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CHARLES OMMANNEY/GETTY IMAGES

El misterio Barack Obama

¿Por qué un presidente estadounidense conspiraría para manchar la reputación de un héroe estadounidense, derrocar al gobierno de EE UU y realinear los intereses de la nación con los de la principal nación patrocinadora del terrorismo en el mundo?

Thomas Jefferson dijo una vez: “Si una nación espera ser ignorante y libre, en un estado civilizado, espera lo que nunca fue y nunca será”.

Una gran cantidad de información vital está siendo revelada, la cual ningún estadounidense debe ignorar. ¡Revela una corrupción sin precedentes por parte de funcionarios de gobierno que está socavando nuestras libertades y la estructura política de nuestra república constitucional!

La ignorancia y la falta de preocupación de los estadounidenses con respecto a estas verdades nos hace extremadamente vulnerables frente a las personas que quieren destruir a esta nación. EE UU ya está peligrosamente al borde de convertirse en un Estado policial.

Notas manuscritas del ex agente del fbi, Peter Strzok, han confirmado que Barack Obama dirigió personalmente una investigación ilegal contra el retirado teniente general Michael Flynn. Flynn es un héroe de guerra condecorado que ha salvado incontables vidas de estadounidenses. Pero la administración de Obama escuchó sus llamadas telefónicas y filtró ilegalmente sus conversaciones a los medios de comunicación.

Si los agentes del gobierno pueden calumniar y espiar a un héroe estadounidense bien conectado como el general Flynn, ¿qué le podrán hacer a usted si no concuerdan con sus puntos de vista políticos?

Después que el Departamento de Justicia abandonó su caso contra Flynn el 7 de mayo, el presidente Donald Trump dijo que lo que hizo el presidente Obama fue “el mayor crimen político de la historia estadounidense, ¡por mucho!”. Más tarde añadió: “¡Obamagate hace que Watergate parezca muy pequeño!”. Cuando el tipo de tácticas que Obama estaba usando se convierten en rutina, sus libertades pueden ser despojadas cuando lo deseen. La nación se convierte en una dictadura.

Obamagate va mucho más allá de la animosidad personal entre Barack Obama y Michael Flynn. Fue un complot para derrocar al gobierno de EE UU y realinear los intereses estadounidenses con los del principal Estado patrocinador del terrorismo. Varios analistas políticos han revelado cómo el presidente Obama trató de lograr este retorcido objetivo. Pero ellos no entienden por qué haría él algo tan diabólico.

Lo que motiva a Barack Obama es un misterio para la mayoría de los analistas, pero la Biblia revela este misterio. ¡Las personas necesitan entender qué tan peligrosa es esta amenaza para los propios fundamentos de EE UU!

Todo esto está profetizado en su Biblia. Pero para entenderlo, usted tiene que estudiarla. Si lo hace, entonces los eventos en EE UU comenzarán a tener sentido y usted verá cómo, lamentablemente, ¡los días de esta nación están contados!

Apuntando al general Flynn

Dos días después de ganar la elección presidencial de 2016, Donald Trump se reunió con el presidente Obama en la Oficina Oval para hablar de la transición a la nueva administración. De los muchos temas que el Sr. Obama pudo haber discutido con el Sr. Trump durante su reunión de 90 minutos, él quiso hablar principalmente sobre dos personas. Le dijo al Sr. Trump que las dos personas de las que realmente tenía que preocuparse eran el dictador norcoreano Kim Jong-un—y el retirado general Michael Flynn.

¿Por qué el presidente Obama estaba tan preocupado por el general Flynn?

Muchos consideran a Flynn un héroe. Como oficial de inteligencia en el Ejército, rastreó a terroristas islámicos en Irak y Afganistán. Era bueno en su trabajo, y el presidente Obama lo nombró director de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE UU. Pero en este nuevo cargo, Flynn expuso cómo la administración de Obama estaba fallando en la lucha efectiva contra el Estado Islámico y otros enemigos en Oriente Medio. Él dijo a sus colegas que se sentía como una voz solitaria avisando que EE UU era mucho más vulnerable a los ataques del islam radical que antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre.

