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El asombroso secreto detrás del Jubileo de Platino de la Reina

(SAMIR HUSSEIN/SAMIR HUSSEIN/WIREIMAGE)

El asombroso secreto detrás del Jubileo de Platino de la Reina

Una nube oscura se cierne sobre la familia real, ¡pero Dios tiene un plan para preservar la dinastía más grandiosa del mundo!

La reina Isabel ii lleva 70 años en el trono. Hoy se celebra su Jubileo de Platino. Sin embargo, en medio de la pompa, una nube oscura se cierne sobre la familia real.

La monarquía está plagada por la demanda de abuso sexual del príncipe Andrés y el nuevo libro de memorias del príncipe Harry. Mientras tanto, las encuestas de opinión muestran que el 27% de los británicos quieren abolir la monarquía por completo.

Gran Bretaña ha dejado de ser el mayor imperio de la historia del mundo y ha caído en un estado terrible. Es necesario entender por qué.

Origen del Trono

Hace setenta años, la revista de Herbert W. Armstrong, La pura verdad, envió a un corresponsal a cubrir la coronación de la Reina. Aquí hay un extracto de su artículo de julio de 1953:


Una reina ha sido coronada: ¡una reina de la dinastía gobernante más antigua del mundo!

Durante semanas, Londres se ha llenado de preparativos festivos para la coronación de Isabel ii. El mundo entero esperaba con nerviosa expectación pues se anunció que planeaban televisar en todo Estados Unidos la ceremonia de coronación grabada en cintas de video que llegarían en avión cruzando el Atlántico.

Para la mayoría de los ingleses la coronación es la ceremonia más importante de una generación, llena de pompa, colorido y tradición. Los británicos se jactan con orgullo de que en un mundo hirviente de estallidos revolucionarios aún poseen un monarca real.

Sin embargo, el verdadero significado no era la pompa y la ceremonia, el ritual de la Iglesia de Inglaterra al que se aferran los ingleses para consolarse de sus problemas. El verdadero significado —y el hecho más asombroso— es que en el trono inglés está sentado un descendiente de la dinastía gobernante más antigua del mundo, una dinastía que Dios estableció y que ha protegido y perpetuado a través de cada generación durante casi 3.000 años. (…)

La coronación de Isabel ii tuvo lugar en la Abadía de Westminster, lugar que Dick Armstrong y yo visitamos el verano pasado. Rodeada de dignatarios reales en la Abadía, la Reina fue ungida, se le entregó el manto real, las joyas de la corona y, finalmente, fue coronada en la famosa silla de la coronación, que fue construida especialmente para la piedra del destino, ¡una piedra que ha estado en la historia registrada durante 3.700 años!

¿Conoce el significado de esta piedra? ¿Del trono de Inglaterra? ¿De esta dinastía que Dios considera tan importante como para preservarla durante casi tres milenios?

Mientras estábamos en la Abadía de Westminster, Dick Armstrong y yo vimos esta intrigante piedra del destino, de color gris acero, mezclado con vetas rojas, de 56 centímetros de largo, 33 de ancho y 28 de profundidad. En ambos extremos hay dos anillos de hierro desgastados con los que se puede transportar la piedra. No es una piedra hermosa, ¡pero es más importante que todas las joyas de la corona!

¿Por qué?

¿Cuál es la verdadera razón por la que Isabel ii tuvo que ser coronada en esta piedra? Siglos antes, los reyes de Escocia —los antepasados de la actual familia real británica— fueron coronados sobre ella. Sobre esta piedra también fueron coronados los antiguos reyes irlandeses de esta misma familia real, incluso hasta cinco siglos y medio antes del nacimiento de Jesucristo.

¿Por qué? ¿Cuál es el verdadero significado de esta piedra? ¿De dónde provino?

Relatos irlandeses antiguos comprueban que la piedra —a la que llamaban “Lia fail”, que significa piedra del destino— no se originó en Irlanda, sino que llegó a través de España desde Oriente. La trajo un anciano de pelo blanco (un profeta) que también trajo a la hija de un rey del Este. A través de su matrimonio con el rey de Irlanda, ella no sólo continuó el trono de su padre, sino que se convirtió en la antecesora de una dinastía que ha continuado hasta Isabel ii, que fue coronada reina el 2 de junio sobre la piedra del destino.

