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(JIM WATSON/AFP VIA GETTY IMAGES)

La catástrofe fronteriza de Joe Biden

La crisis humanitaria en la frontera sur se ha agravado tanto que los empleados federales quieren que Donald Trump intervenga.

La administración ilegítima Biden-Harris afirma con frecuencia que está comprometida a la transparencia. Sin embargo, la “transparencia” aparentemente significa ocultar los hechos de cómo tomaron el poder y ocultar los hechos de cómo están usando ese poder.

Al parecer, la “transparencia” significa impedir que los periodistas fotografíen o graben en video lo que ocurre en la frontera sur e incluso impedir que los senadores de Estados Unidos documenten las condiciones de las instalaciones de detención.

La situación en la frontera sur ha sido una crisis durante décadas. Los congresos y presidentes sucesivos la han utilizado de diferentes maneras para diferentes propósitos, pero todos han fracasado en resolverla con buenas leyes y un buen cumplimiento de la ley, o han evitado intencionalmente resolver la crisis. Pero los miembros de la administración Obama-Biden y ahora la administración Biden-Harris de Obama están abriendo la frontera intencionadamente.

Una de las primeras prioridades de Biden fue deshacer las políticas de inmigración del presidente Donald Trump. En su primera tarde en la Casa Blanca, restableció una orden ejecutiva de Obama que permite a inmigrantes ilegales quedarse si llegaron cuando eran niños y, por supuesto, ordenó detener la construcción del muro fronterizo. Otras medidas se han tomado al estilo de Obama.

El resultado obvio es que decenas de miles de migrantes han comenzado a dirigirse hacia Estados Unidos. Y parece que los agentes fronterizos han recibido la orden de dejarlos entrar.

Los agentes fronterizos detuvieron a 100.000 inmigrantes el mes pasado, y los centros de detención están muy por encima de su capacidad. Una instalación de Aduanas y Protección de Fronteras en Donna, Texas, alcanzó el 729% de su capacidad pandémica, ya que más de 1.800 niños fueron hacinados en una instalación diseñada para albergar a 250. Sin embargo, no conocemos el alcance total de la oleada de migrantes en la frontera sur de Estados Unidos, porque la administración “transparente” Biden-Harris se niega a dejar que los periodistas vean sus centros de detención.

Cuando se le preguntó sobre la intensificación de la crisis fronteriza, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, restó importancia a la situación, diciendo: “Ya hemos lidiado con esto antes. A menudo esto ocurre en temporadas. A menudo es cíclico. Y él [Biden] sólo quería transmitir eso en su esfuerzo por comunicar y proporcionar información educativa al público”.

En otras palabras, Psaki está diciendo que hay un aumento en la inmigración ilegal cada primavera, por lo que no hay nada de qué preocuparse. Los medios de propaganda parecen aceptar y repetir en gran medida este argumento e ignoran cualquier conexión con las políticas al estilo de Obama firmadas por Joe Biden.

Sin embargo, cuando el presidente Donald Trump estaba lidiando con una crisis migratoria mucho menos grave y tratando de realmente resolverla con muros legales y físicos en contra de la migración ilegal y puntos de acceso para la migración legal, los medios de propaganda compararon estos mismos centros de detención con los campos de concentración nazis y propagaron las acusaciones y fotos de “niños en jaulas” en todas las noticias.

Sin embargo, los ejecutivos de los medios de comunicación están ahora protegiendo a Biden de la responsabilidad de una crisis que es innegablemente peor e innegablemente un resultado de sus cambios políticos radicales.

¡La descarada expectativa de los liberales para que se acepte este evidente doble estándar es asombrosa! Cuando un reportero le preguntó a Joe Biden si se comprometería a la transparencia en la frontera entre Estados Unidos y México, él dijo: “Me comprometeré muy pronto a la transparencia cuando mi plan esté en marcha para permitirles el acceso no sólo a éstas sino también a otras instalaciones”. ¿Cuánto tiempo tiene que esperar el mundo para esa transparencia? No quiso decirlo.

Al parecer, tiene que limpiar la escena del crimen antes de permitir que nadie de los medios de comunicación la vea.