También criticó a Obama por no apoyar a los enemigos del dictador sirio Bashar Assad, un fuerte aliado de Irán. Según el ex funcionario de la Agencia de Inteligencia de Defensa, Patrick Lang, “Flynn incurrió en la ira de la Casa Blanca al insistir en decir la verdad sobre Siria. Él pensó que la verdad era lo mejor, y lo sacaron”. Él había estado en ese puesto tan sólo dos años cuando en agosto de 2014 la administración de Obama lo obligó a retirarse anticipadamente.

Pero decir la verdad sobre Siria no fue lo único que metió a Flynn en problemas. Él también se opuso enérgicamente al desastroso acuerdo nuclear del presidente Obama con Irán.

El general Flynn estaba muy bien preparado en las técnicas de recolección de inteligencia. Eso puso nerviosos a los funcionarios de Obama. Ellos estaban haciendo mucho espionaje ilegal a ciudadanos estadounidenses, y Flynn estaba bien situado para exponer sus delitos. Evidentemente ellos estaban nerviosos por lo que Flynn pudiera decir, por lo que aproximadamente un año después de obligarlo a retirarse, comenzaron a espiarlo.

Un ex funcionario de alto rango del Departamento del Tesoro dijo al Grupo de Periódicos Star que, a partir de diciembre de 2015 y hasta bien entrado el año 2017, el Departamento del Tesoro de Barack Obama vigiló regularmente los registros y las transacciones financieras de Flynn. Eso era ilegal, pero a la administración de Obama eso no le importaba. Estaban obsesionados con atacar a Michael Flynn.

Los funcionarios de la administración de Obama dijeron públicamente que Flynn se había coludido ilegalmente con Rusia. Ésta fue una mentira descarada.

Entonces, ¿cómo terminó Flynn siendo el principal blanco de la administración de Obama? El periodista estadounidense Lee Smith respondió a esta pregunta en un artículo para Tablet, “Cómo el Rusiagate comenzó con la campaña de espionaje interno de Obama por el Acuerdo de Irán”.

“¿Por qué los funcionarios de la administración [de Obama] interceptaron las llamadas telefónicas [de Flynn] con el embajador ruso?”, escribió Smith. “La respuesta es que Obama vio a Flynn como una señal de amenaza a su legado, que tenía sus raíces en su acuerdo nuclear de julio de 2015 con Irán: el Plan de Acción Integral Conjunto (jcpoa, por sus siglas en inglés). Flynn había dicho mucho antes de firmar con la campaña de Trump que era una catástrofe realinear los intereses estadounidenses con los de un Estado terrorista. Y ahora que el candidato que él había aconsejado era el nuevo presidente electo, Flynn estaba en posición de ayudar a deshacer el acuerdo” (22 de mayo).

En otras palabras, la campaña de desprestigio contra Flynn no tuvo nada que ver con Rusia. ¡Se trataba de impedir que Flynn ayudara al presidente Trump a deshacer el acuerdo nuclear de la administración de Obama con Irán!

El acuerdo de Obama con Irán

La administración de Obama implementó su acuerdo nuclear con Irán el 16 de enero de 2016. Bajo los términos de este acuerdo, EE UU suspendió las sanciones petroleras y financieras a Irán, mientras que Irán acordó dejar de enriquecer uranio por encima del 3,67%.

El general Flynn había dejado la administración de Obama 17 meses antes, y era un abierto crítico del acuerdo. Él escribió un libro en 2016 titulado The Field of Fight (El campo de batalla), que describía la correspondencia entre el gobierno iraní y el líder de Al Qaeda, Osama bin Laden. Aparentemente Al Qaeda estaba trabajando en armas químicas y biológicas en Irán, pero la administración de Obama se negó a desclasificar las pruebas.

Flynn también alertó que los rusos estaban cooperando con los iraníes y que probablemente no ayudarían a EE UU a combatir el terrorismo islámico radical. Aun así, la administración de Obama acordó dejar que Rusia exportara más de 100 toneladas de uranio natural a Irán, ¡suficiente para hacer 10 bombas nucleares!

