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(NASA/JPL-CALTECH)

Aterrizaje en Marte: ¡una vista previa a su increíble potencial!

Vea las imágenes de Marte como lo que realmente son: un adelanto de su futura misión.

El mundo ha quedado deslumbrado por las imágenes de Marte. El explorador Perseverance de Estados Unidos está recorriendo la superficie marciana y enviando algunas de las mejores imágenes, videos e incluso audios que jamás habíamos tenido de ese planeta. La misión también incluye probar un helicóptero remoto y recolectar muestras de roca y suelo que los científicos esperan traer a la Tierra a finales de esta década. ¡Es realmente un logro asombroso y sorprendente!

Estos científicos están buscando señales de vida pasada en Marte. Pero la abrumadora realidad, confirmada por el trabajo de este explorador, es que ese planeta está muerto y en estado de decadencia.

El contraste con el planeta que habitamos es inconfundible: ¡la Tierra está llena de vida! Marte y todos los demás planetas son tierras baldías en decadencia.

Pero aquí hay una verdad muy emocionante, revelada en la Biblia: ¡la condición de estos planetas está estrechamente relacionada con su increíble potencial humano!

Tan impresionante e inspirador como es el aterrizaje en Marte, esta verdad bíblica lo es un millón de veces más. Déjeme decirle por qué.

La causa de la decadencia

¿Qué causó el estado de ruina en Marte y en los demás planetas? La Biblia nos dice.

Dios creó a los ángeles, y ellos estaban presentes cuando creó la Tierra y el universo. “Se regocijaban todos los hijos de Dios” por esta creación (Job 38:4-7). Dios envió a Lucifer y a un tercio de los ángeles a la Tierra para administrar Su ley, embellecer y edificar. Este planeta iba a ser un campo de entrenamiento para proyectos futuros más grandes.

Pero algún tiempo después —no revelado en las Escrituras, pero quizás millones de años— una gran cantidad de ángeles, dirigidos por el ángel más grande de todos, Lucifer, se rebelaron contra su Creador y lanzaron una guerra contra Él (Isaías 14:12-15; Ezequiel 28:11-17; Lucas 10:18; Apocalipsis 12:7-9). ¡Fue la guerra más destructiva que hubiera habido, y dejó a la Tierra, la Luna, Marte, los demás planetas y al parecer al resto del universo que Dios había creado perfecto, en un estado de desolación!

Esta historia se puede comprobar con la Biblia. Herbert W. Armstrong explicó todo esto claramente en su libro El increíble potencial humano (solicite su ejemplar gratis). Allí, escribió: “Aparentemente todos los planetas que ahora pueblan el universo se encuentran devastados y vacíos (tohu y bohu), como una vez lo estuvo la Tierra, según la describe Génesis 1:2. Pero Dios no creó los planetas en ese estado de decadencia, como el que hoy tiene nuestra Luna. La decadencia no es la condición original de la creación, sino la condición resultante de un proceso de deterioro. Evidentemente, si los ángeles hubieran mantenido la Tierra en su estado de hermosura original, si la hubieran mejorado, cumpliendo las instrucciones de Dios y obedeciendo Su gobierno, se les habría ofrecido la imponente posibilidad de poblar y de instaurar un formidable programa creativo por todo el vasto universo. Sin embargo, cuando se rebelaron en la Tierra y se hicieron traidores, su pecado debe haber traído la destrucción física también a los otros planetas, que potencial y condicionalmente les estaban sujetos”.

Ahora aquí hay algo cósmicamente inspirador: ¡Esa guerra es la razón misma por la que fuimos creados!

El Sr. Armstrong continuó: “Cuando Dios pasó revista a esta tragedia cataclísmica, debió haberse dado cuenta que (dado que el ser más elevado y perfecto creado por Él cayó en la rebelión) esto dejaba a Dios como el único ser incapaz de pecar”. Esta es una declaración profunda. Dios se dio cuenta de que sólo seres con Su propio carácter perfecto podrían gobernar este planeta y el universo. Así que decidió un plan diferente: un plan espectacular para reproducirse a Sí Mismo.

Esa fue la base de Su creación de los seres humanos. Usted necesita estudiar este libro para entenderlo totalmente. Le mostrará que estas declaraciones encajan perfectamente en el plan maestro de la Biblia.

Los ángeles habían destruido la faz de la Tierra, así que Dios la renovó (Salmos 104:30; Génesis 1:2-25) para prepararla para Su nueva creación. Luego hizo a los seres humanos, a Su propia imagen y semejanza (versículo 26), y puso la creación material bajo nuestra sujeción (versículos 27-31). Fue un medio para prepararnos para planes mucho más ambiciosos por venir.

