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LA TROMPETA

Batalla por la verdad de Dios

Mi padre ha hecho afirmaciones audaces antes. Una de las más audaces en realidad tuvo que ver con un importante caso de corte y la profecía bíblica.

Escribí acerca de esto en mi libro Levantando las ruinas, el cual es la historia de cómo la Iglesia de Dios de Filadelfia [IDF], editora de la Trompeta, comenzó a publicar el libro de Herbert W. Armstrong El misterio de los siglos. Ésta fue una acción de arrojo, debido a que la iglesia que el Sr. Armstrong había fundado, la Iglesia de Dios Universal [IDU], tenía los derechos de autor, pero los estaba usando para destruir y censurar todo lo que el Sr. Armstrong había enseñado, y la IDU era mucho más grande y rica que la IDF. Mi padre dio ese paso de todas formas. ¡Él creía que Dios inspiró El misterio de los siglos y que Dios obraría milagros para poder imprimirlo nuevamente!

La Iglesia de Dios Universal nos demandó. Pero continuamos imprimiéndolo. Incluso comenzamos a imprimir otros libros importantes del Sr. Armstrong: El increíble potencial humano, La dimensión desconocida de la sexualidad y otros, promocionándolos, anunciándolos y distribuyéndolos (gratuitamente, como toda nuestra literatura lo es, y como la literatura del Sr. Armstrong siempre lo fue).

Ganamos en la corte de distrito. La Universal apeló. ¡El caso se prolongó por seis años! Luego, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de California falló contra nosotros, diciendo que la Iglesia de Dios de Filadelfia no podía imprimir El misterio de los siglos y que debía pagar daños y perjuicios a la Iglesia de Dios Universal. Nosotros apelamos a la Corte Suprema, pero ésta declinó revisar el caso.

Parecía como que no habría forma de llevar El misterio de los siglos al mundo. ¡Parecía que la Universal no sólo censuraría ese maravilloso libro, sino que cobraría miles o quizás millones de dólares de la única Iglesia que trataba de difundir ese mensaje!

Ralph Helge, un miembro y abogado de la IDU, le escribió a un ex miembro de la IDF que mi padre había “agotado todos los recursos legales disponibles para él. Cualquier intento [de la Iglesia de Dios de Filadelfia] de adquirir cualquier derecho de la corte para imprimir [El misterio de los siglos] se había ido, acabado, finalizado. Legalmente, no hay ningún otro lugar adonde él pueda ir con este asunto. No sé de qué otra forma puedo decirlo. El único ‘derecho’ [de la Iglesia de Dios de Filadelfia] es comparecer ante el tribunal de justicia y que se evalúen los daños y perjuicios contra ellos y los honorarios de los abogados por el daño que han causado”.

Nosotros teníamos otras opciones legales, ¡pero la situación se veía bastante mal para nosotros!

Sin embargo, incluso en esta situación, mi padre insistió en que “de una forma u otra, Dios proporcionará un camino para nosotros para enviar ese libro por correo nuevamente”. Dijo que Habacuc 3:2 y otras Escrituras eran profecías de que Dios “aviva tu obra en medio de los tiempos”. Apenas un mes después de la carta de Helge que sonaba tan victoriosa, ¡la Iglesia de Dios Universal abrupta e inexplicablemente nos contactó para vendernos los derechos de autor de El misterio de los siglos y otros 18 libros y folletos del Sr. Armstrong!

Para muchos miembros y ex miembros de la Iglesia de Dios Universal, este fue un sorprendente revés. ¡Pero nosotros lo esperábamos! Porque mi padre lo esperaba. ¡Y lo esperaba porque una victoria milagrosa de los derechos de autor era absolutamente necesaria para cumplir la profecía bíblica!

Estados Unidos de Norteamérica pronto experimentará su propia victoria milagrosa, cuando Dios intervenga y cumpla las profecías que Él ha registrado. La esperamos, basados en la profecía bíblica. 

Boletín, AD