Sin embargo, aunque los medios de comunicación se mantuvieron fuera, el senador James Lankford pudo visitar una instalación fronteriza en Arizona. “Hace diez días, estuve en Arizona para poder ver la detención del muro en ese lugar”, dijo el 25 de marzo. “Esto es lo que ocurrió. El 20 de enero, apagaron todas las instalaciones tecnológicas de allí. Lo que mis colegas demócratas han dicho es que sólo necesitamos tecnología, no un muro ni una valla. El 20 de enero estaban haciendo los preparativos para colocar sensores en el suelo, instalar cámaras e instalar luces en la frontera. Todo eso se detuvo el 20 de enero”.

Así, la administración Biden-Harris no sólo dejó de construir el muro fronterizo el primer día, sino que también dejó de instalar tecnología de seguridad. Básicamente abrieron las puertas de Estados Unidos a los inmigrantes ilegales y dijeron: “Bienvenidos a Estados Unidos”.

Esto tiene sentido si se tiene en cuenta que un campamento de inmigrantes fue visto ondeando una bandera de la campaña presidencial de Biden. Para la izquierda radical, la crisis fronteriza es una gigantesca campaña electoral ligeramente encubierta.

“Lo que queda en Arizona ahora mismo es una valla sin puertas”, continuó el senador Lankford. “Literalmente, las puertas eran lo único que quedaba por instalar, así que tenemos kilómetros y kilómetros de valla sin puertas en nuestra frontera sur, justo al lado de una ciudad mexicana de 450.000 habitantes. No hay ninguna razón, excepto una, por la que se instalaría un muro con puertas abiertas y sin tecnología: Ellos quieren una frontera abierta. No hay otra explicación, y los cárteles también lo entienden claramente”.

La administración y los liberales quieren enmarcar su apertura de la frontera como compasiva, justa y noble. Pero miren los hechos: ¡Es un acto cobarde, político, egoísta y despiadado!

Están respondiendo a las actuales órdenes ejecutivas de forma tan previsible como cuando Obama las firmaba. Decenas de miles más están renunciando a lo poco que tienen a cambio de ponerse a sí mismos y a sus hijos en manos de los contrabandistas de los cárteles y de los miembros de las bandas que prometen llevarlos a ellos y a sus hijos en lo que el propio Obama llamó un viaje “increíblemente peligroso” hasta la frontera. Se enfrentan a terrenos peligrosos, formas de transporte arriesgadas, agotamiento por el calor, serpientes de cascabel y sus equivalentes humanos y cosas peores a veces incluso antes de llegar a los contrabandistas criminales. Entonces, ¿qué creen que hacen los delincuentes que cometen robos, atracos, secuestros, extorsiones, violaciones y asesinatos con esta oleada de gente desesperada? Las mujeres son violadas. La gente es vendida como esclavos. Los jefes de los cárteles presuntamente ordenan secuestros y asesinatos por docenas. La gente muere en el camino y ahogada en el Río Grande.

Los criminales de los cárteles realmente no tienen una compasión noble hacia los inmigrantes. ¡Y esta administración tampoco la tiene! Los que la dirigen están incentivando a más gente, a más niños, a que se arriesgen a todo esto! Para ellos, la verdadera amenaza es un republicano o un periodista que documenta lo que realmente está ocurriendo.

Al igual que el senador Lankford, el senador Ted Cruz también intentó inspeccionar las instalaciones de detención de la administración Biden-Harris. Pero fue bloqueado por un miembro del personal de Biden que le dijo repetidamente: “Por favor, dé dignidad a la gente. Por favor, respete a la gente, [respete] las reglas”. El senador Cruz respondió que quiere arreglar una situación en la que las madres y los niños están hacinados en pequeñas áreas al aire libre con suelos de tierra durante una pandemia. Pero a la administración Biden-Harris le preocupa que las soluciones republicanas desalienten la llegada de más inmigrantes, por lo que prohíbe la entrada a personas como Cruz.

La semana pasada, Joe Biden dio su primera y única rueda de prensa hasta el momento, poco después de poner a su, muy activa vicepresidenta, Kamala Harris, a cargo de la gestión de la frontera. Durante la rueda de prensa Biden en realidad se diferenció de su propia secretaria de prensa, que intentó negar que existe una crisis fronteriza. Biden dijo que sí existe una crisis, pero que es culpa de Donald Trump. Dijo que los migrantes están aumentando porque el presidente Trump canceló 700 millones de dólares en ayuda extranjera a las naciones centroamericanas. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, hizo una acusación similar: “El presidente, entonces presidente, había retirado el dinero que estaba asignado para el Triángulo Norte. Eso fue un error, y tenemos que restablecerlo. Retiraron el dinero para castigar a esos países”.

