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BIBLIOTECA DEL CONGRESO / DOMINIO PÚBLICO

El ascenso y caída de Theodore Roosevelt—y Estados Unidos

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció ayer que Theodore Roosevelt se unirá al gran número de estatuas que están siendo retiradas o derribadas, a través de todo el país.

La estatua se ubica en las afueras del Museo Americano de Historia Natural. De Blasio emitió una declaración ayer diciendo que la estatua debe ser removida porque “[ésta] explícitamente representa a indígenas y negros como subyugados y racialmente inferiores”.

El museo afirma que no está en contra de Theodore Roosevelt, sólo en contra de la forma como él aparece en esa estatua. Pero observe al movimiento ocurriendo a través de nuestra nación. Comenzaron con los generales de la Guerra Civil y poco a poco han incluido a casi todos los Padres Fundadores de Estados Unidos. No pueden acusar a Roosevelt de participar en la esclavitud porque él fue presidente mucho después del fin de la Guerra Civil. Pero han encontrado una manera de atacarlo. ¡Ellos tienen en la mira a todos los que Dios usó para hacer exitosa a esta nación!

¿Qué tanto de su propia historia entienden los estadounidenses? ¡Nos llaman la superpotencia más grande del mundo! Pero, ¿cómo llegamos a este nivel tan alto? La mayoría de los estadounidenses no entiende cómo sucedió esto. ¡Y esta ignorancia nos pone en grave peligro!

Los ataques a nuestras estatuas son un poderoso indicio de la caída de la superpotencia más grande del mundo.

Nuestro pueblo fue dirigido por el presidente Theodore Roosevelt en la construcción del Canal de Panamá. Él ayudó a construir la Armada de Estados Unidos y luego ordenó el despliegue de la “Gran Flota Blanca” alrededor del mundo para declarar con orgullo que Estados Unidos era una potencia mundial. Actualmente, la mayoría de nuestros líderes no tienen el espíritu y el valor que él tenía.

¿Por qué batallaría él en contra de una gran oposición para construir uno de los símbolos principales del poderío estadounidense? Y en contraste, nuestros líderes modernos han demostrado un entusiasmo peculiar para renunciar al Canal de Panamá; el cual ellos cedieron en diciembre de 1999. Y ahora quieren demoler al hombre que lo construyó.

Un proyecto noble

El Canal de Panamá ayudó a que Estados Unidos obtuviera supremacía naval en el océano Atlántico y el Pacífico. Éste también permitió que el comercio mundial fuera dramáticamente más fácil, librando a barcos de viajes peligrosos que le daban la vuelta a toda Suramérica. En The Rise of Theodore Roosevelt [El ascenso de Theodore Roosevelt] Edmund Morris escribió que Roosevelt “se enorgullece del hecho que Estados Unidos está construyendo el Canal de Panamá ‘después de cuatro siglos de conversaciones’ por otras naciones” (énfasis mío).

Roosevelt les dijo a los obreros en el canal: “En el futuro, será suficiente con sólo decir: ‘él estaba involucrado en la excavación del Canal de Panamá’ para atribuirle a ese hombre una patente de nobleza, (...). De vez en cuando, vendrán hombres pequeños a buscarle defectos a lo que ustedes han hecho (...). Ellos serán como burbujas que se lleva la corriente y se desvanecerán. Pero el trabajo que ustedes han realizado permanecerá para siempre”.

¡Roosevelt se enorgullecía de estar construyendo el Canal de Panamá! Durante años otras naciones habían estado hablando, hablando y hablando acerca de la construcción de un canal. ¡Teddy Roosevelt lo construyó! Él creía que este emprendimiento majestuoso tenía una cierta “nobleza”. Hasta el día de hoy, el trabajo de esos obreros perdura como monumento a lo que fue una superpotencia en ascenso. Estados Unidos sintió un fuerte deseo de construir el Canal para servir al mundo entero.

¿Qué pensaría Theodore Roosevelt de nuestros líderes actuales que tienen un entusiasmo por conceder tales posesiones increíbles?

Actualmente, muchos se avergüenzan de aportar el liderazgo que una gran nación debería tener. ¡Éste es un cambio dramático a comparación de la administración de Roosevelt! Este cambio pronostica un grave peligro para EE UU.

¿Tenemos la mínima idea del porqué nuestros líderes actuales son tan distintos?

Roosevelt dijo que habría “hombres pequeños” que criticarían el proyecto del Canal. Ciertamente Roosevelt clasificaría como “hombres pequeños” a nuestros líderes modernos que derriban estatuas y renuncian a estas bendiciones nacionales.

Mi objetivo no es hacer política. Pero si Teddy Roosevelt tenía razón, estos “hombres pequeños” llevarán al desastre a nuestra nación.

Nuestros libros de historia retumban que él sí tenía razón. Las naciones grandes que son dirigidas por “hombres pequeños” terminan en la basura. ¿Cómo podemos descartar con tanta facilidad la profunda sabiduría de uno de nuestros líderes más importantes?

