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La Trompeta

¡Capture la visión de Jerusalén!

El pasado, presente y futuro de esta ciudad tiene una perspectiva llena de esperanza que usted necesita.

El sabio rey Salomón escribió una vez: “Donde no hay visión, el pueblo perece; mas el que guarda la ley es feliz” (Proverbios 29:18, versión KJ) . Visión es una imagen mental de lo que será o podría ser el futuro. Todos necesitamos visión, y esperanza e inspiración,  ¡o si no perecemos!

Yo quiero explicarle la tremenda visión sobre la ciudad de Jerusalén; una visión de esperanza e inspiración que usted necesita. En su futuro, así como en su pasado e incluso en su presente.

Ninguna ciudad en la Tierra tiene un pasado, presente o futuro lleno de tal significado y esperanza. Hay visión en la Ciudad Vieja, en la Ciudad de David y en el Monte del Templo; hay visión en las colinas de Judá y en las llanuras costeras. Hay visión en las ruinas antiguas que dan testimonio de la incomparable historia de esta tierra, y en los muchos artefactos sensacionales que se han descubierto en las excavaciones arqueológicas, iluminando el antiguo pasado de Israel.

Hoy, Israel es también el epicentro de los principales problemas y tendencias, tanto a nivel regional como global. Aunque los medios de comunicación no lo transmiten, hay una enorme visión en estas noticias diarias. La política interna de Israel, la amenaza terrorista, el conflicto en curso con Irán y sus compinches en el Líbano y en Gaza, y muchos otros eventos se vuelven asombrosamente significativos cuando se consideran a la luz del pasado de Israel, y de los escritos de sus profetas. Estos escritos colocan los eventos en su contexto histórico. Más importante aún, los antiguos profetas explican hacia dónde conducen los eventos actuales.

Estos escritos sagrados también predicen un futuro magnífico para esta ciudad incomparable, ¡un futuro que pronto será realidad y que debería encender nuestros corazones!

Vigile a Jerusalén

El rey Salomón no fue el único en discutir sobre la visión y su importancia para la salud individual y nacional. Muchos sacerdotes bíblicos, profetas y líderes hablaron sobre la visión, especialmente la importancia de la visión de Jerusalén.

En el Salmo 137:5-6, el salmista escribió: “Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, pierda mi diestra su destreza. Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare; si no enalteciere a Jerusalén, como preferente asunto de mi alegría”. Escrita en cautiverio babilónico, esta hermosa canción expresa el profundo anhelo del pueblo de Dios por esta ciudad de Dios. Es un recordatorio perpetuo para aferrarse a la visión de Jerusalén.

La Biblia está llena de pasajes como éste, que describen lo importante que es apreciar la visión de Jerusalén.

Antiguamente, Dios instruyó a Abraham a desarraigarse y que se reubicara (Génesis 12). Abraham obedeció, y fue un extranjero y peregrino en esta Tierra. Hebreos 11 nos dice que él “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios”. Aquí está hablando de la nueva Jerusalén, profetizada con exquisito detalle en Apocalipsis 21. Abraham no estaba preocupado por su paradero físico porque conocía su destino espiritual. ¡Él tenía una visión del futuro supremo de Jerusalén, cuando ésta servirá como sede de Dios para todas las naciones e incluso para el universo!

El profeta Isaías escribió extensamente sobre Jerusalén. Considere Isaías 40, que trata sobre el pasado y el futuro e ilumina la visión de Jerusalén. El versículo 9 dice: “Oh tú, que le cuentas buenas noticias a Sión. Sube a la montaña alta; ¡Oh tú, que cuentas buenas noticias a Jerusalén! Alza tu voz con fuerza; Levántala, no tengas miedo; Di a las ciudades de Judá: ‘¡He aquí vuestro Dios!’” (Jewish Publication Society).

