, Ahmed al-Sharaa tenía una recompensa de 10 millones sobre su cabeza por parte del gobierno de Estados Unidos.
Sharaa se alistó en el grupo terrorista Al Qaeda alrededor de 2003, uniéndose a la Guerra contra el Terrorismo del lado de los terroristas que hicieron arder a Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Fue pionero en la entrada de Al Qaeda en Siria, dirigiendo una filial que con el tiempo se separó para formar su propia entidad, conocida hoy como Hayat Tahrir al-Sham (hts). Conquistó territorio del dictador sirio secular Bashar Assad y lo gobernó como un estricto Estado islamista. Nunca ha renunciado a sus vínculos con los grupos terroristas más notorios del mundo. Aún comanda ejércitos de miles de yihadistas que viajaron desde todas partes del mundo para ser guiados por su visión islamista.
Este mismo hombre, tras derrocar a Assad a finales de 2024, gobierna ahora Siria. Y el presidente de EE UU, Donald Trump, que ocupa la misma Casa Blanca desde la cual el presidente George W. Bush anunció la guerra contra Al Qaeda, dijo en mayo de 2025 que quiere darle a la nueva Siria de Sharaa “una oportunidad de grandeza”.
A lo largo de 2025, EE UU eliminó progresivamente las sanciones económicas contra Siria, hts y el propio Sharaa. Aceptó la Siria de Sharaa como miembro de la coalición internacional contra el Estado Islámico. Transfirió el control de prisiones que albergan a miembros del Estado Islámico al gobierno sirio.
El noviembre pasado, Sharaa se convirtió en el primer jefe de Estado sirio recibido en la Casa Blanca. Fue un espectáculo surrealista ver al líder de una rama de Al Qaeda recibido por simpatizantes gritando “¡Allahu Akbar!” a las puertas de la mansión presidencial. En una rueda de prensa, el presidente Trump elogió a Sharaa como un “líder fuerte” y dijo: “Estamos dispuestos a hacer todo lo posible para que Siria tenga éxito”. El presidente le restó importancia a una pregunta sobre la conexión de Sharaa con grupos terroristas, afirmando: “Todos hemos tenido pasados difíciles”.
El presidente Trump confía tanto en Sharaa que está dispuesto a entregarle todos los activos militares de EE UU. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria confirmó el 16 de abril que todas las antiguas bases militares de EE UU están bajo su control. El Mando Central de EE UU confirmó al día siguiente que esto es “parte de una transición deliberada y basada en condiciones”. EE UU ya no tiene una presencia militar significativa en Siria.
El régimen de Sharaa es todavía relativamente nuevo. Hace poco terminó de consolidar su control del poder. Pero las acciones que él y sus hombres han tomado hasta ahora proporcionan pistas acerca de hacia dónde intenta conducir a Siria. No pinta bien.
Persiguiendo a las minorías
Sharaa y hts obtuvieron el poder en diciembre de 2024. Sharaa dijo que lideraría una república secular y democrática. Restituyó la bandera de Siria a su diseño previo a la era de Assad. Dejó los calabozos de Assad vacíos.
Después comenzó a llenarlas con sus propios prisioneros.
En marzo de 2025, los leales a Assad comenzaron a atacar posiciones de hts. Facciones alineadas con Sharaa acusaron a elementos dentro de la comunidad alauita —la minoría de la que proviene Assad— de apoyar la insurgencia. Los días 6 y 7 de marzo se produjeron enfrentamientos en los que las fuerzas musulmanas suníes de Sharaa atacaron a civiles alauitas. Investigaciones posteriores sugieren que más de 1.400 civiles, en su mayoría alauitas, fueron asesinados durante varios días. Masacres aún más dramáticas fueron cometidas en julio por islamistas bajo el mando de Sharaa contra otra minoría, los drusos. Los enfrentamientos étnicos dejaron un estimado de 1.700 personas muertas según las Naciones Unidas, la gran mayoría drusos.
El gobierno de Damasco ha intentado distanciarse de gran parte del derramamiento de sangre, alegando que fue resultado de actores deshonestos y que se investigaría. Independientemente de si Sharaa ordenó o aprobó personalmente la violencia, ésta ocurrió bajo su mandato. Sus hombres no se unieron a una filial de Al Qaeda sin esperar perseguir a los “infieles”.
El enero pasado, el siguiente grupo en ser atacado fueron los kurdos. Los kurdos son no árabes que hablan un idioma diferente y que han estado luchando por su propio país de una forma u otra durante más de cien años. Durante la guerra civil siria, las milicias kurdas controlaban su propio territorio independientemente de Damasco. Tras la caída de Assad, estas milicias fueron el mayor contrapeso al gobierno de Sharaa.
Tras una ofensiva relámpago que capturó posiciones kurdas, el gobierno sirio presionó a las Fuerzas Democráticas Sirias (fds), la principal milicia kurda, para que firmara un acuerdo que era esencialmente una rendición, en el que la milicia accedía a fusionarse con el gobierno y a renunciar al sueño de la autonomía kurda. Esta vez, el gobierno fue menos duro. Las milicias kurdas serían integradas en el ejército principal en lugar de ser disueltas, y los kurdos recibieron derechos culturales como la protección de su idioma. Pero seguía siendo una medida del régimen para consolidar el poder frente a sus opositores.
El patrocinio de EE UU a los kurdos de Siria se remonta a más de una década. Siria no habría lanzado su ofensiva de enero si hubiera pensado que EE UU intervendría para proteger a los kurdos; EE UU no intervino. El enviado especial de EE UU para Siria, Tom Barrack, publicó en las redes sociales tras la rendición: “EE UU no tiene interés en [una] presencia militar a largo plazo; prioriza derrotar los remanentes [del Estado Islámico], apoyar la reconciliación y promover la unidad nacional sin respaldar el separatismo o el federalismo”. Y agregó: “[E]l propósito original de las fds como principal fuerza anti-[Estado Islámico] ha expirado en gran medida”.
