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Flickr/Gage Skidmore

En el desafío, la oportunidad

La presidencia de Donald Trump representa una gran amenaza para Alemania, pero también hay enormes oportunidades.

La retirada del presidente Trump del mundo junto con la crítica de la UE, está acumulando presión sobre Europa. Él quiere que la UE colapse bajo esa presión; mas eso podría forzar a los europeos a unirse. Después de las entrevistas del Sr. Trump con el Times y el Bild , la canciller alemana Angela Merkel declaró: “Creo que nosotros los europeos tenemos nuestro destino en nuestras propias manos, y yo señalaría muy firmemente que estamos todos unidos”. El ministro de relaciones exteriores francés Jean-Marc Ayrault dijo: “La mejor respuesta es la unidad europea”.

El hablar de la obsolescencia de la otan está motivando a Europa a buscar su propia fuerza militar, algo que Alemania ha perseguido por años. Sin la garantía de seguridad por Estados Unidos, la UE “puede dirigir sus realidades geopolíticas actuales, sólo desarrollando su propia capacidad para proyectar poder político y militar”, explicó el ex ministro de relaciones exteriores alemán Joschka Fisher (Project
Syndicate, 5 de enero).

“[Fue] un discurso de inauguración hostil”, tuiteó Guy Verhofstadt del parlamento de la UE, y líder negociador del Brexit: “No podemos estar cruzados de brazos y esperar por el apoyo y la cooperación de EE UU. Europa debe tomar su destino y su seguridad en sus propias manos”.

Europa ya estaba trabajando en la unión militar con una nueva seriedad. La elección del Sr. Trump está acelerando esos esfuerzos.

El movimiento del presidente Trump hacia Rusia también contiene oportunidades para Alemania.

Ninguna distención estadounidense con Rusia puede perdurar. Los dos países casi no tienen ningún interés en común. Su rivalidad ha sido manifiesta a través de la historia; es la clásica competencia entre la gran potencia terrestre contra la gran potencia marítima, que enfrenta a Esparta contra Atenas, Roma contra Cartago y Gran Bretaña contra Francia. Tales poderes nunca se llevan bien; tienen muchos intereses encontrados. El único interés que Rusia y Estados Unidos comparten es la oposición al terrorismo islámico, pero el apoyo de Putin a Irán revela su falta de compromiso en este frente.

Rusia y Alemania tienen más intereses comunes, por lo cual ellos han forjado acuerdos a través de la historia. El Sr. Trump está pavimentando el camino para que Alemania se acerque más a Rusia; una alianza que Berlín podría usar para lograr una gran ventaja a largo plazo.

Al mismo tiempo, el acercamiento de Estados Unidos con Rusia está empujando a Europa del Este más cerca de Alemania. Esta región sabe que sola no puede hacerle frente a Rusia, y ha pasado los últimos años luchando para encontrar un padrino. Con Estados Unidos bajo el Sr. Obama poco dispuesto a enfrentar a Rusia, y con Europa luchando por idear una política externa coherente, la región ha estado tratando de decidir cuál es la opción menos mala. Un Estados Unidos que acoge de buena manera a Rusia hace que Alemania (con sus fuerzas militares mucho más débiles y su historial de sorprendentes acuerdos con Rusia) sea la opción menos mala. Espere ver a Europa del Este dar un giro hacia Alemania.

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