Jerusalén y el Estado de Israel están llenos de historia y eventos que proclaman: “¡Ved aquí al Dios vuestro!”. Viajar por esa tierra es como caminar por la Biblia. Hay excavaciones arqueológicas, artefactos y ruinas de importancia bíblica en todo el país. Muchos eventos y tendencias políticas en Israel están relacionados con la Segunda Venida de Jesucristo. A su manera, cada uno de éstos proclama: “¡Ved aquí al Dios vuestro!”

Sin embargo, este mensaje también debe proclamarse específicamente y dejarse claro, de lo contrario la gente no lo reconocerá. En las últimas décadas, ha sido proclamado por un individuo específico, un hombre que ha sido llamado un “profeta” moderno para Jerusalén.

El ‘profeta’ de Jerusalén

Desde 1965 a 1993, el alcalde de Jerusalén fue Teddy Kollek. Él tenía una visión de la ciudad y pudo convertir gran parte de esa visión en realidad. Supervisó el desarrollo de Jerusalén después de su reunificación en 1967, y la trajo a la era moderna. Ha sido llamado “el mayor constructor de Jerusalén desde Herodes el Grande”.

Después de su cuarta reelección como alcalde en 1983, Kollek fue el anfitrión de un almuerzo para un amigo suyo, Herbert W. Armstrong, con quien pudo compartir, desarrollar y ampliar la visión de su amada ciudad. El alcalde Kollek respetaba profundamente el conocimiento que el Sr. Armstrong tenía de la Biblia y de la supremacía de Jerusalén en su historia y profecía. Después que el Sr. Armstrong brindó por el éxito electoral del alcalde, el alcalde Kollek sonrió y respondió desde su silla: “Jerusalén en este momento no tiene un profeta. Usted tendrá que ser nuestro profeta”.

Esa declaración mostró un discernimiento profundo. El Sr. Armstrong fue el rector del Ambassador College, con sede en Pasadena, California [USA]. Como autor prolífico, educador, filántropo y teólogo el Sr. Armstrong viajó por el mundo enseñando las verdaderas causas de los problemas que la humanidad enfrenta, y sus soluciones finales. Él Publicó la revista de noticias Plain Truth (La pura verdad), leída por 1 de cada 583 personas en el planeta; transmitió el programa World Tomorrow (El mundo de mañana) visto en 382 estaciones de televisión y escuchado en 36 estaciones de radio. El Sr. Armstrong dirigió muchos proyectos importantes, pero su mayor pasión, especialmente en las últimas décadas de su larga vida, fue por el Estado judío y por Jerusalén. Entre 1967 y su muerte en 1986, él visitó Jerusalén más de 50 veces. Personalmente, se hizo amigo de todos los primeros ministros y presidentes de Israel durante este tiempo. En 1968, el Sr. Armstrong y el Ambassador College formaron lo que el ministro de turismo de Israel en ese momento llamó “un puente de hierro que nunca se puede romper”, con la Universidad Hebrea y el Estado de Israel. El Sr. Armstrong y el Ambassador College apoyaron varias excavaciones arqueológicas en la Ciudad Antigua, incluyendo las excavaciones masivas del Monte del Templo dirigidas por el Prof. Benjamín Mazar y la Universidad Hebrea. Cuando el Sr. Armstrong lo visitaba, a menudo caminaba por la ciudad tomado del brazo del alcalde Kollek. El alcalde le compartía su visión de la Jerusalén moderna, y el Sr. Armstrong le compartía al alcalde comentarios e ideas sobre sus proyectos y planes.

Al igual que los profetas bíblicos y las grandes figuras judías de la antigüedad, el Sr. Armstrong tenía una visión extraordinaria de Jerusalén y del Estado judío. Él entendió que hay una tremenda esperanza e inspiración ligadas al pasado, presente y futuro de esta ciudad y nación, y dedicó mucha energía a compartir esta esperanza.

