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STR/AFP/Getty Images

¿Dice la Biblia que Corea del Norte va a desatar la Tercera Guerra Mundial?

La detallada descripción de las Escrituras con respecto a la próxima guerra mundial podría sorprenderle.

La crisis de Corea del Norte está al rojo vivo. A medida que esa nación hace rápidos avances en sus programas nucleares y de misiles, su líder también está haciendo cada vez amenazas específicas más frecuentes y agresivas para usar aquellas armas contra Estados Unidos y otros objetivos. Junto con las amenazas del presidente Donald Trump de tomar represalias, esta situación tiene a muchos observadores preocupados, de que la situación del Corea del Norte pronto pudiera estallar en la tercera guerra mundial.

El 9 de agosto, el National Interest publicó un artículo titulado “Cómo Corea del Norte podría comenzar la III Guerra Mundial”.

Unos pocos días antes, Catholic Online escribió que, “Corea del Norte podría comenzar la III Guerra Mundial en días con un ataque a Guam”.

En abril, el Independent escribió: “Con o sin la ayuda de Donald Trump, Kim Jong-un fácilmente podría lanzar a nuestro planeta a su tercera guerra mundial en un siglo”.

Mientras tanto, la organización hacktivista Anonymous publicó un video advirtiendo que una tercera guerra mundial “globalmente devastadora” podría estallar debido a la situación de Corea del Norte.

Estos son sólo unos pocos ejemplos de varios analistas, observadores y expertos que especulan que la agresión nuclear de Corea del Norte (y las reacciones a ésta) podrían desencadenar una tercera guerra mundial.

¿Podrían estas predicciones ser correctas?

¿Son alarmistas estos analistas? ¿O probará el tiempo que estaban en lo correcto? En Trompeta, examinamos tales preguntas desde un punto de vista diferente al de otras publicaciones. Las vemos a través de la lente de la profecía bíblica.

Un tercio de la Biblia consiste de profecías que son pronósticos del futuro. Y una parte substancial de esas profecías describen detalles sobre la tercera guerra mundial sobre qué la iniciará, quiénes serán los agresores, qué tipos de armas se usarán y dónde ocurrirán las batallas decisivas. La profecía también revela cómo terminará esa guerra.

Palos y piedras

Hace unos 2.000 años, estando sentados en el Monte de los Olivos en Jerusalén con Jesucristo, sus discípulos de le preguntaron: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (Mateo 24:3).

La palabra traducida “siglo” en este versículo es una traducción de la palabra griega aion, la cual tiene una variedad de significados. En este contexto, significa “época” o “era”. Los discípulos le estaban preguntando a Cristo cuándo terminaría la era del hombre gobernando sobre sí mismo, y cuándo comenzaría la era de Cristo gobernando sobre la humanidad. Ellos querían saber qué eventos llevarían a esa transición dramática.

Jesús les dio una respuesta sorprendentemente detallada. Él explicó que antes de Su regreso, el engaño religioso afectaría a muchos (versículos 4-5). También dijo que la gente oiría de “guerras y rumores de guerras”, encarnizadas tensiones internacionales, y “pestes, y hambres, y terremotos” (versículos 6-7). Todos estos son los primeros indicios pero no significan que el fin de la era del hombre sea inminente. Cristo dijo: “… porque es necesario que todo esto acontezca, pero aún no es el fin”.

En los versículos 21-22, Cristo habla de un evento por ocurrir que señala el fin de la era del hombre y muestra que Su regreso está a las puertas: “Porque será la más grande angustia de todas desde que el mundo comenzó. Y nunca habrá una tan grande otra vez. De hecho, a menos que ese tiempo de calamidad sea acortado, ni una sola persona sobrevivirá…” (Nuestra traducción de la versión, New Living Translation).

En aquel tiempo cuando Cristo dio estas alarmantes palabras, una guerra global con bombas que pudieran amenazar con matar a todo mundo no era aún posible.

