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Alemania: De vuelta al caos de las coaliciones

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Alemania: De vuelta al caos de las coaliciones

La gente esperaba que un nuevo canciller estabilizara a Alemania y a Europa. Pero, tras pocos meses, todo se está desmoronando.

Cuando el canciller alemán Friedrich Merz asumió el cargo en mayo de 2025, fue recibido como un soplo de aire fresco. Su predecesor, Olaf Scholz, fue el canciller más impopular de la historia alemana de posguerra. Al hablar con dureza y luego no cumplir lo prometido, dio nombre a una nueva palabra: “Scholzing”. Merz, por el contrario, era un hombre de acción. Incluso antes de asumir el cargo, lideró el cambio de la Constitución alemana para permitir préstamos ilimitados para gastos militares.

Sus reformas militares fueron drásticas y populares: el 60% de los alemanes apoyan un mayor gasto militar. Los medios de comunicación internacionales se están despertando a los resultados: “Alemania se está armando hasta los dientes para volver a transformar Europa”, declaraba el Telegraph. El Atlantic escribió un extenso reportaje: “La nueva máquina de guerra alemana”.




Sin embargo, a pocos meses del inicio de la cancillería de Merz, por muy celebrada que sea su política de militarización, las ruedas se están desprendiendo en casi todos los demás ámbitos. La industria alemana atraviesa una crisis prolongada. El índice de aprobación de Merz se acerca al mínimo de Scholz, y la mayoría de los alemanes esperan que su coalición se desintegre. A pesar del incremento del poder militar de Alemania, ha regresado el caos de las coaliciones.

¿Qué significa esto para Alemania y para Europa?

Disputas en el Bundestag

Los problemas comenzaron a raíz de los planes de ampliar el ejército alemán de 180.000 a 260.000 efectivos. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, quería avanzar ligeramente hacia el servicio militar obligatorio, haciendo que todos los hombres, y las mujeres que lo desearan, respondieran a un cuestionario en el que se evaluaba su aptitud para el servicio militar. Se suponía que esto animaría a los jóvenes alemanes a alistarse.

La Unión Demócrata Cristiana (cdu, por sus siglas en alemán), el partido más grande de la coalición, tiene más prisa que el Partido Socialdemócrata (spd, por sus siglas en alemán) de Scholz y Pistorius. En caso de que el número de voluntarios fuera insuficiente, quería establecer un sistema de lotería para reclutar a jóvenes al azar y así compensar el déficit. Para evitarlo, Pistorius saboteó su propio proyecto de ley, amenazando con liderar a los socialdemócratas para que votaran en su contra.

Finalmente se llegó a un acuerdo. El nuevo proyecto de ley abrió la puerta a una lotería. Será necesaria otra votación en el Bundestag para implementarla, pero las disputas internas de la coalición, que han llegado a ser muy públicas, han creado mucho resentimiento.

Antes de que se resolviera esa crisis, comenzó otra. Los socialdemócratas quieren fijar las pensiones al 48% de los ingresos promedio. Con la disminución del número de personas empleadas y el aumento del número de jubilados, esto supone una carga cada vez mayor para los trabajadores. A Merz no le gusta, pero apoya la garantía como parte de hacer negocios en una coalición. El acuerdo de coalición entre la cdu y el spd promete mantener las pensiones en este nivel hasta 2031.

Pero 18 de los miembros de la cdu de Merz menores de 35 años exigieron más. Ellos querían que la ley estableciera reformas específicas que entraran en vigor después de 2031 para mantener bajos los costos de las pensiones. Dejaron al gobierno paralizado durante semanas al negarse a apoyar el acuerdo.

Finalmente, la mayoría se salió con la suya y el Bundestag aprobó por un estrecho margen la garantía de pensiones de Merz el 5 de diciembre de 2025.

Pero, en realidad, esto no tiene nada que ver con las pensiones. Esta coalición tendrá los mismos problemas con cualquier cosa que intente lograr. Merz lidera una coalición de la izquierda y la derecha tradicionales, lo equivalente en Alemania a demócratas y republicanos. Sin embargo, la popularidad de ambos partidos ha caído en picada, de modo que esta “gran” coalición sólo cuenta con una mayoría de 12 en el Bundestag de 630 escaños. Por lo tanto, un grupo pequeño de opositores de cualquiera de los dos partidos puede bloquear cualquier cosa.

“No nos sorprende que esta coalición actúe como lo está haciendo”, escribió EuroIntelligence. “Tuvimos tres grandes coaliciones bajo [Angela] Merkel, durante las cuales el país sentó las bases de su declive económico. ¿Por qué iba a ser diferente la gran coalición número cuatro?” (19 de noviembre de 2025). Condenó la “falta de calidad de liderazgo, las malas habilidades de negociación y (…) la tendencia a la frivolidad” de Merz.

“No descartamos que un futuro gobierno alemán pueda aprobar reformas, pero podemos descartar que ocurra bajo esta coalición”, escribió. “También podemos descartar que ocurra bajo Merz independientemente de la coalición que lidere”.

La mayoría de los alemanes ya han descartado a Merz, según una encuesta publicada por Bild el 26 de noviembre. De los encuestados, el 54% espera que la coalición de Merz se derrumbe antes de que concluya su mandato en 2029, el 17% no está seguro y sólo el 29% cree que se mantendrá hasta el final. Una encuesta de Forsa dio a Merz un índice de aprobación de sólo el 22%, empatando con Scholz por el índice más bajo de la historia. En comparación, el índice de aprobación más bajo de la canciller Merkel en Forsa fue más del doble que el de Scholz, con un 46%.

No sólo negocios

Un grupo más importante que los votantes alemanes está empezando a hartarse de Merz. El verdadero poder detrás de Alemania son sus élites industriales, y están listas para el cambio.

