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Gary Dorning/La Trompeta

Autobiografía de Herbert W. Armstrong: La Obra avanza—el Mundo de Mañana es escuchado nacionalmente

Capitulo 44: La Obra avanza—el Mundo de Mañana es escuchado nacionalmente

Continuación de Autobiografía de Herbert W. Armstrong: ¡El impacto del programa radial diario!

El año 1942 fue, por mucho, nuestro mayor año de progreso hasta esa fecha.

La respuesta a la transmisión diaria en la estación kmtr (ahora klac) me asombró. La efectividad parecía ser más de siete veces que la del programa de una vez por semana. La respuesta fue inmediata. Y aunque nunca se hizo una solicitud de contribuciones, las contribuciones voluntarias fueron suficientes como para pagar el incremento en el gasto desde la primera semana.

Pero después de las tres reuniones de evangelización del domingo por la tarde celebradas en el gran Teatro Biltmore en el centro de Los Ángeles, los últimos tres domingos de julio, fue necesario regresar a Eugene, Oregón.

En ese momento tuve que dejar la transmisión nocturna semanal. Las instalaciones de grabación en Eugene no eran adecuadas para llevar a cabo una agenda de programa de siete episodios por semana desde nuestra oficina en Eugene. Sin embargo, con esta experiencia aprendí el tremendo poder e impacto de la transmisión diaria.

Planeando una expansión

De vuelta en Eugene, después de casi cuatro meses en Hollywood, nuestra lista de colaboradores había crecido al menos al doble. En otras palabras, el doble o más ahora eran colaboradores conmigo, apoyando regularmente la Obra de Dios con sus diezmos y ofrendas.

Aunque no pude continuar la transmisión diaria en ese momento debido a la falta de instalaciones, fue muy gratificante poder ahora hacer una gran expansión en otras direcciones.

Como se relató anteriormente, en nuestro viaje a Des Moines y Chicago el verano de 1941, se abrió una tremenda oportunidad. La poderosa estación who, en Des Moines, me había ofrecido tiempo.

Por supuesto, en 1941 el gigante de who todavía estaba completamente fuera de nuestro alcance. Pero a principios de agosto de 1942, con nuestros ingresos duplicados, y con la muy baja tarifa ofrecida por el gerente de who, me sentí listo para dar este salto.

Antes de ir a Des Moines, decidí reforzar nuestra cobertura de radio del noroeste del Pacífico. La estación kga, en Spokane, nos había ofrecido tiempo temprano el domingo a las 8 a.m. En Seattle, la estación krsc nos había trasladado desde el buen horario de las 8:30 a un horario más temprano, a las 8 a.m. Una vez más, usé las viejas líneas de telégrafo para una transmisión en red entre Seattle y Spokane. A esto le llamamos la conexión Liberty Network.

Pasé por alto mencionar que, antes de salir de Hollywood, había arreglado lanzar el programa los domingos por la mañana en la estación kfmb, San Diego. En ese momento, la señal de la antigua kmtr era tan fuerte en San Diego (alcanzaba más de 100 millas de distancia), que kfmb pudo pescar el programa del aire y retransmitirlo a la misma hora de 9:30 a.m.

Y así, ahora, con cobertura en la costa del Pacífico, en las estaciones de San Diego, Hollywood, Eugene, Portland, Seattle y Spokane, tomé el tren a Des Moines, Iowa.

¡Y ahora, cobertura NACIONAL!

El 30 de agosto de 1942, por primera vez en mi vida, ¡un domingo por la noche a las 11 p.m. yo estaba hablando desde los estudios de who, a una audiencia nacional! Tengo ante mí, ahora, el guión de ese programa.

La voz del locutor, grabada, creo que era la voz del famoso locutor de la red Art Gilmore, como lo es hoy, escuchado en todas partes de la nación, y decía:

“¡El Mundo de Mañana! ¡A esta misma hora todos los domingos, Herbert W. Armstrong analiza las noticias mundiales de hoy, con las profecías del MUNDO DE MAÑANA!”

Y luego, por primera vez escuchado a nivel nacional:

“¡Saludos amigos! El próximo martes entramos en el cuarto año de esta guerra. ¡Hoy entramos en la novena semana de la suprema crisis de la guerra! ¡Con toda probabilidad, el resultado final se está determinando ahora mismo en el frente ruso!”

