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El enredado árbol de la familia reconstituida

13/06/2018  •  de latrompeta.es
Los árboles genealógicos estadounidenses se están volviendo gigantescos a medida que se multiplican los divorcios y las familias reconstituidas.
 

En realidad, no es noticia nueva que los divorcios causan grandes dificultades a las familias. Pero la noticia triste y sorpresiva es que el divorcio está haciendo que las familias estadounidenses sean 66 por ciento más grandes.

“Esta temporada de vacaciones, puede que muchos estadounidenses necesiten un diagrama de flujo para entender cómo están todos relacionados”, escribió Ben Steverman para Bloomberg.com el 18 de diciembre. “¿Cómo llamarías, por ejemplo, al hijo de 11 años de la novia que vive con el hijo de tu madrasta?”. Si bien esta puede parecer una situación cómica, para muchas familias es una triste realidad.

Algunos estadísticos dicen que el índice de divorcios en Estados Unidos alcanzó su punto máximo en la década de 1980 y, en algunos grupos de edades, ha disminuido desde entonces. Pero los problemas tras un divorcio seguido de un nuevo matrimonio, están aumentado. La estructura de la familia tradicional, papá, mamá y sus hijos biológicos, está bajo una nueva ola de ataque.

“A medida que las estructuras familiares se vuelven más complicadas, un nuevo cuerpo de investigación está intentando cuantificar la tendencia”, escribió Steverman. “La proliferación de hijastros, medio hermanos, y otras relaciones extendidas tiene implicaciones importantes sobre la funcionalidad de las familias estadounidenses”. ¿O debería decir él, disfuncionalidad?

Se puede predecir con seguridad que durante un tiempo las familias estarán agobiadas por el impacto de la tendencia de “agregar a la familia reconstituida”. Si usted se encuentra en una estructura semejante o considerando entrar en una, es importante que abra sus ojos a los hechos. Ese es un punto de partida importante para poder sacar lo mejor de la situación.

Entendiendo la tendencia de la familia reconstituida

Casi la tercera parte de las familias estadounidenses encabezadas por adultos menores de 55 años (unos 42 millones de hogares), tienen al menos un padrastro o madrastra, según datos de encuestas de la Universidad de Massachusetts, Boston. Y para parejas de más de 55 años con hijos adultos (8 millones de hogares más), una tercera parte tienen un hijastro o hijastra. Esto significa que cerca de 50 millones de hogares estadounidenses incluyen un miembro de familia reconstituida. Esa no es una cantidad pequeña.

Los investigadores incluyeron en sus análisis, matrimonios, parejas que cohabitan sin casarse, padres solteros y parejas del mismo sexo (con niños adoptados). Sin embargo, esto es solo parte de la razón por la cual las familias estadounidenses son 66 por ciento más grandes.

“El aumento en el divorcio y las segundas nupcias está impulsando este crecimiento en el tamaño de la familia”, continuó Steverman. “En las últimas dos décadas, la tasa de divorcios se ha duplicado para los estadounidenses mayores. Casi el 30 por ciento de las personas mayores de 50 años han estado casadas más de una vez, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Bowling Green”.

Piense en lo que esto significa. Si una pareja mayor con hijos se divorcia, y luego ambos cónyuges divorciados se casan con otros adultos mayores divorciados con hijos, ¡la cantidad de miembros de la familia interconectados se expande exponencialmente! Steverman dijo que las encuestas muestran que el 40 por ciento de los estadounidenses mayores con hijos pertenecen a familias reconstituidas.

Este no es un problema pequeño.

¿Quién está obligado con quién?

Considere la mayor presión financiera que se ejerce sobre estas nuevas familias interconectadas. Probablemente hubo altos costos jurídicos por el divorcio. Dependiendo de las edades de los hijos involucrados, está el tema de su manutención. Y si hay un nuevo matrimonio, probablemente están los costos de la boda y el establecimiento de un nuevo hogar; la salida financiera podría ser alta. Pero eso es solo el comienzo de las cargas financieras que pueden acosar a las familias reconstituidas.

