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Alejarnos de nuestros malos caminos

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Alejarnos de nuestros malos caminos

Transcripción de La Llave de David

Video del presidente Trump:

Y apareció el Señor a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Stephen Flurry:

“Estados Unidos lee la Biblia”. Se trató de un acto celebrado en el mes de abril de este año, en el que 500 participantes, incluyendo, como han podido ver, al presidente de Estados Unidos, leyeron la Biblia de principio a fin. El evento duró siete días.

En el programa de hoy, analizaremos el pasaje bíblico que el presidente Trump estaba leyendo.

Hola de nuevo a todos y bienvenidos al programa.

El eslogan de la campaña “Estados Unidos lee la Biblia” era “250 años de la Biblia en Estados Unidos”. Y, sin duda, la Biblia ha estado presente en Estados Unidos. Puede conseguir una Biblia. Hoy es más fácil que nunca. Pero ¿vivimos conforme a la Biblia? ¿Seguimos los preceptos, enseñanzas y mandamientos de la Biblia? ¿Usted individualmente? ¿Todos, colectivamente?

Si lo piensa bien, si hay un pasaje de la Biblia que un presidente estadounidense debería leer ante toda la nación, 2 Crónicas 7 sería un excelente punto de partida.

Ya oyeron algo de eso del presidente. Dios está poniendo Su palabra ante los ojos de Estados Unidos, ¡y la necesitamos! Sí que la necesitamos.

2 Crónicas 7, lo que leyó el presidente, versículos 11 al 22, nos enseña uno de los principales conceptos que Dios intenta transmitir al hombre: la ley de causa y efecto, o de bendiciones y maldiciones. Bendiciones por la obediencia. Maldiciones por desobediencia.

El difunto Herbert W. Armstrong, este educador del siglo XX, decía que la relación de causa y efecto es el fundamento o la herramienta central de la verdadera educación. Es lo que más necesitamos para ser educados de verdad, según la Biblia. Habló de dos pilares de la verdadera educación. Puede leer sobre esto en uno de sus folletos: Las siete leyes del éxito. Los calificó de dos pilares “esenciales”. El primero es conocer el propósito de la vida: ¿por qué estamos aquí? ¿Qué está llevando a cabo Dios aquí en la Tierra? ¿Cuál es Su propósito y Su plan? ¿Por qué existimos? Ese es el primero.

El segundo, tal y como explica en ese folleto, él dijo: “La educación correcta debe enseñar que todas las cosas están sujetas a la ley de causa y efecto, debe hacer hincapié en el hecho de que por cada efecto o resultado, ya sea bueno o malo, existe una causa”. Hay una razón. Dijo: “La educación verdadera explica la causa de los males de este mundo, tanto de los problemas personales como de los colectivos, a fin de que puedan ser evitados”. Esto es lo que debe hacer para evitar las maldiciones. Dijo: “También debe instruir con respecto a la causa de los resultados buenos, a fin de que sepamos cómo cosechar el bien en lugar del mal”. Este es el camino hacia las bendiciones. Causa y efecto. Es el mismo concepto que el de las bendiciones y las maldiciones, tal y como describe el libro de Deuteronomio.

Moisés dijo al pueblo de Israel (es una de las últimas cosas que les escribió): Serán bendecidos si obedecen; serán maldecidos si desobedecen. Dios estaba tan decidido a enseñar esta lección al antiguo Israel que los reunió ante estas dos montañas: el monte Ebal y el monte Gerizim. Dos montes que representaban el camino de las bendiciones o el de las maldiciones.

Recuerdo un programa juvenil de verano de hace muchos años donde les hablamos de esto a nuestros jóvenes. Miren, hay dos caminos en la vida: el que lleva a las bendiciones y el que lleva a las maldiciones. Pueden leer más sobre este tema en Levítico 26 y Deuteronomio 28. En muchos sentidos, las bendiciones y las maldiciones constituyen la lección fundamental que Dios intentaba enseñar al antiguo Israel. En muchos sentidos, ¡esa es la lección fundamental de toda la Biblia!

Vuelva a escuchar al presidente Trump mientras lee 2 Crónicas 7. Clip 4.

