Reciba nuestro boletín gratis

El auge del ‘santuario del rey’

OFFICIAL WHITE HOUSE PHOTO BY MOLLY RILEY

El auge del ‘santuario del rey’

Una profecía del tiempo del fin revela un problema con un movimiento religioso que gana fuerza en EE UU.

El panorama religioso de Estados Unidos está cambiando. Durante décadas, millones de cristianos estadounidenses han estado abandonando su fe en Dios, la Biblia y la religión. La asistencia a la Iglesia hoy en día probablemente ha alcanzado su punto más bajo desde antes de la Guerra Civil de EE UU, cuando gran parte de la población estaba aislada en la frontera.

La Encuesta sobre el Panorama Religioso de Pew Research interrogó a más de 35.000 estadounidenses sobre sus afiliaciones religiosas. El estudio reveló que, entre 2007 y 2024, la proporción de estadounidenses que se identifican como cristianos se redujo del 78% al 63%. Algunos se convirtieron al budismo, al hinduismo, al islam o a alguna otra religión no cristiana, pero la mayoría renunció por completo a la religión.




¿Está EE UU condenado a convertirse en una sociedad poscristiana? Cerca del 28% de los estadounidenses marcan ahora “ninguna” como su religión. Menos de la mitad de los que marcan “cristiano” asisten a los servicios religiosos cada semana.

Sin embargo, en medio de este alejamiento de la Iglesia, la profecía bíblica predice que surgirá un falso movimiento religioso en el Estados Unidos del tiempo del fin. Conocido como el “santuario del rey”, este movimiento de hecho perseguirá a los verdaderos cristianos y los enviará al exilio. Usted necesita entender lo que dice la Biblia acerca de este movimiento.

Polarización religiosa

Se está produciendo una huida del cristianismo, pero esa no es la historia completa. En realidad, EE UU se está volviendo simultáneamente más secular y más religioso.

La mayoría de los que abandonan el cristianismo son protestantes tradicionales de las Iglesias episcopal, luterana, metodista y presbiteriana. Los protestantes tradicionales suelen ser más afines a la ideología “progresista” que los protestantes evangélicos; muchos de ellos simplemente están abandonando la fachada de que creen en la Biblia. Sus filas han disminuido del 18% de los adultos estadounidenses hace dos décadas al 11% actual. Mientras tanto, a los protestantes evangélicos les va mucho mejor a la hora de retener a sus miembros. Sus filas apenas han disminuido del 26% de los adultos estadounidenses hace dos décadas al 23% actual. Esto significa que el protestantismo estadounidense se está volviendo más devoto y más evangélico a medida que los liberales dominantes desertan hacia el secularismo.

Los datos de los sondeos a pie de urna publicados tras las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024 muestran que el 63% de los votantes protestantes votaron por Donald Trump. Aproximadamente el 62% de los protestantes tradicionales votaron por Kamala Harris; sin embargo, hoy en día quedan tan pocos protestantes tradicionales en EE UU que su voto apenas tuvo influencia. El 82% de los protestantes evangélicos blancos que votaron por Trump superó ampliamente el voto tradicional.

Estas estadísticas muestran que los cristianos más preocupados por la secularización de EE UU se han unido al presidente Trump como una forma de resistir a la izquierda radical atea. Es fácil ver por qué.

El presidente Trump se dio cuenta de este apoyo religioso y prometió defender el cristianismo de la izquierda radical. “Recuerden, todos los regímenes comunistas a lo largo de la historia han intentado acabar con las Iglesias, al igual que todos los regímenes fascistas han intentado cooptarlas y controlarlas”, dijo un mes después de su segunda toma de posesión. “Y en EE UU, la izquierda radical está intentando hacer ambas cosas. Quieren derribar las cruces donde puedan y cubrirlas con banderas de justicia social. Pero nadie tocará la cruz de Cristo bajo la administración Trump”.

Por muy refrescante que sea ver a un presidente defender la libertad religiosa, debemos observar de cerca el cambiante panorama religioso de EE UU.

El protestantismo solía ser el denominador común de la sociedad estadounidense, pero ya no es así. El protestantismo evangélico se está transformando ahora en una fuerza política alineada con la administración Trump contra la izquierda radical. Las intenciones de los cristianos de la administración son probablemente buenas, pero la historia demuestra que la implicación del gobierno con la Iglesia suele corromper a ésta.

