Cómo Alemania podría liderar el asedio
La Biblia revela que una nación específica dirigirá el ataque contra EE UU.
Deuteronomio 28:49-51 contiene esta impactante profecía: “[El Eterno] traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte”.
Daniel 8:23 utiliza la frase “altivo de rostro” para describir al hombre que dirigirá Alemania en el tiempo del fin. (Esto se explica en nuestro folleto gratuito Un líder alemán fuerte es inminente).
Al combinar estas Escrituras con Isaías 10, Daniel 2 y Apocalipsis 17, el redactor jefe de la Trompeta , Gerald Flurry, advierte en Daniel Unlocks Revelation [Daniel revela el Apocalipsis]: “El Sacro Imperio Romano sitiará al Israel moderno en todas sus puertas y luego lo destruirá”.
Se profetiza que Alemania liderará una resurrección del Sacro Imperio Romano en Europa.
Al igual que el antiguo Imperio Romano, Alemania lleva el águila en su estandarte, y como un águila veloz, se abalanzará sobre EE UU. Esto sólo es posible porque EE UU ha llegado a confiar en su enemigo de la Segunda Guerra Mundial.
Entender esta profecía hace que la reciente actividad alemana resulte alarmante.
En 2024, Alemania era el tercer mayor inversionista extranjero en EE UU. Las 50 principales empresas alemanas en EE UU incluyen a Aldi, American Rheinmetall Munitions, Bayer, basf, dhl Inc., sap Americas, Siemens, T-Mobile U.S.A. y Volkswagen Group of America. Según la Cámara de Comercio germano-estadounidense, juntas generan cientos de miles de millones de ingresos y dan empleo a más de medio millón de estadounidenses.
Empresas como Rheinmetall, Bayer, basf y Volkswagen fueron fundamentales para el esfuerzo bélico de Adolfo Hitler. En 1996, EE UU desclasificó documentos que revelaban que a estas empresas se les ordenó pasar a la clandestinidad al final de la guerra.
¿Qué pasaría si estas empresas cerraran de repente sus negocios en EE UU? Podría provocar la pérdida generalizada de puestos de trabajo, interrupciones en la cadena de suministro y escasez en los sectores manufacturero, farmacéutico, de telecomunicaciones, logístico y de producción de automóviles. Alemania podría incluso plantar agentes perturbadores en estas empresas para provocar el caos en EE UU.
Un ejemplo en particular pone de manifiesto la ingenua confianza de EE UU.
En 2018, la empresa alemana Bayer AG concluyó la adquisición de Monsanto, uno de los principales productores de productos químicos, agrícolas y bioquímicos. En la actualidad, Bayer controla alrededor de un tercio de las semillas de soya, maíz y algodón de EE UU. Más del 90% de la soya, el maíz y el algodón plantados en EE UU están modificados genéticamente y, como informa Farm Action, Bayer y basf controlan conjuntamente el 90% de las hectáreas plantadas en EE UU con variedades genéticamente modificadas de maíz, soya y algodón.
En la Alemania nazi, Bayer y basf formaban parte del conglomerado IG Farben, fabricante, entre otras cosas, del gas letal de los nazis, el Zyklon B. Handelsblatt llamó a IG Farben “la empresa que hizo posible la guerra mundial de Hitler”.
“Estos criminales de IG Farben, y no los lunáticos fanáticos nazis, son los principales criminales de guerra”, dijo el fiscal de los juicios de Nuremberg, Telford Taylor. “Si no sale a la luz la culpabilidad de estos criminales y no se les castiga, supondrán una amenaza mucho mayor para la paz futura del mundo que Hitler si aún viviera”.
¿Qué pasaría si las semillas modificadas genéticamente de Bayer y basf no dieran frutos en el futuro? ¿Y si sus pesticidas ya no producen el efecto prometido? ¿Y si se modifica la composición química de los pesticidas y estos destruyen el cultivo? Estos y otros factores, como las maldiciones del clima enviadas por Dios, podrían disminuir enormemente las cosechas estadounidenses y conducir a lo que se describe en Deuteronomio 28:49-51.
Si estas maldiciones se cumplieran durante un asedio (profetizado en el versículo 52), los problemas se agravarían. Eso es exactamente lo que la Biblia indica que ocurrirá.