Ahora, todo el mensaje que la administración de Obama estaba difundiendo sobre el acuerdo con Irán, era que éste evitaría que los mulás obtuvieran una bomba nuclear. Sin embargo, ¡se confabularon con Rusia para dar a Irán cien toneladas de uranio! ¿Qué estaba pasando realmente?

El general Flynn denunció a Irán como el “principal Estado patrocinador del terrorismo” y abogó por una estrategia dirigida a derrocar al gobierno iraní. Criticó a la administración de Obama por tratar de alinear a EE UU con los intereses de un Estado terrorista. Así que cuando Trump, el presidente electo, nombró a Flynn como asesor de seguridad nacional, Obama se puso a trabajar para tratar de deshacerse de Flynn.

Como lo expresó Lee Smith: “Rusiagate no fue un fraude, como lo llaman algunos periodistas conservadores. Más bien fue una prolongación deliberada de la campaña mediática de la administración de Obama para el acuerdo con Irán, y de la operación secreta de espionaje dirigida a los que se oponían a los esfuerzos de Obama por realinear los intereses de EE UU con los de un Estado terrorista que encarna las formas más corrosivas de antisemitismo” (ibíd).

¿Cómo pudo el público estadounidense ser tan ignorante como para permitir decisiones tan desastrosas de política exterior?

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El general Michael Flynn llega a la corte federal en D. C. antes de su sentencia el 18 de diciembre de 2018.
(Crédito: Somodevilla/Getty Images)

Crossfire Razor

Para difamar al general Flynn como agente ruso, el fbi de Obama abrió una investigación de contrainteligencia llamada Crossfire Razor. Al no encontrar evidencia de alguna irregularidad de Flynn, los investigadores planearon cerrar el caso el 4 de enero de 2017. Pero el entonces agente del fbi Peter Strzok fue instruido por altos funcionarios del fbi para garantizar que la investigación de Flynn permaneciera abierta.

Los archivos de la corte en el caso criminal de Flynn muestran que Strzok envió un mensaje a un asociado sin nombre el 4 de enero de 2017 diciendo: “Hey, si no han cerrado razor, no lo hagan aún”. La orden de Strzok fue emitida a instancias de los líderes del fbi, a los que se refirió como el “7º piso”.

Al día siguiente, los funcionarios de inteligencia se reunieron en la Oficina Oval para informar al presidente Obama sobre las conclusiones de su informe sobre la interferencia rusa en las elecciones. Los presentes en la reunión eran: El vicepresidente Joe Biden, la asesora de seguridad nacional Susan Rice, el director de la cia John Brennan, el director del fbi James Comey, la fiscal general adjunta Sally Yates, el director de Inteligencia Nacional James Clapper, y el director de la Agencia de Seguridad Nacional Michael Rogers.

Después de la reunión inicial, el presidente Obama realizó una reunión de seguimiento con Susan Rice, Joe Biden y las dos personas que mantendrían sus puestos en la próxima administración: Comey y Yates. Esta reunión fue documentada más de dos semanas después en un e-mail que Susan Rice se envió a sí misma inmediatamente después de dejar la Casa Blanca el 20 de enero de 2017.

El Departamento de Justicia ha divulgado notas manuscritas de Peter Strzok contando lo que Comey le dijo sobre esta reunión de seguimiento del 5 de enero. Estas notas muestran que Obama conocía detalles sobre las conversaciones privadas entre Michael Flynn y el embajador ruso Sergey Kislyak que ni siquiera la fiscal general adjunta Sally Yates conocía. Esta reunión muestra que Obama estaba supervisando personalmente el esfuerzo por sacar a Flynn.

Las notas de Strzok relatan cómo Comey le dijo a Obama que las llamadas de Flynn parecían legítimas y que Obama le dijo a Comey que “se asegurara de mirar las cosas y de tener a las personas adecuadas en ello”. También cuentan cómo el vicepresidente Biden sacó a relucir la Ley Logan, una ley del siglo xviii que prohíbe a los ciudadanos privados discutir la política exterior con gobiernos extranjeros. La ley es probablemente inconstitucional y definitivamente no se aplica a los asesores de seguridad nacional para las administraciones presidenciales entrantes. Pero terminó siendo clave para acabar con Flynn.