Sí, Dios creó a la humanidad con el destino de eliminar la decadencia de Marte y del universo. ¡Usted tiene una conexión directa con el universo! Él quiere que ayudemos a que el universo se parezca a la Tierra, ¡al hermoso Jardín del Edén! Ése es el destino del hombre, y puede comprobarlo en la Biblia.

¡Viene un nacimiento!

El apóstol Pablo entendió esta verdad. Note lo que escribió en Romanos 8:18-19: “Porque considero que los padecimientos del tiempo presente no son nada en comparación con la gloria que nos ha de ser revelada. Pues la creación aguarda con ardiente anhelo la manifestación de los hijos de Dios” (Versión Revisada Estándar).

¿Por qué la creación espera que los hijos de Dios —aquí refiriéndose a los seres humanos— sean glorificados? “Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por la voluntad del que la sujetó en esperanza; porque la creación misma será libertada de su esclavitud al deterioro, para obtener la libertad gloriosa de los hijos de Dios” (versículos 20-21; vre). La Tierra y el universo deben ser “libertados de su esclavitud al deterioro”.

Cuando vemos imágenes de la Luna y de Marte, podemos ver esa “esclavitud al deterioro”. Es obvio que el universo necesita desesperadamente ser liberado. Dios creó la vida en la Tierra —los seres humanos— con ese propósito, ¡para hacerla florecer con vida y belleza nuevas!

“Porque sabemos que toda la creación ha estado gimiendo en dolores de parto hasta ahora; y no sólo la creación, sino también nosotros, que tenemos los primeros frutos del Espíritu, gemimos por dentro aguardando la adopción como hijos, la redención de nuestros cuerpos” (versículos 22-23; vre).

¡Dios personifica a la Tierra y el universo como en un estado de “dolores de parto” justo antes de que Él dé nacimiento a los hijos de Dios! La palabra adopción es una traducción completamente errada. Los traductores no podían creer que la humanidad va a nacer en la Familia de Dios, de la cual el nacimiento humano es un tipo. ¡Esta verdad es tan increíble que los hombres se niegan a creerle a Dios! No seremos adoptados por Dios, vamos a nacer en Su Familia, y usted puede comprobarlo.

¡No es de extrañar que las expresiones esperanza y esperar se usen cinco veces en los versículos 24 y 25! ¡Qué impresionante es esta verdad! Y Dios lo está invitando a usted a ser parte de este magnífico programa de construcción del universo. ¿Puede usted creerle a la Biblia? Puede hacerlo si estudia El increíble potencial humano junto a ella y permite que Dios construya su fe.

Enfocarse en el Creador

¿Por qué los científicos quieren llegar a Marte? Tiene que ver con una pregunta general: ¿existe vida allí?

¡Pero están haciendo la pregunta equivocada! Deberían preguntar: “¿por qué existe Marte y el resto del universo?”. ¡Esta pregunta nos lleva al Creador! Los científicos se enfocan en la creación, no en el Creador. Y aunque pueden hacerlo en ignorancia, resulta ser un ejercicio de inutilidad y rebelión contra Dios.

El apóstol Pablo se encontró con eruditos haciendo la pregunta equivocada y cuyo enfoque estaba torcido. Él escribió sobre ellos en Romanos 1:24-25: “Por tanto Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, para deshonrar sus cuerpos entre sí, porque cambiaron la verdad de Dios por una mentira y adoraron y sirvieron a las criaturas antes que al Creador, ¡quien es bendito para siempre! Amén” (vre).

La palabra criaturas significa cosas o seres. Esos antiguos eruditos y nuestros científicos modernos no adoran a Dios, así que se adoran a sí mismos o a otros seres humanos y al resto de la creación de Dios, como Marte. La mayoría de las personas, incluyendo la mayoría de los religiosos, adoran a la ciencia, a los científicos y al universo, no a Dios. Qué vergonzosos y superficiales son los hombres cuando adoran a cosas y seres —la creación— y no al Creador de esas cosas y seres. Preguntamos: “¿Existe vida en Marte?”, pero deberíamos preguntar: “¿Existe un Creador de Marte?”.

Los científicos pueden ver que Marte y el universo están desolados y en un estado de decadencia. Algunos sueñan con escapar de la Tierra de alguna manera e introducir vida en Marte. ¿Pueden hacer eso? Mire lo que los seres humanos le han hecho a este planeta. ¡Estamos a punto de destruir toda la vida humana en la Tierra! ¡Incluso si “escapáramos”, llevaríamos la naturaleza humana rebelde y destructiva con nosotros! Incluso si encontráramos vida en Marte, ¡simplemente la destruiríamos al final!

