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El verdadero poder detrás de Hamás

Estos asesinos tienen un amplio apoyo externo.

7 de octubre. En el calendario hebreo, era el 22 de Tishri: un día de reposo semanal, y también una observancia anual de Shemini Atzeret que señalaba el festival de siete días de Sucot. Judíos israelíes religiosos, junto con visitantes de todo el mundo, se encontraban observando este tiempo sagrado en diferente medida. Otros se dedicaban a sus negocios o al placer. Los titulares de la mañana hablaban de heridos leves en un accidente de tráfico de dos vehículos, del “papel desproporcionado” de la religión en Israel, de las funciones de los jueces del Tribunal Supremo, de las negociaciones con los saudíes, de las relaciones con los estadounidenses y de otras noticias internacionales y locales típicas. (Cuando uno visita Israel, se da cuenta de que todo en esta minúscula nación de menos de 10 millones de habitantes son noticias locales).

El mundo aún no lo sabía, pero los titulares de las noticias estaban a punto de cambiar.

Algo estaba derribando puestos de observación en el sur. Algo había cortado y arrasado las vallas, atravesado en motocicletas y otros vehículos, desembarcando en botes, volado en parapentes, y estaba desplazando miles de figuras oscuras hacia las casas.

Ese algo era maldad absoluta: cruel, depravada, incomprensible e inhumana.

Las figuras iban vestidas con botas y uniforme de combate, pañuelos en la cabeza y chalecos tácticos. Llevaban encendedores, cuchillos, fusiles automáticos, miles de balas, cámaras y mapas detallados. En cambio, las familias en sus casas vestían sandalias de fin de semana y llevaban a sus hijos.

De repente, en el campo, en el paso de peatones, en la puerta de la comunidad, en el jardín, en el porche, en el salón, junto a la cama de los ancianos, en la guardería, el mal estaba allí.

Lo que siguió no puede describirse como un acto de guerra o terror. Fue una carnicería masiva fría, vil, despiadada y brutal.

Las balas atravesaron parabrisas, puertas y ventanas de viviendas, esposos, esposas, abuelos, niños, bebés. Los malvados rodearon, inmovilizaron y ataron a los indefensos; los golpearon, torturaron, apalearon y quemaron vivos; transmitiendo por Internet gran parte de los hechos para que el mundo, especialmente sus familias, los viera. La ayuda no llegó. Muchos de los asesinos se tomaron su tiempo.

Estas bestias alardeaban de sus “conquistas”, “heroísmo” y “servicio”, y alababan a “Alá” mientras disparaban a la gente en sus casas, rompían piernas, “dejaban sucias” a mujeres y decapitaban bebés. Sus planes preveían que decenas de personas fueran llevadas como rehenes atravesando las vallas hasta un lugar espantoso para ser utilizadas como escudos humanos, torturadas, violadas, asesinadas. Mujeres, una de ellas muerta, desnuda, boca abajo en una camioneta con hombres sentados sobre ella, otra aún sangrando por las piernas tras haber sido violada brutalmente, fueron exhibidas y difundidas como trofeos.

Las imágenes de un gran festival de música muestran a cientos de personas bailando poco antes de que aparecieran manchas en el cielo y parapentes. El sonido de los disparos estalla y los juerguistas se dispersan, cientos de ellos corren aterrorizados por campos abiertos donde nada los cubre de sus asesinos, que les ametrallan por la espalda y violan a algunas de las mujeres junto a los cadáveres de sus amigos antes de matarlas también. Los que huyeron hacia sus vehículos fueron perseguidos y llevados directamente hacia más asesinos que les estaban esperando. El estacionamiento y las carreteras parecían una zona de guerra, en la que uno de los bandos estaba desprevenido, desarmado y masacrado.

La inmensa mayoría de estos asistentes al concierto, abuelas, padres y madres, niños, lactantes, bebés en el vientre materno, tenían algo en común: eran judíos.

El mal exterminó el 7 de octubre a unos 1.400 judíos. Fue el 11-S israelí del terror islámico (si el 11-S no hubiera matado a 3.000 estadounidenses, sino a 60.000). Parece ser la peor masacre de judíos desde el Holocausto, e igual de estremecedora, obscena, profanadora y perversa.

¿De dónde procede este esfuerzo específico del mal?

