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iStock.com/richterfoto

Cómo Europa está ‘ganando’ contra la extrema derecha

Si no puedes vencerlos…

Este es un año de elecciones para Europa. Francia, Alemania y posiblemente Italia tendrán su elección más importante en varias generaciones. En cada uno de estos importantes países, el sistema político posterior a la Segunda Guerra Mundial se está desmoronando. Lo impensable ahora es posible: que Francia podría elegir un presidente de extrema derecha, Italia podría renunciar a la eurozona, y que la roca de estabilidad europea (Alemania) podría convulsionarse.

En todo el mundo, los observadores vigilan con ansiedad.

Pero un país ya tuvo su elección de 2017, y sus resultados nos dan un mensaje poderoso acerca de qué esperar.

Los europeos quieren un hombre fuerte

Las elecciones de los Países Bajos del 15 de marzo expusieron un cambio importante en la política europea. Antes de las elecciones muchas encuestas mostraban a Geert Wilders y su Partido por la Libertad (pvv), como ganadores. “Yo odio el Islam” está entre una de las declaraciones más controversiales del Sr. Wilders, quien también quiere que el Corán sea declarado ilegal. Cuando solo quedó en segundo lugar, los medios de comunicación occidentales estuvieron eufóricos. Bloomberg: “Los liberales holandeses derrotaron al partido de Wilders en golpe a la oleada populista”. Daily Mail: “El parlamentario holandés de extrema derecha Geert Wilders NO LOGRA incursionar en las elecciones generales”. El Telegraph: “Los Países Bajos rechazan la extrema derecha”.

Bienvenidos a la Europa de 2017 donde quedar en segundo lugar en una elección nacional es una “gran derrota” para un partido de extrema derecha.

Hace una generación, habría sido impensable que le fuera tan bien a alguien como Geert Wilders.

La influencia de Wilders se extiende mucho más allá de quienes de hecho votaron por él. Como escribió James Traub para Foreign Policy: “En las semanas previas a la votación, los holandeses han estado preocupados, casi obsesionados, con temas de inmigración, integración e identidad nacional. Overschie es un enclave principalmente blanco en una ciudad que, como la mayoría de centros urbanos en los Países Bajos, se compone casi en partes iguales de inmigrantes y holandeses nativos, y en donde todos con los que hablé en el Boulevard [un bar donde los clientes habituales son todos hombres blancos mayores] estaban de acuerdo con alguna parte de la agenda nativista de Wilders…”.

“Él ha reformado tan profundamente la cultura política holandesa que los votantes que comparten sus opiniones, pero que lo encuentran extralimitado, ahora pueden votar por cualquier cantidad de partidos que han tomado una línea dura respecto a los inmigrantes y el islam, incluyendo al propio vvd. Esta es la política de Europa en 2017; el centro se mantiene, pero solo cediendo terreno a la derecha nacionalista” (13 de marzo).

El líder holandés de centro-derecha Mark Rutte y su Partido del Pueblo por la Libertad y la Democracia “ganaron” las elecciones. Pero la pregunta intrigante es, ¿Cómo se las arregló él para sacarle ventaja a
Wilders en los comicios?

Durante la campaña, Rutte deliberadamente hizo eco de Wilders. Los inmigrantes deben “actuar normal o irse”, escribió. Él les dijo a los jóvenes turcos antisociales, en términos burdos, que se regresaran a Turquía. “Todo el mundo sabe inmediatamente que este es el estilo de Wilders. (…) Es casi como una expresión dialectal, un poco arcaica”, dijo Henk te Velde, profesor de la Universidad de Leiden que estudia el lenguaje político, refiriéndose a la frase que usó Rutte.

Y luego, solo unos pocos días antes de la elección, Turquía le dio a Rutte un regalo. Turquía programó un referendo constitucional para el 16 de abril con el fin de transferir más poderes a la presidencia. Un importante número de ciudadanos turcos viven en los Países Bajos y son elegibles para votar en el referendo. Así que los ministros turcos programaron campañas en los Países Bajos para ganar apoyo.

El gobierno holandés no estaba entusiasmado de ver que los turcos tuvieran mítines tan cerca de las elecciones generales; elecciones en las que el tema de Islam había surgido desempeñando un papel tan importante. Entonces intentaron negociar con Turquía. Durante las conversaciones, Turquía amenazó con imponer sanciones sobre los Países Bajos si trataban de detener los mítines.