Iglesias falsas

En las semanas previas a las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, Hillary Clinton mantenía una considerable ventaja en las encuestas. Pero en un sermón de entonces, el redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, dijo que creía que el Sr. Trump ganaría. ¿Por qué? Porque una profecía del libro de Amós dice que EE UU del tiempo del fin será dirigido por un líder como el antiguo rey israelita Jeroboam ii. El Sr. Flurry identificó a este líder como el Sr. Trump. Así es también como predijo correctamente —durante cuatro años— que Trump volvería a la presidencia.

El Sr. Flurry enfatizó que esta figura de “Jeroboam” estaría apoyada por la “capital del reino” [corte del rey, versión King James] (Amós 7:13), que él ha identificado como la Corte Suprema de EE UU. Fuimos testigos de esa profecía en acción cuando la Corte Suprema falló en Trump contra EE UU que el presidente goza de inmunidad legal para todos los actos oficiales. Con esta decisión del 1 de julio de 2024, la Corte Suprema ayudó al Sr. Trump e hizo prácticamente inevitable su regreso definitivo a la presidencia.

Pero observe que este Jeroboam del tiempo del fin también es apoyado por el “santuario del rey”. ¿Quién o qué es el “santuario del rey”?

En los versículos 12-13, un sacerdote malvado le dice al verdadero profeta de Dios: “Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino”. Esto es historia importante, y también es profecía para hoy. Por eso fue registrada y canonizada para nosotros. Para entender al santuario del rey, hay que entender esta historia.

La Biblia nos dice que más de un siglo antes de la época del rey Jeroboam ii, el reino de Israel se dividió en dos. Las tribus de Judá, Benjamín y Leví continuaron con la dinastía del rey David; las 10 tribus del norte se rebelaron y siguieron al rey Jeroboam i, que había servido como una especie de primer ministro bajo el rey Salomón.

El ya fallecido Herbert W. Armstrong resumió esta historia en su libro más popular, Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía. “Jeroboam lo hizo temiendo por su trono, pues creyó que sus súbditos, si subían una vez al año a Jerusalén para guardar la Fiesta de los Tabernáculos, podrían regresar a Roboam”, escribió. “La introducción de prácticas idólatras mantendría a todos en casa e impediría que eso sucediera. Esa idolatría, junto con la violación del Sábado (Ezequiel 20:10-24), fue el gran pecado nacional que le acarreó tan grande maldición a Israel. Generación tras generación, Dios le suplicó a la casa de Israel que se apartara de las tradiciones de sus padres y que regresara a la observancia de los mandamientos de Dios. Pero, durante nueve dinastías y bajo 19 reyes, Israel siguió cometiendo estos pecados nacionales, pecados tan grandes ante los ojos de Dios que finalmente Él determinó la conquista y el cautiverio de la nación”.

El rey Jeroboam instauró un nuevo sacerdocio, construyó dos becerros de oro en las ciudades de Dan y Betel y dijo a sus seguidores: “He aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto” (1 Reyes 12:28).

Estos becerros no estaban diseñados para representar deidades paganas sino al Dios verdadero. En otras palabras, ¡el rey Jeroboam estableció una religión falsa para imitar la religión administrada por los levitas de Jerusalén!

Los becerros de oro de Jeroboam fueron el comienzo de lo que el libro de Amós describe como el “santuario del rey”.

El santuario del rey

“Pero bajo Jeroboam la nación de Israel, compuesta ahora por diez tribus, violó completamente las leyes de Dios, particularmente los dos mandamientos de prueba”, escribió el Sr. Armstrong. “Uno de los primeros actos de Jeroboam fue establecer ídolos, y cambió las fiestas de otoño de Dios pasándolas del séptimo al octavo mes. También hay amplia evidencia de que cambió el Sábado de Dios del séptimo día al ‘octavo” (ibíd.).

Levítico 26:1-2 identifica el Segundo y el Cuarto Mandamientos como los dos mandamientos de prueba de Dios. Estos mandamientos son: “No te harás imagen” y “Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:4, 8).

Estos mandamientos ponen a prueba nuestra obediencia y lealtad a Dios. Muchas religiones hechas por el hombre reconocen que no debemos asesinar, fornicar, robar, mentir o codiciar. Pero muchas personas que pueden ver que estas acciones están mal no pueden ver por qué está mal orar hacia una estatua de Jesús en una capilla adornada con una cruz el domingo por la mañana. Se necesita verdadera fe y obediencia para rechazar las imágenes esculpidas y recordar el día de reposo.

