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El fin de la OTAN
La Organización del Tratado del Atlántico Norte es la alianza militar más poderosa de la historia de la humanidad. Sus 32 Estados miembros gastan 1,6 billones de dólares al año en mantener unas fuerzas armadas de última generación y 3,4 millones de soldados. Eso representa el 55% del gasto militar del planeta y el 15% de sus soldados en servicio activo. Además, la superioridad tecnológica de la alianza, la disuasión nuclear, las estructuras de mando integradas y la interoperabilidad militar sin igual hacen que la otan no tenga rival en el mundo: es una potencia hegemónica mundial.
Históricamente hablando, la otan es mucho más poderosa que el Imperio romano en su apogeo y varias veces más poderosa que las fuerzas aliadas que aplastaron a la Alemania nazi y al Japón Imperial.
Sin embargo, a pesar de su poder sin igual, adolece del mismo defecto debilitante que ha destruido a muchas alianzas militares poderosas a lo largo de la historia: división política entre los Estados miembros.
Cuando se fundó la otan en 1949, los principales generales estadounidenses en Europa advirtieron que rearmar Alemania era un “riesgo calculado”. Al mismo tiempo, Herbert W. Armstrong predijo que se había profetizado que unos “Estados Unidos de Europa” liderados por Alemania traicionarían a Estados Unidos y Gran Bretaña. Sin embargo, EE UU optó por ignorar estas advertencias y estableció una fuerte alianza militar con Alemania y las naciones de Europa Occidental.
Avancemos hasta la actualidad. La disputa entre EE UU y la Unión Europea por Groenlandia está dejando al descubierto fisuras en la alianza transatlántica y ha llevado a muchos a predecir el fin de la otan. Un titular de The Guardian decía: “Cómo una toma de Groenlandia por parte de EE UU socavaría la OTAN desde dentro”. El Telegraph publicó “Trump sabe que tomar Groenlandia haría colapsar la OTAN. Aun así, amenaza con tomarla”; el Saturday Paper, “Trump, Groenlandia y el fin de la otan”; el Wall Street Journal, “En la campaña de Trump por Groenlandia, la OTAN es la primera víctima”; y el New York Times, “Se acerca el fin de la OTAN, y eso no es un desastre”.
Es importante vigilar esta creciente enemistad entre EE UU y la UE. La Biblia contiene docenas de profecías que advierten sobre la destrucción de EE UU y Gran Bretaña a manos de un superestado liderado por Alemania. El Sr. Armstrong utilizó estas profecías para pronosticar la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, y nosotros podemos utilizarlas para pronosticar la salida de EE UU de la otan.
Lo crea o no, ¡la alianza militar más poderosa de la historia se está fracturando!
La crisis de Groenlandia
Para comprender por qué hay tanto en juego en la disputa por Groenlandia, es necesario observar el mundo de otra forma, literalmente. En lugar de ver el globo terráqueo desde la perspectiva ecuatorial habitual, obsérvelo desde el Polo Norte. Verá que la distancia más corta entre Eurasia y EE UU es a través del Círculo Polar Ártico.
Durante la Guerra Fría, los planificadores militares de Canadá, Dinamarca y EE UU sabían que cualquier futuro ataque nuclear soviético contra Norteamérica probablemente se produciría mediante misiles balísticos intercontinentales que cruzarían el océano Ártico. Estas tres naciones colaboraron para crear el sistema de alerta temprana de misiles balísticos rca 474L en la estación de la Fuerza Espacial Clear, en Alaska, y en el emplazamiento J, cerca de la base espacial Pituffik, en Groenlandia. Este sistema rastreó la actividad soviética de misiles balísticos intercontinentales durante décadas, hasta que fue reemplazado por el Sistema de Radar de Matriz en Fase de Estado Sólido (sspars, por sus siglas en inglés) en 1987.
El presidente Trump quiere utilizar el radar sspars de Groenlandia como un recurso clave de alerta temprana para su nuevo escudo antimisiles Golden Dome. Esta es la razón principal por la que Groenlandia es vital para la seguridad nacional de EE UU. “Por motivos de seguridad nacional y libertad en todo el mundo, EE UU considera que la propiedad y el control de Groenlandia son una necesidad absoluta”, afirmó el 22 de diciembre de 2024.
Luego, realizó repetidas ofertas para comprar Groenlandia, que técnicamente es un territorio semiautónomo dentro del reino de Dinamarca. Los primeros ministros tanto de Dinamarca como de Groenlandia dijeron que Groenlandia no está a la venta.
El hecho de que el presidente Trump crea que EE UU necesita “poseer” Groenlandia pone de manifiesto la desconfianza entre EE UU, Dinamarca y otras naciones de la otan. Después de que EE UU defendiera Groenlandia de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, el Acuerdo de Defensa de Groenlandia de 1951 otorgó a EE UU el derecho a ampliar su presencia militar mucho más allá de los niveles de la Segunda Guerra Mundial. Este acuerdo se celebró “en virtud del Tratado del Atlántico Norte”, lo que significa que EE UU tiene que permanecer en la otan para que sea aplicable. Por lo tanto, la afirmación de Trump de que EE UU necesita poseer Groenlandia sólo tiene sentido en un mundo donde la otan ya no exista.