Sin embargo, el presidente Trump no se ofendió. De hecho, estuvo de acuerdo con Pelosi.

Cuando la presentadora de Fox News, Laura Ingram, reprodujo un fragmento de la declaración de Pelosi y le preguntó si había retirado el dinero como castigo, él dijo: “Absolutamente, así es. En eso, estoy de acuerdo con ella. Es la primera vez en mucho tiempo, en años, que estoy de acuerdo con ella. Les estábamos pagando 500 millones de dólares al año. Nadie sabía lo que estaban haciendo con el dinero, y estaban enviando criminales a nuestro país (…) Abusaron de nosotros de muchas maneras diferentes”.

Aunque Joe Biden y Nancy Pelosi se nieguen a admitirlo, la estrategia de castigo del presidente Trump realmente funcionó. El Salvador, Guatemala y México reforzaron su seguridad fronteriza, hasta que Joe Biden asumió el cargo.

Ahora los agentes fronterizos y otros instan a Trump a visitar la frontera y a hacer algo sobre la crisis, aunque no esté en la Casa Blanca.

“Mientras hablamos miles y miles de personas están llegando ahora mismo, y podríamos tener millones de personas entrando a nuestro país, y eso va a destruir nuestro país”, dijo Trump en una entrevista reciente. “No sé lo que están haciendo, y ellos no saben lo que están haciendo. Esta es una situación muy peligrosa y me encantaría no estar involucrado, ya que se supone que alguien más lo está haciendo”.

La Trompeta sigue afirmando que el presidente Trump volverá al poder. No sabemos cómo se desarrollará esto, pero la crisis fronteriza puede ser parte de ello. Una nueva encuesta de Hill-HarrisX de 2.858 votantes registrados estimó que el 76% de los estadounidenses ven la crisis fronteriza como algo que debe ser abordado de inmediato, pero los demócratas radicales no van a hacer nada al respecto.

A largo plazo, la Biblia muestra que la inmigración ilegal va a empeorar cada vez más a menos que los estadounidenses se arrepientan y se vuelvan a Dios.

Observe la frontera sur y piense en Deuteronomio 28:43, que dice: “El extranjero que está entre ustedes subirá por encima de ustedes cada vez más alto; y ustedes bajarán cada vez más bajo” (Revised Standard Version [traducción nuestra al español]). Esta escritura es una profecía del tiempo del fin acerca de Estados Unidos y Gran Bretaña. (Por favor, para comprobarlo, solicite una copia gratuita de Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, por Herbert W. Armstrong). Todo lo que tiene que hacer es observar a su alrededor para ver que esta profecía se está cumpliendo hoy. Los extranjeros, los desconocidos, los forasteros y los inmigrantes se están apoderando de Estados Unidos.

Los inmigrantes ilegales están llegando desde Centro y Sur América por decenas de miles; algunos dicen que más de 200.000 al mes. Y los cárteles de la droga están aprovechando esta crisis para introducir drogas y personas dentro de Estados Unidos, incluyendo probablemente a muchos de otros países que están interesados en infiltrarse y cometer crímenes y terrorismo en este país. El profeta Isaías dice que esta crisis se intensificará hasta que la nación sea destruida, él escribió en Isaías 1:7: “Tu país se encuentra desolado, tus ciudades están quemadas por el fuego; en tu misma presencia los extranjeros devoran tu tierra; está desolada, como derrocada por los extranjeros” (Revised Standard Version, [traducción nuestra al español]).

Actualmente, los forasteros y extranjeros que inundan la frontera sur de Estados Unidos son de Centro y Sur América, pero la profecía bíblica muestra que pronto se les unirán inmigrantes ilegales hostiles de Europa (Isaías 10:5-7). Una futura administración de Trump probablemente tratará de tomar medidas drásticas en la seguridad fronteriza, pero sin la ayuda de Dios, las actuales políticas de fronteras abiertas que se están impulsando en Estados Unidos debilitarán a la nación ¡hasta el punto que ya no pueda resistir una invasión militar extranjera! 


ESTADOS UNIDOS Y GRAN BRETAÑA EN PROFECÍA

La gente del mundo occidental estaría sorprendida y boquiabierta, ¡si lo supieran! Los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australasia y África del Sur pondrían en marcha gigantescos programas de protección, ¡si lo supieran! ¡Ellos podrían saberlo! ¡Pero, no lo saben! ¿Por qué?