Los Rough Riders

Theodore Roosevelt demostró el mismo espíritu cuando dirigió a los “Rough Riders” [jinetes bravos] para expulsar a España de Cuba. En T.R.—The Story of Theodore Roosevelt, Noel F. Busch escribió: “Nuevamente, justo antes de cumplir 39 años, Roosevelt fue convocado a Washington, esta vez como secretario asistente de la Marina. Veinte meses antes, Cuba se había levantado en armas contra sus amos españoles, y Estados Unidos había dejado claro que simpatizaba con los cubanos. Roosevelt creía que estar preparado para pelear una guerra era la mejor forma de ganar o evitar una guerra. Por lo tanto, para Roosevelt su misión era muy clara: preparar la Armada para una posible guerra con España...”.

Theodore Roosevelt y sus Rough Riders fueron a Cuba. “Con la llegada de la orden para atacar, comenzó lo que Roosevelt llamó ‘mi hora de hacinamiento’. Montando de un brinco en su caballo, él comenzó a dirigir a sus hombres hacia el frente desde la parte trasera del regimiento, ‘la posición donde teóricamente el coronel debería permanecer’. Pero a su persistencia el rango trasero avanzaba más rápido que los demás hasta unirse a las filas delanteras. Con arrojo, él irrumpió a través de la primera línea de defensa, y ahora Roosevelt se encontraba al frente de su propio regimiento, pero impedido de seguir por la tropa regular que disparaba hacía las colinas, usando la selva para ocultar su posición”.

“Hablé con el capitán al mando y le dije que no podíamos tomar las colinas sólo disparándoles, debemos invadirlas”, Roosevelt escribió.

“El capitán entró en incertidumbre, ya que esas no eran sus órdenes. Roosevelt pidió hablar con su coronel, pero el coronel no estaba a la vista”.

“‘Entonces aquí yo soy el oficial al mando’, declaro Roosevelt, ‘y yo doy la orden de avanzar. ¡Señor, deje que avancen mis hombres!”

“Y así, se apartó de las filas principales y cabalgó hacia las colinas con los Rough Riders que lo seguían sonrientemente”.

“Esto fue demasiado para los regulares. ‘Ellos se levantaron de un salto y nos acompañaron, sus hombres y oficiales estaban entre nosotros encantados por la oportunidad’. Y, mientras Roosevelt agitaba su sombrero y daba órdenes, las tropas avanzaron subiendo hacia la colina, corriendo enérgicamente, disparando, animándose, todos hacia adelante en un ataque energético…”.

“Cuando partió de nuevo, los hombres de los diversos regimientos se unieron rápidamente, cruzando un amplio valle hacia las trincheras españolas. Pero el enemigo huyó antes que llegaran. Aun no satisfecho, Roosevelt volvió a lanzar un ataque y al finalizar el día los Rough Riders estaban sobre una cadena de colinas con vista a Santiago. La batalla había terminado”.

“Dos días después, la flota española salió del puerto de Santiago hacía su destrucción completa, y poco después la ciudad se rindió. La experiencia de combate de Roosevelt consistió de una semana de campaña y un día de combate intenso, pero esto fue suficiente para cambiar el curso del siglo entrante. Ya que esta fue la victoria que colocó a Estados Unidos como un gran poder mundial, e hizo a Roosevelt (ahora el amado ‘Teddy’ de las Colinas de San Juan) un héroe nacional quien pronto guiaría el destino de ese poderío”.

Y así fue como Teddy Roosevelt dirigió a Estados Unidos para resolver la crisis en Cuba, y él manifestó el mismo espíritu para resolver el problema de Panamá.

Esto era Estados Unidos en ascenso a ser una superpotencia. Hoy vemos que Estados Unidos va en la dirección opuesta. Y este hecho repugnante no cambiará con ninguna cantidad de razonamiento intelectual.

A Estados Unidos le ha ocurrido algo horrible.

¿Dónde encontramos un líder así hoy? Roosevelt era un hombre que quería dirigir a su nación en batalla, no ignorar los conflictos armados de su país.

Que diferencia a la actualidad.

Decaimiento estadounidense

¡Se necesitan líderes valientes como Teddy Roosevelt para guiar una nación hacia la grandeza! Ese tipo de liderazgo es necesario para lidiar con Cuba o Panamá, Antifa o Irán. Una vez Theodore Roosevelt escribió: “Mis compatriotas, entonces, les anuncio a ustedes que nuestro país no pretende la vida fácil, sino la vida de esfuerzo extenuante. Ante nosotros se avecina el siglo xx junto con el destino de muchas naciones”.

“Si nos quedamos sin hacer nada (...) si nos alejamos de las contiendas arduas en donde los hombres arriesgan sus vidas y todo lo que aprecian por la victoria, entonces los pueblos más fuertes y audaces nos dejarán atrás y ganarán para ellos el dominio del mundo…”.

“Estamos cara a cara con nuestro destino, y debemos enfrentarlo con un grado alto y resoluto de valentía. Para nosotros se trata de una vida de acción, de cumplimiento vigoroso del deber; esforzándonos energéticamente y aprovechando todo; más bien, tomando el riesgo de desgastarnos y no el de oxidarnos”.

