HENRY NICHOLLS - WPA POOL/GETTY IMAGES, WIKTOR SZYMANOWICZ/FUTURE PUBLISHING VIA GETTY IMAGES, RICK FRIEDMAN/RICK FRIEDMAN PHOTOGRAPHY/CORBIS VIA GETTY IMAGES, JULIDA HENDERSON/LA TROMPETA
¿Caerá hoy el primer ministro británico?
El primer ministro británico Keir Starmer lucha hoy por su supervivencia política. Se ha expuesto la grave condición de las fuerzas armadas británicas y su voluntad quebrantada. Pero esa no es la razón por la que Starmer está contra las cuerdas.
En cambio, la crisis de Starmer gira en torno al ex-embajador británico en EE UU, Peter Mandelson.
-
Los estrechos vínculos de Lord Mandelson con Jeffrey Epstein se conocen desde hace años, pero recientes publicaciones de archivos sobre las actividades y asociados de Epstein han revelado más detalles sobre la profundidad de estas relaciones y cómo Mandelson pudo haber ayudado a Epstein a enriquecerse transmitiendo información privilegiada del gobierno.
Antecedentes: Starmer estuvo bajo presión a principios de febrero cuando los críticos dijeron que debería haber sabido que no era apropiado nombrar a Mandelson. Pero el jefe de gabinete Morgan McSweeney asumió la culpa, diciendo que tomaba “plena responsabilidad” por aconsejar el nombramiento de Mandelson.
-
Starmer dijo que Mandelson había pasado por “un proceso de verificación de seguridad realizado independientemente por los servicios de seguridad”, lo cual ha sido su excusa principal, y débil, durante este escándalo.
El jueves el Guardian informó que incluso esto es falso. Dijo que Mandelson no pasó esa verificación de seguridad pero fue nombrado de todos modos.
Starmer aún afirma que estaba completamente en la oscuridad, que nadie le informó que Mandelson había fallado. Despidió a Sir Olly Robbins, el subsecretario permanente de la Oficina de Asuntos Exteriores, culpándolo por el fracaso.
-
Muchos siguen escépticos ante la afirmación de Starmer de ignorancia. Incluso bajo su propia versión de los hechos, puede ser culpable de violar el código ministerial. Si un ministro comete un “error involuntario” en una declaración al Parlamento, es de “suma importancia” que corrija el registro “en la primera oportunidad”. Debería haber corregido el registro cuando habló por última vez en la cámara el miércoles —a más tardar— en lugar de después de que el Guardian publicara la noticia.
-
Starmer ha liderado previamente la insistencia en que todos los que violen este mismo código deben renunciar. De ahí los llamados, incluso dentro de su propio Partido Laborista, para que renuncie.
Gran Bretaña ha tenido cinco primeros ministros en la última década. Cada uno ha estado sumido en el fracaso.
Isaías 3 registra esta profecía sobre las naciones del tiempo del fin descendientes del Israel bíblico (versículos 1-4):
Porque he aquí que el Señor [el Eterno] de los ejércitos quita (…) el valiente y el hombre de guerra, el juez y el profeta, el [prudente] y el anciano; el capitán de cincuenta y el hombre de respeto, el consejero, el artífice excelente y el hábil orador. Y les pondré jóvenes por príncipes, y muchachos serán sus señores.
El cumplimiento de esta profecía es ahora dolorosamente obvio en Londres.
Lamentablemente, incluso si Starmer finalmente renuncia y es reemplazado, el pueblo británico no puede esperar un cambio importante. Un sucesor probablemente vendría del Partido Laborista y podría ser aún peor. Realmente es “Adiós Britania”.