Detrás de Hamás

Los perpetradores infectados por esta sed de sangre pertenecen a la organización terrorista conocida como Hamás. Después de que Israel evacuara unilateralmente el territorio meridional israelí de Gaza en 2005, Hamás asesinó a sus rivales palestinos y se hizo con el control de Gaza en 2007, controlando fuertemente a su población y utilizando su posición para lanzar ataques terroristas contra Israel, incluidas guerras de corta duración en 2008, 2012 y 2014 y violencia en 2021, 2022 y a principios de este año.

Mientras a la gente de todo el mundo aún le costaba creer la naturaleza de lo que estaba ocurriendo en Israel, los portavoces de Hamás se jactaban en Internet y en las cadenas internacionales de televisión de que recientemente habían moderado sus ataques, negociando con los israelíes cuestiones como permisos de trabajo en Israel para palestinos y ajustes para mejorar la vida de los habitantes de Gaza. Estaban adormeciendo a los israelíes, al tiempo que secaban el suministro de agua de los gazatíes desenterrando tuberías para convertirlas en cohetes.

¿Cómo pudo ocurrir esto? ¿Cómo pudieron lograr tanta carnicería? Debido a que Hamás roba recursos de su pueblo para matar a judíos, Israel e incluso Egipto han mantenido bloqueado el territorio. Hamás era y es completamente incapaz de cumplir sus sangrientas ambiciones sin ayuda del exterior.

Pero cuenta con ayuda exterior.

No se equivoquen: Hamás tiene ayuda, de Irán.

El Wall Street Journal informó que la organización terrorista militante de la élite de Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, se reunió con líderes de Hamás y de Hezbolá en Beirut, Líbano, el 2 de octubre, y “miembros de altos cargos” de ambos grupos declararon que el propósito de la reunión era refinar los detalles de la masacre. El portavoz de Hamás, Ghazi Hamad, declaró a bbc que Hamás “contaba con el respaldo directo de Irán para el atentado”.

El 3 de octubre, el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, lanzó esta amenaza pública contra Israel: “El régimen usurpador está llegando a su fin. Hoy, el movimiento palestino está más vivo que nunca durante estos 70 u 80 años. Hoy, la juventud palestina y el movimiento palestino, el movimiento contra la ocupación, la opresión y el sionismo, está más enérgico, más vivo y más preparado que nunca, y ustedes pueden verlo. Y si Dios quiere, este movimiento alcanzará sus objetivos. El honorable Imam, que Dios esté complacido con él, describió al régimen usurpador como un cáncer. Este cáncer será definitivamente erradicado, si Dios quiere, a manos del pueblo palestino y de las fuerzas de resistencia de toda la región”.

Caracterizar a Israel y a los judíos de “cáncer” es el tipo de maldad saturada de odio que promulgan constantemente Jamenei y su régimen. Su régimen ha apoyado el terrorismo desde el día en que usurpó el poder en 1979. Suministra a Hamás millones de dólares, hace contrabando de armas, seguramente incluyendo ametralladoras y cohetes que fueron utilizados para asesinar y aterrorizar a israelíes en octubre. ¿Dónde recibe Hamás su entrenamiento, no sólo para luchar contra soldados o policías israelíes, sino también para asesinar familias? De la Guardia Revolucionaria de Irán.

Irán se deleita con la misma religión, la misma ideología general, las mismas ambiciones y la misma maldad. Participa todo lo que puede en el asesinato, la tortura y el terror de sus enemigos, especialmente de los judíos.

Irán es un régimen religioso fanático, enemigo de Europa y Estados Unidos, económicamente más pequeño que Colorado y el mayor patrocinador del terrorismo del mundo. Irán es el poder detrás de Hamás, pero ¿quién es el poder detrás de Irán?

Detrás de Irán

Comparar el 7 de octubre con el 11 de septiembre de 2001 es escalofriante, no sólo porque ambos son recordados porque islamistas radicales asesinaron a estadounidenses y judíos, sino también porque el mal en Israel este octubre se remonta a un mal que ocurrió este septiembre. En el 22º aniversario de los ataques terroristas, el gobierno de Estados Unidos anunció que descongelaba la increíble cantidad de 6.000 millones de dólares para Irán como pago por rehenes.