Durante la era del gobierno romano la guerra implicaba el combate mano a mano con escudos, lanzas y espadas. Lo más cercano a un arma de destrucción masiva era una catapulta, o quizás un hábil arquero sobre un elefante de guerra. Incluso después de transcurrir un siglo más, las fuerzas de Genghis Khan estaban armadas con similar armamento: arcos recurvados, ballestas, sables y trabucos. Con esto, los mongoles mataron a unos 40 millones de personas, lo que era 1 de cada 10 seres humanos vivos en ese tiempo. Para el año 1400, el conocimiento de la pólvora había llevado al uso generalizado de cañones y mosquetes. Estos avances incrementaron la eficiencia de los seres humanos en extinguir a otros seres humanos. Sin embargo la humanidad aún no podría producir un conflicto donde “ninguna persona” pudiera sobrevivir.

Con la Primera Guerra Mundial llegaron importantes avances en armamentos. Matar fue más eficiente que nuca antes gracias a los rifles mejorados, las ametralladoras, minas terrestres, gas venenoso, granadas, lanzallamas, tanques, aviones lanza bombas y submarinos lanza torpedos. Ese conflicto mató a 18 millones de personas. En la Segunda Guerra Mundial, la humanidad dio un gran salto hacia el futuro de los aparatos para matar, y unos 60 millones de personas fueron muertas por artillería enormemente mejorada, de proyectiles con sensores de proximidad, radares, aviones jet de combate, portaviones clase Essex, cohetes y, lo más aterrador, las dos bombas atómicas que concluyeron toda la devastación.

Finalmente, alrededor de 1955 se cruzó un importante hito histórico. La producción constante de armas nucleares ya había hecho posible (y peligrosamente probable) una guerra capaz de extinguir toda vida humana del planeta.

Y hasta hoy seguimos trabados en posición, apuntándonos mutuamente con un revólver nuclear. Esto nos ayuda a ver que muchas profecías bíblicas claves acerca de la tercera guerra mundial podrían ser posibles, sólo en la moderna era nuclear. Por ende, el tiempo de destrucción sin precedentes profetizado en Mateo 24:21-22, se refiere a lo que podríamos ahora llamar la tercera guerra mundial.

Probablemente Albert Einstein no estaba familiarizado con estos pasajes bíblicos, pero él entendió que la llegada de las armas atómicas haría que la tercera guerra mundial fuera desmesuradamente devastadora.

“Se ha vuelto espantosamente obvio que nuestra tecnología ha excedido a nuestra humanidad”, dijo él. “No sé con qué armas se peleará la tercera guerra mundial, pero la Cuarta Guerra Mundial se peleará con palos y piedras”.

Los actores claves de la Tercera Guerra Mundial

Un pasaje relacionado en Daniel 11 provee detalles adicionales sobre quiénes serán los agresores en esta devastadora guerra mundial que amenaza a la civilización.

Primero, está el “rey del sur” mencionado en el versículo 40. Este bloque de poder se describe como “empujando” (o acornando), promulgando una agresiva y violenta política exterior. Actualmente, expertos alrededor del mundo constantemente califican a la República Islámica de Irán como el estado patrocinador del terrorismo número uno del mundo. Patrocinar tal comportamiento sádico está entre las más provocativas o “agresivas” estrategias que una nación pudiera adoptar y ayuda a identificar al “rey del sur” como el Islam radical, liderado por Irán. Los versículos 42-43 muestran que, para el tiempo que la tercera guerra mundial estalle, esta potencia de Oriente Medio estará en algún nivel de colaboración con Egipto, Libia y Etiopía. También es relevante que la gran mayoría de los islamistas radicales en estos y otros territorios influenciados por Irán yacen en gran parte al sur de Israel. (Para una prueba más minuciosa de que el “rey del sur” es el actual Irán, por favor lea el folleto El rey del sur del jefe editor de Trompeta, Gerald Flurry).