Obama y sus altos funcionarios escucharon las conversaciones entre Michael Flynn y el embajador ruso y luego acusaron a Flynn de violar una oscura ley del siglo xviii. Luego usaron las transcripciones de esas conversaciones perfectamente legales para atrapar a Flynn.

Siete días después de la reunión de la Oficina Oval del 5 de enero, David Ignatius del Washington Post, publicó un artículo sobre los contactos de Flynn con el embajador ruso, y planteó la dudosa cuestión de la Ley Logan. ¿Cómo se enteró el Post de las llamadas telefónicas de Flynn? La administración de Obama había filtrado ilegalmente esa información en un intento de provocar a Flynn.

El artículo del Post provocó que los medios y los políticos demócratas centraran su atención en Michael Flynn.

No había absolutamente nada de malo en las llamadas de Flynn al embajador ruso. Considere lo que el reportero del Washington Post, Adam Entous, dijo durante una conferencia en octubre de 2017. Él explicó que la sala de redacción se enteró del hecho de que Flynn estaba teniendo conversaciones con el embajador Kislyak, pero que no valía la pena informar porque: “No hay ninguna razón por la cual él no pudiera tener esa conversación”.

Entous dijo que Ignatius podía escribir sobre ello porque era un columnista y que, “A diferencia de mí como reportero de noticias, él pudo tirar este pedazo de carne por ahí y sólo decir, ‘Hubo esta conversación. ¿De qué hablaron?’”.

Al hacer que los medios escribieran sobre las llamadas telefónicas de Flynn, la administración de Obama estaba dando a los medios una carnada que podrían utilizar para atrapar a la administración entrante. Y eso funcionó.

Flynn podría ser perdonado por no recordar todos los detalles de cada llamada telefónica que tuvo con el embajador ruso. La administración de Obama, por otra parte, tenía transcripciones de cada una de sus llamadas telefónicas y podía usar las transcripciones para atraparlo.

La trampa del perjurio

El director de Inteligencia Nacional John Ratcliffe desclasificó recientemente las transcripciones de Flynn. En todas esas transcripciones, la palabra “sanción” aparece una vez, y fue sacada a relucir por el embajador Kislyak. Sean Davis, del Federalist, escribió: “Las transcripciones muestran que, si bien Kislyak planteó indirectamente la cuestión de las sanciones financieras contra ciertos funcionarios de la inteligencia rusa, el propio Flynn nunca habló de las sanciones financieras contra personas y entidades rusas impuestas por la administración de Obama. En cambio, Flynn se concentró en evitar la escalada de ‘ojo por ojo’ de EE UU tras la expulsión de diplomáticos rusos por parte de la administración de Obama”.

El día después del artículo del Post del 12 de enero, los medios preguntaron a los miembros del personal del presidente electo (Trump) sobre la llamada de Flynn, en particular sobre el tema de las sanciones. Flynn dijo a sus colaboradores que no recordaba haber discutido las sanciones. Luego, el 15 de enero, el vicepresidente Mike Pence declaró públicamente que no se había hablado de sanciones económicas entre Flynn y el embajador ruso. Pence dijo que Flynn le dijo que ni las sanciones ni la decisión de expulsar a los diplomáticos salieron a relucir en la llamada. Sin embargo, las transcripciones de la llamada revelan que Flynn habló con Kislyak sobre la expulsión de diplomáticos. Esta falta de comunicación es lo que finalmente fue explotado por quienes quedaron de la administración de Obama para forzar la renuncia de Flynn.

Sin embargo, Pence no tuvo acceso a las transcripciones de Michael Flynn, ni tampoco el propio Flynn. Pero la administración de Obama sí.