Y luego siguió un resumen del “Plan de mil años” de Hitler para el dominio mundial de los nazis alemanes. En este primer programa escuchado a nivel nacional, se proclamó la llegada de los Estados Unidos de Europa. Para entonces, ya se me hacía evidente que Hitler sería derrotado, y que este Imperio Romano resucitado, después de otro receso entre guerras, precipitaría una tercera y última guerra mundial, más tarde.

Luego, en ese primer programa nacional, el plan de Dios de mil años fue explicado desde la Biblia: ¡el Milenio venidero! El plan de Hitler era de hecho una falsificación ladina y satánica, destinada a producir resultados directamente opuestos. Mientras que el gobierno milenario de Cristo traerá libertad y felicidad, el de Hitler habría producido esclavitud. Donde el reinado de Cristo dará vida eterna a multitudes, el de Hitler habría traído muerte torturadora, esclavizando a millones.

La Pura Verdad de doce páginas

Antes de ir a Des Moines para comenzar la transmisión en who, yo había escrito y entregado artículos para la edición de agosto-septiembre de la Pura Verdad a las imprentas de Eugene. No teníamos 12 páginas todavía, aunque ésta seguía siendo publicada cada dos meses.

El artículo principal en ese número reveló el sorprendente plan japonés para conquistar a Estados Unidos. Éste estaba basado en un Mein Kampf japonés, llamado Memorial Tanaka. Este plan había estado en proceso de desarrollo durante 300 años, surgiendo de un documento antiguo fechado el 18 de mayo de 1592. El gran héroe nacional de Japón, Hideyoshi, había presentado en este documento como el gran plan nacional para crear un imperio mundial y establecer el Mikado en el trono, para gobernar el mundo.

Este había sido un sueño nacional japonés durante tres siglos. Luego, el 25 de julio, el barón Tanaka, en ese entonces primer ministro, presentó el Memorial Tanaka al Mikado como un plan definitivo para la conquista mundial. Esto condujo directamente al bombardeo de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. Éste estaba basado en la convicción religiosa de que Mikado es descendiente directo de la madre del cielo. Siendo por lo tanto el hijo del cielo, el emperador tuvo que establecerse en el trono del mundo para demostrar que él era dios. Por lo tanto, incluso el ataque japonés tuvo un significado vital como otra falsificación del evangelio de Cristo del Reino de Dios, ¡y de Jesucristo como el verdadero Hijo de Dios, quien gobernará el mundo!

Un artículo titulado “La GUERRA, al momento” decía esto: “Entramos en la crisis suprema de esta guerra el primero de julio. Ésta llegó con el lanzamiento de la suprema jugada de Hitler para el Cáucaso ruso. (...) La situación es esta: nosotros no tenemos que ganar la guerra este año, ¡pero Hitler ! El poder de Estados Unidos está aumentando rápidamente. Es sólo cuestión de unas 10 a 12 semanas más hasta que esta nación sea capaz de lanzar un ataque aplastante contra el Eje, y con nuestro poder en constante aumento, el resultado final estará asegurado con la victoria para las democracias (...). Podría incluso tomarnos hasta 1945 para terminarla, pero el resultado estaría predeterminado (...) De ahora en adelante, el poder del Eje no puede aumentar, mientras que el poder Aliado sí...”.

“Ahora es una carrera contra el tiempo (...) Para que los alemanes ganen, ellos deben hacerlo antes de que podamos establecernos con el poder que tendremos alrededor del 1 de noviembre. Para esto, deben eliminar a Rusia de la guerra, tomar Suez y expulsar a los británicos del Mediterráneo y el Oriente Cercano, también deben estar preparados para ir hacia el oeste, contra las Islas Británicas, sin temor a un ataque desde atrás, listos para lanzar todo su poder contra Gran Bretaña en una victoria final suprema, antes de que nosotros podamos lanzar nuestra muy mencionada ofensiva contra la Europa de Hitler (...). Hitler apostó todo en su jugada de muerte, pensando que podría eliminar a Rusia antes de que los Aliados pudieran abrir un segundo frente europeo”.

