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El siglo perdido

El siglo perdido

¿Sabía usted que el verdadero mensaje del evangelio enseñado por el Jesucristo Mismo fue enterrado y suprimido por casi 1900 años? Descubra la inspiradora verdad sobre su increíble potencial, y por qué esta verdad fue ocultada maliciosamente y sustituida por un evangelio falso durante el siglo perdido.

Transcripción de La Llave de David

Jesucristo fundó la Iglesia de Dios, y pueden encontrar la historia de la Iglesia de Dios en la historia secular; no es tan difícil de hacer. Pero hubo un período de 100 años en el que esa historia secular sobre la Iglesia de Dios fue totalmente borrada. Ahora, ¿cómo pasó? Sucedió alrededor del año 70 d. C. hasta el 170 d. C. ¿Por qué y cómo pasó?

Bueno, cien años después del 70 d. C. había un “cristianismo” que entró en escena que era casi totalmente opuesto a lo que Jesucristo enseñó; de hecho, era totalmente opuesto. Y un hombre con el nombre de Simón Mago se había apropiado del nombre de Cristo, llamando "cristianismo" a la Religión de los misterios babilónicos. Y sólo tenían el nombre de Cristo, pero no tenían el mensaje de Cristo, y eso era ciertamente un engaño muy peligroso. Y la historia de la Iglesia en ese período simplemente desapareció. Desapareció, y Simón el Mago y sus seguidores fueron los responsables de ello. Y realmente se extendió y extendió y extendió mucho más a través del resto de la historia.

Herbert Armstrong escribió en El increíble potencial humano: “Simón el Mago entonces se apropió del nombre de Cristo, llamando ‘cristianismo’ a su religión de los misterios babilónicos (…) y casi [destruye] a la verdadera Iglesia de Dios”. Y usted puede encontrar todo esto explicado en mi libro sobre La verdadera historia de la verdadera Iglesia de Dios. Así que todo esto comenzó en el año 70 d. C. Luego vino el siglo perdido hasta alrededor de 170 d. C.

Noten esta breve cita de Herbert Armstrong. “Había tomado el nombre de Cristo y lo aplicó

a la religión de los misterios babilónicos. Había reemplazado el mensaje que Jesús había traído de Dios, por un ‘evangelio’ acerca de la persona de Cristo, proclamando al Mensajero, pero suprimiendo completamente aquella dimensión faltante de Su mensaje. Y por espacio de por lo menos dieciocho siglos y medio, el verdadero evangelio no fue proclamado al mundo”. Y fue proclamado de nuevo al mundo por Herbert W. Armstrong. Fue alrededor del mundo, pero no había sido proclamado durante dieciocho siglos y medio desde ese período de 100 años. Esa es una historia inquietante sobre la Iglesia de Dios. Pero la Iglesia de Dios, durante ese corto lapso, cien años, fue simplemente eliminada de la historia secular. Ni siquiera puede encontrarse.

Aquí hay otra cita corta. El 24 de junio de 1983, esto es lo que dijo el Sr. Armstrong: “Desde Sardis hasta Laodicea, leyó una declaración de una escuela teológica alemana que hablaba de un siglo oscuro en la historia de la Iglesia”. Claro, ellos no tenían la verdad de Dios. Ellos no sabían que la verdad estaba en las epístolas de Juan, pero Dios se había cerciorado de que esa historia estuviera reportada en las epístolas de Juan. Dios se aseguró de eso.

Y, repito, hubo esta batalla sobre, bueno, si éste debía ser o no el mensaje de Cristo, o si debería ser sólo acerca de Cristo. Y ellos, por supuesto, eligieron el mensaje acerca de Cristo, y eso borra mucho más de la gran verdad de Dios.

Cuando escuché al Sr. Armstrong hablar sobre este periodo de cien años, les digo que me electrizó, y creo que a toda la Iglesia, porque nunca habíamos escuchado nada parecido. ¿Por qué sucedió eso, y cómo sucedió? ¿Y por qué estarían tan decididos a borrar la verdad de la Iglesia de Dios? Bueno, ellos tenían un mensaje que querían usar para reemplazarlo, pero Dios se aseguró de que quedara grabado donde pudiéramos encontrarlo en la historia bíblica. Y es crítico que Dios siempre se asegure de que entendamos lo que realmente necesitamos saber. Pero pensé que esa fue una de las declaraciones más importantes que el Sr. Armstrong hizo sobre la verdadera Iglesia de Dios, y qué aleccionador era pensar en cómo Satanás tiene este tremendo poder para hacer algo así a la Iglesia de Dios. Dios lo permite por una razón.