Él exhortó al pueblo estadounidenses a “arriesgar sus vidas” por su país. Los políticos de hoy temen arriesgar la vida de cualquier estadounidense, ¡y nuestros enemigos lo saben! Continuamente ellos se aprovechan de esa debilidad.

Muchos políticos saben que lo que Black Lives Matter (Las vidas negras importan) está haciendo está mal. Ellos no están de acuerdo con derrumbar nuestras estatuas. Pero “se alejan de las contiendas arduas”. El presidente Donald Trump es la única persona dispuesta a enfrentarlos. Incluso a menudo es subvertido por subordinados que se niegan a apoyarlo.

¿Era Roosevelt un belicista? Mientras él era presidente, Estados Unidos no tuvo que disparar ni una sola pistola. Estados Unidos estaba en paz.

¿Sabe por qué? Porque todo el mundo estaba consciente que Roosevelt y Estados Unidos tenían la voluntad de luchar y estaban preparados para la guerra. Hoy, el mundo sabe que Estados Unidos no está dispuesto a arriesgar vidas para defender la libertad.

Nosotros estamos desmantelando nuestra propia historia. Estamos demostrándole al mundo que no estamos dispuestos a luchar por lo que creemos. Pero aun soñamos como niños con la idea de que somos una superpotencia. ¡Ninguna superpotencia real actúa de esa manera!

El 16 de diciembre de 1999, cedimos el control del Canal de Panamá. Ahora “los pueblos más fuertes y audaces nos dejarán atrás y ganarán para ellos el dominio del mundo”. ¡A causa de la debilidad de Estados Unidos!

Teddy Roosevelt manifestó el espíritu que hizo grande a Estados Unidos. Cualquier buen libro de historia debería enseñarnos que Estados Unidos ha cambiado radicalmente desde la época de Theodore Roosevelt. Si él estaba en lo correcto, ¡entonces estamos a punto de perder nuestra posición de superpotencia, y mucho más que eso!

La superpotencia de Estados Unidos tiene una enfermedad mortal y está a punto de fenecer. Se necesita sólo una educación básica en historia para comprenderlo.

Si usted también entiende la profecía bíblica, sabe que nuestros días están contados. (Solicite nuestro libro gratuito Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía para una explicación completa de lo que le está sucediendo a Estados Unidos y Gran Bretaña hoy en día).

Vea la promesa asombrosa que Dios le dio a las naciones de la primogenitura que descendieron de Abraham: “De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos” (Génesis 22:17). La principal “puerta” de la que se habla aquí es el Canal de Panamá. Esto es lo que se profetizó que nos acontecería en “los últimos días” (Génesis 49:1). Dios nos otorgó estas bendiciones y ahora por nuestros pecados nos está despojando de ellas.

Las palabras de Moisés contienen profecías considerables para el tiempo del fin. El profeta Daniel, cuyo mensaje es para el tiempo del fin, nos lo dice (Daniel 9:12-13; 12:4, 9).

“Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce” (Levítico 26:19). Dios ha “quebrantado” el orgullo de nuestro poder. Por eso nuestro pueblo no se conmueve por lo que está sucediendo. ¡Algo está terriblemente mal con nosotros! Tenemos miedo de usar el poder que Dios nos ha dado. Nuestro futuro inminente es terrible a menos que recurramos a nuestro gran Dios, y no a una religión falsa que proclame seguir la Biblia (pero que en realidad no lo hace).

Estados Unidos ya no responde a situaciones mundiales como lo hizo Theodore Roosevelt. Roosevelt estaba orgulloso de nuestro poder nacional; nuestros líderes, por lo menos en los medios de comunicación, en la rama académica y gran parte de nuestros políticos, no lo están.

Nuestros pecados nos han convertido en un débil espectáculo ante el mundo.

Somos demasiado tontos como para darnos cuenta que una superpotencia no puede correr y esconderse como un niño. ¡Diversas naciones codician la gloria de destruir a la única superpotencia del mundo!

“Y a los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga” (versículo 36). ¡Hoy, huimos de una hoja sacudida!

Qué vergonzoso el fin de tan grande poder.

¡Que patético! Teddy Roosevelt despreciaría severamente semejante debilidad. Un hombre ayudó bastante en la formación de una superpotencia: Fear God and Take Your Own Part [Teme a Dios y haz tu deber]. Ahora lo derribamos, mientras ayudamos a derribar esa superpotencia.

Tenemos estos problemas porque nuestros líderes cada vez tienen menos fe en el Dios que nos otorgó las bendiciones de nuestra primogenitura.

¿Cuánto tiempo más debe Dios maldecirnos antes que nos despertemos? Esa es la gran pregunta que cada uno de nosotros debe responder. La decisión está en nuestras manos, a un nivel individual y nacional.

Si la nación no presta atención, usted puede hacerlo individualmente y Dios lo protegerá. Pero no puede ser débil como Estados Unidos. Dios quiere que seamos física y espiritualmente fuertes.

EL Mundo entero está observando. Y usted y ellos verán nuestro vergonzoso final ¡a menos que nos arrepintamos ante Dios!

¡Dichosamente, la caída de Estados Unidos marcará el comienzo del retorno de Jesucristo! 

Boletín, AD