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El peor error de la política exterior estadounidense 2

KAVEH KAZEMI/GETTY IMAGES

El peor error de la política exterior estadounidense 2

Una secuela mucho peor que el original

“El peor error en política exterior de la historia de Estados Unidos”. Así es como el redactor jefe de la Trompeta describió el acuerdo nuclear con Irán (el Plan de Acción Integral Conjunto) que entró en vigor el 16 de enero de 2016. El acuerdo dio a uno de los adversarios más feroces de Estados Unidos acceso inmediato a más de 100.000 millones de dólares, 1.800 millones de ellos en efectivo. Permitió el desarrollo de tecnología de misiles balísticos por parte de Irán, que desarrollará para albergar eventualmente una ojiva nuclear. Y, sorprendentemente, dio a Irán un camino legítimo para obtener un arma nuclear en poco más de una década.

El Sr. Gerald Flurry advirtió que esta iniciativa emblemática de política exterior del presidente Barack Obama era algo más que un error ingenuo. Fue un intento deliberado de empoderar al régimen islámico fanático, poniendo en grave peligro a los aliados de Estados Unidos, sobre todo al Estado judío.

El presidente Donald Trump se retiró de lo que llamó el “terrible acuerdo nuclear con Irán” y durante cuatro años intentó contener a Irán y apoyar la defensa de Israel.

Pero ahora, con Joe Biden en el cargo, seis años después de que se iniciara el acuerdo original, Estados Unidos está liderando a las grandes potencias en un nuevo acuerdo con Irán sobre tecnología nuclear. Sorprendentemente, no hay nada sustancialmente “nuevo” en este nuevo acuerdo. Los que han seguido las negociaciones tienen una sensación enfermiza de déjà vu.

De hecho, esto puede resultar ser el nuevo “peor error de política exterior de la historia de Estados Unidos”.

La nueva versión

Muchos de los personajes siguen siendo los mismos. Robert Malley dirige las negociaciones por parte de Estados Unidos, al igual que en 2015. Otros personajes de la época de Obama que participan en el nuevo acuerdo son Richard Nephew (que recientemente ha dejado el equipo por “diferencias de opinión”) y Wendy Sherman, que ejerce de subsecretaria de Estado bajo las órdenes de Antony Blinken.

En esta ocasión, el final del espectáculo de terror está claro desde el principio. En el original, el régimen radical de Irán, patrocinador del terrorismo y con ambición nuclear, estaba a punto de colapsar bajo las sanciones occidentales. Sin embargo, Obama, presidente de lo que Irán llama “el Gran Satán”, intervino para salvar ese régimen y su programa nuclear.

Ahora, los antiguos negociadores de Obama y su ex vicepresidente, Joe Biden, están tan decididos como él a alcanzar un acuerdo con Irán a cualquier precio.

El equipo de Biden ha presionado a los negociadores estadounidenses para que cedan ante Irán, a tal punto que al menos tres miembros del equipo negociador estadounidense han dimitido en señal de protesta. El ex asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, dijo: “Las concesiones que se hicieron a los mulás de Teherán para conseguir que el acuerdo volviera lo hace aún peor”. Lo calificó como “un terrible error para Estados Unidos y para cualquiera que crea en la paz y la seguridad regional”.

Según un borrador del acuerdo filtrado a Reuters, el marco de este nuevo acuerdo es el acuerdo original, incluidas sus fechas de vencimiento. El primer ministro israelí, Naftali Bennett, dijo que esto significa que si los iraníes aceptan las restricciones, ya sean fuertes o ligeras, podrían conseguir legalmente armas nucleares en menos de 2½ años.

Pero al menos hay mecanismos o incentivos para que Irán vuelva a la mesa de negociaciones en el futuro, ¿no? Parece que no. Según se informa, el acuerdo expira en 2025 y lo deja así.

El objetivo declarado del nuevo acuerdo es simplemente hacer que Irán vuelva a cumplir las disposiciones nucleares del antiguo acuerdo, incluida la reducción de la pureza de su uranio enriquecido del 60% actual al 3,67%. Según se informa, el régimen reducirá sus reservas de uranio enriquecido por fases, pero muchos de los beneficios del acuerdo entrarán en vigor inmediatamente.

