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El hermano del Rey arrestado
Andrew Mountbatten-Windsor (anteriormente conocido como Príncipe Andrew) fue arrestado el jueves bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, sospecha que surgió debido a revelaciones de los archivos del Buró Federal de Investigaciones de EE UU sobre el fallecido pedófilo en serie Jeffrey Epstein.
El arresto del hermano del Rey por traicionar a su país en favor de un traficante de niños con fines sexuales debe ser uno de los momentos más humillantes en la larga historia de la familia real.
La policía no proporcionó más detalles sobre los cargos, pero el material en los archivos sugiere que él:
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Solicitó a su guardaespaldas oficial que investigara información comprometedora sobre una joven que lo acusó de violación
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Pasó documentos confidenciales a Epstein mientras trabajaba como enviado comercial de Gran Bretaña, incluyendo información sobre el rescate financiero del gobierno británico en 2008 al Royal Bank of Scotland y los resultados de una misión comercial a China
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Proporcionó a Epstein los medios para aumentar su fortuna en millones
Mountbatten-Windsor también ha sido acusado de trabajar con Epstein en la trata de personas con fines sexuales. Sin embargo, es poco probable que ese sea el motivo del arresto del jueves por la mañana.
Anteriormente ha enfrentado acusaciones de uso de información privilegiada, con muchos creyendo que pasó información confidencial a banqueros adinerados o miembros de la realeza de Oriente Medio. El político y autor Norman Baker escribió en el Daily Mail a principios de esta semana:
Traición es una palabra fuerte. Pero, ¿cómo más describiría uno las acciones de Andrew Mountbatten-Windsor? (…) Parece que el interés nacional británico contó poco cuando se comparó con el deseo de Andrew de mantenerse cercano a su amigo íntimo Jeffrey Epstein y sus lucrativas conexiones en el mundo de las finanzas. (…) Cuanto más sabemos de Andrew, más putrefacto es el hedor. Y ahora surge evidencia convincente de que ha estado traicionando a su propio país.
El Rey ya había desalojado a Andrew de su residencia en los terrenos del Castillo de Windsor y lo había despojado de su título. Si no hubiera tomado estas medidas, esta sería una crisis aún mayor para la monarquía. Stephen Glover escribió en el Daily Mail:
Ningún miembro de esa familia desde Eduardo VIII, quien renunció a su trono en 1936 y posteriormente se relacionó y conspiró con los nazis, ha causado más daño a la monarquía que Mountbatten-Windsor.
La advertencia de la Trompeta: El redactor jede de la Trompeta escribió en “¿Qué está mal en Gran Bretaña y la familia real?”, nuestro artículo de portada para nuestra edición de septiembre de 2017: “… Gran Bretaña se ha convertido en una cloaca de inmoralidad, y la familia real sigue la corriente”.
Ese pozo parece mucho más repugnante en 2026.
Hoy, el Rey Carlos “está casado con la mujer por la que él dejó a su esposa”, escribió el Sr. Flurry. Más adelante en ese artículo, escribió: “La familia es la más sagrada de todas las instituciones. Familias fuertes son la columna vertebral de una nación. Cuando las familias se desmoronan, las naciones caen”.
La reina Victoria trabajó arduamente para tener una monarquía que fuera un ejemplo de vida familiar que el resto de la nación pudiera seguir. Hoy, si las últimas acusaciones son ciertas, el propio hermano del Rey traicionó a su nación a cambio de sexo ilícito.
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Ese artículo pronosticó que el “rápido declive” que ya veíamos en la familia real “se pondrá mucho peor”. En retrospectiva, nadie puede dudar de que esto ha resultado cierto.
Dios quiere bendecir a Gran Bretaña y a otras naciones. La profecía bíblica es un registro de cómo lo hizo en la escala más grandiosa. Pero sólo puede bendecir a aquellos que viven el camino de la vida, especialmente la vida familiar, que causa bendiciones. Para salvar a nuestra nación de nuestros propios pecados autodestructivos, Dios está castigando a la nación y a la familia real. Para saber más sobre este castigo y cómo Dios se prepara para cambiar a Gran Bretaña y al mundo, lea El nuevo trono de David.