Presidente Trump:

Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, e hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis decretos, yo confirmaré el trono de tu reino, como pacté con David tu padre, diciendo: No te faltará varón que gobierne en Israel.

Stephen Flurry:

Noten cómo lo dice. Si haces esto. Si caminas delante de mí, como lo hizo el rey David. Si obedeces mis mandamientos y mis estatutos. Si cumples estos mandamientos, entonces Yo lo confirmaré. En este caso, Él dice: Confirmaré el trono de David, el reino, como pacté con David, tu padre. Dios se dirige a Salomón, indicándole el camino. Este es el camino hacia las bendiciones. Debes cumplir estos estatutos. Tienes que hacer lo que te he ordenado que hagas.

Herbert Armstrong escribió esto en su libro La dimensión desconocida de la sexualidad. “El hombre no es castigado por pecar sólo porque un Dios haya dado un mandamiento arbitrario, sino que Dios nos dio los mandamientos porque su violación nos priva de gozo y causa daños automáticamente. Las leyes que Dios activó fueron para darnos felicidad, paz y seguridad en abundancia y la emoción de gozos radiantes. Las leyes de Dios son Su regalo de amor para nosotros. Dios quiere que gocemos de las bendiciones que ellas hacen posibles. ¡Esta es la verdad pura y sensata! ¿Por qué la humanidad rebelde ha insistido en ser ignorante de manera voluntaria acerca de esta realidad tan fundamental de la vida?”. Las leyes de Dios son una bendición. Por eso el apóstol Pablo dijo en Romanos 7:12: “La ley es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno”.

He mencioné Deuteronomio. Moisés dijo a los antiguos israelitas: Vean, si cumplen los mandamientos de Dios, ¡esa obediencia los hará fuertes! Esto les convertirá en personas de buen carácter. Esto dará fuerza a la nación.

Escuche una vez más al presidente Trump leyendo 2 Crónicas 7. Clip 5.

Presidente Trump:

Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mandamientos que he puesto delante de vosotros, y fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis, yo os arrancaré de mi tierra que os he dado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo la arrojaré de mi presencia, y la pondré por burla y escarnio de todos los pueblos. Y esta casa que es tan excelsa, será espanto a todo el que pasare, y dirá: ¿Por qué ha hecho así el Señor a esta tierra y a esta casa? Y se responderá: Por cuanto dejaron a Señor Dios de sus padres, que los sacó de la tierra de Egipto, y han abrazado a dioses ajenos, y los adoraron y sirvieron; por eso él ha traído todo este mal sobre ellos.

Stephen Flurry:

Una vez más, si y entonces. Si desobedecen, entonces arrancaré este trono de raíz. Enviaré maldiciones. Está muy claro. 2 Crónicas 7:11-22, el pasaje que leyó el Presidente, es un resumen de Levítico 26 y Deuteronomio 28. Nos ofrece un pequeño resumen. Es como una versión resumida de esos capítulos sobre las bendiciones y las maldiciones.

Sin embargo, hay un par de diferencias importantes.

Deuteronomio 28 y Levítico 26, está dirigido al pueblo de Israel. Moisés estaba escribiendo o dirigiéndose a los israelitas. Y es dual. No voy a entrar en todos los detalles porque el tiempo del programa es limitado. Pero en 2 Crónicas 7, como mencioné, Dios se dirige a Salomón, el rey. Está hablando al rey. Así es como tu reinado, así es como tu monarquía, así es como tu trono serán bendecidos si obedeces, si te aferras a ese trono de David, el trono de tu padre, porque Dios hizo un pacto con David, con el rey David.

Y esa es la otra diferencia entre 2 Crónicas 7 y los otros dos capítulos que mencioné: que en este se habla de un trono. Así que, se está dirigiendo a un rey y hace referencia a un trono.

Noten de nuevo, volveré a leer lo que hemos escuchado.

Versículo 17 de 2 Crónicas 7: “Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, e hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis decretos, yo confirmaré el trono de tu reino, como pacté con David tu padre”. Entonces haré esto: confirmaré tu trono. Confirmaré tu gobierno. La única bendición que se menciona en este pasaje, 2 Crónicas 7, es la confirmación del trono de David.