¡Si usted fuera a la Abadía de Westminster, vería que esta piedra está etiquetada como la piedra de la almohada de Jacob o la piedra del pilar de Jacob! Lo crea o no, ¡ésta es la misma piedra sobre la que el patriarca Jacob apoyó su cabeza aquella noche hace unos 3.700 años cuando huía de la casa de su padre!


Lamentablemente, la etiqueta que relacionaba esa piedra con el patriarca Jacob ha sido removida desde entonces, y la piedra misma fue enviada de vuelta a Escocia. ¡Esa piedra simbolizaba la conexión de los descendientes de Jacob —y en última instancia de toda la humanidad— con su Creador! En un momento dado, muchos ingleses habrían luchado hasta la muerte para conservar esa piedra. Pero Inglaterra simplemente renunció a ella, con poca fanfarria, en 1996.

Algunos políticos escoceses no quieren devolver la piedra para una futura coronación. Dicen que el príncipe Carlos tendrá que ser coronado dos veces —una en Westminster y otra en Escocia— si quiere utilizar la piedra del destino.

¡Así que existe una posibilidad realista de que el príncipe Carlos no utilice la piedra de pilar de Jacob cuando se convierta en rey!

Gran Bretaña ha olvidado a Dios

El asombroso secreto detrás del Jubileo de Platino es que la reina Isabel II es descendiente directa del rey David, pero el desprecio de su familia por la piedra pilar de Jacob y su propia historia con Dios está teniendo efectos catastróficos.

En 2016, la bbc elaboró un hermoso folleto para celebrar el 90º cumpleaños de la reina Isabel: “La reina Isabel: 90 años gloriosos”. Al comentar sobre la muerte de su padre, el rey Jorge vi, los editores de la bbc escribieron: “Hace 64 años, Gran Bretaña era un país casi inimaginablemente diferente al de hoy en cuanto a perspectivas, actitudes, moral y ética, por no hablar de la tecnología. Los sondeos de opinión realizados a principios de la década de 1960 mostraban que hasta un tercio de los encuestados creía que la Reina había sido elegida por Dios y no por derecho de sucesión de su padre”.

La ceremonia de coronación de 1953 estuvo saturada de referencias bíblicas y significado espiritual. Un coro interpretó el himno coral de Handel “Sadoc el Sacerdote”, con un texto de 1 Reyes 1:38-40 sobre la unción de Salomón como rey. Un documental sobre la coronación decía esto sobre la unción de Isabel con aceite: “Es una ceremonia tan antigua que la historia apenas puede retroceder para contenerla”.

Los sacerdotes le obsequiaron a la nueva reina una Biblia, que llamaron “el regalo más valioso que ofrece este mundo”, y leyeron Deuteronomio 17:18-19. “Estos son los oráculos vivos de Dios”, dijo el arzobispo.

En el juramento de coronación, el arzobispo preguntó a Isabel: “¿Mantendrás, en la medida de tus posibilidades, las leyes de Dios y la verdadera profesión del Evangelio? ¿Mantendrás, en la medida de tu poder, en el Reino Unido la religión reformada protestante establecida por la ley? ¿Mantendrás y preservarás inviolablemente el asentamiento de la Iglesia de Inglaterra, y la doctrina, el culto, la disciplina y el gobierno de la misma, tal y como se ha establecido por ley en Inglaterra? ¿Y preservarás a los obispos y al clero de Inglaterra, y a las iglesias allí encomendadas a su cargo, todos los derechos y privilegios que por ley les corresponden o les corresponderán a ellos o a cualquiera de ellos?”. Y ella respondió: “Todo esto prometo hacerlo”.

Gran Bretaña ya no tiene ese respeto por la Biblia, ¡ni por Dios! Hay una conexión indiscutible entre el hecho de que Gran Bretaña haya perdido su creencia en Dios y Su conexión con la monarquía, y los cambios masivos para mal en cuanto a “perspectivas, actitudes, moral y ética” de Gran Bretaña. Gran Bretaña ha perdido su fe en Dios y en el rey, ¡y ha perdido sus bases morales al mismo tiempo!