“Sin mi intervención, en este momento Rusia tendría toda Ucrania”, publicó el presidente Trump el 7 de enero. “Recuerden también que yo, por mi cuenta, puse fin a ocho guerras, y Noruega, miembro de la otan, tomó la insensata decisión de no concederme el Premio Nobel de la Paz. ¡Pero eso no importa! Lo que sí importa es que yo salvé millones de vidas. Rusia y China tienen cero temor de la otan sin EE UU, y dudo que la otan estuviera allí para nosotros si los necesitáramos realmente. Todos tienen suerte de que yo haya reconstruido nuestro ejército en mi primer mandato y siga haciéndolo”.
En otras palabras: el presidente Trump no está convencido de que EE UU deba permanecer en la otan, y su desconfianza hacia los aliados de la otan lo llevó a declarar que adquiriría Groenlandia “por las buenas” o “por las malas”. Sin embargo, en lugar de provocar la capitulación de los países de la otan por temor a una ruptura con la principal superpotencia militar del mundo, esta retórica belicosa reforzó la determinación europea de conservar Groenlandia.
El 16 de enero, Alemania, Eslovenia, Finlandia, Francia, Noruega, Países Bajos, Suecia y Reino Unido desplegaron tropas en Groenlandia en una misión simbólica para asegurar la isla de la invasión estadounidense.
El presidente Trump contraatacó, amenazando con aumentar los aranceles a esas ocho naciones europeas por intentar bloquear sus esfuerzos por adquirir Groenlandia. Los líderes de la UE amenazaron entonces con imponer aranceles de represalia por valor de 108.000 millones de dólares.
Esta respuesta debe haber preocupado a Trump. Él cedió y aceptó negociar un acuerdo en el que EE UU obtendría la soberanía conjunta sobre las bases militares estadounidenses en Groenlandia, así como derechos mineros.
La crisis de Groenlandia parece resuelta por ahora, pero es poco probable que los europeos olviden la amenaza del presidente Trump de adquirir Groenlandia “por las malas”. Si antes las élites alemanas querían construir “una superpotencia poderosa liderada por Alemania”, ahora tienen más urgencia que nunca de valerse por sí mismas, independizarse, resistirse e incluso oponerse a su antiguo aliado.
Anders Fogh Rasmussen, ex primer ministro de Dinamarca y secretario general de la otan, declaró al Financial Times el 17 de enero: “Desde mi infancia, he considerado a EE UU como el líder natural del mundo libre”. Incluso he hablado de EE UU como el policía del mundo. (…) Ahora vemos que Estados Unidos utiliza un lenguaje muy similar al de los mafiosos que debería controlar en Moscú, Pekín, etcétera”.
Ejército europeo
Incluso antes de que Alemania enviara tropas a Groenlandia, el comisario de Defensa de la UE, Andrius Kubilius, ex primer ministro de Lituania, sugirió la creación de una fuerza militar europea permanente de 100.000 efectivos para reducir la dependencia de la UE de las garantías de seguridad de Estados Unidos.
“¿Cómo vamos a reemplazar a las 100.000 tropas estadounidenses que constituyen la columna vertebral militar en Europa?”, preguntó el 10 de enero. “¿Quién formará la columna vertebral militar europea?”. ¿Los alemanes? ¿Una colección de 27 ejércitos bonsái: ejércitos que se ven bien, pero que están recortados, podados o reducidos? O, como ya propusieron hace diez años Jean Claude Juncker, Emmanuel Macron y Angela Merkel, y como apoyan hoy en día los expertos y los europeos: la creación de una poderosa “fuerza militar europea” permanente de 100.000 soldados.
Kubilius también abogó por la creación de un “Consejo Europeo de Seguridad” formado por entre 10 y 12 naciones europeas que puedan tomar decisiones sobre la defensa europea con rapidez. Por supuesto, Kubilius no es el primer político que hace tales sugerencias, pero los llamados a favor de una “fuerza militar europea” son cada vez más fuertes.
El 21 de enero, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, también pidió la creación de un ejército conjunto de la UE antes de una reunión de emergencia sobre la amenaza de Trump a Groenlandia. “Un esfuerzo conjunto sería más eficaz que 27 ejércitos nacionales separados”, declaró a Reuters. Dijo que el bloque debería enfocarse en aunar sus recursos militares antes de crear un ejército conjunto.
Se han realizado avances sutiles hacia una fuerza militar de la UE con mandos multinacionales: eurofor; la integración de las tres principales brigadas de combate neerlandesas en divisiones del ejército alemán; la integración de la 4.ª Brigada de Despliegue Rápido checa en la 10.ª División Blindada alemana; la integración de la 81.ª Brigada Mecanizada rumana en la División de Fuerzas de Respuesta Rápida alemana. Sin embargo, aún queda mucho trabajo por hacer para crear un ejército de la Unión Europea totalmente integrado, con una fuerza de 1,6 millones de soldados en servicio activo y un presupuesto de defensa de 446.000 millones de dólares.