Mucha gente se indignó. Era chocante que el régimen Obama-Biden pagara por rehenes, y que pagara tanto. Biden podría haber elegido cualquier día para anunciarlo, pero hizo todo lo posible para entregar miles de millones de dólares al patrocinador número uno del terrorismo islámico en el aniversario del mayor, más salvaje y más malvado ataque terrorista islamista de la historia de Estados Unidos. Biden hizo algunos comentarios acerca de que los iraníes lo utilizarían con “fines humanitarios”, pero incluso el Secretario de Estado Antony Blinken admitió que “los iraníes siempre han encontrado formas de utilizar el dinero, haya sanciones o no, con fines militares”. Y en Irán, “fines militares” también significa “fines terroristas” y “fines de asesinato en masa”.

“Este dinero pertenece a la República Islámica de Irán”, dijo públicamente el presidente iraní Ebrahim Raisi, “y naturalmente, decidiremos (…) gastarlo donde lo necesitemos. (…) ‘Humanitario’ significa cualquier cosa que necesite el pueblo iraní, así que este dinero se presupuestará para esas necesidades. Y las necesidades del pueblo iraní las decidirá y determinará el gobierno iraní”.

Después de las atrocidades de Hamás del 7 de octubre, que se remontan directamente a Irán, el régimen de Biden intentó desviar la culpa de los iraníes. El Departamento de Estado de Biden, la Agencia Central de Inteligencia, el Departamento de Defensa y otras agencias no sólo supuestamente no vieron venir esto, sino que después del hecho negaron que Irán estuviera directamente involucrado. Y Biden trató de impulsar la transferencia de 6.000 millones de dólares de todos modos, ¡mientras los hogares israelíes seguían manchados de sangre! Esto se sumaría a los 235 millones de dólares que había dado a los palestinos en “ayuda humanitaria”, revirtiendo una política de la presidencia de Donald Trump.

Esto significa que los militantes de Hamás que arrasan las habitaciones de los niños judíos han sido equipados, armados y entrenados no sólo con dinero iraní, sino también con dinero estadounidense.

Durante uno de los casos más horribles de terror islámico radical en toda una generación, ¡Biden siguió intentando dar cobijo político y enviar miles de millones de dólares directamente a los peores terroristas del mundo!

Los hechos son claros: Biden y Estados Unidos están apoyando abiertamente a Irán en el mismo momento en que éste ha ayudado a perpetrar cientos de secuestros, violaciones, apuñalamientos, tiroteos, decapitaciones y quemas, justo cuando cosas como el cadáver carbonizado de una mujer abrazando a un niño desfilan ante los ojos del mundo. Sin el cobijo de Estados Unidos, ¡Irán nunca podría haber hecho esto!

¿Cuán mortal, cuán lejos y cuán profundo llega este mal? Hay que ver más allá de Joe Biden, de quien se sabe que no está a cargo de su presidencia ilegítima. ¿Quién controla a Biden? ¿Quién controla a Estados Unidos?

Detrás de Biden

Recordemos lo que ocurría a principios de la década de 2000: Las sanciones estaban paralizando al régimen iraní. Habían cientos de miles de tropas estadounidenses terrestres y aéreas en Afganistán, directamente al este, y en Irak, al oeste.

Entonces Barack Obama, que prometía transformar radicalmente Estados Unidos, llegó al poder.

Eche un vistazo a las ediciones de la Trompeta de aquellos años (latrompeta.es/literature/categories/archivo-de-la-revista). Cuando Obama fue elegido por primera vez, escribimos que probablemente no era diferente de cualquier otro político de izquierda profundamente equivocado.

En verano de 2009, los expertos reflexionaban sobre cómo el nuevo presidente estaba causando sorpresas aquí y allá con su primer gran viaje a Oriente Medio y su primer discurso sobre política exterior. Pero nuestro artículo de portada de septiembre de 2009 lo caracterizaba así: “Discurso del presidente Obama en El Cairo: Cómo éste sacudirá a las naciones”. Obama había pedido que Estados Unidos dejara de frenar a Irán en su búsqueda de armas nucleares y que Israel no interviniera. El redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, advirtió que las palabras de Obama no sólo eran sorprendentes o vacías, sino que “causarán problemas fatales”.

