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El huracán Harvey desbastó el sureste de Texas, causando inundaciones masivas de las cuales tomará años recuperarse.
Getty Images

El huracán Harvey: una maldición

04/12/2017  •  de latrompeta.es
Como uno de los peores eventos de inundación en la historia de Estados Unidos, éste contiene una advertencia y la promesa de algo mejor.
 

Harvey golpeó en Texas el 25 de agosto con la fuerza de un huracán de categoría 4. La tormenta en tierra azotó justo al norte de Corpus Christi, Texas, y rápidamente perdió fuerza, convirtiéndose en una tormenta tropical. Sin embargo, en los siguientes días, el sistema de tormenta permaneció sobre el área, y vertió billones de galones de agua sobre el suroeste de Texas.

La lluvia total en toda la región estuvo entre 15 y 30 pulgadas en la mayoría de los lugares. Algunos puntos focalizados estuvieron sumergidos bajo 50 pulgadas [1,27m] de lluvia, aproximándose a lo que los libros de textos meteorológicos describen como un “evento de una vez en mil años”.

Docenas de personas murieron en las inundaciones.

Al ser consultado para comparar esta tormenta con el devastador huracán Katrina en 2005, Brock Long, director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, se refirió a Harvey como un “evento histórico” que Estados Unidos no “ha visto nunca antes”. Cuando le preguntaron que si la agencia estaba preparada para permanecer en el sureste de Texas, el director Long dijo que fema estaría allí por años.

La ciudad de Houston fue particularmente golpeada por esta inundación catastrófica. Un meteorólogo de cnn dijo: “Pienso que la gente estaba acostumbrada a las inundaciones en Houston cuando recibían dos o tres pulgadas de lluvia, pero nadie comprendía lo que dos o tres pies de lluvia pueden hacer. Esto es verdaderamente histórico”. Los servicios de emergencia estaban abrumados con miles de llamadas por ayuda. El alcalde de Houston dijo que algunas llamadas al 911 estaban siendo ignoradas, para que los operadores pudieran “darle prioridad a los casos de vida o muerte”.

El New York Times escribió que la “arremetida apocalíptica de las fuertes lluvias y el aumento rápido en las aguas de inundación, han puesto de rodillas a la cuarta ciudad más grande del país” (énfasis adicionado a todo).

Los medios de comunicación usan lenguaje bíblico para describir la catástrofe. Pero ellos en realidad no abren la Biblia para ver lo que ésta tiene que decir acerca de estos desastres “naturales”, cada vez más frecuentes e intensificados.

Algo está espantosamente mal con el clima. Ahora es el tiempo para asomarse a la Palabra de Dios y ver lo que Él tiene que decir acerca de los últimos días.

La Biblia no es solo una pieza de literatura para comparar desastres trágicos. Ésta le dice a usted porqué los eventos catastróficos como inundaciones, suceden en primer lugar. De hecho, ésta profetiza los meros desastres medioambientales que han venido golpeando a las ciudades como Houston.

Una profecía de Jesús Mismo

No solo fue un profeta el que entregó la profecía en Mateo 24, ¡fue el mismo Jesucristo! La letra roja en la Biblia muestra que estas son palabras del propio Cristo. Todo estadounidense, y ciertamente todo cristiano, debería tomar seriamente este pasaje.

Algunos expertos dicen que los desastres medioambientales son solo eventos del azar. Otros dicen que la causa es el “cambio climático” instigado por el hombre. ¡Pero estas no son las razones por las que la gente está sufriendo por estos desastres!

La Biblia dice que estas catástrofes son en realidad una señal de que estamos viviendo en los últimos días. Los desastres medioambientales que incrementan en frecuencia e intensidad son en realidad el cumplimiento de la profecía bíblica, de nuevo, profecía proclamada por el propio Cristo.

Jesús profetizó que antes de su regreso “se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes y hambres y terremotos en diferentes lugares” (Mateo 24:7). En otras palabras, el regreso de Jesucristo será precedido por un aumento en los desastres “naturales”.

Jesús también dijo que hambrunas (escases de aliento y agua) y luego pestilencias (enfermedades epidémicas) acompañarían a estos desastres relacionados con el clima.

En marzo de 2011 en el programa Key of David (la Llave de David) titulado “El principio de dolores”, mi padre, el jefe editor Gerald Flurry, explicó que estas hambrunas serían causadas no solo por la guerra, de lo cual Cristo también profetizó, sino también por el clima extremo. Estos desastres golpean duramente la producción de alimentos, una realidad que pronto veremos regularmente en los encabezados.

La referencia de Cristo a pestilencias puede referirse también a brotes de enfermedades que a menudo vienen con el surgimiento de tales desastres. Las áreas inundadas pueden ser el caldo de cultivo para enfermedades transmitidas por mosquitos y otras enfermedades. Las áreas golpeadas por desastres también son incubadoras para la ruptura social y la violencia, lo cual es exactamente lo que la Biblia profetiza que seguirá.

Ahora estamos experimentando el borde exterior de esta súper tormenta; un huracán de desastre medioambiental, hambruna, enfermedades, violencia, destrucción social y ataque militar. Esto está profetizado en la Biblia, por Jesucristo. ¡Esto crecerá hasta llegar a ser el peor sufrimiento que la humanidad haya conocido!

Jesús mismo dijo: “Y todo esto será principio de dolores” (versículo 8).

¡Aquí es donde estamos justo ahora, en la profecía bíblica!

¡Pero Jesús no nos dejó sin esperanza! La Biblia Anchor compara el “principio de dolores” con el principio de dolores de parto: “es un casi un término técnico para los sufrimientos que vienen justo antes de una nueva era, la era del reino del Mesías”.

¿A qué es lo que todo este sufrimiento está a punto de darle paso?

Jesús profetizó los desastres que estamos experimentando, y Él advirtió que éstos aumentarán en intensidad. Pero también profetizó que estos eventos catastróficos pronto “darían nacimiento” a una nueva era cuando Él regrese e intervenga ¡para detener tales desastres no naturales! 

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