En otras palabras, se las arreglan solos. Ahora estamos del lado de Sharaa.
Albergando grupos terroristas
Durante la guerra civil, hts no era exclusivamente una fuerza siria. Extremistas suníes viajaron desde todas partes del mundo para propagar la yihad en Siria bajo el mando de Sharaa. Muchos de estos terroristas vinieron de lugares tan remotos como Xinjiang, China. Tales conexiones son una de las razones por las que China es un importante adversario internacional de hts; hts colaboró con grupos yihadistas chinos como el Partido Islámico del Turquestán en la lucha contra Assad. A partir de junio de 2025, el régimen comenzó a integrar a estos combatientes extranjeros en el ejército sirio a pesar de la oposición internacional.
En noviembre, la emisora pública israelí kan afirmó que la Yihad Islámica Palestina, el grupo terrorista con base en Gaza que ayudó a Hamás a invadir Israel y masacrar a civiles el 7 de octubre de 2023, había estado consolidando fuerzas y desarrollando capacidades militares cerca de Damasco. Según se informa, el grupo prefirió a Siria para este propósito debido a la presión de EE UU sobre Israel para no atacar el país. kan afirmó que Sharaa no sólo estaba al tanto de esta militarización, sino que incluso había designado a un enviado presidencial para facilitar la comunicación entre Siria y la Yihad Islámica Palestina.
Al menos, todo esto sugiere que Siria bajo Sharaa se está convirtiendo en un refugio para terroristas. Sharaa o se siente impotente para detenerlos o los apoya activamente. Ninguna de las dos opciones es buena para el Occidente.
A pesar de todo esto, la administración Trump ha hecho todo lo posible para reintegrar a Siria en la comunidad internacional. EE UU se está convirtiendo en uno de los mayores patrocinadores de Siria, si no en el mayor.
Hoy, está claro que la victoria de Sharaa no significó una victoria por la libertad en Oriente Medio. Siria ha reemplazado un tirano por otro. Aliarse con un antiguo enemigo con un historial como el de Sharaa es sorprendente. Y la profecía bíblica revela que es extremadamente peligroso.
Borrando a Estados Unidos
El pasaje pertinente, en el Salmo 83, describe a varios pueblos de Oriente Medio que unen fuerzas “para que (...) no haya más memoria del nombre de Israel” (versículo 4). “Israel” en la profecía incluye al moderno Estado de Israel y también a EE UU. (Solicite su ejemplar gratuito de Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, por Herbert W. Armstrong).
Esta alianza está compuesta por “[l]as tiendas de los edomitas y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; Gebal, Amón y Amalec, los filisteos y los habitantes de Tiro. También el asirio se ha juntado con ellos…” (versículos 6-8).
El redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, ha identificado esto como una profecía para nuestro tiempo. “La clave para descifrar esta profecía, es saber quiénes son los actuales descendientes de estos pueblos”, escribió en su artículo de 2021 “El error mortal en los acuerdos de paz de Oriente Medio” (https://www.latrompeta.es/articles/posts/el-error-mortal-en-los-acuerdos-de-paz-de-oriente-medio). “Y Dios en este tiempo del fin ha proporcionado esta clave. Basado en investigaciones bíblicas e históricas, y con la inspiración de Dios, Herbert W. Armstrong dio una buena idea general de a qué naciones corresponden estos pueblos hoy, identificando a los ismaelitas como Arabia Saudí y los Estados del Golfo, los agarenos como Siria, los filisteos como los palestinos; Gebal y Tiro como el Líbano, Moab y Amón como Jordania, y Edom y Amalec como Turquía (…) Note también que Asur, o Asiria, está en esa lista. Esto se refiere a la Alemania actual”.
Otras profecías muestran que Alemania y sus aliados lucharán contra Irán y sus aliados islamistas radicales. (El folleto gratuito del Sr. Flurry El rey del sur explica esto con más detalle.) Siria fue, durante años, uno de los subsidiarios más importantes de Irán. Eso terminó con la caída del régimen de Assad. Pero la nueva Siria, aunque menos sujeta a Irán, también es abiertamente antiestadounidense. Por ingenuidad o supuesto pragmatismo, el presidente Trump está ayudando a construir esta nueva Siria liderada por Al Qaeda. Está dándoles “una oportunidad de grandeza” a los yihadistas vinculados a Al Qaeda.
“Todos queremos la paz”, escribió el Sr. Flurry. “Pero, lamentablemente, estos pactos de paz recientes tienen un error mortal (…) Aunque parezca que estas naciones se están alejando del radicalismo y la violencia, debemos mirar bajo la superficie. Después de todo, esta profecía revela que tomarán “consejos astutos”; o sea, un acorde sutil y astuto. ¡Esta profecía certera muestra que estas naciones se aliarán para tratar de borrar el nombre de Israel para siempre! ¡Eso es un odio intenso!” (ibíd.).
El Sr. Flurry escribió esas palabras con respecto a los “Acuerdos de Abraham” que el presidente Trump negoció entre Israel, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin durante su primer mandato. Los EAU y Baréin son Estados del Golfo estables y prósperos, no gobernados por yihadistas. Si las palabras del Sr. Flurry se aplican a los árabes del Golfo, definitivamente se aplican a un país como Siria, que tiene una larga historia de guerras contra EE UU e Israel y ahora gobernada por los sucesores de los terroristas del 11 de septiembre de 2001. EE UU patrocina a la nueva Siria bajo su propio riesgo.
