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El programa espacial de Dios

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El programa espacial de Dios

¡Mirar al cielo debería conmovernos!

Cuatro astronautas partieron hacia la Luna el 1 de abril, convirtiéndose en los primeros seres humanos en viajar hasta allí desde 1972. Dieron la vuelta a su lado más lejano, viendo partes de ella con ojos humanos por primera vez en la historia, y de regreso amerizaron en el océano Pacífico el 10 de abril, completando con éxito la misión Artemis  ii .

Artemis i fue una misión de prueba no tripulada en 2022. Artemis ii fue una sensacional misión tripulada de sobrevuelo lunar. Artemis iii será una misión de prueba tripulada para orbitar la Tierra, y está previsto que Artemis iv lleve de nuevo al hombre a la superficie de la Luna en 2028.




El administrador de la nasa, Jared Isaacman, anunció planes para “establecer una presencia duradera” en la Luna con una base permanente en su superficie para 2032. También dijo que la nasa espera lanzar su primera nave interplanetaria propulsada por energía nuclear a finales de 2028. La nasa quiere que los viajes a la Luna y luego a Marte se conviertan en algo habitual.

Lo que la nasa logró con Artemis ii ha impresionado e inspirado a millones de personas. Pero ¿sabía que Dios también tiene un programa espacial?

En el pasado, los administradores de la nasa y otras personas que miran hacia los cielos se han sentido conmovidos por Escrituras como el Salmo 8:1, 3-4: “Oh [Eterno], Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; (…) Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria…”. ¡Quedan deslumbrados por las afirmaciones que vinculan las maravillas del cielo con el gran Creador que las hizo!

Sin embargo, la verdadera imagen de lo que la Biblia revela sobre el universo y su propósito —y nuestra conexión con él como seres humanos— ¡es mucho más resplandeciente e inspiradora de lo que ellos creen!

Lo que la nasa y otros proyectos espaciales están haciendo es emocionante. Elevan nuestros ojos hacia lo alto y agitan nuestros corazones. Pero Dios quiere que tengamos una visión aún más inspiradora: ¡Su programa espacial!

Grandes acontecimientos como la misión Artemis ii nos brindan la oportunidad de captar esta visión. Si realmente lo medita y lo comprende, ¡le inspirará como ninguna otra cosa puede hacerlo!

‘Plantar los cielos’

La nasa tiene que planificar su programa espacial con años de antelación. ¡Dios ha estado preparando su programa durante mucho, mucho más tiempo! Ha sido necesario mucho esfuerzo, e incluso sacrificio, para preparar al ser humano para el espacio exterior.

Isaías 30:8 nos muestra que el libro de Isaías fue registrado específicamente para nosotros en el tiempo del fin. El programa espacial de Dios se revela en Isaías 51.

“Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, para que Yo pueda plantar los cielos, y sentar los cimientos de la tierra, y decir a Sión: Pueblo mío eres tú” (versículo 16; traducción nuestra de la versión King James).

Creo que es una de las afirmaciones más inspiradoras de la Biblia. Si lo entendemos de verdad, ¡hará que nuestro espíritu se eleve!

Dios quiere “plantar” y embellecer la Tierra. Se propone hacer la Tierra como el Huerto de Edén (versículo 3). Y el versículo 16 muestra que Dios se propone continuar ese embellecimiento hacia el universo: “plantar los cielos”. La palabra hebrea traducida en español como extender tiene el significado de plantar, tal como se hace con un jardín o un árbol, hacer que algo eche raíces y crezca.

Ahora mismo, el universo carece de vida. ¡Pero Dios va a hacer que florezca con vida y belleza!

Este versículo muestra que los seres humanos forman parte de este plan. Dios planea enviar al hombre a otros planetas del espacio exterior, para “plantar los cielos”.

Muchos versículos de la Biblia dan testimonio del potencial del hombre en el universo.

El apóstol Pablo escribió en Hebreos 2:6: “Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites?”. Estaba citando el Salmo 8, escrito siglos antes por el rey David. Ese salmo muestra a David contemplando lo que podía ver del universo —“tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas”— y preguntando a Dios por qué se acordaba del hombre.

Pablo continuó la cita: “Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies…” (Hebreos 2:7-8).

¿Qué significa “todo”? Pablo respondió con esta sorprendente afirmación: “Todo lo has sometido bajo sus pies’. Porque este sometimiento del universo bajo el hombre implica que no queda nada que no esté sometido a él. Pero por el momento no vemos que el universo le esté sometido” (versículo 8; traducción nuestra de Weymouth New Testament).

Sí, la creación en la Tierra está sujeta al hombre hasta el día de hoy. Pero el universo aún no está sujeto a nosotros. Sin embargo, esto implica que algún día lo estará.

En Romanos 8:19-22, Pablo escribió: “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creaciónfue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora”.

Toda la creación de Dios, el universo entero, gime, sometida a la esclavitud de la corrupción. Otros pasajes, como Isaías 14 y Ezequiel 28, describen a Satanás el diablo rebelándose contra Dios. Esa rebelión sembró la destrucción y la decadencia en todo el universo. ¡El universo está ahora esperando a que los seres humanos nazcan de nuevo como hijos de Dios! ¿Por qué?