Esto impulsó a Rutte a ponerse rudo. Si Turquía iba a hacer amenazas, entonces no se aceptarían ministros turcos en el país, dijo él. Le negaron el permiso de aterrizar en los Países Bajos al avión del ministro de asuntos exteriores turco.

Eso no detuvo a Turquía. La ministra de asuntos familiares de Turquía viajó a Alemania junto con un par de ministras señuelos, para tratar de colarse por la frontera a los Países Bajos. Pero la policía holandesa de todas formas identificó a la verdadera ministra, y la escoltaron de regreso a Alemania.

Como resultado de este incidente diplomático, los holandeses se movilizaron en torno a su líder, no porque él fuera complaciente o sofisticado, sino porque era duro. De acuerdo a una encuesta, el 86 por ciento de los holandeses dijeron que apoyaban las acciones de Rutte. Muchos dicen que el incidente que ocurrió el fin de semana antes de la elección fue lo que impulsó la popularidad de Rutte lo suficiente como para vencer a Wilders. Spiegel Online escribió: “La victoria electoral de Rutte tuvo un padre turco, Recep Tayyip Erdoğan”.

Este es el camino a la popularidad en Europa ahora. Levantarse firme por su país. Levantarse contra el islam. Sonar como su oponente de extrema derecha.

Otros países están tomando nota. Como lo escribió el periódico de negocios alemán Handelsblatt en un artículo titulado “Derribando a los populistas: lecciones del voto holandés”, “El primer ministro holandés y líder de los liberales Mark Rutte prevaleció sobre el político derechista Geert Wilders gracias a su habilidad política, una línea clara contra la campaña turca y la adopción parcial de la posición del Sr. Wilders sobre los inmigrantes” (17 de marzo).

El mensaje de la elección es claro, si quieres vencerlos, únete a ellos.

Éste es un mensaje en el que los partidos conservadores de Alemania estarán pensando seriamente. El partido Alternativa para Alemania no va a ganar la elección general de septiembre, pero podría quitarles suficientes votos a los partidos conservadores convencionales para hacer que pierdan la elección.

Cambiarse a la derecha, hacerle frente al islam, y fomentar el orgullo nacional, fueron los caminos al éxito electoral en las elecciones holandesas. Y son tendencias importantes para observar en Alemania.

Desde su creación en 1990, Trompeta ha vigilado con atención por el surgimiento de un hombre fuerte en Alemania. “¡Rutinariamente en la historia alemana, cuando los alemanes se ponen nerviosos por los eventos mundiales, acuden a un hombre fuerte para que los guíe!”, escribe el jefe de redacción de Trompeta Gerald Flurry en el folleto, A Strong German Leader Is Imminent (Un líder fuerte alemán es inminente, en inglés solamente). “Ellos lo han hecho así a través de la
historia, y lo van a hacer de nuevo”.

“La debilidad que demuestra Occidente está exponiendo la imperiosa necesidad de un liderazgo fuerte. Y sea que la gente quiera creerlo o no, ese liderazgo se va a levantar en Alemania”, escribe él.

“Hoy, los europeos están buscando otro gobernante como Carlomagno”.

El Sr. Rutte se enfrentó a Turquía y recibió el apoyo del 86 por ciento de sus compatriotas por su manejo del asunto, según una encuesta instantánea de Maurice de Hond publicada días antes de las elecciones. Él no es este hombre fuerte que vendrá, no es así de fuerte y, a pesar de su victoria electoral solo recibió apoyo limitado. Él obtuvo un incremento en el apoyo por un caso particular donde le hizo frente a Turquía. Pero esta reacción demuestra lo que quieren los votantes de Europa.

Esto está haciendo que los líderes políticos alemanes piensen seriamente en la necesidad de que un hombre fuerte gane las elecciones.

Un sistema electoral destruido

La elección holandesa también demostró otra importante tendencia paneuropea, el colapso del sistema político.

