Reciba nuestro Boletín de avisos gratuitamente una vez por semana.

Thetrumpet560

La Trompeta

30 años de la Trompeta

Una mirada a la obra detrás de esta revista única de noticias

De la edición de febrero 2020 de la Trompeta

La Philadelphia Trumpet (Trompeta de Filadelfia) comenzó en febrero de 1990. Esta edición marca nuestro 30 aniversario. Nuestra editorial, la Iglesia de Dios de Filadelfia, también ha completado su tercera década.

La Trompeta es diferente a cualquier otra revista de noticias. Usted lo sabe si nos ha estado leyendo por algún tiempo, y lo notará especialmente en esta edición especial de aniversario. Observamos las protestas y los enfrentamientos contra el gobierno que tienen lugar en naciones alrededor del mundo, y usamos esta tendencia para dar una perspectiva bíblicamente profética sobre las preguntas más grandes del gobierno humano; una perspectiva que usted no encontrará en otro lugar.

Esta revista no tiene igual, y usted necesita saber por qué.

Nuestra Trompeta es “la voz que clama en el desierto”. Eso significa que hay muchas voces en un desierto de confusión masiva. Ese es uno de los inconvenientes de vivir en la Era de la Información: Hay demasiada información. Usted escucha una multitud de “voces”, pero todas tienen una esperanza falsa. Pero hay una voz —y solo una voz— que ofrece una esperanza asombrosa, una solución real a todos nuestros problemas aterradores.

Usted no tiene que adivinar dónde está esa voz. Puede probar que este mensaje es verdad, a cada paso del camino.

Nosotros entregamos un mensaje de trompeta; un impacto diferente al de un violín tranquilizador. Tenemos que proclamar el peor mensaje alguna vez leído o escuchado por la humanidad. ¡Pero mucho más importante, entregamos las mejores noticias que el hombre haya recibido o recibirá alguna vez!

Una revista de noticias escribió que la humanidad necesita “una mano fuerte de algún lugar” para resolver nuestros problemas. De eso se trata el mensaje de la Trompeta. Estamos declarando que una “mano fuerte de algún lugar” está a punto de venir. ¡Y viene en un tiempo cuando la supervivencia humana depende de eso!

Hay un viejo adagio que dice “Es más oscuro justo antes del amanecer”. Eso es muy cierto hoy. Usted necesita escuchar acerca de la oscuridad y del amanecer. Esta edición de la Trompeta le da ambos. Pero hay más énfasis en las malas noticias. ¡Eso es para que usted pueda responder de una manera que elimine la mayoría de las malas noticias en su vida ahora!

La profecía bíblica muestra que estamos cerca de un mundo lleno de esperanza, paz y una vida abundante de gozo sin fin. ¡Usted tiene el honor incomparable de ayudar a introducirlo!

Para ayudarle a entender mejor eso, quiero contarle acerca de la gran obra que hemos estado haciendo estos últimos 30 años.

Mientras le cuento, piense en este punto: en las décadas luego que Jesucristo murió y fue resucitado, la verdadera Iglesia de Dios era un grupo de creyentes pequeño y perseguido, pero estaba expandiendo el mensaje de Dios. Algunos líderes religiosos judíos encarcelaron a los apóstoles, pero eso no pudo detener el mensaje. Entonces ese concilio religioso debatió sobre comenzar a ejecutarlos. Un fariseo sabio dio esta recomendación: “Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; más si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios” (Hechos 5:38-39).

Este es un excelente consejo que podemos aplicar para casi cualquier iniciativa. Cuando se trata de religión, así es como discernimos entre “el que le sirve a Dios y el que no le sirve”: Espere, vigile y observe los resultados. Como Jesucristo dijo, “Por sus frutos los conoceréis”.

Hemos estado activos por 30 años. Ese es suficiente tiempo para mostrar muchos frutos. Quiero pedirle que evalúe los frutos de nuestra obra, y vea si es de hombres o es algo mucho más.

Herbert Armstrong

El comienzo de nuestra obra realmente va mucho más allá de 30 años. Se remonta a 1934 y otro pequeño comienzo: un hombre y su esposa. La obra en ese tiempo no tenía recursos para hablar de esto. Sólo eran los esfuerzos de un hombre para estudiar la Biblia, someterse a Dios y entregar un mensaje de Dios único, con autoridad y basado en la Biblia.