Ese fue el resumen del análisis de la guerra en 1942, como se reportó en la Pura Verdad. Mirando en retrospectiva, el análisis fue exacto. Hitler se arriesgó demasiado. El poder de Estados Unidos cambió la situación antes de fin de año. ¡Y tomó hasta la primavera de 1945, tal como se predijo, para terminarla!

Ahora presiones PODEROSAS

¡Ahora la Obra de Dios realmente estaba comenzando a “hacerse sentir”! El mensaje por el que Jesucristo fue crucificado, el mensaje que el mundo ha rechazado desde entonces, ¡fue escuchado por primera vez en todos los estados de la Unión!

Pero ahora que Dios nos permitió crecer en poder, también permitió que la persecución, oposición y las presiones dirigidas a detener la Obra de Dios, se intensificaran. Nunca antes habíamos sentido una oposición mayor. Pero ahora sí la sentimos.

A fines de enero de 1943, recibí un aviso de cancelación de la estación de radio who. En ese momento yo estaba en Hollywood, nuevamente transmitiendo a diario por algunas semanas en kmtr.

El desánimo me atrapó. Ser expulsado de who en esta etapa podría resultar fatal para toda la Obra. A pesar de que la tarifa que cobraban por el tiempo era extremadamente baja para esa estación, debido a la influencia local de mi tío, me habían dado una tarifa local y una tarifa religiosa, que, según recuerdo, era sólo la mitad de la tarifa comercial. Sin embargo, nos pareció muy costosa en aquel entonces. Después de cinco meses, habíamos invertido una gran suma de dinero, para nosotros en ese entonces, en la emisora who. Con sólo tres programas al mes, aún no habíamos estado el tiempo suficiente, para haber establecido el apoyo financiero de nuevos colaboradores que escuchaban el programa en who. Recuerde, nosotros no solicitábamos apoyo financiero al aire, tampoco en la literatura gratuita que enviábamos a la audiencia, ni siquiera indirectamente.

La emisora who, la más costosa para nosotros hasta ahora, estaba siendo apoyada por colaboradores de la costa del Pacífico. No se pagaba por si sola, todavía.

Inmediatamente obtuve reservaciones de tren para Des Moines. Luego escribí una carta dirigida a los oyentes de who que me habían escrito en respuesta al programa. En la carta les conté a nuestros oyentes lo que había sucedido y les pedí que si querían que el programa el Mundo de Mañana continuara en la estación, que le escribieran a la estación para comunicarles cómo se sentían. Luego dicté la carta a mi secretaria en Eugene por teléfono de larga distancia y le pedí que la mimeografiara para ser enviada inmediatamente a toda la lista de correo de who.

Una gran respuesta

Esa lista se había acumulado y multiplicado en muchos miles. Para ese entonces, habíamos recibido cartas de los 48 estados.

Recuerdo un programa transmitido en who en particular. Lo grabé en los estudios de grabación de Studio & Artists en Columbia Square, Hollywood, un jueves por la noche. Había trabajado demasiado, dormí poco y estaba cansado. No estaba preparado para la transmisión habitual esa noche. Lo sabía y me sentía muy mal por eso. Lo intenté, pero durante media hora de hablar por el micrófono parecía que el entusiasmo espontáneo habitual no estaba allí.

“Señor. Armstrong”, dijo el dueño del estudio de grabación una vez que terminé, “debe recordar que who es una estación muy importante. Debería tomarlo más en serio. Este programa que acabamos de grabar no fue lo suficientemente bueno. Usualmente usted lo hace mejor”.

Ahora me sentí peor. Sabía muy bien lo malo que fue. Pero lo intenté. Hice lo mejor que pude. Estaba demasiado cansado para estar en mi mejor momento. Pero no había tiempo para hacerlo de nuevo. Tuve que apresurarme al aeropuerto.

Pero lo que me había faltado en ese programa, Dios lo dio, incluso multiplicado. Ese domingo por la noche Dios hizo que el clima fuera extraordinariamente frío, en todo el continente. En Iowa fue una de esas noches de 20 bajo cero, sin viento, ¡frío y quieto! Ese es el tipo de clima en el que las ondas de radio irradian con extraordinaria nitidez. Esa transmisión muy “mala”, como pensamos al grabarla, se escuchó a las 11 p.m. en las zonas horarias centrales, a la medianoche en el este, ¡trajo un total de dos mil doscientas cartas! ¡2.200!