En 1967, yo estudiaba en el Ambassador College. El Sr. Armstrong estaba casi listo para dar un mensaje en Israel. En una carta a los colaboradores en ese tiempo, el Sr. Armstrong escribió: “¡El Cristo viviente se movió rápidamente para abrir la puerta más importante que ha estado cerrada desde los días de los apóstoles originales!” En el primer siglo, Jesucristo vino a Jerusalén con un mensaje, ¡y la gente Lo mató! —algo que Dios el Padre recuerda de forma muy vívida y de lo cual tiene sentimientos profundos (Apocalipsis 11:8). En el año 69 d.C. el pueblo de Dios se fue a Pella, un lugar de refugio. ¡En todos los siglos transcurridos desde entonces, la verdad de Dios no volvió a ser predicada ampliamente en esa ciudad! ¡Dios cerró la puerta en Jerusalén! Dios permitió que Jerusalén sufriera el holocausto aterrador del año 70 d.C., durante el asedio de Roma que destruyó la ciudad y el templo.

Sin embargo, en los tiempos modernos, Dios inspiró al Sr. Armstrong para que llevara a cabo la comisión mencionada en Isaías 40 acerca de la voz “que clama en el desierto”. Esta comisión fue cumplida por Juan el Bautista antes de la primera venida de Jesucristo (Mateo 3:3), pero también debía haber un cumplimiento en el tiempo del fin, antes de la Segunda Venida, y eso sería realizado por el Sr. Armstrong.

El rey de Jordania había ideado con el Sr. Armstrong una manera para que él diera ese mensaje por la radio a Jerusalén. Pero antes de que pudiera llegar allí y transmitir, estalló la Guerra de los Seis Días. El Sr. Armstrong quedó profundamente decepcionado. ¡Él quería desesperadamente transmitir ese mensaje!

Esto resultó ser el primero de varios obstáculos importantes que el Sr. Armstrong enfrentó mientras hacía una obra en Israel. Aun así, el Sr. Armstrong logró realizar cosas extraordinarias allá. Hay una poderosa lección en esta historia para todos nosotros.

Superando obstáculos

Yo he visto atrás y he estudiado todo lo que el Sr. Armstrong logró en Israel y los desafíos que surgieron, y estoy convencido de dos verdades. Primero, la razón de esos problemas fue que Satanás el diablo odiaba lo que él estaba haciendo y trabajó fervorosamente para oponerse. En segundo lugar, ¡la intensa determinación del Sr. Armstrong por superar esos obstáculos mostró su pasión y amor por Jerusalén! Su conocimiento de las profecías de la Biblia lo mantuvo enfocado en esa ciudad, y encontró una tremenda esperanza allá. ¡Él vio su importancia porque tenía visión!

Especialmente durante la década de 1970, hubo una importante agitación en la Iglesia fundada por el Sr. Armstrong. Algunos ministros organizaron un golpe de estado destinado a liberalizar las enseñanzas de la Iglesia. El Ambassador College sucumbió a estas fuerzas liberales en el cuerpo docente y estudiantil. El Sr. Armstrong tuvo que desasociar a su propio hijo, quien luego lo calumnió públicamente. El estado de California atacó a la Iglesia en lo que luego resultó ser un asalto inconstitucional totalmente sin fundamento. Muchos miembros y ministros dejaron la Iglesia.

Esta es una poderosa ilustración de la verdad en el proverbio del rey Salomón. ¡Estas personas carecían de visión y estaban pereciendo espiritualmente!

¡Todo esto ocurrió mientras el Sr. Armstrong estaba haciendo sus mayores esfuerzos en Jerusalén! Satanás conoce el poder de esta visión. Él atacó repetidamente a la Iglesia del Sr. Armstrong y el trabajo de ésta en Jerusalén. ¡Tal actividad en esa ciudad lo pone muy inquieto e iracundo! ¡Esto se debe a que cuando se cumpla esa comisión de Isaías 40:9, su malvada obra terminará! (ej. Apocalipsis 12:12).

El Sr. Armstrong se enfrentó enérgicamente a los problemas, pero además no permitió que éstos socavaran el trabajo en Judá. Si usted sigue esa historia en la década de 1970, ¡parece que el Sr. Armstrong era inquebrantable! Algunos críticos dentro de la Iglesia lo reprendieron por viajar a Jerusalén cuando el colegio se estaba “desmoronando”. Él respondió diciendo que, si el colegio demostraba ser una interferencia para la Obra de Dios, ¡lo cerraría! Él no se desviaría. ¡Sabía que necesitaba concentrarse en Jerusalén, y continuó haciéndolo!