El 23 de enero de 2017, tres días después de la investidura, el Washington Post publicó un artículo titulado: “El fbi revisó las llamadas de Flynn con el embajador ruso, pero no encontró nada ilícito”. Este artículo fue diseñado para que Flynn se sintiera cómodo. Obviamente no había nada ilícito en las llamadas telefónicas y todo el mundo lo sabía. Pero la administración de Obama siguió adelante con su plan para atrapar a Flynn en una mentira.

El 24 de enero, el director Comey del fbi envió a Peter Strzok y Joe Pientka a la oficina de Flynn en la Casa Blanca. Los agentes fueron enviados para tender una trampa de perjurio contra Flynn. Armados con la transcripción de sus llamadas telefónicas, los agentes se auto invitaron a la oficina de Flynn, pretendiendo que estaban allá para hablar casualmente con él sobre los informes en los medios de comunicación.

El “pecado” de Flynn fue olvidar que la palabra “sanción” apareció una vez durante una llamada telefónica cuatro semanas antes. Debido a que Flynn negó haber tenido una conversación sobre sanciones, los funcionarios que permanecieron de la administración de Obama determinaron que él estaba mintiendo y engañando activamente a los miembros de la administración de Trump. Algunos incluso especularon públicamente que Flynn sería susceptible de ser chantajeado por los rusos debido a la llamada.

El 26 de enero, Sally Yates le dijo al asesor del presidente Trump que Flynn les hizo declaraciones sobre sanciones que no eran ciertas. Flynn continuó declarando públicamente que no hablaba de sanciones. Luego, el 9 de febrero, el Post escribió sobre el contenido de las llamadas telefónicas de Flynn. Revelar esa información a la prensa era ilegal. Citando a “funcionarios anónimos actuales y pasados”, el Post informó que Flynn “discutió en privado las sanciones de EE UU contra Rusia con el embajador de ese país en EE UU durante el mes anterior a la toma del cargo del presidente Trump, en contra de las afirmaciones públicas de los funcionarios de Trump”.

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El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry (derecha), saluda al ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, en la ONU el 19 de abril de 2016.
(Crédito: Don Emmert/AFP/Getty Images)

El artículo avergonzó a la Casa Blanca de Trump y llevó a la renuncia forzada de Michael Flynn el 13 de febrero, no debido a lo que le había dicho al embajador ruso, sino porque hizo quedar mal al vicepresidente Pence al no comunicarse plenamente con él sobre todo lo que discutió por teléfono con el embajador Kislyak. Los oficiales que quedaron de la administración de Obama estaban tratando activamente de sembrar el caos para la administración entrante. Al final, lograron su objetivo, haciendo creer al público que Flynn estaba tratando de encubrir algún crimen siniestro con agentes rusos.

De hecho, toda la situación fue orquestada por Barack Obama para proteger el acuerdo nuclear con Irán.

Mentiras, mentiras, mentiras

El 12 de mayo, Joe Biden fue entrevistado en el programa Good Morning America de la cadena abc. George Stephanopoulos le preguntó qué sabía sobre la investigación de Flynn y él declaró dogmáticamente: “No sé nada sobre esos movimientos para investigar a Michael Flynn”. Luego, cuando fue presionado sobre su papel en la reunión del 5 de enero de 2017, él corrigió su respuesta y dijo: “Pensé que me había preguntado sobre si yo tuve algo que ver con el hecho de que Flynn fuera procesado. Lo siento. Yo estaba al tanto de que (...) ellos habían pedido una investigación, pero eso es todo lo que sé”.

Desde entonces, las notas manuscritas de Peter Strzok han revelado que ambas declaraciones son pura mentira. Fue Biden quien sacó a relucir la Ley Logan como un posible medio para procesar al general Flynn. Ahora los demócratas actúan como si tales mentiras no fueran nada de qué preocuparse. ¡Pero la realidad es que la mentira es el modus operandi de esos funcionarios de la era de Obama!

Ellos llamaron al héroe estadounidense Michael Flynn un agente clandestino de Rusia. Tales mentiras son difíciles de comprender, pero millones de personas las creen. Estos oficiales han sido expuestos reiteradamente por este tipo de engaño. ¡Creen que es correcto mentir cuando es para un “propósito importante”! No tienen principios establecidos. ¡Y muy pocos les pedirán cuentas!