Pero voy a empezar en el corazón mismo de las epístolas de Juan para mostrarles lo que más querían borrar, y por qué era tan crítico que detuvieran ese mensaje. Era el mensaje de la mayor esperanza que hay en la Biblia, y está dirigido a usted, ¡su potencial en la Iglesia de Dios! Así que demos un vistazo a lo que más querían borrar en ese siglo perdido, y esto es lo que Satanás no quiere que entiendan.

1 Juan 3 y verso 1 dice: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios”: ¡somos hijos de Dios! Hay un Padre, un Padre espiritual, y hay hijos de Dios, y déjenme leer el resto de ese verso. 1 Juan 3, versos 1 al 3, “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. (2) Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”. Piensen en eso. Cuando Jesucristo aparezca en Su gloria, vamos a ser como Él cuando seamos resucitados en Su Reino y levantados en Su Familia. Vamos a ser como Dios. ¿Pueden creer eso?

Pueden ver también Filipenses 3 y verso 21, Salmo 17 y verso 15, y dice lo mismo. ¡Es una verdad alucinante que Dios nos dice sobre nuestro futuro! ¡Este es nuestro potencial! Y Satanás quería borrarlo, y lo hizo en ese periodo de cien años, lo borró de la historia secular, pero Dios nunca le permitiría borrarlo de Su Palabra en las epístolas de Juan.

¡Pero esto es para usted! Miren, esto es algo que Dios quiere que entiendan. Vamos a ser la Esposa de Cristo si salimos y obedecemos a Dios hoy y le ayudamos a entregar ese mensaje, y vamos a compartir el trono de Jesucristo, y Su Esposa va a parecerse al Esposo. Vamos a parecernos a Jesucristo y a tener el mismo poder de Dios en nuestras vidas. Vamos a estar sirviendo a Jesucristo y a Dios el Padre, y sin embargo nos van a dar la recompensa más increíble que jamás hayan oído, ¡y es para toda la eternidad! ¡Esto es algo que Satanás quiere, más que nada, borrar porque este es su potencial! ¡Este es el porqué del hombre! por esto el hombre está en esta Tierra, y muy pocas personas lo saben.

Pero el verso 3 les dice algo que es críticamente importante. El verso 3 dice: “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro”. ¿Qué está diciendo? Bueno, si pierden esta esperanza, este gran potencial, esta esperanza, nunca se van a purificar. Tienen que ver y entender esta esperanza porque Dios SÍ nos da pruebas y dificultades, y Él dice en Mateo 5 y verso 48 que debemos llegar a ser como nuestro Padre, ¡perfectos y tener una actitud perfecta! Y eso requiere pasar por algunas pruebas y no siempre es fácil. Dios prueba a su pueblo. Él es un padre; cualquier padre corrige a su hijo, así que esta visión de esperanza es lo que hace posible que nos purifiquemos y seamos santos, ¡como Dios es santo! ¡Qué potencial! ¿Pueden creerlo? La mayoría de los hombres no pueden. La mayoría de la gente no puede. Pero tenemos que llegar a ser puros, como Dios es puro. Tenemos que saber por qué estamos aquí, qué es el hombre, cuál es su propósito. ¡Por esto estamos aquí! Y va más allá del entendimiento humano.

Noten 1 Juan 2 y verso 19, vamos a retroceder un poco. Esto es lo que dice: “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”. Aquí estaba el propio pueblo de Dios que dejó la propia Iglesia de Dios, y ciertamente mucho de eso sucedió en ese período de cien años, pero continuó después de eso y se extendió por todo el mundo, en lo que respecta al pueblo de Dios.

Así que aquí hay algo de lo que el Sr. Armstrong también habló, que tienen que tener cuidado con los ministros falsos que se levantan dentro de la Iglesia de Dios y fuera de la Iglesia de Dios. Habrá profetas falsos, apóstoles falsos, y todo esto se explica en mi folleto, La última hora, que es sobre las epístolas de Juan. Le explica todo esto.

“Algunos estaban borrando la historia de la Iglesia de Dios, y Juan estaba trabajando febrilmente para preservar esa historia, sobre todo en sus epístolas”. Él abre todo esto a nuestra comprensión, lo que estaba pasando en ese siglo perdido, y lo que siguió después de esa historia perdida. Nos lo explicaba y sigue haciéndolo a lo largo de esas epístolas.