El rey Jeroboam quebrantó estos dos mandamientos, así como las instrucciones de Dios que establecían el sacerdocio levítico y los días santos anuales. ¿Por qué? Para ganar apoyo para su agenda política y mantener a la gente alejada de Jerusalén.

¡Esto fue un acontecimiento insidioso dentro de la nación de Dios! Mientras que las historias de la mayoría de los demás reyes son mucho menos detalladas, la Biblia presta especial atención a este rey y a su sistema religioso.

En Amós 7, el malvado sacerdote Amasías que le dijo a Amós que dejara de profetizar contra Jeroboam era sacerdote de Betel. Esto significa que era uno de los sacerdotes que dirigían la adoración del becerro de oro de Jeroboam en los días santos falsos de Jeroboam.

Este sistema de mezclar la religión verdadera con otras creencias más convenientes a su agenda no murió con el rey Jeroboam i. La Biblia enfatiza que sus sucesores “siguieron el camino de Jeroboam” al continuar con los dos pecados básicos de Jeroboam: la idolatría y la violación del Sábado.

De hecho, la gran mayoría de los cristianos de hoy en día utilizan cruces, estatuas, pinturas y otras imágenes esculpidas para adorar a Jesús, y asisten a la Iglesia en lo que podría llamarse el “octavo día” de la semana en lugar del séptimo, el día que Dios ordena guardar en la Biblia.

Antes de su asesinato, Charlie Kirk era uno de los pocos cristianos que guardaba el Sábado [o reposo] del séptimo día. Su libro mas vendido Stop in the Name of God [Detente en el nombre de Dios] admite que los primeros padres católicos cambiaron su día de culto del sábado al domingo unas décadas después de la muerte de Jesucristo. Sin embargo, Kirk se abstuvo de reconocerlo como un mandamiento; lo consideraba un buen principio que aportaba beneficios positivos para la salud mental. ¡Nunca le dijo a la gente que el Sábado es un mandamiento de prueba que demuestra si usted adora al Dios verdadero!

Estos versículos no significan que todo cristiano que vaya a la iglesia el domingo sea miembro del santuario del rey. Si eso fuera cierto, el 99% de todos los cristianos de la Tierra serían miembros del santuario del rey. Pero lo que sí muestran estas Escrituras es que el santuario del rey surgirá del cristianismo tradicional, la religión dominante en el Israel del tiempo del fin, que rechaza el Sábado semanal de Dios y los Sábados anuales en favor de las tradiciones paganas y la conveniencia política. Este movimiento está ganando poder rápidamente en EE UU hoy en día.

‘No profeticéis’

El principal factor que distingue al “santuario del rey” del resto del cristianismo tradicional es su intensa lealtad a Jeroboam.

En “¿Está la Corte Suprema de EE UU en la profecía de la Biblia?” (laTrompeta​.es/1/ka9h2), el Sr. Flurry hace la observación que cuando Amós 7:13 se refiere a “la corte del rey”, la palabra “rey” es una palabra hebrea diferente de la que se utiliza en la frase “santuario del rey”. Se traduce de manera más precisa como “la corte del reino”. Esta corte del reino no es una entidad religiosa, y no está siguiendo a Jeroboam. Ayuda a Jeroboam pero no le es leal personalmente.

El santuario del rey es diferente. No es leal al reino; es personalmente leal al rey.

El rey Jeroboam i rechazó el sacerdocio que Dios había establecido e instaló uno nuevo entre “lo más bajo del pueblo”. Estos nuevos sacerdotes debían su repentina y drástica elevación completamente al rey y serían degradados y posiblemente ejecutados si el pueblo obedecía la ley de Dios. Así que apoyaban a Jeroboam por encima de Dios.

El “camino de Jeroboam” seguía vigente en el reino de Israel 12 reyes y 117 años después, cuando el rey Jeroboam ii estaba en el poder. Siguió confiando en estos falsos sacerdotes, incluso cuando le aconsejaron exiliar al verdadero profeta de Dios, Amós, a Judá. Amasías, un destacado sacerdote falso, dijo que la razón de la drástica acción era que “la tierra no puede sufrir todas sus palabras”. No le gustaba el mensaje de arrepentimiento de Amós.

En este sentido, el presidente Trump está siguiendo el camino de Jeroboam.