Daniel 11 también menciona al “rey del norte” como otro bloque de poder en la última guerra mundial. Este se refiere a un poder europeo unido que será liderado por Alemania e influenciado por el Vaticano. Un cuidadoso estudio de Apocalipsis 17 deja en claro esta identidad y provee muchos detalles vitales acerca de esta poderosa combinación de iglesia-estado, la cual ya está formándose hoy. Daniel 8:19-24 dice que el líder de este imperio aparecerá “al final” de esta era, y que él “destruirá maravillosamente, y prosperará; y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos”. (Para más pruebas de que el “rey del norte” será un bloque europeo liderado por Alemania, por favor lea nuestro libro gratuito The Holy Roman Empire in Prophecy (El Sacro Imperio Romano en profecía, disponible en inglés)

Daniel 11:44 menciona un tercer bloque de poder que será un factor relevante en esta guerra global. Lo ubica “al este” y “al norte” de donde estos otros eventos toman lugar. En Apocalipsis 16:12, se le llama “los reyes de oriente”. Apocalipsis 9 dice que alineará un ejército de 200 millones de soldados (versículo 16). La Biblia provee otros detalles acerca de este ejército reunido (el más grande de la historia), incluyendo el hecho de que será guiado por un país principal: Rusia. Una profecía en Ezequiel 38 dice: “Vino a mí palabra de [el Eterno], diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él” (versículos 1-2). Los eruditos de la Biblia por lo general concuerdan en que “Gog” es Rusia y “la tierra de Magog” incluye a China. (Para más prueba sobre la identidad moderna de los “reyes de oriente”, lea nuestro folleto gratuito, Russia and China in Prophecy, disponible en inglés).

El gatillo

Lucas 21 registra más detalles de la conversación entre Cristo y Sus discípulos en el Monte de los Olivos. En los versículos 20-22 Cristo describe un evento que ocurrirá justo antes del estallido de la última guerra mundial que amenaza a toda vida humana: “Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. (…) Porque éstos son días de [venganza], para que se cumplan todas las cosas que están escritas”.

Mateo 24 también describe a Jerusalén siendo rodeada por muchos ejércitos, y lo llama “la abominación desoladora (…) en el lugar santo” (versículo 15).

El empuje de Irán contra una Europa unida profetizado en Daniel 11:40, está estrechamente conectado a ese tiempo cuando los ejércitos rodean a Jerusalén.

El Sr. Flurry explicó esta conexión en su artículo titulado “La profecía del torbellino”: “Estudie la profecía de Daniel más profundamente, y verá que Jerusalén está justo en el medio de esto” (Trompeta, julio de 2013 en inglés).

El Sr. Flurry explicó que este empuje por parte del “rey del sur” contra el “rey del norte” podría ocurrir dentro de la ciudad de Jerusalén. “¿Tiene algo que ver con el Islam radical atacando o controlando un sitio que pertenece a los católicos?”, preguntó él. Algunos de los sitios más sagrados del catolicismo están en Jerusalén, así que no es difícil imaginar cómo ese evento podría ocurrir, ni con cuánta fuerza reaccionarían los europeos contra eso.

Cualesquiera que sean los detalles de ese “empuje”, la Biblia deja en claro que se conecta con los ejércitos rodeando a Jerusalén, y que eso escalará hacia la devastadora guerra mundial.

Así que la profecía bíblica es clara. No es Pyongyang o Seúl o ninguna otra ciudad a la cual los ejércitos del mundo van a circundar mientras inician las llamas de la tercera guerra mundial. Es Jerusalén.

Corea, Armagedón y más allá

Esto no quiere decir que deberíamos despreocuparnos de los peligros planteados por el régimen de Kim Jong-un en Corea del Norte. Este déspota armado nuclearmente ha probado misiles balísticos intercontinentales que podrían ser capaces de alcanzar el continente americano. Y no hay nada en la profecía bíblica que diga que tal ataque no tenga lugar. Pero la profecía bíblica muestra que tal escenario no será el gatillo que inicie la tercera guerra mundial.

