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Catolicismo vs. Cristianismo progresista

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Catolicismo vs. Cristianismo progresista

Hartos de la cultura progresista, muchos están reconsiderando el catolicismo. Parece ser la Iglesia de Cristo. ¿Lo es?

Incluso antes de que Charlie Kirk fuera asesinado, algunos en la derecha estaban experimentando un renovado interés en Dios, la Iglesia y la Biblia. El asesinato impulsó la tendencia.

Muchos se dan cuenta de su necesidad de Dios. Se dan cuenta de que tanto ellos como su nación necesitan un cambio de rumbo. Ven el daño que ha causado el progresismo. Perseguir las últimas modas ha conducido a decisiones casi demenciales que perjudican tanto a los niños como a la nación. Anhelan verdades eternas, tradición y una conexión con el pasado.

Pero ¿a qué denominación se unen estos nuevos conversos? Considere las opciones de que disponen.




Muchas Iglesias cristianas se han comprometido con el movimiento progresista. Algunos de los grupos eclesiásticos más importantes de Estados Unidos celebran ahora ceremonias de “boda” homosexuales, incluyendo la Iglesia Episcopal, la Iglesia Unida de Cristo, la Iglesia Presbiteriana, la Iglesia Evangélica Luterana en Estados Unidos y la Iglesia Metodista Unida.

Estas han llegado a extremos ridículos y blasfemos. Dios es “una drag queen, un hombre trans y de género fluido”, afirmaba una oración en la escuela de divinidad afiliada al metodismo de la Universidad de Duke. Un pastor itinerante de la Iglesia Metodista Unida se hace llamar “Sra. Penny Cost”. La Iglesia de Inglaterra tiene un sacerdote transexual, Bingo Allison, que se viste de mujer y quiere que se refieran a él como “ellos”. La Iglesia Metodista de Gran Bretaña ha dicho a sus ministros que utilicen los “pronombres elegidos” por las personas, a veces dirigiéndose a ellas como “Sx” y otras evitando el uso de “marido” y “mujer”.

Mientras tanto, la Iglesia de Inglaterra ha enfatizado su alejamiento de la tradición y de la Biblia al nombrar a una mujer como próxima arzobispa de Canterbury. La gente tiene diferentes opiniones sobre las mujeres predicadoras, pero la opinión de la Biblia es clara. “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción”, escribió el apóstol Pablo. “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” (1 Timoteo 2:11-12). La Iglesia anglicana está abandonando la verdad intemporal y se está adaptando a la sociedad.

Para los nuevos cristianos conservadores que observan este pasillo de la vergüenza, una denominación destaca como constante, tradicional, incluso hermosa: la Iglesia Católica Romana.

Apegarse a la tradición

La Iglesia católica no es la única que se aferra a la tradición. Hay muchas parroquias tradicionales dentro de la Iglesia de Inglaterra y de otros grupos, aunque sus jerarquías se han vuelto progresistas. Y otras denominaciones religiosas no han transigido de forma tan flagrante con el declive moral moderno. Pero la Iglesia católica es la mayor y la más obvia. Y, al menos bajo el papa León xiv, sus líderes no generan regularmente titulares que desanimen a la gente.

“Entre los jóvenes cristianos conversos con los que hablo, un tema predominante es el sentimiento de descontento e incluso de desprecio por la trivialidad y la banalidad de la sociedad secular”, escribió James Marriott en un largo ensayo para el Times. “Un recién convertido en St. Barts capta un sentimiento generalizado cuando habla de un anhelo de ‘algo grande, hermoso e impresionante (…) algo más grande’. En una Iglesia católica en el próspero oeste de Londres —otra congregación notablemente joven, muchos de cuyos miembros sacan fotos del altar mayor antes de la misa— hablé con Emma, de 23 años, que se convirtió el año pasado, atraída por la ‘belleza’ de la iglesia. ‘El catolicismo’, dice, ‘ha estado arraigado durante tanto tiempo” (15 de agosto).

La Iglesia católica no es el único grupo en ofrecer estas cosas; hay otros hermosos edificios e iglesias tradicionales. Pero es la mayor de las muchas Iglesias que atraen a nuevos conversos. Y un número creciente de católicos influyentes está sosteniendo la afluencia.

Este verano, la Iglesia católica acogió a 1.000 sacerdotes y frailes en su primera cumbre de misioneros digitales. La Iglesia católica tiene incluso su primer santo influenciador: Carlo Acutis, que fue canonizado en septiembre. Acutis murió de leucemia en 2006 a la edad de 15 años, pero llegó a gente de todo el mundo escribiendo un blog sobre su calvario.

Muchos libros que atraen a quienes buscan a Dios hoy en día son de autores católicos. G. K. Chesterton, anglicano convertido al catolicismo, ejerce una gran influencia en el renacido movimiento religioso. Su amigo C. S. Lewis, que pasó de estar “muy enfadado con Dios por no existir” a ser un anglicano convencido, es otra influencia importante. El libro de J. R. R. Tolkien, El Señor de los Anillos, refleja una profunda, aunque no inmediatamente obvia, visión católica del mundo, que sirve casi como una droga de iniciación. Estos tres son probablemente los autores modernos más influyentes que se oponen al ateísmo y al secularismo. Y muchos lectores ven en la Iglesia Católica Romana como el antídoto obvio contra el malestar del modernismo.