Ahora, si se examina el Antiguo Testamento, algunas de las advertencias más fuertes están dirigidas a los reyes o gobernantes que apartaron a la nación, al pueblo israelita, del trono de David, alejándolo de ese trono y del pacto que Dios estableció con el rey David. Y, como dije, no tengo tiempo para entrar en todos estos detalles.

Pero volviendo al trono de David, vean por qué es fundamental, no sólo para el Antiguo Testamento, sino para el propósito de Dios. Y eso se ve en el Nuevo Testamento.

Lucas capítulo 1, versículo 31 dice: “Y ahora”, es el ángel hablándole a María acerca del Hijo de Dios, el Hijo del Altísimo. Aquí dice: “Concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande”, versículo 32, “y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre”. Jesucristo reinará en el trono de David. No es a un trono inexistente al que Él regresa. ¡Va a volver! Las profecías relativas a Su Segunda Venida aparecen por toda la Biblia. Y cuando regrese a esta Tierra, Dios dice que reinará desde el trono de David.

En el versículo 33 dice: “Y reinará”, que es lo que hacen los reyes, reinar, “sobre la casa de Jacob para siempre; y su reino no tendrá fin”. El propósito de Dios gira en torno al trono de David y a este rey que se sentará en ese trono: Jesucristo, el Hijo de Dios. El Hijo de David. El Hijo del Altísimo.

Sólo quiero llamar su atención sobre un par de folletos que ofrecemos gratis, sin costo ni obligación. Este es El libro de Crónicas, y profundiza en el capítulo que analizaremos con más detalle en la segunda parte: 2 Crónicas capítulo 7. Si no tiene éste en su biblioteca, llame a nuestros operadores hoy mismo o visite nuestra página web: laTrompeta.es. Puede ordenarlo directamente en línea y acceder de inmediato al pdf, o recibir un ejemplar impreso en su buzón.

E igual con este: El nuevo trono de David. ¿Qué tiene de especial el trono de David? ¿Por qué se menciona tanto en el Antiguo Testamento y también en el Nuevo? ¿Por qué le diría Dios eso a María, la madre de Jesucristo, el Hijo del Altísimo? ¿Por qué le diría: Este hijo que llevas en tu vientre va a reinar desde el trono de David? Este libro contiene un mensaje muy poderoso sobre ese mismo trono.

Cuando llame o visite la página web para solicitar la literatura gratuita, asegúrese de suscribirse también a esta revista: La Trompeta de Filadelfia. En particular, este número: “Cómo llegó Estados Unidos a ser grande”. Nos acercamos al aniversario de la nación: 250 años. ¿Por qué, como ninguna otra nación de la historia, hemos sido bendecidos con tanta prosperidad y tanto poder? ¿Es por nuestra propia justicia, o se remonta a las promesas que Dios hizo a los patriarcas? Bueno, este número tratará todo el tema. Y si desea acceder al pdf de este número, suscríbase y recibirá los 10 números que se publican cada año, pero puede acceder al pdf en nuestra página web: laTrompeta.es.

Volveremos enseguida.

Anuncio de literatura:

La Biblia recoge numerosas promesas detalladas sobre el trono de David. Dios obró numerosos milagros para preservar el linaje real del rey David durante miles de años, hasta nuestros días. Lea el libro gratuito de Gerald Flurry, El nuevo trono de David, para saber por qué Dios sigue dando tanta importancia a este noble trono.

Crónicas es el último libro del Antiguo Testamento de la Biblia hebrea. Dios concluyó el Antiguo Testamento con un mensaje inspirador sobre visión de La Llave de David. Para comprender el contundente mensaje profético de este libro de la Biblia y su relevancia para nosotros hoy, lea nuestro folleto gratuito: El libro de Crónicas.

Lea también la Trompeta de julio de 2026: “Cómo llegó Estados Unidos a ser grande”. Esta revista analiza a fondo las causas del ascenso de Estados Unidos al poder y por qué ahora estamos perdiendo nuestra grandeza nacional.

Toda nuestra literatura está disponible gratis, sin costo ni obligación de su parte. Para pedir literatura gratuita del programa de hoy, visite www.laTrompeta.es.