El peligro norcoreano es más grave de lo que la mayoría logra darse cuenta, y Pyongyang podría infligir un daño importante sobre EE UU y otras naciones. También es posible que EE UU pudiera aventurar un ataque preventivo. Cualquiera de esos escenarios podría contribuir a las “guerras y rumores de guerras” que Cristo advirtió que ocurriría antes de estallar la tercera guerra mundial. Más allá de la amenaza directa, hay abundante evidencia de que Corea del Norte está colaborando en armas nucleares con Irán, que es la nación islámica agresiva que la profecía bíblica dice que iniciará la tercera guerra mundial.

Es más, es casi seguro que Corea del Norte se integrará al bloque de poder de los “reyes de oriente”, del que se profetiza que tendrá un papel relevante en la tercera guerra mundial. Este bloque será liderado por Rusia, con China en una segunda posición de liderazgo. Muchas otras naciones asiáticas (probablemente incluyendo a Corea del Norte), estarán alineadas con él (vea Ezequiel 38:5-6). Esto significa que todos los misiles y tecnología nuclear que la dinastía Kim ha estado desarrollando durante todos estos años contribuirán a la devastación sin precedentes que ocurrirá durante la profetizada tercera guerra mundial. Sin embargo, profecías como la registrada en Daniel 11:44, muestran que eso ocurrirá hacia el final del conflicto, no al principio.

Al final, esto muestra que aunque Corea del Norte no dará la chispa que inicie la guerra, deberíamos tomar sus amenazas y acciones muy seriamente. Como los editores de Trompeta Stephen Flurry y Joel Hilliker escribieron el 15 de agosto: “El solo hecho de la amenaza de un tirano mentalmente inestable en Corea del Norte que está usando armas nucleares debería hacer que todos nosotros nos estemos haciendo algunas preguntas muy duras. Elevar la tensión nuclear actual debería provocarnos a considerar seriamente las profecías bíblicas acerca de la destrucción nuclear. ¡Esas profecías se están acercando cada vez más a su cumplimiento!” (theTrumpet.com).

La profecía bíblica da una descripción sorprendentemente detallada de la tercera guerra mundial y otros eventos del tiempo del fin, pero no da cada detalle.

La Biblia le asegura al pueblo de Dios lo siguiente: “Tenemos también la palabra profética más segura”, y dice que nuestro entendimiento se vuelve más claro a medida que nos acercamos al retorno de Jesucristo (2 Pedro 1:19). Dios nos instruye en Lucas 21:36 a ser vigilantes en cuanto a Sus profecías, y a buscar la evidencia del cumplimiento de esas profecías en los titulares cada semana: “Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre”.

La evidencia coincide con lo que Jesucristo profetizó y muestra que la tercera guerra mundial se está aproximando rápidamente.

¡Sin embargo, mientras vemos que ese conflicto se aproxima, hay una razón de gran alegría! En Mateo 24, Cristo dice que la guerra mundial al final de esta era será tan devastadora que podría matar a toda vida humana. Entonces añade un detalle vital en el versículo 22: “Aquellos días serán acortados” (nlt).

¡La tercera guerra mundial será acortada! Antes que la humanidad lance sus últimas armas para aniquilarse a sí misma, Jesucristo interrumpirá el conflicto. Inmediatamente después de ese tiempo de muerte y destrucción sin precedentes, Él establecerá una nueva era de paz y prosperidad sin precedentes. Cristo gobernará la Tierra como Rey de reyes y Señor de señores. Él marcará el comienzo de una época de paz mundial para los pueblos de la Península Coreana, EE UU, Oriente Medio, Europa, Rusia y todo el resto del mundo. Con respecto a esta futura era de armonía global, Isaías 2:4 dice: “[N]o alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”.

Saber cuán cercano está ese radiante futuro, nos puede dar una perspectiva que nos llene de esperanza

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