El principal partido de izquierda en los Países Bajos, el Partido Laborista Holandés, cayó de 38 escaños a 9. “En estas elecciones, la lucha parecía ser entre la derecha y más a la derecha, con algunas alternativas atractivas a la izquierda, y ningún lugar real para la centro-izquierda”, escribió el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (21 de marzo).

Actualmente, la política holandesa está dominada por una serie de partidos más pequeños. El pvv de Wilders, la Llamada Demócrata Cristiana y el partido Demócratas 66, ganaron cada uno como 20 escaños. La Izquierda Verde y el Partido Socialista ganaron 14 cada uno. En 2012, casi el 65 por ciento de los votos se fue a los tres partidos principales. Esta vez, ganaron solo el 47 por ciento.

La coalición gobernante debe estar compuesta por al menos cuatro partidos separados. “La elección de este año podría darle a los Países Bajos su gobierno más fragmentado en la historia”, escribió el New York Times. “Algunos analistas políticos creen que formar un gobierno podría tomar semanas o meses y que la coalición gobernante será frágil. En Bélgica, que tiene un sistema político similar al de los Países Bajos, se requirió casi año y medio antes de que se formara un gobierno después de unas elecciones no concluyentes en junio de 2010” (15 de marzo).

Las elecciones de Berlín el año pasado mostraron la misma tendencia. Después que el apoyo a los dos partidos principales de Alemania cayera tan bajo que ni siquiera pudieron reunir una mayoría entre ellos, George Friedman de Geopolitical Futures (Futuros geopolíticos) escribió que “los resultados de la elección de Berlín parecían como si alguien hubiera roto un plato en el suelo, fragmentando en pedazos el apoyo para los diferentes partidos” (20 de septiembre de 2016).

Este es un territorio peligroso, y un país tras otro se están aventurando en él. La última vez que estuvimos aquí fue en la década de 1930, y fue un ciclo vicioso. El aumento de los partidos alternativos privó a los partidos tradicionales de sus votos de siempre. Las coaliciones tradicionales dejaron de funcionar. Los partidos principales de derecha y de izquierda crearon coaliciones complicadas para mantener a los partidos alternativos fuera del poder. Estas coaliciones resultaron inestables o ineficaces, y más votantes decidieron dejar los partidos tradicionales y respaldar los alternativos.

Lo que estamos viendo en 2017 no es nada menos que el colapso completo del sistema político europeo.

La continuación de la democracia liberal no es inevitable y, en la mayoría de Europa, los gobiernos democráticos de hecho son relativamente recientes. Los líderes europeos ya están considerando sistemas alternativos (lea nuestro artículo “La democracia está muriendo” en Trompeta de marzo-abril de 2017).

Esto también coincide con la predicción de Trompeta, que se basa en la profecía bíblica.

En Un líder alemán fuerte es inminente, el Sr. Flurry escribe: “Daniel 11:21 profetiza que este líder fuerte llegará al poder ‘con halagos’; probablemente no con votos, sino a través de un gobierno de coalición de algún tipo”.

“El Comentario de Jamieson, Fausset y Brown dice ‘la nación no le conferirá el reino a él, mediante un acto público, sino que él lo obtendrá por medio de artificios ‘halagos’’”, escribe Brad Macdonald en el mismo folleto. “En otras palabras, un público engañado, o un grupo de líderes europeos, probablemente invitan a este hombre al poder”.

“Este gobernante que vendrá pronto podría ser llamado un rey literalmente”, señala el Sr. Flurry. “Incluso si no es llamado así, la Biblia le da esa etiqueta. Cuando la Biblia habla sobre un rey, en la mayoría de los casos está diciendo que no es un gobierno democrático”.

Este colapso de la política europea está preparando el escenario para que surja un líder usando este tipo de “halagos”.

Este marco profético no nos dice exactamente lo que sucederá en las elecciones de Francia y Alemania y posiblemente en Italia. Pero da un esquema general de qué esperar en Europa, de qué tendencias serán importantes en estas elecciones y más allá. Los sistemas políticos se estancarán. La gente estará desesperada por un líder fuerte, y lo conseguirá. Europa formará un frente unido. Y este rey al final irá a la guerra contra el islam y contra poderes de más lejos.

Este tipo de líder es exactamente el que Trompeta ha dicho que esperemos ver en Alemania. Continúe vigilando a Alemania por ese líder fuerte.  

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