La Constitución de EE UU fue hecha para gobernar a un pueblo moral y autónomo, un pueblo bien informado que mantendrá a sus líderes en un alto nivel moral. La gente ignorante nunca podrá hacer que nuestra Constitución funcione. La ignorancia del pueblo estadounidense con respecto a lo que está sucediendo aquí es desastrosa.

Algo mortalmente peligroso se ha apoderado del país, mucho más de lo que la gente se da cuenta. Hay una dimensión espiritual en lo que está sucediendo, y no se pueden entender estos eventos a menos que se reconozca eso. Debemos conocer a nuestro enemigo para entender lo que está pasando en EE UU.

Lee Smith escribió un libro titulado: La conspiración contra el Presidente: La verdadera historia de cómo el congresista Devin Nunes descubrió el mayor escándalo político en la historia de Estados Unidos. Smith es un experto en cómo Obama y sus colegas intentaron tender una trampa a Donald Trump, Michael Flynn y a otros más por crímenes que ellos no cometieron.

Aun así, Smith no entiende por qué Barack Obama apoyó tan vehementemente a Irán. “No es difícil entender por qué el anterior presidente persiguió a Flynn: La determinación del General retirado de deshacer el Acuerdo de Irán se basó en su propia experiencia en dos escenarios de combate en Oriente Medio, donde él vio cómo Irán asesinaba a los estadounidenses y amenazaba sus intereses”, escribe él. “Pero por qué Obama elegiría a la República Islámica como colaborador y alentaría las tácticas típicas empleadas por Estados policiales del Tercer Mundo sigue siendo un misterio” (énfasis mío).

Esto es un misterio para un analista perspicaz como Lee Smith. Casi todos los estadounidenses son inconscientes a esto. Pero la Biblia revela este misterio, ¡y aquellos que lo ven tienen la obligación de hablar!

El misterio explicado

Nuestro pueblo no entiende su Biblia como lo hacía antes. No entiende las muchas Escrituras sobre Satanás el diablo. Pero estas Escrituras muestran que el diablo tiene su agenda en contra de EE UU, y sólo Dios puede protegernos del poderoso espíritu maligno que está atacando a la nación.

La Biblia muestra que antiguamente, Dios levantó el reino de Israel para representarlo a Él. Satanás atacó a esa nación de todas las formas posibles. La historia muestra que, en un momento dado, un enemigo lo destruyó casi por completo, pero Dios levantó a un rey humano imperfecto para salvar temporalmente a la nación. “Porque [el Eterno] miró la muy amarga aflicción de Israel; que no había siervo ni libre, ni quien diese ayuda a Israel; y [el Eterno] no había determinado raer el nombre de Israel de debajo del cielo; por tanto, los salvó por mano de Jeroboam hijo de Joás” (2 Reyes 14:26-27). El libro de los Reyes es uno de los profetas anteriores. Es un libro de profecía especialmente para este tiempo del fin.

Un hombre trató de borrar el nombre de Israel, un objetivo muy satánico. Satanás odia todo sobre Dios y quiere destruirlo de todas las maneras que pueda. Pero este pasaje muestra que antiguamente Dios impidió que eso sucediera, y lo hizo a través del rey Jeroboam ii.

Es importante entender el principio profético de dualidad. La historia se está repitiendo actualmente. ¿Cuál es el nombre profético de Israel? Primero, se trata de Israel espiritual, o la verdadera Iglesia de Dios en este tiempo del fin. Segundo, se trata de Israel físico. En nuestros días, el énfasis está en tres naciones físicas de Israel: EE UU, Gran Bretaña y la nación judía en Oriente Medio. Herbert W. Armstrong explicó esto en su libro Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía (solicite una copia gratuita). Para más evidencia de esto, por favor lea mi artículo: “Salvando (temporalmente) a EE UU de la izquierda radical (laTrompeta.es)”.

Los mulás de Irán dicen públicamente que quieren “borrar a Israel del mapa”. ¡Es otra forma de decir que quieren “raer el nombre de Israel de debajo del cielo”!