Cuando usted tiene la visión de Jerusalén, incluso las pruebas difíciles no lo detendrán.

Se podría pensar que en la década de 1980, cuando el Sr. Armstrong estaba volviendo la Iglesia al carril, habría detenido la excavación en Israel. Al contrario, se unió a más excavaciones. También recibió una medalla en el Knéset y se reunió con el presidente Chaim Herzog y Shimon Peres. El profesor Benjamín Mazar, quien dirigió las excavaciones de Jerusalén, visitó personalmente el campus del Ambassador College muchas veces.

Los frutos muestran que Dios estaba inspirando la presencia del Sr. Armstrong en Jerusalén. Dios estaba proporcionando milagros y abriendo puertas, ¡y el Sr. Armstrong siempre trató de entrar por toda puerta que Dios abrió! Algunas de las universidades más destacadas de EE UU intentaban tomar parte en esas excavaciones; las excavaciones más importantes de la Tierra. ¡Sin embargo, un pequeño colegio en Pasadena, California, fue el que recibió ese honor! Dios estaba tratando de poner las mentes de Su pueblo en Jerusalén y la visión que ésta representa.

En 1986, los estudiantes del Ambassador College aparecieron en la portada de Biblical Archaeology Review—un prestigio y publicidad impresionantes para cualquier colegio. Era como si Dios le estuviera recordando a Su pueblo que necesitaban mantenerse enfocados en Jerusalén.

Lamentablemente, cuando el Sr. Armstrong murió, los miembros de la Iglesia se olvidaron de esa ciudad. Y donde no hay visión, el pueblo perece. Sin visión, ¡las iglesias y los colegios perecen! Eso fue lo que le sucedió al Ambassador College y a la Iglesia de Dios Universal.

Agradecidamente, la historia no termina ahí.

¡Ved aquí al Dios vuestro!

A los cuatro años después de la muerte del Sr. Armstrong, la organización detrás de esta revista se lanzó con el expreso propósito de continuar el trabajo que sus sucesores abandonaron. Equipados con la misma verdad que el Sr. Armstrong proclamó, e inspirados por la misma visión, hemos resucitado el programa de televisión, las revistas, la producción de libros y folletos y otros esfuerzos de los medios de comunicación. Hemos revivido muchos otros aspectos de su trabajo, incluyendo las Campañas de Presentación Personal, una escuela primaria y secundaria, programas educativos de verano para jóvenes, conciertos, eventos culturales y un colegio de artes liberales con campus en EE UU y en Gran Bretaña (ahora llamado Herbert W. Armstrong College).

También tenemos una obra en Israel que continúa el legado del Sr. Armstrong. Levantamos las ruinas del trabajo humanitario del Sr. Armstrong en Jerusalén con la Fundación Cultural Internacional Armstrong. Trabajamos para restaurar el Liberty Bell Park. Poco después que la Dra. Eilat Mazar descubriera el palacio del rey David en la Ciudad de David, comenzamos una colaboración con ella. En 2006 enviamos a nuestros primeros estudiantes para ayudar en sus excavaciones. Ese mismo año, conocimos al alcalde de Jerusalén, Uri Lupolianski. Desde entonces, nuestros estudiantes han estado muy involucrados en varias excavaciones que han desenterrado maravillosos artefactos muy significativos bíblicamente hablando, incluyendo el Muro de Nehemías, el sello de Gedalías (uno de los perseguidores del profeta Jeremías) y el Muro de Salomón. Dios claramente ha bendecido abundantemente el trabajo de la Dra. Mazar, ¡porque ella ha hecho un descubrimiento de valor alucinante tras otro!