Steverman citó a la profesora de sociología de Bowling Green, Karen Benjamin Guzzo: “Las personas en familias reconstituidas muchas veces no están seguras de cuáles son sus obligaciones para con los parientes reconstituidos. No es raro que las personas sientan que tienen que escoger cómo distribuir los recursos entre sus parientes biológicos y los reconstituidos”.

“Las parejas pueden pelear por cuánto dinero o tiempo les deben a los hijos de su relación anterior frente a los de su relación actual”, escribió Steverman.

Considere los tipos de preguntas que probablemente surjan en las familias reconstituidas. Imagine los problemas con la planeación de unas vacaciones. Para una pareja divorciada donde ambos cónyuges se han casado nuevamente, ¿cuál padre lleva a los hijos biológicos en las vacaciones de verano? ¿Qué sucede en las vacaciones cuando los hijastros no se llevan bien con sus hermanastros o hermanastras? ¿Qué si los esposos de las familias reconstituidas optan por irse de vacaciones por separado con sus propios hijos? Eso podría ser muy costoso.

Ahora invirtamos la situación. ¿Qué sucede a la familia reconstituida cuando el hijo mayor debe comenzar a cuidar de los padrastros que están envejeciendo? Esto está sucediendo ahora con la generación del baby boom. Los padrastros están pasando la edad madura y llegando a su ancianidad. ¿Debería un hijastro sentirse obligado a llevar al padrastro anciano al doctor como lo haría con su padre biológico?

Steverman mostró que “los hijastros pueden terminar con más padres ancianos para cuidar, y los padres que están envejeciendo podrían tener más hijos en los cuales apoyarse”. Esto podría parecer bueno para el padre anciano; sin embargo, estudios muestran que las familias reconstituidas se sienten menos conectadas entre sí. El tipo de vínculo familiar de la primera familia no está ahí. “Las parejas con hijastros adultos tienen 11 puntos porcentuales menos probabilidades de darles tiempo a sus hijos, y 13 puntos menos probabilidades de recibir tiempo de sus hijos”, declaró Steverman. El mayor número de parientes no compensa un apego emocional más débil.

Mayor presión emocional

“Especialmente en los primeros años de una familia reconstituida, y algunas veces muchos años más después, vivir en lo que llamamos ‘familias mixtas’ plantea desafíos importantes para todos los involucrados”, escribe Patricia L. Papernow en Surviving and Thriving in Stepfamily Relationships (Sobreviviendo y prosperando en las relaciones de familias reconstituidas). La Sra. Papernow, que también es madrastra, es una experta reconocida a nivel nacional en familias reconstituidas y crianza de los hijos después del divorcio. Su libro hace seguimiento a 13 familias que luchan atravesando los problemas, errores y contratiempos insospechados de volverse una familia reconstituida. Se trata de un libro esclarecedor, pero a la vez desgarrador.

Los padrastros deben soportar una mayor tensión emocional al hacer frente a la complejidad de construir una familia reconstituida. Su nueva relación puede ser genial para ellos. Pero sus hijos pueden tener un sentimiento diferente. “Los adolescentes tienen más dificultades para adaptarse que los niños menores de 9 años, y las niñas tienen más dificultades que los niños”, escribe la Sra. Papernow. Esto es cierto ya sea que se trate de un divorcio o de la muerte de uno de los padres.

La mayoría de los adolescentes que entran en situaciones de familias reconstituidas tienen alrededor de 18 años de edad. Los hijos adultos también luchan emocionalmente. “Len Powell, de 57 años, está divorciado y tiene dos hijos adultos. Después de varios años de dolorosa soledad, Len conoce a su nuevo amor, Doris. Él estaba entusiasmado cuando Doris y sus gemelos de 9 años se mudaron con él”, escribe Papernow. “Sin embargo, un año y medio después, tanto Len como Doris estaban muy molestos porque la hija adulta de Len, Lindsay, de 32 años, todavía se negaba a aceptar su relación”.