Un tema más importante y delicado es la cuestión de las centrífugas avanzadas de Irán, ilegales según los términos del acuerdo original. Cuando Donald Trump se retiró del acuerdo, Irán comenzó a construir tantas como pudo, y ahora no quiere renunciar a ellas.

Si usted entiende la motivación del equipo Obama-Biden, no le sorprenderá su respuesta: No hay problema. El nuevo acuerdo permite a Irán almacenar sus centrífugas avanzadas ilegales en lugar de destruirlas o confiscarlas. Esto significa que el peor escenario para la gente de la Organización de Energía Atómica de Irán es esperar hasta 2025 y luego comenzar a producir uranio altamente enriquecido.

La toma

Como parte del acuerdo nuclear original, Irán recibió alrededor de 100.000 millones de dólares en activos descongelados y alivio de las sanciones, lo que equivale a dos veces las 100 películas más taquilleras de todos los tiempos. Esto salvó a la maltrecha economía iraní y a su maltrecho régimen. Los mulás de Teherán utilizaron este dinero para verter vastos recursos en la financiación de sus apoderados terroristas.

El nuevo acuerdo hará exactamente lo mismo y proporcionará casi la misma cantidad de dinero. Tras su firma, el régimen iraní tendrá acceso a más de 100.000 millones de dólares en activos actualmente inaccesibles.

“Si levantamos las sanciones, ¿cómo es probable que se gasten esos dólares?”, preguntó el diputado estadounidense Ritchie Torres. “No tengo ninguna razón para pensar que esos dólares se gastarán en una Ley iraní para Reconstruir Mejor. Tengo muchas razones para pensar que esos dólares probablemente financiarán actos de terrorismo y guerra por delegación”. Torres y otros han visto esto antes: esto es exactamente lo que hizo Irán tras la aplicación del acuerdo original.

Pero el nuevo acuerdo producirá flujos de dinero aún mayores. La economía de Irán depende en gran medida de las exportaciones de petróleo. Con este acuerdo, los expertos predicen que Irán duplicará con creces sus exportaciones de petróleo en unos meses. S&P Global calcula que en nueve meses podría enviar 1,5 millones de barriles más de petróleo cada día. Una fuente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo dijo a Reuters que intentará volver a incluir a Irán si se firma un acuerdo.

Según el Washington Institute for Near East Policy, “la economía de Irán está preparada para un crecimiento sólido, aunque no espectacular, en los próximos meses. Antes de los recientes cambios en las condiciones mundiales del petróleo, el Fondo Monetario Internacional preveía un crecimiento del PIB para 2022 del 2%. Combinado con un promedio de crecimiento del 3% en los dos años anteriores, esto situaría a Teherán en el 95% de donde estaba antes de la ‘máxima presión’ de la administración Trump”. Desde esa previsión, el precio del petróleo se ha disparado de 76 a 113 dólares el barril en el momento de escribir este artículo. El envío de 1,5 millones de barriles extra al día aumentará fuertemente los ingresos de Irán.

Un coprotagonista nuevo

Estados Unidos e Irán han acordado que Rusia sea el principal mediador de las nuevas negociaciones. Cuando Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania, y fue condenada por ello por EE UU, cabría esperar que esto retrasara significativamente las negociaciones. Bueno, sí y no.

El acuerdo se ha retrasado por la guerra de Rusia contra Ucrania y por el hecho de que se ha puesto sobre la mesa toda una serie de nuevas exigencias, no por parte de Irán, sino de Rusia. Exige que Estados Unidos levante las sanciones que ha aplicado por su invasión para poder comerciar con Irán una vez completado el acuerdo.

Rusia ha propuesto que se le permita realizar trabajos nucleares en Irán según el acuerdo original, lo que le permitiría cumplir un contrato de 10.000 millones de dólares para ampliar la central nuclear iraní de Bushehr, ayudar a rediseñar la instalación nuclear iraní de Fordow, intercambiar uranio y suministrar a los reactores iraníes combustible nuclear ruso.

Como era de esperar, Biden cedió a las exigencias de Rusia al igual que lo hizo con las de Irán. El portavoz del Departamento de Estado de EE UU, Ned Price, dijo que Estados Unidos no impondría sanciones a la “participación rusa en proyectos nucleares”, como se indica en el nuevo acuerdo.