¿Por qué razón un presidente estadounidense se alinearía con estos asesinos? ¿Por qué permitió que Rusia les diera 100 toneladas de uranio? ¿Y por qué implementaría un acuerdo que virtualmente garantiza que Irán se convierta en una potencia nuclear?

Este pasaje profético en 2 Reyes 14 lo explica. ¡El presidente Obama comparte el objetivo de “raer el nombre de Israel”!

Puede ser que los iraníes no sepan que los estadounidenses son descendientes literales del antiguo Israel, pero ellos llaman a EE UU el “Gran Satanás” y al Estado judío el “Pequeño Satanás”. ¡Ellos realmente quieren borrar a estas naciones! Y por medio de su acuerdo nuclear con Irán, ¡Barack Obama les estaba ayudando a lograr este objetivo! Él estaba insinuando: Ustedes se ocupan de los judíos y nosotros nos ocuparemos de EE UU. Nosotros “raeremos el nombre de Israel de debajo del cielo” transformando a EE UU en un Estado socialista que nuestros fundadores no reconocerían. Él quiere destruir todo lo que es bueno en EE UU y transformar fundamentalmente a la nación en una dictadura marxista. Espiritualmente ¡quiere borrar la fe de Israel, así como los mulás iraníes quieren borrar a Israel del mapa!

Esto es lo que Lee Smith no entiende. Obama decidió “elegir a la República Islámica como colaborador” y usar “las tácticas típicas empleadas por los Estados policiales del Tercer Mundo” ¡porque quiere borrar tanto al Estado judío como a EE UU! Él también expresó su odio hacia Gran Bretaña. Al igual que el antiguo rey seléucida Antíoco (Daniel 8:24), él está empoderado por el diablo para destruir al pueblo de Israel a través de la adulación y los engaños que conducen a la violencia.

Se necesita fe para creer lo que Dios dice en 2 Reyes 14:26-27. Si Dios no hubiera intervenido para salvar a EE UU “por mano” de Donald Trump, ¡entonces la república de EE UU habría sido borrada y la teocracia de Irán tendría probablemente un arma atómica!

¡Satanás destruyó a Israel en el pasado y está a punto de hacerlo de nuevo—a menos que nuestro pueblo se arrepienta!

Las huellas del diablo

Tenemos que ser capaces de reconocer las huellas del diablo en lo que estaba ocurriendo aquí. En Juan 8:44, el apóstol Juan registra las palabras de Jesucristo a los judíos que trataban de matarlo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”.

En el diablo no hay verdad, ¡absolutamente ninguna! Y la izquierda radical miente al igual que el diablo. Ése es el espíritu que hay detrás de esta gente que dirá y hará cualquier cosa para lograr sus objetivos. La forma en que trabajaron para destruir la vida de Michael Flynn, un destacado patriota estadounidense, es una prueba escalofriante de ello. No se detendrán ante nada para apoderarse del gobierno y alinear a EE UU con el gobierno de Irán. Cada vez que son cuestionados sobre algo ilegal que han hecho, ellos mienten—una y otra y otra vez.

Aun así, cuando se les hace una pregunta, no importa cuán escandalosa sea la respuesta, ¡la gente de alguna manera les cree! El espíritu del engaño es preocupantemente profundo. Eso apunta directamente a la influencia del diablo. ¡Estas personas son influenciadas por el diablo!

Satanás fue un homicida “desde el principio”. Recuerde a Caín y Abel: ese primer asesinato en la historia de la humanidad fue inspirado por el diablo. Desde el principio, Satanás fue un asesino. Así es como él influye en las personas.

¿Cuál es el verdadero objetivo de Satanás? No es simplemente atacar a un determinado hombre. Él está tratando de socavar todo lo relacionado con Dios.

Debemos reconocer que el verdadero enemigo no es Barack Obama. Él fue abandonado por sus padres cuando era joven y terminó siendo asesorado por el comunista radical Frank Marshall Davis. ¡El verdadero culpable de sus esfuerzos por “raer a Israel” no es un hombre! Yo no lo estoy culpando a él, ¡estoy culpando a Satanás!

