JULIA HENDERSON/LA TROMPETA
EE UU regresa… a casa de Siria
Estados Unidos confirmó el jueves que se ha retirado de la Zona de Desconflicto de Al-Tanf, un área del sureste del territorio sirio que EE UU utilizó para combatir al Estado Islámico durante la guerra civil siria. EE UU ha permitido que el ejército sirio, ahora liderado por el ex-operativo de Al Qaeda, el presidente Ahmed al-Sharaa, tome el control del perímetro.
Esto sigue al abandono por parte de EE UU de sus aliados kurdos en el norte y significa que ya no tiene una presencia militar significativa en Siria.
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La guarnición de Al-Tanf está ubicada cerca de las fronteras de Siria con Jordania e Irak.
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Bajo el régimen de Assad, Siria se alineó con Irán y facilitó sus intereses en Irak y Líbano.
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Bajo el régimen de Sharaa, Siria ha sido tratada como un socio confiable por la administración Trump, a pesar de sus vínculos con el yihadismo, los ataques a los kurdos y un frágil control sobre el gobierno.
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Israel, vecino de Siria al sur, ha declarado abiertamente que no confía en el gobierno de Sharaa: en realidad tenía una relación más funcional con Assad.
La retirada de Al-Tanf básicamente significa que el presidente estadounidense Donald Trump está seguro de que el gobierno de Sharaa es la mejor opción para gobernar Siria y ya no necesita ningún control estadounidense. Además de señalar a Sharaa que puede continuar su consolidación de Siria con impunidad, esto también deja a grupos yihadistas como los representantes iraníes e incluso al Estado Islámico la oportunidad de restablecer un punto de apoyo en Siria.
En 2019, cuando el presidente Trump estaba considerando originalmente un paso similar, la Trompeta escribió:
El retiro de Siria por parte del presidente Trump ha perjudicado la credibilidad de EE UU en la región. En el tumultuoso Oriente Medio, la confiabilidad y la predictibilidad son atributos esenciales en un aliado.
Israel y las naciones árabes gustosamente aceptarán todas las armas y el apoyo financiero que Estados Unidos esté dispuesto a dar. Pero dado que la región es un polvorín, ellos simplemente no pueden arriesgarse a depender de EE UU para defenderse frente a la agresión iraní, a pesar de los discursos del Secretario de Estado. La búsqueda de nuevos aliados está en marcha.
Aunque algunos pueden alegrarse por la retirada de EE UU de Oriente Medio, la Biblia revela que su ausencia augura el periodo más destructivo que esta región cansada de la guerra haya visto alguna vez.
Las profecías en Daniel 11 y Salmo 83 establecen que el tiempo de EE UU como el poder más fuerte del Oriente Medio está contado.