La periodista británica Melanie Phillips escribió: “Así que el gobierno de Biden acepta ahora a Putin (el hombre al que el propio Biden llama ‘criminal de guerra’ y que ha amenazado con una guerra nuclear contra Occidente) como controlador del programa de armas nucleares de Irán. (…) Es difícil de creer, pero a través de su doble trato con Rusia e Irán, Estados Unidos está ahora trabajando con un enemigo letal de Occidente para dar poder a un enemigo letal de la civilización” (18 de marzo).

Malos actores

Un obstáculo para completar el nuevo acuerdo es el estatus del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (irgc, por sus siglas en inglés). El presidente Trump lo designó, correctamente, como Organización Terrorista Extranjera. Irán quiere que eso se revierta.

El irgc es fácilmente una de las organizaciones terroristas más grandes y mejor financiadas del mundo, dirigida por un régimen fanático. Ha colaborado en numerosos atentados terroristas contra Occidente desde su creación. Es responsable de la muerte de miles, sino millones, de personas, directa e indirectamente. Sus objetivos declarados incluyen la destrucción del Estado de Israel y el genocidio del pueblo judío.

Por eso se puede imaginar la conmoción y el enfado que sintieron los dirigentes israelíes cuando surgieron rumores de que la administración Biden estaba estudiando la posibilidad de excluir al irgc de la lista de organizaciones terroristas extranjeras. A cambio, los mulás prometerían desescalar la región. Los dirigentes israelíes se negaron inicialmente a creerlo. En una declaración conjunta del 18 de marzo, el primer ministro Bennett y el ministro de Asuntos Exteriores Yair Lapid dijeron: “Nos cuesta creer que se vaya a retirar la designación del irgc como organización terrorista a cambio de una promesa de no hacer daño a los estadounidenses. La lucha contra el terrorismo es una misión global, compartida por todo el mundo. Creemos que Estados Unidos no abandonará a sus aliados más cercanos a cambio de promesas vacías de los terroristas”.

Cuando se hizo evidente que Estados Unidos planeaba efectivamente retirar a Irán de la lista, el Sr. Bennett dijo: “Desgraciadamente, sigue existiendo la determinación de firmar el acuerdo nuclear con Irán a casi cualquier precio, incluso diciendo que la mayor organización terrorista del mundo no es una organización terrorista. Este es un precio demasiado alto”.

Obama y Biden están dispuestos a pagarlo.

Advertencia… les contamos el final

Melanie Phillips escribió esta interesante declaración: “Dado que el régimen iraní ha estado en guerra con Occidente desde que llegó al poder en 1979, que sus huellas digitales están en casi todas las grandes atrocidades terroristas contra los intereses occidentales y que declara incesantemente su objetivo genocida de exterminar a Israel, la determinación de la administración de darle poder es incomprensible” (op. cit.).

De hecho, la mayoría de la gente considera incomprensible el impulso del gobierno de Estados Unidos para este nuevo acuerdo. Biden y quienes le rodean parecen decididos a dar poder a un enemigo directo y a uno de los regímenes más peligrosos de la Tierra en la actualidad. Peor aún, parece feliz de hacerlo a costa de los aliados de Estados Unidos. Para cualquier persona racional y de pensamiento claro, las acciones del gobierno de Obama y de esta administración han sido desconcertantes.

Pero se puede entender. Hay una razón por la que esta administración ha tomado tantas decisiones que son desastrosas para los estadounidenses, los israelíes y otros.

Mientras otras fuentes de noticias elogiaban y se embelesaban por el candidato presidencial Barack Obama, la Trompeta hizo sonar la alarma. Hicimos hincapié en un escándalo tras otro durante su administración, mientras otras fuentes de noticias los desestimaban u olvidaban. Cuando la administración de Obama firmó el acuerdo nuclear original, el Sr. Flurry lo calificó de “cataclismo de política exterior”.

Cuando Joe Biden asumió el cargo, el Sr. Flurry pronosticó que veríamos las mismas políticas horribles que vimos bajo Obama. “Mucha gente puede ver claramente que Joe Biden no está realmente a cargo del gobierno”, escribió en nuestro artículo de portada de octubre de 2021, “esto no es incompetencia. ¡Esto es traición!”. (laTrompeta.es). “Ha llenado su administración con funcionarios de la era Obama, ¡y el propio Sr. Obama está dirigiendo realmente el espectáculo! Algunos dicen, y con razón, que éste es efectivamente el tercer mandato de Obama”.