Creo que fue una especie de récord nacional de respuesta a un discurso de media hora que comenzó a las 11 p.m. ¡en una sola estación! ¡Ese único programa trajo correo de todos los estados de la Unión!

¡Después de esa respuesta fenomenal que rompió récords, mi pena por haber pensado que hice un trabajo pobre se convirtió en una verdadera alegría!

Bueno, ¡eso fue un récord! Le dará al lector una idea de la manera en que la lista de correo había crecido desde que transmitimos en who.

Muchos miles de cartas salieron de Eugene para estos oyentes el mismo día que dicté la carta por teléfono.

La puerta permanece abierta

Unos días después llegué a Des Moines. La cancelación había venido, no del Sr. Mailand, sino del gerente de ventas. Entonces fui primero a su oficina.

Él me miró fijamente.

“¿Es usted el hombre que ha estado inundando esta estación con todas esas miles de cartas de protesta contra la cancelación de su programa?” Exigió, algo enojado, pensé.

“Pues... supongo que sí”, respondí, bastante sorprendido. “¿Acaso está mal?”

“¿Mal? Vaya hombre, ¿no sabe que mandar una lluvia de correo ‘inspirado’ a cualquier estación de radio es la peor forma de influir en la estación? Ese tipo de correo no tiene ninguna influencia en nosotros, ¡sino que es una gran molestia!”

“Bueno, no me di cuenta de eso”, respondí. “Pensé que who querría saber cómo los oyentes recibían nuestro programa. Le aseguro que no quise causar ninguna ofensa”.

“Vea, déjeme decirle, Sr. Armstrong, ¡yo le aseguro que aprendí esa lección! Hace un tiempo nos presentamos ante la Comisión Federal de Comunicaciones (fcc) en Washington. Antes de ir allí, hicimos un llamamiento al aire para que nuestros oyentes escribieran a la Comisión. ¡Los oyentes lo hicieron! Pero a los funcionarios de la fcc no les gustó eso”.

“Bien”, le pregunté, “si yo tuve que aprender por experiencia, al igual que usted, y si cometió el mismo error que yo, ¿entonces usted cree que debería culparme?”

Él tuvo que reírse de eso.

Sin embargo, descubrí que yo estaba realmente en la mira y en problemas. No había conocido a este gerente de ventas antes. Debido a que mi tío conocía al gerente general y me había conseguido una cita, yo había tratado con él. Pero me di cuenta de inmediato, que este gerente de ventas era un hombre muy capaz y competente para ese trabajo; sin duda muy valioso para la estación. Pero a él no le gustó nuestro programa. No dijo por qué. Pero yo supuse que él sentía que lo había ignorado al tomarme la molestia de ir al gerente general de la estación. Además, explicó que se le presionó fuertemente desde Nueva York contra la venta de tiempo comercial para programación religiosa.

Entramos en la oficina del Sr. Mailand. Me enteré de que al Sr. Mailand le gustaba el programa, y se sentaba los domingos por la noche hasta las 11:30 para poder escucharlo. Él estaba de mi lado, pero su gerente de ventas, un hombre muy agresivo, insistió en que el programa fuera retirado.

Luego les expliqué a los dos hombres nuestra posición: de que éramos una iglesia muy pequeña en Eugene, Oregón, y cómo cientos de personas, en su mayoría personas muy pobres en la costa oeste, y que habían hecho un gran sacrificio para financiar nuestra transmisión en esta poderosa estación escuchada a nivel nacional.

“Señor. Mailand”, le dije, “yo firmé un contrato de un año con usted. Todos estos colaboradores me han respaldado de buena fe. Yo firmé el contrato de buena fe y creo que usted también lo hizo, y que cuando nos abrió la puerta de esta gran estación y firmó un contrato para mantenerla abierta durante un año, creímos que podríamos confiar en su buena palabra. Todos estos colaboradores me han respaldado durante 5 meses y medio sintiendo que, a su debido tiempo, un número suficiente de oyentes interesados ​​se unirían voluntariamente a ellos como colaboradores y respaldarían esta Obra financieramente para que la transmisión al resto de la nación sea autosuficiente. Usted sabe que nunca solicitamos contribuciones por aire, ni en ninguna literatura. ¡Si cancela ahora, nos causará una gran daño! Usted nos ha otorgado un contrato de un año en el que confiamos, y ha tomado este dinero ganado con tanto esfuerzo aportado por todas estas pobres personas, y ahora nos amenaza con la cancelación antes de que tengamos la oportunidad de continuar el tiempo suficiente para aliviar a esas personas de esta carga. Si nos hubiera dicho que mantendría la puerta abierta solo 5½ meses, seguramente nunca hubiéramos firmado el contrato, ni habríamos gastado dinero con ustedes. ¿Quiere herir a una iglesia al romper el contrato?