Obama permitió que el régimen terrorista iraní se librara de las sanciones estadounidenses y occidentales. Cuando las protestas y el cambio de régimen barrieron la región en 2011, ayudó a deponer al régimen amigo de Estados Unidos en Egipto, ¡pero ayudó a salvar al régimen iraní! Luego creó e impulsó algo que los estadounidenses y los países de todo el mundo nunca pidieron ni esperaron: un “acuerdo nuclear” para proporcionar poder financiero y político a los mulás y un camino que al final conduciría a las armas nucleares.

En 2016, los estadounidenses eligieron a Donald Trump, que se opuso a Irán, apoyó a Israel y puso fin al demencial acuerdo nuclear. Pero en 2021 Biden fue instalado como presidente, y se ven las huellas de Barack Obama en toda su política exterior.

La relación de Estados Unidos con Irán y con Israel no está motivada por la ingenuidad, el sentido práctico o la estupidez. Está motivada por una maldad muy inteligente, selectiva y activa.

Borrar a Israel

Mire a su alrededor. En este momento, el bien se está volviendo muy débil, y el mal se está volviendo muy fuerte. Esta misma fuerza maligna está activa a nivel nacional. Está atacando a los oponentes políticos y “transformando fundamentalmente” las elecciones, los tribunales, las libertades, la economía, el ejército, las agencias de espionaje, la inmigración, la política exterior y la seguridad.

Esto es cierto no sólo en Estados Unidos, sino también en el Estado de Israel. Hay una razón por la que estos dos países que se podrían considerar muy diferentes son muy parecidos en sus creencias y virtudes fundamentales. Y hay una razón por la que el mal está atacando a cada uno de ellos utilizando tácticas similares en ambos casos. La figura que orquesta la destrucción de Estados Unidos está atacando a Israel por razones similares.

Estados Unidos e Israel son, en efecto, naciones hermanas. Descienden de la antigua nación de Israel, ¡que tuvo una historia con Dios! Por eso están bajo ataque espiritual, ideológico, político, económico y físico.

¿Por qué tanto odio a los judíos? ¿Por qué tanto odio a las partes de la sociedad israelí que se remontan a la virtud y a Dios? ¿Por qué tanto odio a las partes de la sociedad estadounidense que se remontan a la Biblia?

Porque el mal existe, es fuerte, es abrumador, ¡y está mortalmente obsesionado con erradicar el bien!

Lo bueno viene de Dios. Él ha intervenido a lo largo de la historia de la humanidad, en gran medida a través de los antiguos israelitas y las naciones modernas de Israel. ¿Por qué? No por favoritismo hacia los israelitas, ¡sino como parte de Su plan para el bien de todo el mundo!

Lo que estamos viendo ahora forma parte de una enorme batalla entre el bien supremo y el mal supremo.

Por eso la gente se enfurece de odio hacia los judíos. Por eso la gente que ve manifestantes antijudíos en las ciudades occidentales y piensa que con darles un tirón de orejas es suficiente, está terriblemente equivocada. Esas personas no celebran la vida de los palestinos, sino la muerte sangrienta y grotesca de los judíos. El mismo espíritu prevaleció en la “sofisticada” Europa en los andenes ferroviarios de salida de Bulgaria, Croacia, Italia, Polonia y en las estaciones de entrada de Auschwitz, Belzec, Chelmno, Jasenovac, Majdanek, Treblinka. Y la Segunda Guerra Mundial no fue el único Holocausto de judíos.

Ese mismo espíritu inexplicable, inexorable y maligno estuvo presente en la Inquisición, en los emperadores de Roma, en Antíoco y los seléucidas, en Amán y los persas, de hecho, a lo largo de toda la historia.

Debemos darnos cuenta a qué nos enfrentamos. El 7 de octubre es sólo la punta del iceberg de lo que ha ocurrido antes y de lo que está por venir.

Profecías específicas

Una profecía en 2 Reyes 14:26-27 ilumina lo que está sucediendo: “Porque [el Eterno] miró la muy amarga aflicción de Israel; que no había siervo ni libre, ni quien diese ayuda a Israel; y [el Eterno] no había determinado raer el nombre de Israel de debajo del cielo; por tanto, los salvó por mano de Jeroboam hijo de Joás”.