¡Porque Dios tiene planes para poner el universo bajo el dominio del hombre! ¡Vamos a ayudar a Dios a restaurar el universo a un estado de orden!

Isaías 51:16 muestra que el hombre no sólo revertirá la destrucción causada por la rebelión de Satanás, ¡sino que plantará y embellecerá los cielos! Esa es una de las principales razones por las que Dios creó a la humanidad: ¡para trabajar junto a Él, como parte de Su Familia, en el acabado y embellecimiento de la vasta creación!

Isaías 35:1 dice que “se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa”. ¿Sólo en la Tierra? Hay desiertos por todo el universo. ¡Quizás está expresado así porque Dios va a hacer que los desiertos florezcan como rosas por todo el universo!

‘Las cualidades adecuadas’

Dios quiere que pensemos en grande sobre este tema, y quiere que seamos prácticos.

Viajar a la Luna y orbitarla requirió años de entrenamiento. El comandante de la misión Artemis ii, Reid Wiseman, fue seleccionado como astronauta de la nasa en 2009. Todos los miembros de la tripulación, que tienen entre 47 y 50 años, llevan entre 13 y 17 años en entrenamiento.

En Isaías 51:16 Dios dice que dirá “a Sión: Pueblo mío eres tú”. Hay un grupo especial de personas —representado por “Sión”, el sitio donde se encontraba el templo del antiguo Israel— a quienes Dios está entrenando y con quienes está trabajando. Apocalipsis 19:7 dice que, en el momento del regreso de Jesucristo, Su Esposa “se ha preparado”. Dios está preparando a Su Iglesia para que sea la Esposa de Cristo y para que ayude a Cristo a guiar al mundo hacia el universo.

Hoy en día, Dios está llamando a personas que tienen “las cualidades adecuadas” —como se decía en los inicios del programa espacial estadounidense— para ir al espacio después de haber sido entrenadas en la Tierra.

La nasa envía misiones a Marte y más allá con el fin de estudiar los orígenes de la vida en la Tierra. Para formar parte del programa de Dios, hay que estudiarlos en la Biblia, inspirada por el Espíritu de Dios. Las Escrituras nos muestran exactamente cuáles son nuestros orígenes. Dios está enseñando a quienes forman parte de Su programa espacial de dónde proceden, por qué están aquí y cuál es Su plan.

Dios al final invitará a toda la humanidad a unirse a este programa, pero actualmente está trabajando por adelantado con unos pocos elegidos. Estos le ayudarán luego a incorporar a toda la humanidad a este proyecto.

La nasa espera llevar al hombre a Marte. Esa es una ambición gigantesca, ¡pero es insignificante comparada con lo que Dios ha planeado para el hombre! Quizás Dios esté permitiendo que el hombre explore un poco el espacio para que tengamos una idea de cómo será nuestro futuro. ¡Pero lo que Dios hará con Marte y los planetas, los sistemas solares y las galaxias más allá de nuestro sistema es mucho más grandioso de lo que alguien en la nasa o en cualquier otro lugar haya soñado alguna vez!

Esperanza y corrección

Dios tiene una dura corrección para la humanidad en Isaías 51. Hay una lección fundamental que debemos aprender antes de participar en el programa espacial de Dios.

El versículo 17 dice: “Despierta, despierta, levántate, oh Jerusalén, que bebiste de la mano de [el Eterno] el cáliz de su ira; porque el cáliz de aturdimiento bebiste hasta los sedimentos”.

¡La peor ira posible de Dios está a punto de caer sobre la humanidad, comenzando por las naciones de Israel! ¿Por qué está Dios tan enfadado?

Dios nos creó amorosamente para cumplir este plan inspirador que debería hacer que nuestros espíritus se elevaran, sin embargo nos hemos rebelado contra Él. Nuestra imaginación debería arder de alegría, gratitud y ambición cuando comprendemos lo que Dios ha preparado para nosotros. Dios quiere derramar sobre nosotros tantas bendiciones. Sin embargo, nos rebelamos constantemente contra Su plan e intentamos obtener esas bendiciones a nuestra manera.

Esta es la clave. El hombre no sabe vivir el camino de la alegría y la abundancia. El hombre no tiene ni idea de cómo convertir el desierto en un Edén. Debemos acudir a Dios para aprender a hacerlo. Dios quiere mostrarnos cómo tener toda alegría y bendición. Pero no lo escuchamos. En cambio, luchamos activamente contra Su mensaje.

“De todos los hijos que dio a luz, no hay quien la guíe; ni quien la tome de la mano, de todos los hijos que crio” (versículo 18). Dios envió profetas en el pasado para guiarnos, ¡y el hombre los mató! ¡Algo anda terriblemente mal con el hombre!

El mundo entero está engañado (Apocalipsis 12:9). Necesitamos que Dios nos guíe, pero no reconocemos esa necesidad, así que seguimos sufriendo. Sin Dios, simplemente no puede funcionar.