Herbert W. Armstrong lo sacrificó todo para predicar este mensaje bíblico único, en la parte rural al occidente de Oregón, primero a un grupo de feligreses dispersos, luego a una audiencia de radio de varios cientos de personas en una estación local de baja potencia, y a unos doscientos suscriptores a través de un boletín rudimentario, o revista.

Un día, mientras el Sr. Armstrong estaba caminando por un camino de grava de una pequeña congregación a la siguiente, un hombre vino a él y le dijo, “Usted está predicando la verdad directo de la Biblia. Eso ofende a la gente. (…) Usted no llegará lejos”. Este hombre reconoció la verdad en el mensaje bíblico del Sr. Armstrong, pero le dijo que “no llegaría a nada”.

Sin embargo, el Sr. Armstrong continuó predicando, abordando preguntas importantes de la Biblia, tales como: ¿Es la Biblia la Palabra de Dios? ¿Qué día de la semana deben guardar los cristianos? ¿Debemos observar los días santos anuales de la Biblia, y por qué? ¿Se pueden divorciar los cristianos? ¿Qué es el bautismo? ¿Es bíblica la evolución? ¿Existe Satanás? ¿Por qué vino Jesucristo? ¿Cuál fue Su mensaje? ¿Abolió Él la ley? ¿Se aplica la profecía al mundo moderno? ¿Por qué la cristiandad ha perdido su poder? ¿Por qué hay tantas iglesias? ¿Qué sucede cuando morimos? El Sr. Armstrong hizo estas preguntas, y las respondió, basado en la Biblia.

La audiencia creció. La Iglesia creció. Aumentó más estaciones de radio, más suscriptores, más miembros, más oraciones, más apoyo financiero.

El mensaje se expandió. Nuevas enseñanzas de la Biblia eran añadidas a las antiguas, respondiendo preguntas, profundizando el entendimiento y añadiendo a la expectación. ¿Cómo es Dios? ¿Qué es la mente humana? ¿Qué es la naturaleza humana? ¿Por qué existe el matrimonio? ¿Por qué existe la familia? ¿Cuál es la forma de gobierno de Dios? ¿Deben los cristianos obedecer la autoridad civil? ¿Dónde se originó la civilización? ¿De dónde vino Estados Unidos y qué hay más adelante para esa nación? ¿Qué hay más adelante para la humanidad? ¿Cómo debo vivir mi vida? ¿Cuál es mi propósito?

Las enseñanzas tenían autoridad, eran audaces y sacadas directamente de la Biblia. El mensaje era diferente a cualquier otro. Se dirigía a versículos bíblicos que eran en general pasados por alto o evitados por otros predicadores y por la cristiandad en general.

¡Por décadas, la obra que predicaba este mensaje continuó creciendo! Añadió nuevas revistas, un curso bíblico por correspondencia, un colegio de artes liberales, un segundo campus del colegio, después un tercero, un programa semanal de televisión, un auditorio, una serie de conciertos, un mensaje. La Iglesia se expandió por todo el mundo.

Yo me convertí en miembro de esta Iglesia en 1961. Quienes fuimos parte de la Iglesia de Dios Universal bajo el Sr. Armstrong entendíamos que éramos parte de algo grandioso. En la década de 1980, estábamos enviando 8 millones de copias de La Pura Verdad en siete idiomas, teníamos inscritos 2 millones de estudiantes al curso bíblico por correspondencia, y transmitíamos en 382 estaciones de televisión alrededor del mundo. Llegaban miles de cartas y llamadas telefónicas. El Sr. Armstrong visitó y construyó relaciones personales con cientos de líderes mundiales con quienes compartió su mensaje. La Fundación Cultural Internacional Ambassador operaba en varios países, proveyendo ayuda humanitaria, fundando escuelas y programas educativos, apoyando descubrimientos arqueológicos bíblicos en Jerusalén. También patrocinó una serie de conciertos en la sede de la Iglesia en Pasadena, California, en el Auditorio Ambassador, organizando actuaciones de clase mundial de artistas reconocidos en EE UU y más allá.

Para cuando el Sr. Armstrong murió, en enero de 1986, los miembros de la Iglesia eran más de 130.000. Nuestros niños eran parte de programas juveniles fantásticos. Aprendíamos verdades inspiradoras que cambian la vida sobre cómo ser padres y madres, hijos e hijas, por qué incluso existen esos roles, y para qué nos están preparando. Observábamos las noticias y entendíamos lo que estábamos viendo, e incluso qué podíamos esperar basados en la profecía bíblica.