“Bueno, Sr. Armstrong, por supuesto que no lo haríamos. Por la forma en que lo expresa, me lo pone muy difícil. ¿Le importaría si el Sr. B. (el gerente de ventas) y yo hablamos de esto en privado unos momentos, para ver qué podemos hacer?

Me llevaron a una sala de recepción afuera. Estaba solo allí y rápidamente me arrodillé ante una silla, y le pedí al Dios del cielo. Él había abierto esta puerta gigante. Él había dicho que ningún hombre puede cerrar las puertas que Él abre. Le pedí que interviniera y salvara Su Obra.

Cuando me llamaron a la oficina del Sr. Mailand, pude hablar con él a solas. Él me explicó que había abierto ese tiempo y firmado el contrato en buena fe, que le gustaba nuestro programa y que él mismo era uno de nuestros oyentes interesados, me contó que ciertamente no quería hacernos daño, pero, por otro lado, no quería perder a un gerente de ventas muy capaz y valioso.

“Señor. Armstrong”, dijo, “si nos comprometemos a permitirle completar su contrato y terminar el año, ¿tendrá tiempo suficiente para establecerse a fondo y posiblemente para llegar a otras estaciones que mantendrán su cobertura?”

Bueno, por supuesto, no podía estar seguro, pero ciertamente sería mucho mejor que detener la transmisión en ese momento.

“Bueno, si dejo el Mundo de Mañana en la estación hasta que el contrato de un año termine, ¿aceptará finalizarlo para ese entonces?”

No había nada más que yo pudiera hacer, ciertamente no tendría contrato por más que ese tiempo. De mala gana tuve que aceptar esto, pero en realidad, fue una tremenda victoria, después de todo.

Nos vamos a WOAI

He mencionado que en ese momento, sólo ocho estaciones en todo Estados Unidos disfrutaban de canales absolutamente exclusivos. Otra era woai de 50,000 vatios de San Antonio, Texas, que por su ubicación sentí que podría tener una mejor oportunidad de ser escuchado a nivel nacional que la mayoría.

Desde mi hotel llamé de inmediato al Sr. Hugh Halff, gerente de woai. ¿Acaso tenía él domingos disponibles a las 11pm por la noche? ¿Podría conseguirlos si él considera que el programa es aceptable? Se podía, pero primero él tendría que hacerle una audición para saber más sobre el programa.

Cogí el próximo tren a San Antonio. Creo que el Sr. Halff pudo haber llamado al Sr. Mailand, cuando le dije que estábamos en who. De todos modos, no tuvo ninguna objeción al programa y después de escuchar un programa transcrito, las puertas de woai se abrieron para nosotros. El costo de agregar esta estación seis meses y medio antes de salir de who, nos dio un fuerte apretón, pero parecía imperativo que nuestros oyentes se acostumbraran a escucharnos en woai antes de que saliéramos de who y los perdiéramos por completo.

Y así, aunque a través de los años las puertas individuales de algunas estaciones de radio se han cerrado para nosotros, la puerta gigante general de la televisión, la radio y la imprenta nunca se ha cerrado; ¡tal como Cristo lo ha dicho ningún hombre puede cerrarla!

Y cada revés aparente ha demostrado ser como el disponer un arma para dispararla. ¡En realidad esto nos disparó hacia adelante más rápido que nunca!

Probablemente no hay estaciones de radio más finas ni de mayor prestigio en Estados Unidos que who y woai, y la transmisión del Mundo de Mañana en televisión también es oída y vista hoy a través de muchas de las estaciones más poderosas del mundo. ▪

Continuará...

45 Más oposición, más crecimiento

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