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¿Cuánto costará adoptar la energía limpia?

En agosto pasado, el presidente Barack Obama anunció nuevas normas de la Agencia para la Protección del Ambiente (epa) sobre las emisiones de dióxido de carbono permitidas para los servicios públicos. Las normas mandan reducir las emisiones de dióxido de carbono de los niveles de 2005 en un 32 por ciento para el 2030. Alrededor de 30 estados tendrán que reducir sus emisiones en más del 32 por ciento y por lo menos 12 tendrán que implementar reducciones del 40 al 48 por ciento.

Según Forbes, las nuevas directrices de regulación “son las de más largo alcance para el sector de la energía en la historia de Estados Unidos”.

El costo para EE UU será grande. ¿Pero qué tan grande?

El analista Paul Driessen, escribiendo en Townhall.com, dice que para alcanzar estos objetivos, las tarifas de electricidad en algunos estados no se limitarán a duplicarse a niveles que encontramos en la verde California, sino que se cuadruplicarán hasta niveles pagados por algunos países como Dinamarca y Alemania.

En octubre pasado, el grupo de consultoría de la Asociación Nacional de Investigación Económica (nera, por sus siglas en inglés) encontró que los costos de implementar la propuesta de la epa podrían totalizar $366 mil millones de dólares. Las regulaciones actuales de la epa son 9 por ciento más estrictas que las analizadas por la asociación nera.

La conservadora Fundación Heritage dice que habrá una pérdida adicional de $2,5 billones en el producto interno bruto debido a mayores costos de energía, aumento en la pérdida de trabajos y menor actividad económica. Las nuevas normas de la epa van a “golpear todo lo que producimos, sembramos, embarcamos, comemos y hacemos”, escribió Driessen (8 de agosto de 2015).

A muchas personas les gusta discutir sobre los beneficios económicos de la energía solar y eólica, pero la realidad es que si esto tuviera sentido económicamente para las compañías de servicios públicos, el gobierno no tendría que estar forzándolas a adoptar la energía solar y eólica. Las empresas enfocadas en las ganancias, naturalmente tratan de ganar tanto dinero como puedan. Si la energía verde tuviera sentido económicamente para éstas, entonces ya lo habrían hecho.

Así que habrá un costo. Y será grande. Y se pasará a los consumidores.

La pregunta es, ¿qué tan grande, y valdrá la pena?  

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