Gerald Flurry escribió El rey del sur, un folleto que allá por 1992 ya exponía el papel de Irán en los acontecimientos del tiempo del fin, lo que demuestra una asombrosa visión profética. Este año, lo actualizó y amplió en un momento en que todo menos el islam radical dominaba los titulares mundiales. El folleto dice: “Un hombre intentó borrar el nombre de Israel, un objetivo muy satánico. Satanás odia todo lo que es Dios y quiere destruirlo de todas las formas posibles. Pero este pasaje muestra que antiguamente, Dios impidió que esto sucediera, y lo hizo a través del rey Jeroboam ii . (…) La historia está repitiéndose hoy. ¿Cuál es el nombre profético de Israel? En nuestros días, se hace énfasis en tres naciones físicas de Israel: Estados Unidos, Gran Bretaña y la nación judía en el Oriente Medio”.

“Los mulás de Irán dicen públicamente que quieren ‘borrar a Israel del mapa’. Esa es otra forma de decir que quieren ¡‘raer el nombre de Israel de debajo del cielo’!”.

“¿Por qué (…) un presidente estadounidense se alinearía con estos asesinos? ¿Y por qué implementar un acuerdo que prácticamente garantiza que Irán se convierta en una potencia nuclear?”.

“Este pasaje profético en 2 Reyes 14 explica. ¡El presidente Obama comparte el objetivo de ‘raer el nombre de Israel’!”.

La cobertura noticiosa de la guerra de Israel contra Hamás se centra en el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el líder de Hamás Ismail Haniyeh, ¡pero la verdadera batalla es entre un hombre que intenta destruir a Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel y un hombre que intenta salvar a estas naciones únicas! Y detrás de todo ello hay un ser espiritual muy asesino.

“[Obama] estaba insinuando”, escribió el Sr. Flurry en su artículo de 2020 “El misterio Barack Obama”, “Ustedes se ocupan de los judíos y nosotros nos ocuparemos de EE UU. Nosotros ‘raeremos el nombre de Israel de debajo del cielo’ transformando a EE UU en un Estado socialista que nuestros fundadores no reconocerían. Él quiere destruir todo lo que es bueno en EE UU y transformar fundamentalmente a la nación en una dictadura marxista”.

La guerra de Gaza demuestra que esta apreciación es correcta. Y muestra lo que significa “raer el nombre de Israel de debajo del cielo”. Obama no está tratando de fomentar la paz en Oriente Medio. Apoya a Irán y a los palestinos porque comparte su objetivo de echar a los israelíes al mar.

Sin embargo, hay buenas noticias en todo esto. Como muestra 2 Reyes 14, Dios ve este intento de “raer” a Israel. El Estado judío y otras naciones modernas de Israel son herramientas que Dios ha utilizado y utilizará para ayudar a llevar a toda la humanidad hacia Él. No permitirá que el mal borre el nombre de Israel. Él ha elegido a estas naciones, y ningún mal, por poderoso que sea, puede detenerlo.

Debido a que el Estado judío y los israelitas modernos de todo el mundo han sucumbido ellos mismos a los males, se han alejado de Dios y se han negado a escuchar Sus advertencias, se dirigen hacia un tiempo terrible en el que el mal arrasará dentro de los hogares y las ciudades de Estados Unidos, Australia, Gran Bretaña, Canadá, Israel, Nueva Zelanda, Suráfrica y más allá. La violencia, nuclear y artesanal, se extenderá a todas las naciones del mundo. El 7 de octubre fue un amargo anticipo.

¡Pero la razón por la que el mal ha atacado a los judíos y al resto de las naciones de Israel es la misma por la que hay esperanza! El Creador de la humanidad ama a Su creación. Él tiene un plan para el pueblo judío, los israelitas modernos, y la gente de todo el mundo, jóvenes y viejos, amigos y enemigos, vivos y muertos. Y se desarrollará desde Jerusalén, desde Israel y se esparcirá por todo el mundo.

Usted debe vigilar Israel. Debe vigilar Jerusalén. Al hacerlo, verá más derramamiento de sangre, pero verá el mal derrocado con fuerza abrumadora desde esa misma ciudad.

EL REY DEL SUR

El profeta Daniel escribió acerca de una futura confrontación entre el rey de norte y el rey del sur. ¡Estamos ahora en el tiempo donde estos dos importantes poderes están rápidamente levantándose! El rey del sur está provocando problemas incluso hoy. ¡Es crítico que usted sepa la identidad de este poder profetizado!