Y luego, si miran lo que dice un poco más abajo en el folleto, Cristo habló con él cuando tuvieron esas largas sesiones durante Su ministerio terrenal, es decir, estaba hablando con Juan y pasando un tiempo especial con él, tratando de prepararlo para el futuro de su vida. Él iba a morir una muerte natural, pero todos los otros apóstoles fueron martirizados y asesinados a causa de este mensaje sobre su potencial, todos ellos. Ahora, esa es una verdad bastante impactante al pensar en ello, pero Cristo siguió preparando a Juan de un modo especial para lo que quería que hiciera. Y todo es sólo un tipo, desde incluso el año 70 d. C., es un tipo de lo que va a suceder en este tiempo final, si no atendemos la advertencia de Dios, que tendremos problemas similares e incluso peores. Y podemos evitarlo si lo hacemos y escuchamos el mensaje de Dios.

¿Por qué Dios haría eso? ¿Por qué Dios se llevaría a esos apóstoles y dejaría que los mataran, cuando la gente los necesitaba tanto? ¿Por qué permitiría Dios que eso pasara? Dios estaba realmente mostrando a la gente, diciendo, Miren, tienen un problema aquí. ¡Me necesitan a Mí! ¡No a un hombre! ¡Ni siquiera a mis apóstoles! Me necesitan a . ¡Tienen que enfocarse en ! Y esa es una lección que todos tenemos que aprender. malditos los hombres que confían en los hombres (Jeremías 17, verso 5 lo dice).

Pero déjenme mostrarles algo más aquí que es una verdad monumental que Juan señala, y solo Juan les dice esta gran verdad. Lo hace en las epístolas y también en su evangelio y en Apocalipsis, el libro de Apocalipsis. Pero fíjense en lo que nos dice, y es el único en el Nuevo Testamento que cubrió esto, y saben que Dios tuvo que estar diciéndole esto cuando tuvieron estas sesiones personales juntos, hablando el uno con el otro, estando cerca el uno del otro, porque Cristo estaba preparando a Juan para esta Obra, antes de que fuera, Él mismo, crucificado, y regresara al Padre.

Fíjense en el verso 1 de 1 Juan 1. Dice esto: “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida”; el Verbo, el Logos. Bueno, ¿quién es? Bueno, estaba Dios, y estaba el Verbo, el Portavoz de la Divinidad, la Divinidad que se convirtió en la Familia de Dios, cuando ese Verbo se convirtió en Jesucristo, el Hijo de Dios.

Fíjense en el verso 2. Él habla más sobre esto. ¡Está asombrado por lo que está pasando aquí! “(Porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); (3) lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. Ahora, él les está diciendo acerca del Verbo, este Dios que bajó a esta Tierra como el Hijo de Dios, Jesucristo, y les está dando la historia de Cristo, Su vida eterna con el Padre, el que se convirtió en el Padre, el Ser que se convirtió en el Padre. Y hubo un tiempo cuando sólo había Dios y el Verbo, o el Portavoz. Y entonces, Dios y el Portavoz, o el Verbo, se convirtieron en el Padre y el Hijo. Eso se discute en Juan capítulo 1, en el Evangelio de Juan.

¡Pero miren lo que Dios nos dice sobre este evento monumental! Él dijo, ¡Miren, este era Dios en la carne! ¡Y Él estaba allí con nosotros, y podíamos tocarlo, podíamos hablar con Él, podíamos pasar tiempo con Él, y Él nos enseñaba! Este era Dios en la carne haciendo eso, el Verbo se convirtió en el Hijo de Dios, y Dios se convirtió en el Padre. Eso es realmente algo que este mundo no entiende. Sólo hay Dios el Padre y Dios el Hijo; eso es todo en cuanto a dioses eternos se refiere ahora. ¡Es todo! ¡Y nosotros necesitamos entenderlo!

Juan, repito, fue el único escritor del Nuevo Testamento que designó a Cristo como el Logos, y lo explicó en detalle, y trató de que la gente entendiera quién estaba sobre ellos y trabajando con ellos. ¡Y estaban asombrados de que pudieran estar allí mismo en la presencia de Dios en la carne! Ahora bien, ¡eso debería realmente impactar la vida de todos los cristianos! ¿Pero lo hace? Me temo que no.

Sólo piensen en esto, que Dios y el Verbo eran eternos, y vivían en paz, amor y armonía por toda la eternidad, y a través de este período y en el resto de la eternidad. Ahora, no es así en esta Tierra. Dios está trabajando ahora para traer esa armonía y esa paz y alegría a toda la humanidad, a toda la gente que ha vivido. Ese es el mensaje más hermoso y maravilloso que ustedes y yo podríamos escuchar. Simplemente no podrían escuchar nada más maravilloso.

