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El malentendido fundamental de EE UU acerca de la Madre Europa

JOHANNES SIMON/GETTY IMAGES

El malentendido fundamental de EE UU acerca de la Madre Europa

Si los estadounidenses de antaño pudieran ser vistos como hijos de Europa, fueron hijos que huyeron de la opresión.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reveló un espantoso malentendido sobre la fundación de EE UU y su relación con Europa en la Conferencia de Seguridad de Múnich hace dos fines de semana. Dijo que EE UU era “un hijo de Europa”, que la fe cristiana era “una herencia sagrada” de Europa, y que EE UU y Europa están “conectados espiritualmente”.




La realidad de la fundación de EE UU dista mucho de ser romántica. Si los estadounidenses de antaño pudieran ser vistos como hijos de Europa, fueron hijos que huyeron de la opresión.

Rubio declaró:

El hombre que colonizó y construyó la nación de mi nacimiento llegó a nuestras costas llevando los recuerdos, las tradiciones y la fe cristiana de sus antepasados como una herencia sagrada, un vínculo inquebrantable entre el viejo mundo y el nuevo. (…)

Fue aquí en Europa donde nacieron las ideas que plantaron las semillas de la libertad que cambiaron el mundo. Fue aquí en Europa donde el mundo —que le dio al mundo el Estado de derecho, las universidades y la revolución científica.

Añadió que la “Capilla Sixtina y las imponentes agujas de la gran catedral de Colonia (…) no sólo atestiguan la grandeza de nuestro pasado o una fe en Dios que inspiró estas maravillas, sino que presagian las maravillas que nos esperan en nuestro futuro. Pero sólo si no nos avergonzamos de nuestra herencia y estamos orgullosos de esta herencia común, podremos juntos comenzar la obra de visualizar y dar forma a nuestro futuro económico y político”.

En la mente de Rubio, estos dos monumentos católicos muestran el vínculo histórico entre EE UU y Europa. Con base en esta supuesta herencia común, él cree que Europa necesita trabajar junta. Dijo:

Por eso no queremos que nuestros aliados estén encadenados por la culpa y la vergüenza. Queremos aliados que estén orgullosos de su cultura y de su herencia, que entiendan que somos herederos de la misma gran y noble civilización, y que, junto con nosotros, estén dispuestos y sean capaces de defenderla.

La historia de Europa está llena de crímenes horribles, desde la brutal masacre de paganos por Carlomagno hasta las Cruzadas y la matanza rutinaria de judíos, la conversión forzada de herejes en la Inquisición y el horrible asesinato de 6 millones de judíos.

Sin embargo, Rubio no quiere que Europa esté “encadenada por la culpa y la vergüenza”, sino “orgullosa de su cultura y de su herencia”.

Ciertamente, Europa tiene mucho de qué estar orgullosa, pero si este orgullo conduce a pensamientos de superioridad religiosa, termina en muerte para todos aquellos que no se adhieren a ella.

¡Por eso muchos de los primeros peregrinos huyeron al Nuevo Mundo!

La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos explica en “America as a Religious Refuge: The 17th Century, Part 1” [América como refugio religioso: El siglo XVII, Parte 1]:

Muchas de las colonias británicas de Norteamérica que eventualmente formaron Estados Unidos de Norteamérica fueron colonizadas en el siglo XVII por hombres y mujeres que, frente a la persecución europea, se negaron a comprometer sus convicciones religiosas apasionadamente sostenidas y huyeron de Europa.

Qué marcado contraste entre esta realidad histórica y lo que Rubio describió románticamente.

Si bien algunos vinieron a Estados Unidos por “motivos seculares (…) la gran mayoría dejó Europa para adorar a Dios de la manera que creían correcta. Apoyaron con entusiasmo los esfuerzos de sus líderes para crear ‘una ciudad sobre una colina’ o un ‘experimento sagrado’, cuyo éxito demostraría que el plan de Dios para Sus iglesias podría realizarse con éxito en el desierto americano” (ibíd.).

“Rhode Island fue el primer lugar en el mundo en garantizar la libertad de religión como un principio básico de su Constitución”, escribió el difunto Herbert W. Armstrong en El misterio de los siglos.

La Biblioteca del Congreso explica que incluso colonias como Virginia, fundadas por empresarios, se consideraban “protestantes militantes”.