Resuelva los problemas a la manera de Dios

La humanidad se enfrenta a problemas catastróficos. Fíjese en Estados Unidos: en estos momentos, estamos librando una guerra contra Irán que no podremos ganar. La nación está inmersa en una deuda masiva: ¡Nuestra deuda creció en 1,8 billones de dólares sólo el año pasado! ¿Cómo puede Estados Unidos evitar el colapso económico sin la ayuda de Dios? La poderosa Unión Soviética se derrumbó debido a sus problemas económicos. Es seguro que eso ocurrirá aquí también.

Dios no quiere que experimentemos estos problemas. Quiere que prosperemos y que tengamos salud (3 Juan 2). Él nos mostrará el camino para prosperar, individual o nacionalmente, ¡si tan sólo nos volviéramos a Él y le escucháramos!

En Isaías 51, Dios nos ofrece esta espectacular visión de plantar los cielos; pero también nos está diciendo: ¡Tendrán que saber cómo resolver sus problemas en la Tierra a mi manera antes de poder salir y plantar los cielos!

El gran patriarca Abraham aprendió esta lección. Dios comienza Isaías 51 dirigiendo nuestra atención hacia él (versículos 1-2). Fue el padre del Israel físico y es el padre de los santos fieles a quienes Dios ha llamado a salir del mundo (Romanos 4:16). ¿Por qué Dios le honra tanto? Porque Abraham simplemente hizo lo que Dios le mandó hacer. Su vida nos enseña cómo vivir con fe en Dios y cómo resolver nuestros problemas.

Abraham tuvo una visión que pocos hombres han tenido. A pesar de los graves problemas a los que se enfrentó, siguió a Dios, buscando una ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios (Hebreos 11:8-19). Buscaba la nueva Jerusalén, la gloriosa ciudad de Dios que descenderá a la Tierra después de que todos los seres humanos hayan nacido en la Familia de Dios. Es a partir de ese momento cuando, bajo la guía de Dios, saldremos a plantar los cielos.

Dios consolará a Sión (Isaías 51:3). Sólo Dios puede resolver nuestros problemas y consolarnos. Él “cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de [el Eterno]; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto”. ¡Qué hermoso mensaje! ¡Podemos tener esa alegría y ese gozo hoy si buscamos la guía de Dios!

Dios dice en el versículo 4: “Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi justicia para luz de los pueblos”. Este mundo tiende a ver la ley de Dios como algo negativo, un conjunto de restricciones opresivas. En realidad, ¡se trata de una serie de instrucciones sobre cómo ser bendecido! La ley y el juicio de Dios serán “luz de los pueblos”. Dios va a unir a todas las naciones. Sométase a Él, ¡y todos podrán ser bendecidos!

Cómo embellecer Marte

El hombre es capaz de llegar a la Luna y enviar satélites y naves espaciales a Marte y más allá. Tiene una mente brillante, porque Dios la creó. Hemos sido creados a imagen de Dios (Génesis 1:26), lo que demuestra que nuestro propósito es crecer hasta asemejarnos a Su carácter. ¡El hombre no puede convertir la Luna o Marte en el Huerto de Edén! ¡No sabemos cómo! Convertir la Luna en un Edén requerirá mucho más que simplemente transformar el paisaje regándolo con agua.

El ser humano es muy hábil a la hora de resolver problemas físicos, pero no sabe cómo llevarse bien con sus semejantes ni entre naciones. ¡No es capaz de traer la paz y, por desgracia, siempre tiende a destruir cualquier belleza física que crea! Fíjese en el estado de nuestro propio planeta y de los seres humanos que lo habitan. ¿No es evidente que lo primero que necesitamos es el carácter de Dios?

Participar en el programa espacial de Dios comienza dejando que Él dirija nuestras vidas.

Hebreos 5:12 dice a los miembros de la verdadera Iglesia de Dios que están llamados a ser maestros. Así es como Dios se prepara para plantar los cielos. Les está enseñando un camino de vida —un camino hermoso, basado en la ley de Dios, capaz de convertir Marte en un Edén— a unos pocos a quienes ha llamado hoy, para que puedan enseñarlo a otros después del regreso de Jesucristo.

Dios está llamando al hombre a ser perfecto como Dios es perfecto (Mateo 5:48). ¡ Eso es lo que hará falta para plantar los cielos!

“Ciertamente volverán los redimidos de [el Eterno]; volverán a Sión cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán” (Isaías 51:11). ¡Dios quiere darnos una alegría eterna! El programa espacial de la nasano puede hacer nada parecido.

Esta visión del programa espacial de Dios es la única fuente de verdadero consuelo y alegría eterna. ¡Grabe esa imagen en su mente, y se pondrá a cantar, y su espíritu se elevará!

EL INCREÍBLE POTENCIAL HUMANO

Este es el asombroso relato del verdadero mensaje evangélico de Jesucristo—y de cómo la dimensión faltante fue retenida y el mundo entero engañado.