Continúa aquí. Veamos en 1 Juan 2 y verso 18 para ver el tipo de problema con el que se encontraban y que tenían que experimentar. Verso 18: “Hijitos, ya es el último tiempo”, o Este es el tiempo final. Él pensó que estaba en el propio tiempo final en el que estamos ahora. Era sólo un tipo de nuestro tiempo final hoy. Y fíjense en lo que dice: “Y según vosotros oísteis que el anticristo viene”, ¡un anticristo! ¿Dónde lo encontrarían? Bueno, lo encuentran dentro de la Iglesia de Dios. “… Han surgido muchos anticristos”, pero hay uno dentro de la propia Iglesia de Dios, “por esto conocemos que es el último tiempo”. ¡Él repite eso! ¡Este es el fin de la era! Y vamos a tener que enfrentarnos a los anticristos, gente que está luchando contra Cristo y se creen cristianos. ¡Eso es lo que profetiza la Biblia, y tenemos que entender esto, todos nosotros! Yo, y todos. ¡No se puede confiar en un hombre! No podemos confiar en nosotros mismos, ¡sólo podemos confiar en Dios! ¡Eso es lo que debemos hacer!

¡Hay muchos engañadores y muchos anticristos, dice Dios, fuera de la Iglesia, pero los principales que le preocupan a Dios están dentro de la Iglesia! ¡Dentro de la propia Iglesia de Dios! Hay un anticristo que lidera la Iglesia de Dios, y que en realidad se apoderó de ella en este tiempo final, como lo hizo antiguamente. Un hombre que está luchando contra Cristo se apoderó de la propia Iglesia de Dios y del 95% de la gente en este tiempo final. Está allí mismo en la Biblia, y todo esto se explica en el material que les enviaremos al final de este programa si quieren más de esto, y ciertamente espero que sí.

Ven, tenemos al Padre y al Hijo; todo esto es sobre la Familia de Dios. El Padre y el Hijo, y el Logos que se convirtió en el Hijo de Dios y fue desfigurado más que ningún hombre en la Tierra al ser golpeado salvajemente y al arrancarle la carne de Su cuerpo. Y entonces, Él fue crucificado para pagar por nuestros pecados espirituales después de que la paliza había pagado por nuestros pecados físicos. De eso se trata la Pascua.

Noten el verso 9 [3 Juan 1]. Aquí está el que era el hombre principal en la Iglesia de Dios en ese tiempo, y él es sólo un tipo de uno que estaba en esta Iglesia y se apoderó de la Iglesia de Dios en este tiempo final, el último tiempo. Eso es lo que significan las palabras que acabo de leerles. Verso 9: “Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe”. ¡Ni siquiera recibió al pueblo de Dios! ¡Y él está dentro de la Iglesia y se estaba apoderando de la Iglesia! Y Juan estaba en prisión en la isla de Patmos, y no pudo ir al pueblo por lo menos durante una gran parte de este tiempo. Y tal vez las epístolas fueron escritas allí, también, pero sabemos con seguridad que el libro de Apocalipsis fue escrito allí.

Verso 10: “Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia”. Eso ocurrió en el siglo pasado. Él simplemente los echó de la Iglesia, se apoderó de la Iglesia, como ha sucedido en este tiempo final a la propia Iglesia de Dios. ¿Pueden creer eso?

Déjenme citarles algo que quizás les sorprenda escuchar. Aquí está la cita. Bueno, todo comenzó con este hombre, pero luego se extendió, y esta es la cita: “Difícilmente alguna epístola no menciona la religión de Simón el Mago. Incluso los eruditos que han estudiado la historia de la iglesia han visto claramente que casi todas las referencias en las epístolas del Nuevo Testamento que exponen los errores en la primera era de la iglesia están dirigidas exclusivamente a Simón Mago y sus seguidores inmediatos”. Ahora, es un historiador de la Iglesia el que nos dice eso. Y continúa diciéndonos que Simón “incuestionablemente adulteró el cristianismo con ideas y prácticas paganas, y se hizo pasar por una emanación de Dios”, ¡o estaba mostrándose como Dios! ¡Un hombre hacía eso antiguamente! ¡Y un hombre lo ha hecho en este tiempo final! Eso sólo muestra lo poco que sabemos de la verdad de Dios, y debemos aprenderla, y asegurarnos de que nada como eso vuelva a suceder. Ciertamente, Cristo va a venir y poner fin a todo eso.

Bueno, pueden seguir y leer unos cuantos versos más en estas epístolas. No necesito dárselos, pero me gustaría recordarles de nuevo que estamos aquí para convertirnos en hijos de Dios, ¡y vamos a ser como Él cuando aparezca en esta Tierra en Su gloria! ¡Ese es nuestro futuro! Dios nos va a dar ese maravilloso futuro si salimos ahora y proclamamos Su mensaje a este mundo.