Salvando temporalmente a EE UU

El acuerdo con Irán había sido implementado el 16 de enero de 2016. El general Flynn fue forzado a dejar la administración de Trump un año después. Estas fechas proféticas son profundamente significativas.

Dios está activo en estos eventos. Está tratando de que nuestras mentes se enfoquen en el 16 de enero.

Cuando el Sr. Armstrong murió el 16 de enero de 1986, dejó una Iglesia con 725 congregaciones en 57 países alrededor del globo y una poderosa obra dirigida al mundo. Su audiencia semanal era de más de 130.000 personas, y otras 210.000 fuera de la Iglesia hacían donaciones de dinero regularmente. Sirviendo a todos estos miembros, miembros potenciales y contribuyentes había más de 1.200 ministros en todo el mundo. Pero sus sucesores destruyeron sistemáticamente la Iglesia de Dios Universal usando muchas de las mismas tácticas que los funcionarios de la administración de Obama están utilizando para destruir a EE UU. Hubo una conspiración entre bastidores para cambiar fundamentalmente la doctrina de la Iglesia y forzar estos cambios en su membresía.

Explico esta historia en mi libro gratuito El mensaje de Malaquías; este libro da una visión profunda de lo que está sucediendo actualmente en EE UU.

Debemos ver la dimensión espiritual en esto. Efesios 6:12 dice: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Satanás y sus seguidores odian la luz. Trabajan en tinieblas y en secreto. Por eso el diablo puede usar una estructura como el “Estado profundo” con un efecto devastador. Algo diabólico estaba sucediendo antes de que el Sr. Trump fuera elegido, y sigue sucediendo ahora.

Las naciones modernas de Israel han abandonado a Dios. No saben prácticamente nada de la Biblia ni de nuestro adversario, Satanás el diablo.

Dios quiere que esta conspiración sea expuesta para dar a la gente una última oportunidad de arrepentirse. El resurgimiento temporal de EE UU está dando a la gente una ventana para arrepentirse, pero esa ventana se cerrará pronto. Finalmente, las advertencias son seguidas por las consecuencias de la inacción.

Una profecía de Amós sobre un Jeroboam del tiempo del fin muestra cuán corto es nuestro tiempo: “Y el Señor me dijo: Amós, ¿qué ves? Y yo dije: Una plomada. Y el Señor dijo: He aquí que pondré una plomada en medio de mi pueblo Israel: Ya no volveré a pasar por ellos” (Amós 7:8, vkj).

Dios está midiendo a EE UU con una “plomada”, con mucha precisión. Él “ya no volverá a pasar por ellos”, lo que significa que ésta es Su última advertencia. Después del resurgimiento de Jeroboam viene el castigo. Los esfuerzos de la administración de Obama para ayudar a Irán a conseguir una bomba nuclear fueron una señal profética de lo devastador que será este castigo.

La Biblia profetizó específicamente sobre la agresiva política exterior iraní, empoderada por el terrorismo. También profetizó de la vergonzosa debilidad de EE UU, y la profunda corrupción en su gobierno. Profetizó que los pecados de nuestro pueblo están llevando directamente a que las armas de destrucción masiva golpeen a nuestras poblaciones, y que los sobrevivientes sean deportados como esclavos (Daniel 8:23; 11:40; Levítico 26:19; Isaías 1:4-7; Joel 2:3; Lucas 21:20-24).

A través de las páginas de la Biblia, Dios reveló estas profecías a un hombre que murió el 16 de enero de 1986. Necesita probar por usted mismo si este hombre fue o no un verdadero mensajero de Dios. Puede comparar lo que este hombre escribió con los hechos históricos que han ocurrido desde que él murió y los eventos que usted está viendo diariamente en las noticias. Nuestro folleto gratuito Él tenía razón le ayudará a ver lo que este hombre escribió sobre las profecías de la Biblia, y entonces podrá comprobar la verdad por usted mismo. 


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Recordando cinco décadas de predicciones precisas por Herbert W. Armstrong