Escribiendo sobre la vergonzosa retirada de Estados Unidos de Afganistán, el Sr. Flurry escribió: “Muchas de las semillas de este desastre fueron sembradas hace años, cuando Joe Biden era vicepresidente —segundo al mando de Barack Obama—. He escrito extensamente sobre cómo, durante ocho años, la administración Obama estuvo trabajando peligrosamente en contra de los intereses de EE UU, y por qué” (ibíd.).

La Trompeta ha pronosticado y enfatizado con precisión el papel de Irán y de Obama utilizando un entendimiento clave: las profecías de la Biblia.

“Mucha gente puede ver que estas son decisiones desastrosas”, continuó el Sr. Flurry. “Pero debemos entender que esto no es simplemente el resultado de la ineptitud de esta administración, o por la ingenuidad sobre cómo funciona el mundo realmente. Estamos viendo las consecuencias de un ataque satánico calculado y agresivo dirigido a debilitar y finalmente destruir a las naciones de Israel, ¡comenzando con la nación más poderosa del mundo!”.

Hay una fuerza que quiere el terror, la guerra y las detonaciones nucleares. Hay un espíritu detrás de ello. Por eso estos acontecimientos van todos en la misma dirección.

“Muchas escrituras bíblicas explican y subrayan esta verdad. Usted no puede comprender la intención malévola detrás de las acciones de Barack Obama sin reconocer esto”, escribió el Sr. Flurry.

Durante décadas, utilizando la profecía bíblica, la Trompeta ha advertido sobre el declive y la inminente caída de EE UU como superpotencia y el ascenso de Irán. Advertimos que se convertiría en el rey con armas nucleares del islam radical, basándonos en una profecía que se encuentra en Daniel 11:40: “Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará”. En El rey del sur, el Sr. Flurry identifica al prepotente, agresivo y beligerante líder del terrorismo islámico, Irán, como este rey del sur.

El renovado celo por un acuerdo nuclear por parte de los hombres de Barack Obama está preparando al rey del sur para hacer esta contienda profética. Inicialmente, esto hará que el viejo aliado de Estados Unidos, Israel, sea extremadamente vulnerable a futuros ataques. Pero de acuerdo con esta profecía, la preocupación extrema también será sentida por el rey del norte.

¿Quién es el rey del norte? Desde 1945, el difunto Herbert W. Armstrong, redactor jefe de La Pura Verdad, la revista predecesora de La Trompeta, identificó a este rey como una Europa dirigida por Alemania. Ahora, ante los vítores y la adulación del resto del mundo, Alemania está presionando para remilitarizarse, utilizando la invasión rusa de Ucrania como pretexto.

El Sr. Armstrong predijo la remilitarización de Alemania hace más de 75 años, cuando Alemania era una ruina bombardeada tras la Segunda Guerra Mundial. Basó su previsión en la palabra segura de la profecía bíblica. Como explica el Sr. Flurry, el próximo choque entre el Islam radical y una Europa unida y católica desencadenará el fuego nuclear de la Tercera Guerra Mundial.

Las aterradoras previsiones de La Pura Verdad y la Trompeta se están cumpliendo. Y lo peor aún está por venir. Pero de esta misma fuente clave —la profecía bíblica— ¡también viene la mejor noticia que alguien podría escuchar!

“Con la misma certeza con la que se desarrollarán esos acontecimientos, ¡Jesucristo regresará a esta Tierra con poder y gloria, como confirman docenas de escrituras!”, afirma nuestro folleto History and Prophecy of the Middle East [Historia y profecía de Oriente Medio]. Las profecías que involucran al rey del norte y al rey del sur culminan con el regreso de Jesucristo. Los seres humanos habremos demostrado a través de la historia que somos incapaces de gobernarnos a nosotros mismos y que nuestras naciones necesitan ser gobernadas no por hombres sino por el Reino de Dios. Ese gobierno acabará con el terrorismo, las guerras y las armas nucleares. El cumplimiento de ese pronóstico es lo que más esperamos en la Trompeta.