Los científicos buscan vida en Marte. ¡Pero deberían estar aprendiendo cómo preservar la vida en la Tierra! ¡Nuestro problema número uno es la supervivencia humana!

Le hemos hecho a la Tierra lo que Satanás le hizo al universo, ¡incluso peor! ¿Por qué es así? Porque él es “el dios de este mundo” (2 Corintios 4:4).

¡Sólo podemos hacer que Marte florezca con belleza y vida si primero permitimos que Dios cambie nuestra naturaleza humana!

Hijos de Dios

Los ángeles tienen un esplendor ardiente que nos haría desmayar si los viéramos. Sin embargo, Dios nunca dijo a ninguno de los ángeles: “Mi hijo eres tú” (Hebreos 1:5). Ellos no están en el nivel de Dios. Dios nunca se propuso que ellos nacieran como hijos de Dios.

¡Nuestro potencial es mucho mayor que el de los deslumbrantes ángeles! ¿Está usted agradecido por eso?

“Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando” (Hebreos 2:5). Dios va a reconstruir la Tierra y el universo. Él no está poniendo ese “mundo venidero” bajo los ángeles, ¡sino que lo está poniendo en sujeción a los hombres y mujeres que entren a Su Familia! Esto muestra que Dios está trabajando para construir Su propio carácter en los seres humanos, ya que sólo el carácter de Dios puede gobernar el universo.

“Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes [que toda Tu mente se ocupe, vkj] de él, o el hijo del hombre, para que le visites?” (versículo 6). Esta es una cita del Salmo 8:4-6, donde David observó lo que podía ver del universo y preguntó a Dios por qué estaba tan pendiente de los seres humanos.

La mayoría de nosotros no entendemos el significado profundo de este versículo. Es evidente que Dios se preocupa por el universo. ¡Pero Su enfoque principal está en Su obra maestra de la creación: el hombre! Dios se “acuerda” (vkj en inglés dice: mindful = Su mente está llena) de la humanidad y de nuestro potencial. El universo sería de poco valor para Dios sin Su Familia para gobernarlo.

“Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies [la Biblia Moffatt traduce “todo” como el universo en Hebreos 1:3]. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas” (Hebreos 2:7-8). Dios va a poner a Marte y al universo bajo el dominio del hombre; simplemente todavía no lo ha hecho. ¡Qué potencial más asombroso, más alto que los ángeles!

“Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiedo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos” (versículo 10). Dios nos perfecciona por medio del sufrimiento. Tenemos pruebas que nos ayudan a cambiar nuestra naturaleza humana, nos ayudan a prepararnos para nuestro alucinante futuro. El Creador se convirtió en un ser humano y conquistó la naturaleza humana, sin pecar ni una sola vez. Y Él nos dará poder a usted y a mí para conquistar la naturaleza humana pecaminosa también.

El versículo 11 dice que Cristo no se avergüenza de llamarnos ¡Sus hermanos! Los ángeles nunca fueron llamados hermanos de Cristo de esta manera, porque nunca fueron hijos en la Familia de Dios.

Nuestro sueño del universo

Este mundo está a punto de entrar en una era muy oscura. Realmente, se podría decir que esta Tierra ha estado en la edad oscura a lo largo de la historia del hombre. Dios está permitiendo que el trauma se intensifique hasta que finalmente nos demos cuenta lo ineptos que somos verdaderamente.

En este mundo convulsionado, necesitamos nuestro sueño del universo. Necesitamos ver la posibilidad estupenda y la majestad eterna que Dios está ofreciendo al ser humano.

Las personas están intrigadas e inspiradas por los aterrizajes en Marte. Pero la mayoría tendrá sólo unos momentos fugaces de inspiración, luego la esperanza se desvanecerá. Por favor no deje que esto le suceda. Su potencial más allá de esas imágenes es impresionante e inspirador y sobrepasa todo lo que haya conocido. Vea esas imágenes de Marte por lo que realmente son: ¡una ventana a la esperanza más grande que pueda imaginar! ¡Nada puede estimular nuestra imaginación como comprender nuestro potencial del universo! 


EL INCREÍBLE POTENCIAL HUMANO

Este es el asombroso relato del verdadero mensaje evangélico de Jesucristo-y de cómo la dimensión faltante fue retenida y el mundo entero engañado.