Herbert W. Armstrong:

¡Pero nos estamos perjudicando con lo que hacemos! Quiero decirles, amigos míos, que aquí, en Estados Unidos, ¡necesitamos un despertar! ¡Necesitamos un renacimiento! Aquí, en Estados Unidos, hay más delincuencia, más divorcios, más familias rotas y más delincuencia juvenil. Hay más enfermedades y dolencias en nuestros hospitales. Hay más locura que en cualquier otra nación de la faz de la Tierra hoy. Pero ¿a qué se debe eso? ¿Por qué debemos ser los campeones y liderar al mundo en cosas así? Porque, bueno, como nación, siempre hemos tenido, en general, ideas y actitudes altruistas y bastante cristianas hacia otras naciones; eso es cierto. Hemos hecho muchas cosas buenas y nobles. Sí, y podemos ver esas cosas y felicitarnos por ello. Podemos pensar que somos una nación bastante buena. Pero ¿qué hacemos entre nosotros?

Estamos en plena decadencia. Nos enloquecemos por el placer, como ya he dicho muchas veces. Vamos por el camino de la Antigua Roma a un ritmo mucho más rápido que ella, y vamos hacia la mayor caída que haya sufrido una nación. Y Dios nos exhorta a clamar a Él: “¡Perdona a tu pueblo, oh Dios!”. Pero lo primero es arrepentirnos, volvernos a Dios y buscar Sus caminos y forma de vida. No estamos viviendo el camino de Dios.

Sí, necesitamos un despertar. Escuchen, amigos míos, no es sobre otra persona. No pasa nada por decir: Bueno, yo estoy bien; es el otro quien se equivoca. Cuando Estados Unidos va por el camino que va, nos afecta a todos.

Stephen Flurry:

Nos afecta a todos. Y debemos volvernos a Dios; eso es lo que hace que 2 Crónicas 7 tan poderoso. Sin duda, es un mensaje positivo. El arrepentimiento es algo bueno, porque es como decir: renuncio a los caminos que me han llevado a las maldiciones, y quiero seguir el camino de Dios. Quiero seguir los pasos de Cristo.

Volviendo a este mensaje, vean 2 Crónicas 7 y versículo 11. “Terminó, pues, Salomón la casa de [el Eterno], y la casa del rey”, dice, “y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de [el Eterno], y en su propia casa, fue prosperado”. Se esforzó mucho en ello. David se esforzó mucho en la planificación y la preparación de esta casa. Y luego es consagrada, y este es el mensaje de Dios: ¿Quieres que lo que ocurre en esta casa sea bendecido? ¿Quieres que todo lo que rodea al trono de David sea bendecido? Pues bien, esto es lo que debes hacer. Dios se le apareció a Salomón por la noche. Por cierto, es la segunda vez que ocurre esto. Se podría decir que Dios le dio un mensaje cara a cara.

Versículo 13: “Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo”, versículo 14, “sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro”, estas son cosas buenas, “y se convirtieren de sus malos caminos”. Eso también es algo bueno: apartarse de la maldad. “Entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”. Bueno, muchos predicadores leen ese versículo, el versículo 14. Muchos omiten la frase “se convirtieren de sus malos caminos”. Y hay que reconocer que el presidente Trump no lo hizo. Lo leyó.

Como dije, si quiere un pasaje excelente para que un presidente comience al dirigirse a la nación, 2 Crónicas 7 sería sin duda un buen punto de partida, ya que apartarnos de nuestros malos caminos es el gran “si”. Si la nación ha de sanarse, si hemos de ser bendecidos, entonces debemos arrepentirnos, apartarnos de nuestros malos caminos.

Mi padre dio un programa sobre ese mismo versículo, 2 Crónicas 7, versículo 14, en 2017. Aquí hay un clip de ese programa.

Gerald Flurry:

Pero, primero, veamos por qué nuestra nación necesita ser sanada; y eso incluye a Estados Unidos y Gran Bretaña, y a todos los pueblos británicos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y las naciones de origen británico con las que estamos tan familiarizados.

Un comentarista de cnn habló de la posibilidad de que entráramos en una guerra civil.

“Que se aparten de sus malos caminos”. Bueno, ¿es eso demasiado fuerte para que lo diga un político? ¿Tenemos alguna conducta mala de la que debamos apartarnos? Si comprenden la Biblia y lo que está sucediendo hoy en nuestro país y en otras naciones, bueno, entonces saben que es algo que debería preocuparnos.