Polonia estaba furiosa con la canciller Merkel por aprobar gasoductos submarinos con Rusia. Cuando se le confrontó en privado sobre el tema, Merkel dijo que estaba “impotente” ante los líderes empresariales alemanes que querían que se construyeran los gasoductos.

“Las empresas alemanas tienen mucho poder, e (…) incluso han llegado a imponer su voluntad sobre el canciller de Alemania”, comentó el redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry (La Llave de David, 19 de septiembre de 2025). Comentó que estos empresarios “continúan ascendiendo y, a veces, incluso derrocando al canciller”.

EuroIntelligence afirma que la Federación de Industrias Alemanas (bdi, por sus siglas en alemán) “fue en su día la institución no estatal más importante del país”. La bdi declaró que la economía alemana se encontraba en su “crisis más profunda desde la fundación de la República Federal” (2 de diciembre de 2025).

“La mayor economía de Europa está en caída libre, pero el gobierno federal no está respondiendo con suficiente decisión”, afirmó el presidente de la federación, Peter Leibinger. Su organización pronosticó que la producción de las fábricas bajaría en un 2% en 2025, lo que supone el cuarto año de descenso. Otros datos muestran que el empleo en el sector industrial bajó un 2,2% respecto a 2024, y un 4,8% respecto a 2019. En los últimos seis años, el empleo en la importante industria automovilística alemana ha caído un 13%. Casi la mitad de las empresas industriales prevén más recortes de empleo este año. Casi la mitad del producto interno bruto alemán consiste en exportaciones de productos manufacturados, pero los únicos aumentos significativos de la industria manufacturera alemana corresponden a la industria de defensa.

Antes, la economía alemana giraba en torno a la compra barata de materias primas y combustible de Rusia, para fabricar maquinaria de alta calidad y venderla por todo el mundo. Ese modelo económico ya no funciona, y las únicas grandes empresas alemanas que no están en dificultades son los fabricantes de armas.

El 22 de septiembre de 2025, líderes de cuatro de las principales asociaciones empresariales dejaron clara su decepción en una reunión secreta con Merz. Bild informó que “sometieron al canciller a duras críticas durante una hora y media”; y señaló que su exigencia clave a Merz fue que “acelerara las reformas sociales, redujera la burocracia y modernizara el Estado”.

Merz llegó al poder prometiendo reformas masivas a favor de las empresas. Seis meses después de su gobierno, esas reformas no se ven por ninguna parte, y el sector industrial alemán aún continúa en crisis.

Esto no es realmente culpa de Merz. Cualquier otro canciller tendría las mismas dificultades para sacar adelante cualquier cosa en una coalición con una mayoría tan pequeña y divisiones tan profundas. Unas nuevas elecciones tampoco cambiarían mucho las cosas: los partidos tradicionales siguen siendo lo suficientemente grandes para ganar pero lo suficientemente pequeños para necesitarse mutuamente, o a los partidos marginales, a fin de establecer una mayoría gobernante.

No parece haber una vía democrática para lograr la reforma que los líderes empresariales desean desesperadamente.

Un hombre fuerte

“Por muy dramática que sea la profecía cumplida en EE UU, también debemos prestar mucha atención a los acontecimientos en Alemania”, escribió el Sr. Flurry después de que Donald Trump fuera reelegido. “El futuro de esta nación es débil si algo no cambia. Pero la profecía bíblica nos advierte que Alemania está a punto de conmocionar al mundo con su poder. Para lograrlo, necesita un líder fuerte, algo de lo que carece gravemente en este momento” (la Trompeta, enero de 2025).

Escribió que “es poco probable que [las elecciones alemanas de febrero pasado] resuelvan la crisis de liderazgo de Alemania. Las encuestas sugieren que sólo producirán otro gobierno débil y dividido” (ibíd.). Los alemanes están unidos a la hora de construir un ejército más fuerte, pero en otras áreas, este gobierno está tan dividido y es tan débil como los anteriores.

“Existe un gran vacío de liderazgo”, continuó el Sr. Flurry. “Los alemanes saben que hay que hacer algo drástico, ¡y rápido! Esto se ve en los recientes resultados electorales con el auge de partidos marginales como Alternativa para Alemania. Los votantes se muestran dispuestos a adoptar políticas fuera de lo común. ¡Están clamando por un líder fuerte!”. Ahora, los líderes empresariales se suman a este clamor.

En un programa de La Llave de David de 2009, el Sr. Flurry dijo que este próximo líder quizá podría “aprovecharse de una coalición débil”. Como ha quedado claro en las últimas semanas, Alemania vuelve a sufrir las consecuencias de una coalición débil.

Daniel 11:21 dice que a este líder venidero no se le dará “la honra del reino”. Esto significa que no llegará al poder de forma democrática. En su lugar, “tomará el reino con halagos”, maniobrando para llegar al cargo a través de acuerdos entre bastidores.

También dice que vendrá “sin aviso” [o pacíficamente]. Daniel 8:25 dice que “sin aviso [por la paz] destruirá a muchos”. El Sr. Flurry escribió: “Presentándose como un hombre de paz, de repente destruye”. “¡Esto conmocionará al mundo!”.

EE UU está empoderando a Alemania para que lidere y domine a toda Europa. Pero Alemania está en la cúspide de un cambio radical: un hombre fuerte está a punto de romper la parálisis de las coaliciones alemanas. Surgirá una Alemania radicalmente nueva, impulsada por una industria de primera categoría, enormes cantidades de materias primas y, finalmente, un líder fuerte. Esta nueva superpotencia europea, dominada por Alemania, ya no dependerá de EE UU y verdaderamente sorprenderá al mundo.