Bajo el Sr. Armstrong, la Iglesia de Dios practicaba el camino del dar; del carácter divino, la generosidad, riqueza cultural, verdadera educación, de embellecer el ambiente y cuidar al prójimo. ¡El Sr. Armstrong nunca se desvió de la comisión dada por Dios de predicar el evangelio, y la obra prosperó! Su obra reconocía el deseo de Dios de salvar a todos los hombres y traerlos al conocimiento de Su verdad (1 Timoteo 2:3-6). Fue una demostración inspiradora del amor de Dios por la humanidad.

¡El mensaje de la Biblia estaba saliendo con más y más poder, y el mensaje en sí se estaba volviendo más y más grande, y más y más poderoso! Fue maravilloso ser parte de eso.

Si fuere de Dios

Muchos de nuestros lectores aún recuerdan cómo era la vida en la Iglesia bajo el Sr. Armstrong. Si uno estaba aplicando las enseñanzas basadas en la Biblia y la familia, personalmente experimentaba algo que cambiaba vidas en esa Iglesia.

Pero, ¿hizo todo eso el Sr. Armstrong? Él ciertamente trabajó duro y dedicó su vida a esa obra. ¿Pero fue la Iglesia de Dios Universal en la década de 1980 un producto de su intelecto o estilo de oratoria?

No, ¡el gran Dios hizo eso!

No se necesita gran discernimiento espiritual para reconocer que Dios estaba detrás de esa obra, Dios la estaba bendiciendo, empoderando y multiplicando. El Sr. Armstrong fue el hombre que Él había llamado para dirigirla, y dado que se sometió a Él, ¡Dios milagrosamente hizo que sucediera!

Ningún hombre podría haber construido una obra tan maravillosa y magnífica en este mundo satánico. ¡Fue construida y sustentada por los milagros del Dios viviente!

Lo que distinguía los logros del Sr. Armstrong era que todo fue construido sobre el fundamento de la verdad de Dios. Dios inundó al Sr. Armstrong con entendimiento bíblico, restaurando toda la verdadera doctrina fundamental a Su Iglesia a través de ese hombre (Mateo 17:10-11). Aprendimos y vivimos por las verdades maravillosas de Dios, y nuestras vidas fueron más ricas como resultado.

Esa Iglesia fue una obra de milagros.

Pero el 16 de enero de 1986, el Sr. Armstrong murió. Y lo que sucedió a la Iglesia después de eso fue tan sorprendente como su surgimiento. Los líderes que lo sucedieron cerraron programas, cancelaron e incluso destruyeron literatura, intimidaron y excomulgaron a miembros. ¿Por qué? Porque estaban cambiando las enseñanzas. Ellos rechazaron lo que el Sr. Armstrong enseñó y promovieron “nuevas” doctrinas, literatura, programas, planes e ideas, las cuales eran similares o idénticas al cristianismo convencional no bíblico que muchos miembros de la Iglesia habían dejado.

Los resultados fueron desastrosos. Pronto, los proyectos de la Iglesia se cerraron, los ingresos cayeron y la membresía estaba disminuyendo. Pero mucho peor fueron los frutos espirituales. Las verdades preciosas que Dios había restaurado a través del Sr. Armstrong, registradas en libros y otra literatura, estaban siendo menospreciadas, desestimadas y atacadas. Muchos libros importantes dejaron de imprimirse y distribuirse. ¡La fe de miles de personas estaba siendo destruida! ¡La Iglesia estaba muriendo!

¿Pero murió la fuente del poder detrás del Sr. Armstrong? ¿Murió Dios? Absolutamente no.

¿Dónde está hoy el grandioso y Todopoderoso Dios que estaba detrás de la poderosa obra de Herbert Armstrong?

Hace treinta años, en una oficina en Pasadena, los líderes de la idu que reemplazaron al Sr. Armstrong me despidieron a mí y a mi asistente por aferrarnos al mensaje que el Sr. Armstrong enseñó. Ellos sabían más que él. Dijeron que las enseñanzas de él estaban “plagadas de errores” y que era un líder terrible. Planeaban llevar la organización que Dios había construido a través de él, en una nueva dirección. De repente, era un ministro despedido y sin congregación, ni salario ni nada más; excepto aquellas verdades bíblicas que creía con todo mi ser.

Ahora, 30 años más tarde, ¿cuáles son los frutos? ¿Qué consejo u obra es de hombres? Usted puede aprender mucho juzgando por los frutos.