Dicho ejército de la UE tendría aproximadamente una cuarta parte del presupuesto de defensa de la actual otan y aproximadamente la mitad de tropas. Así pues, en un mundo en el que un ejército de la UE sustituyera a la otan, la UE sería la segunda fuerza militar más poderosa, con un presupuesto de defensa aproximadamente dos veces mayor que el del ejército de la China comunista.
Por el momento, el Secretario General de la otan, Mark Rutte, les recuerda a los líderes europeos que están “soñando” si piensan que Europa puede defenderse sin EE UU. Esto es cierto, pero los líderes europeos están trabajando furiosamente para cambiar esta realidad.
El presidente francés, Emmanuel Macron, recibió el 28 de enero en París a los primeros ministros de Dinamarca y Groenlandia para debatir sobre la seguridad europea. Dijo que los comentarios de Trump sobre Groenlandia debían provocar un “despertar” en Europa. Semejante retórica demuestra que la otan no se mantiene unida por amor o lealtad. Más bien, se mantienen unidos porque saben que Rusia sigue siendo poderosa y agresiva, y que Europa no puede defenderse actualmente sin EE UU. El secretario general Rutte está haciendo todo lo posible por mantener la alianza unida el tiempo suficiente para que Europa se rearme, pero tan pronto como los países europeos construyan ejércitos fuertes, la otan se desintegrará.
Traición
El primer secretario general de la otan, Lord Hastings Ismay, dijo que el propósito de la alianza era “mantener a los rusos fuera, a los estadounidenses dentro y a los alemanes abajo”. Sin embargo, la profecía indica que una Alemania en ascenso va a invitar tanto a los chinos como a los rusos a formar parte de una alianza económica para sitiar a EE UU (artículo, página 1).
En cuanto EE UU empezó a permitir que Alemania se rearmara en 1952, el Sr. Armstrong empezó a explicar por qué esa decisión era errónea. Un artículo publicado en abril de 1952 en Las Buenas Noticias, de la que él era editor, hace un resumen de este punto: “El corazón del pueblo alemán (…) no se ha convertido a nuestra forma de vida. Si realmente hubieran llegado a querernos desde su derrota, ¿estarían ahora tratando de negociar el dominio de Europa y amenazando con retirar su apoyo a la causa de la democracia contra Rusia? ¿Es así como se manifiesta el amor? ¿Podemos comprar amor con dinero?”.
Esta pregunta sobre comprar amor con dinero es impactante.
Poco antes de que los babilonios incendiaran el templo del rey Salomón en Jerusalén, el profeta Ezequiel reprendió al reino de Judá por confiar más en sus aliados extranjeros que en Dios. Específicamente, comparó a Judá con una “mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos” (Ezequiel 16:32) y señaló que, mientras que las prostitutas comunes suelen recibir regalos, Judá da regalos a todos sus amantes (versículo 33).
Hoy en día, se puede decir lo mismo de EE UU. Definitivamente, sus líderes confían más en sus aliados de la otan para su protección que en Dios, y bañan a estos aliados con enormes cantidades de dinero y regalos. La tonta creencia es que podemos comprar el amor con dinero, como una prostituta que paga a sus amantes en lugar de recibir un pago.
Esta estrategia ha funcionado más o menos hasta ahora, pero llegará el día en que EE UU se dará cuenta de que “el corazón del pueblo alemán (…) no se ha convertido a nuestra forma de vida”. De hecho, Ezequiel 23 advierte específicamente que las naciones de Israel del fin de los tiempos (principalmente EE UU y Gran Bretaña) serán traicionadas por sus amantes extranjeros.
“La profecía bíblica advierte que un imperio europeo liderado por Alemania va a surgir”, escribió en 2014 Gerald Flurry, redactor jefe de la Trompeta. “Por más de 50 años nosotros hemos dicho que probablemente será, ¡más poderoso que EE UU y Rusia! La era del liderazgo mundial estadounidense está llegando a su fin. Aunque los alemanes no lo digan abiertamente, ellos están encantados con esta situación. EE UU podría intentar arreglar las relaciones con su antiguo amante, pero ya ha se ha hecho un daño irreversible. La ruptura (…) seguirá empeorando hasta que uno de los principales aliados de EE UU desde la Segunda Guerra Mundial se convierta, una vez más, ¡en su mayor enemigo! Lo que Alemania no se da cuenta es que no es más que una herramienta en manos de Dios para llevar a cabo Su propósito de corregir a Israel…” (la Trompeta, noviembre-diciembre de 2014).
El propósito de Dios es enseñar a las naciones de Israel del tiempo del fin a confiar completamente en Él, en lugar de sobornar a amantes extranjeros para que las defiendan. Por lo tanto, la alianza militar más poderosa de la historia de la humanidad tiene que fracturarse de tal manera que la gente pueda ver que “<0maldito [es] el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo…” (Jeremías 17:5).
Europa se está independizando rápidamente de EE UU y reforzando su posición como potencia mundial. Esto debería despertar la más profunda alarma entre el pueblo estadounidense, ¡si tan sólo supieran hacia dónde está conduciendo esto!
