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Después de Ucrania, observe a Israel e Irán

(SERGEY BOBOK/AFP VÍA GETTY IMAGES)

Después de Ucrania, observe a Israel e Irán

Recientemente hemos visto cómo han estallado crisis tras crisis en la escena mundial. La mala noticia es que esto es sólo el principio. Actualmente se está forjando una crisis aún más peligrosa en Oriente Medio. La crisis también implica a algunas de las mismas potencias como Rusia, Alemania y Estados Unidos. Todos ellos han iniciado conversaciones con Irán sobre su programa nuclear.

Realmente no es un secreto que Irán busca conseguir bombas nucleares para destruir a Israel. Irán es uno de los principales productores de petróleo del mundo y tiene poco interés o si acaso planes para la energía nuclear. Sin embargo, sus líderes han jurado repetidamente “borrar a Israel del mapa”. Estas fueron las palabras exactas del ex presidente iraní Mahmud Ahmadineyad en 2005.

Israel sabe de este increíble peligro y las potencias occidentales han prometido protegerla. El único problema es que le prometieron lo mismo a Ucrania.

En el Memorando de Budapest de 1994, Estados Unidos, Rusia y Gran Bretaña se comprometieron a “respetar la independencia y soberanía y las fronteras existentes de Ucrania” y a “abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza” en contra del país. La Brookings Institution explicó: “Esas garantías desempeñaron un papel clave para persuadir al gobierno ucraniano en Kiev de que renunciara a lo que era el tercer arsenal nuclear del mundo, compuesto por unas 1.900 ojivas nucleares estratégicas”.

Obviamente, Rusia rompió este acuerdo. En febrero, el presidente Vladimir Putin le ordenó a las fuerzas rusas que “desempeñaran tareas pacificadoras” en el este de Ucrania. Lo que siguió fue una invasión total. Durante la última década, Alemania desempeñó un papel clave en las negociaciones, pero permitió que la crisis se agravara.

Israel debería aprender de esta historia a medida que se desarrolla una crisis similar que amenaza su propia seguridad.

A principios de marzo, mientras las ciudades ucranianas estaban siendo bombardeadas, el canciller alemán Olaf Scholz visitó Jerusalén y se reunió con el primer ministro israelí Naftali Bennett. Los dos líderes “acordaron la creación de una nueva cooperación estratégica”. Bennett lo calificó como “una mejora significativa de nuestras relaciones”. Sin embargo, advirtió que el acuerdo nuclear negociado con Irán podría permitirles “instalar centrifugadoras a gran escala dentro de unos años. Esta posibilidad es inaceptable para nosotros”.

Scholz respondió que un nuevo acuerdo nuclear con Irán “no puede posponerse más tiempo”. Estados Unidos sigue adelante con una urgencia similar. Las negociaciones parecen ir tan mal que incluso tres diplomáticos estadounidenses de alto nivel abandonaron la mesa de negociaciones, aparentemente porque Irán está consiguiendo un acuerdo aún mejor de lo que su moderación moral podría justificar.

Nuestros folletos “Jerusalén en profecía ” y “El rey del sur ” explican detalladamente cómo acabará el conflicto. Sorprendentemente, lo que le ocurrirá a Jerusalén es increíblemente similar a lo que le ocurrió a Ucrania. En Daniel 11:40-45 se revela que Irán, el rey del sur, se volverá más agresivo. El rey del norte, Alemania, se ocupará efectivamente de Irán y luego “entrará a la tierra gloriosa”, Jerusalén (versículo 41).

El redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, explicó: “La palabra entrar no indica en lo absoluto el uso de la fuerza. Sin duda, los alemanes serán invitados a entrar como fuerza de paz”.

Kiev era el corazón espiritual de Rusia y, por tanto, la prioridad de conquista principal de Putin. Para el Vaticano y Europa, Jerusalén es aún más importante: ellos también quieren tomar Jerusalén para sí. El Sr. Flurry concluyó: “El Vaticano y Alemania son el corazón del Sacro Imperio Romano. Ya han conquistado Jerusalén varias veces. ¡Y están destinados a hacerlo una última vez”!

Los animo a que pidan un ejemplar gratuito de Jerusalén en profecía para entender a dónde conducen las negociaciones actuales y dónde ocurrirá la próxima gran crisis. Este folleto también revela una noticia profundamente buena para Israel, Alemania, Rusia y, en realidad, para todo el mundo.


JERUSALÉN EN PROFECÍA

Jerusalén significa “ciudad de paz”. Sin embargo, ¡la historia de esta ciudad está llena de ríos de sangre! Ninguna ciudad ha sufrido como Jerusalén. Ésta casi no ha conocido la paz. Pero hay muy buenas noticias. Dios estableció a Jerusalén para ser una ciudad de paz, ¡y un día Él se asegurará de que así sea! En realidad ésta es la ciudad desde la cual la Familia de Dios gobernará ¡a todo el universo!