La Iglesia de Dios Universal continuó en declive, fracturándose, dividiéndose y disminuyendo más. Cerró todos sus proyectos principales, vendió sus activos y rechazó completamente todo lo que el Sr. Armstrong enseñó. Incluso se cambiaron de nombre.

La Iglesia de Dios de Filadelfia (idf) tiene menos personas que lo que la Iglesia de Dios Universal tenía cuando el Sr. Armstrong murió en 1986. ¡Pero yo le animo a examinar la milagrosa obra que Dios está haciendo con estas pocas personas!

La idf produce la Trompeta, con una circulación de más de 240.000 ejemplares, el programa de televisión La Llave de David, que transmite a una audiencia potencial de aproximadamente 400 millones alrededor del mundo, theTrumpet.com, que recibe más de 2,5 millones de visitantes al año, la revista de vida cristiana Royal Vision, la revista Watch Jerusalem, la revista para la juventud True Education, y una versión actualizada del curso bíblico por correspondencia del Sr. Armstrong con más de 100.000 inscritos. Hemos llevado a cabo más de 50 Campañas Públicas como las que realizaba el Sr. Armstrong; tenemos oficinas regionales en Australia, Canadá, Inglaterra y las Filipinas; tenemos un campus sede de 170 acres en Edmond, Oklahoma, que incluye al majestuoso Auditorio Armstrong, donde presentamos conciertos de clase mundial.

Tenemos una fundación cultural que patrocina los conciertos en el auditorio y arqueología bíblica en Jerusalén. Incluso hemos exhibido algunos de los artefactos bíblicamente más importantes jamás encontrados: sellos de barro que alguna vez pertenecieron a los príncipes que persiguieron al profeta Jeremías, y otros que una vez pertenecieron al rey Ezequías y al profeta Isaías. Desde 2001, nuestro colegio, Herbert W. Armstrong College, ha graduado a más de 280 estudiantes, de los cuales más de 80 han sido empleados de tiempo completo o tiempo parcial en la obra. Tenemos un campus de 22 acres al norte de Stratford Upon Avon, Inglaterra, y un jet corporativo que agiliza nuestra creciente obra.

Pero lo más importante es que ¡tenemos la verdad de Dios! Nuestro entendimiento y mensaje son lo que realmente nos hace únicos, no las posesiones materiales que tenemos (que otras iglesias tienen más que nosotros).

Durante 30 años la Trompeta ha estado explicando los eventos mundiales a la luz de la profecía bíblica, ¡y tenemos un historial comprobado de precisión! Basado en la Biblia, profetizamos el surgimiento de Irán, el ascenso de Rusia y China, los fracasos de la política exterior estadounidense, la separación de Gran Bretaña de la Unión Europea, y muchos otros eventos y tendencias específicas. Este historial prueba que tenemos la verdad.

Tenemos la misma verdad que Dios le dio al Sr. Armstrong y, así como con él, esa verdad ha crecido, profundizado, expandido y multiplicado. Dios ha continuado bendiciéndonos, como lo hizo con el Sr. Armstrong, con nueva revelación. El Dios viviente no dejó de hablarle a Su pueblo cuando el Sr. Armstrong murió. Él continuó dándole a Su pueblo “verdad presente” (2 Pedro 1:12) la que se construye sobre el fundamento de la verdad que restauró a través del Sr. Armstrong. La idf produce más de 100 libros y folletos, la mayoría de los cuales contiene nuevo entendimiento bíblico del gran Dios.

¡Nuestra posesión de la verdad de Dios es la prueba más grandiosa de que el Dios que inspiró al Sr. Armstrong está detrás de esta obra! Este mensaje es lo que más emociona a nuestro pueblo y a muchos de nuestros lectores.

Esperamos que usted pueda identificar claramente los mismos milagros y bendiciones que construyeron la obra del Sr. Armstrong.

Nuestro tiempo en esta era del hombre se está acabando rápidamente. Dios se está volviendo mucho más urgente tratando de alcanzar a Sus hijos que se han desviado de Él, porque la vida eterna pende de un hilo. ¡Lo urgimos a responderle a Dios!

Si usted reconoce algo único y poderoso en la Trompeta, entonces sepa que la Trompeta es solo la punta del témpano de la obra de la Iglesia de Dios de Filadelfia. Hay mucho más para que aprenda y se beneficie más allá de revelar una visión de los eventos mundiales. Hay un camino de vida completo y un futuro maravilloso por delante. Éste está disponible para usted, no solamente si lee, sino si usted toma una decisión: ¿Es ésta la obra de hombres, o es la obra de Dios? 

Boletín, AD