Stephen Flurry:

Hoy en día hay muchos problemas en el mundo, en nuestro país. Y así, Dios envía este mensaje. Es el mensaje que Estados Unidos necesita con urgencia.

Versículo 15: “Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar. Porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre”. Esto es exactamente lo que Dios hará por nosotros hoy si nos humillamos, si buscamos a Dios y si nos apartamos de nuestros malos caminos. Les leí antes los versículos 17 y 18, acerca de cómo Dios confirmó el trono de Salomón, confirmando el trono de David. Tenía que vivir con rectitud.

Vean lo que dice este libro, el folleto Crónicas. Mi padre dice: “¡El pacto que Dios hizo con David mantiene a Dios vivo en esta Iglesia!”, refiriéndose a la Iglesia de Dios. “Necesitamos que este Dios viviente dirija todo lo que hacemos. El pueblo de Dios engendrado por el espíritu es la realeza más grandiosa de Dios sobre la Tierra, es decir, la Familia de realeza de Dios. Este es todo el mensaje de la llave de David”. Este programa se llama La Llave de David porque el propósito y el plan de Dios giran en torno al trono de David. Dios está tratando de unirnos a Su trono, a Su familia: ¡Su propósito, Su plan! Y, claro, el diablo intenta alejar al hombre de eso. Por eso hoy vemos tanta maldad, tanto engaño y mentiras; gente leyendo versículos y omitiendo lo que no les gusta. Bueno, a Dios no le gusta eso, y así lo dice en la Biblia. Debemos leerla, dejar que nos convenza y ser hacedores de la Palabra de Dios, no sólo oidores. Eso es lo que Dios espera.

En el versículo 19 dice: “Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mandamientos que he puesto delante de vosotros, y fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis, yo os arrancaré de mi tierra que os he dado; y esta casa”, esta hermosa casa, la casa de Salomón, “que he santificado a mi nombre, yo la arrojaré de mi presencia”. Bueno, eso sucedió. Eso ocurrió sin lugar a duda.

Tenemos que volver a la ley de Dios, a la verdad de Dios, a Sus estatutos y a Sus preceptos, y guardarlos, observarlos. De eso trata 2 Crónicas 7. Recuerde que la ley es santa, justa y buena. Así lo dijo el apóstol Pablo.

Herbert Armstrong dijo en su libro El misterio de los siglos: “Satanás ha engañado a las Iglesias del mundo haciéndoles creer que la ley de Dios fue abolida. Que Jesús en vez de haber pagado la pena de muerte en lugar de los hombres por sus transgresiones a la ley, la abolió ‘clavándola en la cruz”. Dijo: “Por tanto, la esencia de las enseñanzas, las creencias y las doctrinas de la verdadera Iglesia de Dios se basan en la justicia y obediencia a la ley de Dios”. Se basan en la obediencia a la ley de Dios.

Jesús vino y proclamó ese mensaje, el mensaje del venidero Reino de Dios que se establecerá en la Tierra. El Reino tiene un rey, tiene un territorio. Tiene súbditos, ciudadanos. Y también tiene leyes. Es comprensible. Eso se observa hoy en día en los países. Y, sin embargo, ¿por qué no funciona en los países de hoy en día? Porque Dios no está ahí. El gobierno de Dios no está allí. Y las leyes de Dios no se están respetando.

Una vez más, el versículo 14 dice: si ustedes se humillaran y oraran, y buscaran mi rostro, y se convirtieran de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Este es un mensaje tan maravilloso que Dios desea que el mundo escuche. Es un mensaje maravilloso de un presidente a una nación. Es un mensaje maravilloso que llega desde la Iglesia de Dios a los que estén presten atención, escuchen y obedezcan.

No olvide solicitar nuestros folletos gratuitos: El libro de Crónicas y El nuevo trono de David. Puede visitar nuestra página web y hacerlo ahora mismo: laTrompeta.es. O llame al número que aparece en pantalla y hable con uno de nuestros operadores.

¡Es todo el tiempo que tenemos para el programa de hoy! ¡Gracias por acompañarnos, y hasta la próxima!