¿Qué les impedía practicar sus creencias religiosas en Europa? Explica:

La persecución religiosa que llevó a los colonos de Europa a las colonias británicas de Norteamérica surgió de la convicción, compartida por protestantes y católicos por igual, de que la uniformidad religiosa debe existir en cualquier sociedad dada.

Se aliaron con “las autoridades civiles para imponerla, por la fuerza si era necesario, en interés de salvar las almas de todos los ciudadanos” (ibíd.). Observe este impactante hecho histórico:

Los disidentes no podían esperar piedad y podían ser ejecutados como herejes. (…) En algunas áreas, los católicos perseguían a los protestantes; en otras, los protestantes perseguían a los católicos; y en otras más, católicos y protestantes perseguían a correligionarios disidentes.

¡Eso es lo diametralmente opuesto a la creencia de EE UU en la libertad religiosa!

Tanto católicos como protestantes se aliaron con el Estado en ocasiones para imponer sus creencias religiosas, pero la Iglesia católica lo hizo primero y principalmente (solicite un ejemplar gratuito de nuestro libro sobre Alemania y el Sacro Imperio Romano).

La Biblioteca del Congreso concluye:

Aunque Inglaterra renunció a la persecución religiosa en 1689, ésta persistió en el continente europeo. La persecución religiosa, como han comentado observadores en cada siglo, a menudo es sangrienta e implacable y es recordada y resentida durante generaciones.

Pero, ¿sigue siendo “recordada y resentida” esta persecución religiosa en la actualidad?

Ciertamente, la Iglesia católica ha hecho un trabajo notable al ocultar esta historia. Incluso su reciente colaboración con el régimen nazi es poco discutida en la actualidad.

Rubio creció con un trasfondo católico y bien puede ser sincero en su creencia en estos valores comunes. Pero tal discurso ciertamente nunca habría salido de la boca de uno de los fundadores de EE UU, quienes fueron víctimas de persecución religiosa.

Rubio quiere “revitalizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización en la historia humana”, dijo. Busca “una alianza dispuesta a defender a nuestra gente, salvaguardar nuestros intereses y preservar la libertad de acción que nos permite moldear nuestro propio destino, no una que exista para operar un Estado de bienestar global y expiar los supuestos pecados de generaciones pasadas”.

Concluyó diciendo:

Así que en un momento de titulares que anuncian el fin de la era transatlántica, que quede claro para todos que este no es ni nuestro objetivo ni nuestro deseo, porque para nosotros los estadounidenses, nuestro hogar puede estar en el hemisferio occidental, pero siempre seremos hijos de Europa.

Rubio puede ser absolutamente sincero en su creencia, pero ¿cómo ve Dios tales declaraciones?

Dios vio la horrible persecución, la invención de instrumentos tortuosos, la mutilación de creyentes inocentes y el intento de borrar las creencias religiosas disidentes. Muchos creen que Dios vio estas opresiones pero no actuó. Pero Dios sí proporcionó un refugio seguro para los perseguidos en el Nuevo Mundo, aunque esta historia ha sido olvidada.

Como explicó el Sr. Armstrong en Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, hay una razón para las carácteristicas únicas de Estados Unidos, y tiene todo que ver con el plan de Dios para la humanidad.

Cuando Adán y Eva rechazaron la forma de vida de Dios, Él cerró el acceso al árbol de la vida. Sin embargo, trabajó con individuos como Abraham y prometió que naciones (en plural) descenderían de él. Las tribus de Israel crecieron hasta convertirse en una nación unida que luego se separó en reinos del norte y del sur. El reino del norte cayó en cautiverio y perdió su identidad.

Sin embargo, como explicó el Sr. Armstrong, el castigo no fue permanente. Dios cumplió Su promesa a Abraham y dio a sus descendientes una segunda oportunidad. Esto llevó a la fundación de EE UU por los descendientes del bíblico Manasés. Así como Manasés fue la 13ª tribu de Israel, EE UU comenzó con 13 Estados. Pero así como Manasés de antaño con el tiempo olvidó su historia con Dios, EE UU también ha olvidado los principios sobre los que fue fundado.

Dios está extremadamente airado cuando las personas olvidan y rechazan los milagros que Él hizo por ellas.

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