La presencia del Sr. Armstrong en Jerusalén preparó el camino para nuestro trabajo allí hoy. La Dra. Mazar probablemente ni siquiera estaría trabajando con nosotros ahora si no fuera porque el Sr. Armstrong trabajó con su abuelo, Benjamín Mazar. Ella creció interactuando con los estudiantes del Ambassador College en las excavaciones.

El mensaje de Isaías 40:9 aún necesita ser proclamado a las ciudades de Judá y en Jerusalén. Dios está haciendo eso hoy a través de esta obra. Estamos permitiendo que Dios nos guíe a través de cualquier puerta que Él nos abra en el Estado judío moderno, para anunciar el inminente regreso de Cristo: “¡Ved aquí al Dios vuestro!”

El 30 de marzo, el New York Times publicó un artículo titulado: “¿Puede una excavación arqueológica cambiar el futuro de Jerusalén?”. Éste citaba al ex embajador de EE UU en Israel, Dan Shapiro, diciendo: “Es difícil exagerar cuán conmovedor es para los judíos conectarse con la Jerusalén de David”. Nosotros operamos un sitio de la Web que llamamos Watch Jerusalem (watchJerusalem.co.il), y estamos a punto de lanzar una nueva revista, también con el título Watch Jerusalem. Su objetivo será conectar al pueblo de Israel con la Jerusalén de David. Tenemos un poderoso mensaje sobre esa ciudad que ellos necesitan escuchar, especialmente a medida que los problemas de la nación se intensifiquen en el futuro, lo que ciertamente pasará, tal como se intensificaron antes del año 70 d.C.

¡Dios está alcanzando al pueblo de Israel! Su propia historia y herencia asombrosas se están desenterrando del suelo bajo sus pies, ¡artefactos que conectan a las profecías de lo que está a punto de sucederles!

¡Jesucristo está a punto de regresar! Si no lo hiciera, todos los seres humanos en la Tierra morirían (Mateo 24:22). Debemos preparar el camino para Su Segunda Venida. Debemos proclamar a Judá: “¡Ved aquí al Dios vuestro!”. ¡Vuestro Mesías viene! Ustedes crucificaron a mi Hijo, podría decir Dios el Padre, pero ahora Él está regresando. Éste es el Mesías que ustedes buscaban la primera vez. No quisieron al que sería crucificado, ¡querían a un Mesías poderoso! Esta vez, eso es lo que van a tener. ¡VED AQUÍ AL DIOS VUESTRO!

¡Ése es nuestro mensaje para Jerusalén! Hay una visión maravillosa envuelta en Isaías 40. Todo lo que estamos haciendo en este tiempo del fin se trata de: “¡Ved aquí al Dios vuestro!”. Y Dios está abriendo esta puerta.

¡Usted necesita no perder de vista a Jerusalén! ¡Usted necesita la visión de lo que va a pasar en esa ciudad! En muy poco tiempo, Jerusalén será la capital de este mundo. Será llamada ciudad de la verdad. La paz, la alegría y la felicidad serán abundantes (Zacarías 8:3-6). Personas de todo el mundo irán a Jerusalén para aprender la ley de Dios y aprender el camino de paz (Isaías 2:1-5). ¡La educación y la verdad de Dios llenarán la Tierra! (Habacuc 2:14).

Quiero animarlo a que solicite mi folleto gratuito Jerusalén en profecía. Explica éstas y muchas de las otras profecías de la Biblia sobre lo que sucederá en esta ciudad en el tiempo justo por venir, y en esa utopía que se avecina. El último capítulo se llama “En espera de la Nueva Jerusalén”. En él se explica cómo, después de mil años de ese mundo gobernado por Jesucristo toda la humanidad será resucitada, instruida y tendrá la oportunidad de salvación (Apocalipsis 20). Entonces Dios el Padre traerá la Nueva Jerusalén a esta Tierra (la ciudad que tiene fundamentos, como los que Abraham buscó), y la establecerá como Su sede del universo (Apocalipsis 21). Finalmente, Dios se unirá a Su Familia, la que será absolutamente feliz y tendrá alegría plena. ¡Ese es el comienzo del resto de la eternidad! ¡Qué visión

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