Reciba nuestro boletín gratis

¿Cómo puede ocultarse el mal a plena vista?

BIBLEARTLIBRARY/GETTY IMAGES

¿Cómo puede ocultarse el mal a plena vista?

He aquí una razón.

¿Qué no estaría mal decir mentiras grandes durante años a su cónyuge o a sus hijos o a otros que conoce? La mayoría de la gente no puede concebir hacer algo tan terrible. Pero la Biblia revela que hay gente malvada que se aprovecha del hecho de que tal engaño es tan inconcebible.

En su libro Estados Unidos bajo ataque, el jefe redactor de la Trompeta Gerald Flurry enfatiza que la corrupción en Estados Unidos es tan profunda que la mayoría de la gente ni siquiera la creerá.

Las aflicciones de la nación no están causadas por una pifia o incompetencia. Son el resultado de mentiras deliberadas, desafuero y corrupción. Dios ha estado exponiendo la verdad, pero no nos atrevemos a creerla, y mucho menos a afrontarla. Esto en sí mismo es un problema monstruoso.

PT Ad_ES

Es una enfermedad espiritual. dios quiere que la enfrentemos para poder sanarnos de ella. El virus es la naturaleza humana que todos tenemos.

La gente asume naturalmente que la naturaleza humana es buena. Ciertamente nos vemos a nosotros mismos como buenos. Más de 8.000 millones de personas de todos los orígenes, lenguas, culturas e historias habitan este mundo, y sin embargo todos actuamos de la misma manera. Nos cuesta ver hasta qué punto está corrompida la naturaleza humana de los demás porque nos cuesta ver nuestra propia naturaleza malvada. Y la reconoceremos en los demás mucho antes de reconocerla en nosotros mismos.

La enfermedad espiritual es tan profunda, que por ejemplo, los líderes de la justicia penal racionalizan que es bueno devolver a los violadores y asesinos a la calle y permitir que los alborotadores quemen ciudades. Esta inversión total del mal y el cumplimiento de la ley está consumiendo rápidamente a la sociedad.

Se necesita un gran e irracional salto de fe en el ser humano para creer que el pensamiento científico o ideológico moderno puede explicar, y mucho menos resolver, las crisis que estamos viviendo.

El Sr. Flurry ha explicado que para hacer frente a estos problemas que destruyen naciones, primero debemos enfrentarnos a la verdad sobre nuestra naturaleza humana colectiva y comprender sus malvados orígenes.

¿No es sorprendente que los seres humanos puedan ser tan diferentes y tener orígenes tan distintos—y, sin embargo, pensar fundamentalmente de la misma manera? Todos tenemos una actitud mental básica, y esa actitud se centra en uno mismo. Se ve en los bebés, en los niños y en los adultos. La actitud universal de hacer lo que cree que es bueno para usted empieza incluso antes de que aprenda a hablar. Y permanece con usted durante toda la vida.

Los efectos están a nuestro alrededor, pero la solución sólo viene de arriba. Esto nos lleva a la Biblia.

La gente puede burlarse de esta idea, pero la Biblia revela que la naturaleza humana procede de la naturaleza de Satanás. Como “príncipe de la potestad del aire” (Efesios 2:2), él transmite a los seres humanos desde que somos muy jóvenes, estados de ánimo y actitudes que irradian de su naturaleza egoísta, egocéntrica, autojustificadora, poco cooperadora, malvada, mentirosa y asesina. Estos patrones de pensamiento se arraigan en nuestra actitud básica subyacente, en un grado u otro. Esa naturaleza básica está dentro de cada hombre, mujer y niño.

Sin embargo, 2 Corintios 11:14 describe a Satanás presentándose como “un ángel de luz”. Él cubre su maldad con falsas virtudes y engaños. ¡Qué mentira más oscura!

Este es el origen de la intolerancia, la señalización de la virtud, la izquierda radical, las actitudes woke (derivado del inglés, despertar; hace referencia a una actitud de alerta permanente hacia las injusticias sociales) tan frecuentes en EE UU moderno de hoy. La gente que cree que tiene razón se pavonea llevando un manto de rectitud e imponiendo su malvado “bien” a los demás hasta el punto de destruir las naciones. Ellos exigen rendirse a la naturaleza humana. Y están creciendo en poder.

Satanás trabaja continuamente para que el hombre considere lo malo como bueno y lo bueno como malo (p. ej. Isaías 5:20). Lo que se considera “bondad” humana es un medio principal por el que Satanás inyecta su asquerosa maldad en el mundo.

Esto comenzó con los primeros seres humanos. Eva razonó que era bueno rechazar la autoridad y la ley benevolentes de Dios y tomar del árbol de la ciencia del bien y del mal (Génesis 3:6). Ella y Adán creyeron a Satanás y cambiaron sus definiciones de lo que era bueno de acuerdo a la ley de Dios a su propio razonamiento. Lo malo de Satanás se convirtió en lo bueno de ellos.

Ese es el cimiento de este presente mundo malvado (Gálatas 1:4). Por este medio Satanás se convirtió en el dios de este mundo, que engaña al mundo entero (2 Corintios 4:4; Apocalipsis 12:9). En todas partes la gente ignora la verdad de Dios y define el bien y el mal a su antojo. En el siglo xx fue “bueno” para Adolf Hitler asesinar a 6 millones de judíos. Fue “bueno” para Joseph Stalin masacrar a muchos millones de sus propios compatriotas. Hoy en día, es “bueno” para unos pocos radicales poderosos destruir directamente nuestras naciones. Para la mayoría es “bueno” pasar por alto estos crímenes y esperar que todo desaparezca.

Tenemos que enfrentarnos al mal. Tenemos que dejar que Dios nos muestre de donde viene la corrupción profunda, incluso cuando proviene, en parte, de nosotros mismos.

Para cortar a través de todas las mentiras y la corrupción, primero tenemos que ir a Dios y reconocer nuestra propia enfermedad espiritual y pecados y suplicarle que nos ayude con ellos. Debemos enfrentar y abandonar nuestra propia naturaleza humana, adquirida de Satanás, y volvernos enseñables. Entonces Dios podrá enseñarnos Su solución definitiva y llena de esperanza para nuestros problemas. Y Él comenzará poniendo a nuestra disposición una naturaleza diferente, Su naturaleza.