El arte y la arquitectura católicos también parecen oponerse a la fealdad del movimiento progresista y defender la belleza atemporal. Otros grupos están destruyendo su patrimonio con el progresismo. La Iglesia de Inglaterra, que además cuenta con un gran patrimonio arquitectónico y una tradición musical aún más rica, rechaza su herencia. Recientemente decoró con grafitis la catedral de Canterbury que tiene 1.500 años de antigüedad y que es, de hecho, su iglesia sede. Se ve horrible.

Por otro lado, el obispo Robert Barron, un popular YouTuber católico, se ganó a sus seguidores resaltando la belleza de las tradiciones católicas.

Dan Hitchens, redactor sénior en First Things, dijo: “En una era de inestabilidad, las personas se sienten atraídas por tradiciones antiguas; en una era de lenguaje terapéutico, hay algo atractivo en las duras exigencias de la doctrina católica”.

Aunque no hay cifras concretas disponibles, la evidencia anecdótica sugiere que la muerte de Charlie Kirk impulsó esta tendencia. Matt Zerrusen, cofundador de la organización católica sin ánimo de lucro Newman Ministries, dijo que todos los líderes de colegios católicos con los que habló en los días posteriores a la muerte de Kirk le “dijeron que han visto multitudes más grandes” en sus iglesias, incluyendo a muchos asistentes “que nunca habían visto antes”. “No he hablado con nadie que no haya visto un aumento en la asistencia a la misa”, dijo Zerrusen. “Algunas escuelas informan aumentos del 15%” (Agencia Católica de Noticias, 15 de septiembre).

Los signos de un avivamiento aparecieron incluso antes de la muerte de Kirk. La pasada Semana Santa, la Iglesia católica de Francia bautizó a casi 18.000 personas, la cifra más alta hasta la fecha. La diócesis católica de Westminster, en el corazón de Londres, bautizó a 500. La diócesis de Lansing, Michigan, bautizó a 633 personas, un 30% más que el año anterior y la cifra más alta en una década.

Otras Iglesias como la ortodoxa oriental, que comparte las tradiciones y la estética del catolicismo, han experimentado un repunte similar. Los predicadores también tienen seguidores en Internet. “Hombres jóvenes y solteros acuden en masa a la Iglesia ortodoxa tras descubrir la religión cristiana ‘masculina’ a través de influenciadores en línea”, escribió el Telegraph en enero. “Algunos conversos dijeron sentirse desilusionados con la ‘feminización’ de la Iglesia protestante y se sintieron atraídos por la 'autenticidad’ de la ortodoxia, que afirman que les empuja física y mentalmente. Los sacerdotes planean ahora abrir nuevas parroquias para acoger el ‘tsunami’ de jóvenes que se han convertido desde la pandemia”.

En EE UU, la Iglesia católica se está consolidando con fuerza en las esferas del poder nacional, ya que la mayoría de los jueces de la Corte Suprema, el expresidente y el actual vicepresidente asisten a misa, junto a numerosos comentaristas conservadores destacados. Más de un tercio del gabinete del presidente Trump es católico. Es por mucho la denominación más grande.

Esta revolución será aclamada por muchos como una vuelta a la tradición. Pero la tradición no basta. ¿Es un retorno a la Biblia?

Examínelo todo

En muchos sentidos, la Iglesia católica, o su prima oriental, parece ser la solución a la enfermedad espiritual de EE UU.

Pero la Biblia advierte de los “falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo”, hombres que parecen “ministros de justicia”, a menudo sinceros pero engañados, que llevan a otros por mal camino (2 Corintios 11:13-15). Cristo Mismo dijo: “Vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y a muchos engañarán” (Mateo 24:5).

Para evitar el engaño, se dice a los cristianos: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21). En Hechos 17:11, los cristianos en Berea fueron elogiados por su riguroso estudio de la Biblia. Ellos “eran más nobles (…) pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”.

1 Juan 4:1 nos ordena “no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”.

La verdadera espiritualidad debe medirse a la luz de la Biblia. No se fije sólo en la tradición antigua. Una organización puede ser antigua sin las enseñanzas de Jesucristo como fundamento. Cada individuo tiene la responsabilidad de examinar lo que cree. Esa es la solución al cristianismo progresista: volver a la Biblia y respetar lo que dice, pase lo que pase.

De hecho, la Biblia advierte específicamente sobre una organización que parece un cordero pero habla como un dragón (Apocalipsis 13:11). Juzgue únicamente por la apariencia y llegará a la conclusión de que representa a Cristo. Hay que evaluar lo que dice y enseña. ¿Podría ser esta organización profetizada la Iglesia católica? Tiene que examinarlo por sí mismo.

La Biblia advierte sobre el inminente surgimiento de una gran Iglesia falsa, dirigida por un falso profeta. La Iglesia católica se perfila para un renacimiento histórico. ¿Podrían cumplir esta profecía? Es un asunto crítico: los que siguen al falso profeta son engañados y sufren horriblemente. Asegúrese de no juzgar por las apariencias.

LA VERDADERA HISTORIA DE LA VERDADERA IGLESIA DE DIOS

Cuando Jesucristo fundó la Iglesia del Nuevo Testamento, dijo que las puertas del infierno no prevalecerían contra ella. Él profetizó acerca de siete eras sucesivas que pasarían antes de Su Segunda Venida, e incluso predijo el carácter predominante de cada una de ellas.