La reina Isabel juró mantener la religión de Gran Bretaña. Pero no lo ha hecho. Eso no quiere decir que la religión protestante reformada sea la religión verdadera. Pero en la medida en que seguía la Biblia, Gran Bretaña fue bendecida por mantenerla. Hoy, sin embargo, Gran Bretaña es un pantano de secularismo, de una peligrosa confusión religiosa multicultural y de sometimiento a la religión de Europa a la que una vez se opuso firmemente. La Reina ha hecho movimientos sin precedentes para reconciliarse con el Vaticano: visitando al Papa Juan Pablo II en Roma; siendo anfitriona de su visita a Gran Bretaña en 1982, el primer Papa en hacerlo desde la Reforma; permitiéndole celebrar servicios conjuntos con el arzobispo de Canterbury; y nombrando a un católico romano como su capellán.

El príncipe Carlos está aún más comprometido con las religiones extranjeras que su madre. En 1999, declaró que si le sucediera en el trono, le gustaría asumir el título oficial no como “Defensor de la Fe”, como lo hicieron generaciones de monarcas antes que él, sino como “Defensor de Fe”, protegiendo todas las religiones en Gran Bretaña.

Hoy en día, esto le parece correcto a mucha gente. La sociedad moderna prácticamente se ha tragado la mentira de que “la diversidad es nuestra fortaleza”. Pero basta con ver los desastrosos resultados de tal pensamiento. Ha dejado a Gran Bretaña sin fe, materialista, dividida y vulnerable a los extremistas extranjeros. La Iglesia de Inglaterra ha perdido su autoridad moral, aflojando sus normas en todos los temas candentes del momento: las mujeres en el clero, el sexo prematrimonial, la homosexualidad. La monarquía, en lugar de trabajar para evitar el deslizamiento moral y mantener las normas de acuerdo a Dios, simplemente ha observado cómo esto ocurre e incluso se ha sumado a ello. Como resultado, la sociedad británica ha sufrido de manera incalculable.

Trágica historia reciente y futura

En su momento, la reina Isabel ii fue jefa de Estado en 32 países fuera del Reino Unido. Diecisiete de ellos han reclamado desde entonces la independencia de su gobierno: Barbados, Ceilán, Fiyi, Gambia, Guyana, Kenia, Malawi, Malta, Mauricio, Nigeria, Pakistán, Rodesia, Sierra Leona, Suráfrica, Tanganica, Trinidad y Tobago y Uganda. Incluso entre los 15 países restantes que mantienen su dominio, muchos están presionando para rechazar la corona.

Barbados acaba de renunciar a la monarquía el 1 de noviembre de 2021. Sigue formando parte de la Mancomunidad, pero se ha convertido en una república y ha eliminado a la reina como jefa de Estado. Sigue siendo la jefa de Estado de los pequeños países caribeños de Antigua y Barbuda, las Bahamas, Belice, Granada, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas, y de los pequeños países del Pacífico de Papúa Nueva Guinea, las Islas Salomón y Tuvalu. Jamaica podría ser la próxima nación en rechazar la monarquía.

Pero es posible que esto ocurra en una o más de las naciones más grandes que han estado conectadas al trono durante más de 200 años.

En Australia, el movimiento republicano está presionando para derrocar a la reina incluso antes de que muera o suceda el trono. Cerca del 45% de los australianos votaron “Sí” a la ruptura de los lazos con la monarquía durante el último referéndum para convertirse en una república en 1999. Una encuesta de YouGov de 2020 indica que el apoyo público al rechazo de la monarquía podría llegar al 62%.

En Nueva Zelanda, la actual primera ministra ha dicho que está a favor de cortar los lazos con la monarquía, pero hasta ahora no parece ser una prioridad. Una encuesta reciente indica que 1 de cada 3 neozelandeses quiere rechazar la monarquía.

En Canadá, eliminar la monarquía requeriría una reforma constitucional y la aprobación del Parlamento y de las 10 provincias, algunas de las cuales están muy a favor de la monarquía. Pero aun así, una encuesta reciente reveló que el 45% de los canadienses quiere cortar los lazos con la monarquía. Y Canadá tiene un gobierno radicalmente liberal que está presionando mucho para realizar muchos cambios extremadamente drásticos.