Este libro sería una buena lectura para cualquiera que contemple entrar en un matrimonio de familia reconstituida, especialmente cuando hay niños de por medio. Papernow da una amplia gama de ejemplos, de los cuales posiblemente habrá uno que coincida con su situación. Usted debe abrir sus ojos a los retos que están adelante y prepararse.

Una pareja “comenzó su nueva familia llena de esperanza después de que ambos perdieran a sus cónyuges por el cáncer”, escribe ella. “Connie había luchado sola como madre soltera por seis años. La esposa de Burt había fallecido recientemente tras una larga batalla con el cáncer”. A menos de un año de su nueva familia, la nueva esposa de Burt sintió que el hijo adolecente de él estaba arruinando todo. Mientras tanto, el muchacho estaba viendo a un terapeuta y quejándose de que su nueva familia lo hacía sentir como si estuviera intentando “correr una maratón con dos piernas rotas”.

Las familias reconstituidas provienen de una variedad de circunstancias, y todas deben trabajar para fortalecer los lazos débiles que existen naturalmente entre hijastros y padrastros. Construir una familia reconstituida saludable y prospera requiere de hombres, mujeres y niños emocionalmente maduros y fuertes.

La mejor solución

Con educación y consejería efectivas en las leyes bíblicas del matrimonio y la crianza de los hijos, las familias reconstituidas pueden tener mucho éxito. Pueden encontrar amor verdadero y felicidad. Pero no olvidemos la causa del creciente problema de las familias reconstituidas como lo reportó Ben Steverman: “El aumento en el divorcio y las segundas nupcias está impulsando este crecimiento en el tamaño de la familia”. Para realmente resolver los problemas de las familias reconstituidas, debemos detener el divorcio rampante.

¿Lo haremos? La humanidad, incluyendo los líderes religiosos y los psicólogos modernos, ha estado experimentando con la institución del matrimonio durante décadas. Mire lo que nos hemos acarreado: el desastre familiar y una generación de jóvenes confundidos.

¿Cuál es la causa real detrás de nuestras asombrosas tasas de divorcio? “En la moderna rebelión contra casi todo, incluyendo los tabúes puritanos, el mundo tiende a rechazar toda autoridad, abandonándose cada vez más a la impulsividad y el desenfreno”, escribió Herbert W. Armstrong en su convincente y vigente clásico La dimensión desconocida de la sexualidad. Vivimos en una sociedad que no tiene respeto por la ley. Cuando se trata de matrimonio y divorcio, nos reímos del Séptimo Mandamiento: “No cometerás adulterio” (Éxodo 20:14), y continuamos con nuestro camino alegre. ¿Cuál es el resultado? Nos hemos privado a nosotros y a nuestras familias de una felicidad próspera y apacible.

“¡Ahora algunos siquiatras ponen en duda la institución matrimonial misma! ¿Quién dio origen a la costumbre matrimonial? (…) ¿Necesitamos que alguna autoridad establezca qué es bueno y malo en la sexualidad y el matrimonio? ¿Es perjudicial la libertad sexual con mutuo consentimiento?”, continuó el Sr. Armstrong.

Cuando vemos los problemas en las familias reconstituidas, especialmente con los niños, ¿podemos ver claramente el gran perjuicio de la libertad sexual? ¿No le parece interesante que tantas personas en nuestra sociedad que le creyeron a los psiquiatras que destrozaron la institución del matrimonio, ahora están acudiendo a los psiquiatras por ayuda para arreglar el lío pasmoso que los psiquiatras ayudaron a crear? ¿No es hora de que nuestras familias que sufren reciban consejo de una fuente de ayuda verdadera para resolver el problema? ¡Hay disponible ayuda verdadera!

Solicite su copia de La dimensión desconocida de la sexualidad , y su libro compañero, ¿Por qué el matrimonio, pronto obsoleto? [disponible sólo en inglés] Estos le serán enviados sin costo y sin obligación. 

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