El año pasado, el presidente anunció la creación de una Oficina de la Fe en la Casa Blanca. Podría haber sido una buena iniciativa, pero ¿a quién nombró para dirigirla? Paula White, una televangelista vinculada al movimiento pentecostal y al evangelio de la prosperidad. White se ha casado tres veces, se ha enfrentado a graves acusaciones de infidelidad conyugal y predica un mensaje no bíblico que descuida las verdades bíblicas esenciales sobre el pecado, el arrepentimiento y la búsqueda de la justicia.

Muchos cristianos reconocen que el “evangelio” comercializado de White tiene poco que ver con la Biblia. En una de sus estrategias de intercambio de dinero por bendiciones, prometió que si donaba 1.000 dólares a su ministerio, recibiría “siete bendiciones sobrenaturales”, incluyendo un ángel de la guarda, prosperidad, curación y una larga vida. Este no es el tipo de líder religioso que llamará a la nación al arrepentimiento genuino, que es el mensaje de la Biblia de principio a fin. Ella es el tipo de líder religioso que se ha asociado con Donald Trump con el fin de ganar poder.

Amós 7 nos dice que además de ser personalmente leal al rey Jeroboam, el santuario del rey es hostil a las profecías de Dios. El malvado sacerdote Amasías acusa a Amós de conspirar contra la casa de Jeroboam (versículo 10) antes de decirle a Amós que deje de profetizar contra la casa de Israel (versículo 16).

Este movimiento religioso está convencido de que Donald Trump va a hacer que EE UU vuelva a ser grande sin que el pueblo estadounidense necesite arrepentirse de sus pecados. ¡Perseguirán a los verdaderos cristianos que predican el verdadero mensaje de Jesucristo y el verdadero arrepentimiento! En su engreimiento, serán totalmente incorregibles.

No puede permitirse ignorar lo que dice la Biblia sobre el santuario del rey.

Destrucción total

En la edición de 2023 de su libro Estados Unidos bajo ataque, el Sr. Flurry explica que Dios le daría a Donald Trump un segundo mandato para que el pueblo estadounidense se salvara de la toma del poder por la izquierda radical y tuviera una última oportunidad de arrepentirse de sus pecados. Él escribe: “Si el pueblo estadounidense no se arrepiente y vuelve a Dios durante el segundo mandato de Trump, entonces Dios permitirá que EE UU quede ‘desolado’ y ‘devastado”.

Amós 7:7-9 dice: “Me enseñó así: He aquí el Señor estaba sobre un muro hecho a plomo, y en su mano una plomada de albañil. [El Eterno] entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel; no lo toleraré más. Los lugares altos de Isaac serán destruidos, y los santuarios de Israel serán asolados, y me levantaré con espada sobre la casa de Jeroboam”.

La palabra para “lugares altos” en el versículo 9 se refiere a lugares de culto; la palabra para “santuarios” significa específicamente templos. Esta profecía advierte del castigo divino para el presidente Trump y sus seguidores religiosos si se niegan a arrepentirse. Más adelante, Amós dice que “Israel será llevado cautivo lejos de su tierra” (versículo 17), así que la corrección no es sólo para la gente religiosa. ¡Toda la nación será castigada! Pero lo que finalmente desencadena el castigo es que los cristianos estadounidenses rechazan el mensaje de advertencia de Dios.

“Hemos estado observando esta profecía desde junio de 1990, en la segunda ediciónde la Trompeta que produjimos (edición en inglés)”, escribió el Sr. Flurry en “Por qué sigo creyendo que Donald Trump va a volver”. “Habla de un tiempo en el que Dios se prepara para medir la destrucción de Israel del tiempo del fin, es decir, EE UU y Gran Bretaña, y Él dice, ‘no lo toleraré más’ [ya no pasaré más por ellos, versión King James] (versículo 8). Esto es justo antes de la severa corrección que viene sobre estas naciones si no se arrepienten. Están recibiendo su última advertencia. (…) Así que todo el contexto de Dios diciendo que ya no pasaré más por ellos [ya no los toleraré] es en el tiempo de un ‘Jeroboam’ quien es un anti-tipo del rey Jeroboam ii de Israel…” (laTrompeta.es/1/mws2n).

Ahora el presidente Trump ha vuelto al cargo y cuenta con el apoyo de un movimiento que aparenta religiosidad y piedad. Sin embargo, este movimiento tendrá que hacer grandes cambios para evitar la destrucción de este país.

Dios dice: “No lo toleraré más”.

ESTADOS UNIDOS BAJO ATAQUE

La profecía bíblica le ayudará a entender la traición en nuestro país.