Incluso Escocia, la nación que formó Gran Bretaña al unirse con Inglaterra en 1707, ¡está presionando para irse! Los escoceses presionaron y recibieron un gobierno descentralizado y su propio parlamento en 1998. En 2014, el 45% votó por la secesión completa. El Reino Unido abandonó la Unión Europea en 2020, una salida que fue y es muy impopular en Escocia. El Partido Nacional Escocés, que controla el 80% de los escaños del Parlamento escocés, está presionando para que se celebre otro referéndum para romper con Inglaterra y poder volver a formar parte de la Unión Europea.

Mucha gente quiere permanecer en la Mancomunidad y seguir vinculada al trono, pero hay una fuerte fuerza que puede anular ese deseo. Esa fuerza destruyó activamente la fuente de la fuerza del trono británico y su influencia positiva en el mundo: su conexión con el rey David y la Biblia, ¡y la obediencia a Dios!

Con sus decisiones y su comportamiento, los miembros de la familia real británica —descendientes de David— han llevado a Gran Bretaña a rechazar “el regalo más valioso que ofrece este mundo” ¡y a desobedecer y no creer en el Dios del rey David! La monarquía siempre ha tenido defectos, pero nunca hasta las últimas décadas ha devaluado intencionadamente el trono de David. Hace algunas generaciones, los británicos habrían luchado y muerto para conservar la piedra del destino y todo lo que simboliza. Pero en 1996, la Reina y el Parlamento devolvieron esa preciosa piedra a Escocia, dejando al descubierto la degeneración de su fe.

El gobierno británico ha permitido que 17 naciones rechacen la monarquía, y la reina felicitó recientemente a Barbados por haberlo hecho. Los miembros de la realeza británica, ocupados en intentar reinventar y “modernizar” la monarquía, se ven envueltos en problemas y escándalos en sus propias vidas. El príncipe Carlos puede convertirse pronto en rey. El hombre tuvo un matrimonio terrible e infiel, no ha demostrado liderazgo y defiende la falsa narrativa del cambio climático. Ha indicado que liberalizará aún más la monarquía, incluyendo el cambio de uno de sus títulos de rey para incluir las fes no anglicanas y no cristianas. Después de que la Iglesia de Inglaterra ya haya liberalizado casi todas las enseñanzas morales, Gran Bretaña quedará aún más sin fe, dividida y vulnerable.

Alrededor del 70% de los británicos está a favor de la reina, pero sólo el 45% está a favor de Carlos (y sólo el 25% de las personas de entre 20 y 30 tantos años). ¿Cuánto aceleraría su sucesión al trono el movimiento hacia la secesión en Australia, Canadá y otros lugares?

Mientras tanto, el príncipe William y el príncipe Harry parecen más interesados en las relaciones con las celebridades que en la historia y la fuente de fortaleza del trono. El príncipe Harry se casó con Meghan Markle, una actriz estadounidense divorciada y feminista que lo impulsó a abandonar la familia real y mudarse a California. Desde entonces, los dos han iniciado una guerra civil contra la familia real, incluso con acusaciones de racismo.

Esta conducta divisiva está acelerando la desintegración de este trono, su importancia y su historia de exaltar vidas alrededor de todo el mundo. ¿Por qué un ataque tan persistente, y por qué se enfoca en la moral? Porque la moral bíblica y la historia con Dios son la fuente de fortaleza del trono de David. Por esta razón, el diablo siente un odio especial por la familia real británica. ¡Sabe que la historia y la profecía del trono de David contienen el propio plan maestro de Dios!

Sin embargo, no prevalecerá. ¡Dios cumplirá sus promesas a Abraham y a David! Él ya ha implementado un cambio importante, milagroso e inspirador en ese trono para cumplir esas promesas. Le animo a que lea sobre ello en mi libro gratuito El nuevo trono de David.


EL NUEVO TRONO DE DAVID

Un cambio dramático sobre cómo Dios está manejando este trono muestra cuán pronto ¡Jesucristo mismo estará sentándose en éste!